Planning clarifies, in an ordered and sequential
A. Diagnosing the situation
INTRODUCCIÓN.
(del Tibetano)por RECHUNG, discípulo de Milarepa
¡Pleitesía al Gurú!
(Aquí) deseo narrar la historia de un Gran Yogi, que vivió en esta elevada meseta nevada del Tíbet. (Fue) quien desde su tierna juventud fue impresionado profundamente por la naturaleza pasajera e impermanente de todas las condiciones de la existencia mundana, y por los sufrimientos y miserias en que vio inmersos a todos los seres. La existencia le pareció un horno enorme en el que se asaban todas las criaturas vivientes. Esto llenó su corazón de tan punzante aflicción que fue incapaz de sentir envidia alguna tan siquiera de la celestial felicidad disfrutada por Brahma e Indra en sus Cielos, y mucho menos de las dichas y deleites terrenos que procura una vida de grandeza mundana.
Por otra parte, fue cautivado de modo tal por la Visión de la Pureza Inmaculada, por la Casta Belleza que se halla en la descripción del Estado de Libertad y Omnisciencia Perfectas, asociado con el logro del Nirvana, que no le preocupó siquiera perder la vida misma en la búsqueda de lo que se proponía, dotado como estaba de fe; firme y plena, con un agudo intelecto y un corazón
rebosante de amor y compasión omnipenetrantes.
(Fue) quien, habiendo tenido la ventaja de maestros santos Y sagrados, almacenó el elixir vitalizador caído de los labios de estos, y lo degustó por sí en la deleitosa soledad de los retiros montañosos, logrando con ello emanciparse de los afanes de la Ignorancia (de modo que), las semillas de la Experiencia y la Inspiración rotaron en él y alcanzaron un desarrollo pleno,
(Fue) quien, habiendo dejado de lado toda preocupación por las perspectivas mundanas, comodidad, nombre y fama, se consagró con resolución al único objeto de alzar el pendón del desarrollo espiritual a una
suficiente para salvarlos de la mundanalidad y dilatoriedad, y para urgirlos a seguir hacia adelante por el Camino Ascendente.1
(Fue) quien, habiendo sido favorecido por los dioses y los ángeles, triunfó sobre las dificultades del Sendero, obteniendo trascendente preeminencia en las verdades espirituales y tal profundidad de conocimiento y experiencia que la devoción religiosa se convirtió en él en su segunda naturaleza.
(Fue) quien, por su profunda reverencia y sincera creencia hacia la Sucesión de Gurús,2 obtuvo su gracia y sostén espiritual, y la designación de su
adoptado sucesor espiritual en la promulgación de las Verdades Espirituales, manifestando así poderes y signos supernormales de naturaleza incomparable y significación inequívoca.
(Fue), mediante el poder de la grandeza de su amor y compasión fervientes, sinceros y altruistas, dotado con el poder y el don de inspirar hasta en los incrédulos y escarnecedores injustos, duros de corazón y escépticos, la involuntaria emoción de la fe que sacude al alma, haciendo que cada pelo de su cuerpo alcanzase extático deliquio y que las lágrimas fluyesen copiosamente de sus ojos, sembrando de ese modo en aquéllos la semilla de la futura reden- ción e iluminación, y haciendo que germinara en sus corazones por el sólo hecho de oír su historia y su nombre. De manera que él estaba capacitado para recobrarlos, redimirlos y protegerlos de los dolores y terror de esta existencia ruin y mundanal.
(Fue) quien, habiendo dominado las ciencias místicas y ocultas, recibió continuamente de las Dakinis3 los cuatro estados bienaventurados de
1 El Camino Ascendente es el Sendero del Renunciamiento (sánscrito: Nivritti-
Márga) que conduce al Nirvana, el Noble Sendero Octuple, la Vía Sacra de los Budas; puesto que el apego a la mundanalidad es el Sendero del Goce (sánscrito: Pravritti-
Márga).
2 La Sucesión de Gurús es la sucesión apostólica de cualquier Escuela; el mismo
Milarepa fue el cuarto de la Sucesión Kargyütpa, como se explicó en nuestra Introducción. La importancia de la sucesión espiritual se reconoce de modo similar en el Brahmanismo con sus tres líneas de Gurús: la Divya, la Siddha y la Mánava; las doctrinas esotéricas esenciales no se transmiten con libros sino de gurú (maestro) a shishya (discípulo). Este proceso de transmisión se conoce en sánscrito como Páramparya-krama.
3 Las Dakinis (tibetano: Mkah'gro-ma; se pronuncia: Kah-'gro-ma) son diosas
de distinta clase, al estilo de las hadas, dueñas de peculiares poderes ocultos. Muchas de ellas son deidades principales invocadas en los rituales Tántricos, tanto hindúes como budistas. En otros contextos, Dakinis fue traducido como "ángeles".
comunión extática,4 adelantando así su desarrollo espiritual.
(Fue) quien a su tiempo se liberó de la Doble Sombra (de la Ilusión y del
Karma)5 y se remontó hacia el Espacio Espiritual, hasta que alcanzó la Meta en
que todas las doctrinas se funden en la unicidad.
(Fue) quien, habiendo alcanzado la omnisciencia, la buena voluntad omnipenetrante y el encendido amor, junto con la adquisición de poderes y virtudes trascendentales, se convirtió en un Buda autodesarrollado, que descolló por sobre todas las opiniones y argumentos conflictivos de las diversas sectas y credos, como la gema suprema que adorna la Bandera de la Victoria.6
(Fue) quien, habiendo adoptado el Sendero Vajra sin par,7 se entregó a un asiduo esfuerzo, y alcanzó la cima máxima de la experiencia y el conocimiento espirituales.
(Fue) aquél cuya fama de mérito sobresaliente, al ser ensalzada por dioses y ángeles, llenó la totalidad de las diez divisiones del universo8 con el
4 Las cuatro etapas del Dhyána (tibetano: Bsam-gtan) las proporcionó el traductor
del modo siguiente: 1) Análisis (sánscrito: Vitarka); 2) Reflexión (sánscrito: Vichára); 3) Afecto (sánscrito: Príti); y 4) Bienaventuranza (sánscrito: Sukha). Estas son las cuatro etapas mentales progresivas que conducen a la completa concentración mental productora de la Iluminación extática.
5 La Ilusión (sánscrito: Máyá: tibetano: Sgyúma; se pronuncia: Gyúma), o la
universalmente humana creencia animista de que los fenómenos de los mundos, infiernos y cielos son reales, y de que el ego (conglomerado kármico de características adquiridas durante incalculables eones a través de las experiencias del Sangsára de los fenómenos) es real, es la Doble Sombra que oculta la Realidad, la cual, al ser no-
sangsárica, no puede captarse mientras se está inmerso en la existencia terrena o en cualquier paraíso postmortal, ni siquiera en el Cielo de los Credos Semíticos (judaismo, cristianismo e islamismo), que está dentro del reino de los fenómenos, las apariencias, la personalidad, la sensación y las cosas. El Nirvana está más allá de la Naturaleza, más allá de los fenómenos. Es lo "Indevenido, lo Innacido, lo No-Hecho, lo No-Formado": la Realidad Única.
6 Este es uno de los ocho símbolos del Budismo norteño, llamados los Ocho
Emblemas Gloriosos, que son: 1) el Pez Dorado; 2) la Sombrilla Real; 3) la Trompeta de Concha de la Victoria; 4) el Diagrama de la Fortuna; 5) la Bandera de la Victoria; 6) el Vaso; 7) el Loto; y 8) la Rueda de la Ley. La Bandera de la Victoria (tibetano: Rgyal-
mts'an; sánscrito: Dhvaja) simboliza la Victoria sobre el Sangsara, o el logro de la Perfecta Iluminación:
flamear de la Bandera de la Fama, y con los reverberantes tonos de la Melodía de la Alabanza.
(Fue) aquél cuyo cuerpo físico fue penetrado por la bienaventuranza que descendió hasta la punta misma de los dedos de sus pies, y ascendió hasta su coronilla, donde ambas bienaventuranzas se funden en la bienaventuranza del fluido lunar, rebotando desde allí y fluyendo hacia abajo por los tres nervios principales, desenrollando los espirales de los centros nerviosos y luego, finalmente, ampliando los nervios más diminutos y cambiándolos a todos en tantos nervios medios reales.9
(Fue) aquél capaz de exponer fluidamente los significados de ideas contenidos en las doce colecciones de Sutras y en las Cuatro Escrituras, y de
8 Estos son: los cuatro puntos cardinales, los cuatro puntos medios, y el nadir y el
cenit.
9 Este párrafo se refiere al proceso yóguico, como en el Kundalini Yoga, de
desarrollo de los nervios psíquicos (sánscrito: nádi) y de los centros nerviosos psíquicos (sánscrito: chakra) del cuerpo humano. El nervio psíquico situado en el hueco de la columna vertebral (sánscrito: Brahma-danda) es el principal, o nervio medio (sánscrito: sushumná-nádí) e interconectados por éste se hallan los centros nerviosos psíquicos donde se almacena, como la electricidad en una dínamo, la fuerza vital (sánscrito:
prána), de la que en última instancia dependen todos los procesos psicofísicos. Una vez que despiertan o se desenroscan los centros nerviosos psíquicos, empezando con el primero, conocido como Sostén-Raíz (sánscrito: Muládhára) del nervio medio, situado en el perineo, donde el potente poder oculto personificado como la Diosa Kundalini yace enroscado como una serpiente dormida, el yogi experimenta la Iluminación. La Kundaliní, o poder Serpentino, habiéndose elevado a través del nervio medio y desenroscado el Sostén-Raíz, continúa su curso ascendente, penetrando y poniendo en actividad psíquica al segundo centro nervioso, llamado en sánscrito Svádishthána, que es el centro de los órganos sexuales, luego al tercero, o centro nervioso del ombligo, el
Manipúra-chakra, después el cuarto, el Vishuddha-chakra, luego el sexto, el Ajñá-chakra situado entre las cejas como un tercer ojo, hasta que, como el mercurio en un tubo mágico, alcanza al centro nervioso psíquico del cerebro, llamado el Loto de los Mil Pétalos (sánscrito: Sahasrára-Padma), que es el Supremo, o Séptimo, de los centros. Allí se efectúa una sutil transformación, en la que el fluido lunar, o fuerzas sexuales transmutadas, son psicofísicamente omnipotentes. La divina bienaventuranza, que surge de la iluminación, desciende como ambrosía celestial para alimentar a las partes del cuerpo físico, incluso hasta la punta de los dedos del pie. Se desenroscan todos los centros nerviosos psíquicos, o se ponen en activo funcionamiento, y los más diminutos de los nervios psíquicos, comparados con su condición indesarrollada, son como los nervios medios en la condición extática del cuerpo tal como Milarepa comúnmente la
volcarlos en estrofas métricas para ser cantados en los ritos y ceremonias del Sendero Vajra.
(Fue) quien, habiendo fundido todas sus ideas y conceptos en la Causa Primera, eliminó la Ilusión de la Dualidad.10
(Fue) quien, bien versado en la ciencia de la mente y del intelecto, leyó los fenómenos externos como si fuesen un libro.
(Fue) un ser ilimitadamente dotado de gracia, omnisciencia y poder y capaz de desarrollar y emancipar hasta a las torpes bestias predicándoles.
(Fue) un ser que trascendió la necesidad de observar las reglas mundanas, las convenciones artificiales, y el halago, adorado reverentemente por todos los seres racionales (dioses y hombres) con profunda pleitesía, mientras permanecía tranquilo, digno y atento.
(Fue) un ser diligentísimo y perseverante en la meditación sobre el Raro Sendero, no superado por ninguno sino más bien superando a todos los otros Grandes Yogis y Bodhisattvas" de su propio tiempo que fueron similarmente bendecidos, convirtiéndose en objeto de adoración hasta por parte de éstos. Con el profundo y atronador rugido de un león 12 proclamó la Verdad del hecho realizable de la ilusoriedad del Ego,1 3 con la plena seguridad de su realización, aterrorizando y sometiendo a los seres y criaturas de disposición malvada y egoísta, y se deleitó libremente en la esfera sin límite ni centro de los cielos, como un león irrestricto que vaga libremente por la cordillera.
Habiendo adquirido pleno poder sobre los estados y facultades interiores, venció todos los peligros de los elementos externos, y los dirigió para su propio provecho y utilidad.
Habiendo obtenido el conocimiento integral de controlar la naturaleza etérea y espiritual de la mente, estuvo capacitado para demostrarlo volando
10 La Causa Primera es la Mente Primordial, la Unidad Única. Todos los pares de
opuestos son conceptos de la mente mundana, incluso el par último de opuestos —
Sangsára y Nirvana— considerado por la supramundanalidad de la Iluminación se funde en la unicidad y se comprende que la Dualidad es Ilusión.
11 Un Gran Yogi (o Santo) es quien logró el dominio de las Ciencias Ocultas; un
Bodhisattva es quien tras avanzar mucho por el Sendero Bódhico que conduce al Estado Búdico, está destinado a convertirse en Buda, o “iluminado”,y a enseñar el camino de la Verdad a los seres no Iluminados.
12 La Proclamación de la Verdad por quien alcanzó la Iluminación Bódhica los
budistas la conocen figuradamente como el "Rugido del León" (sánscrito: Singha-Nádo).
por el cielo y caminando, descansando y durmiendo (elevado por levitación) por el aire.
De modo parecido, fue capaz de producir llamas de fuego y chorros de agua de su cuerpo, y de transformar éste a voluntad en cualquier objeto deseado, convenciendo con ello a los incrédulos y volcándolos hacia la religiosidad.
(Fue) un ser perfecto en la práctica de las cuatro etapas de la meditación,14 y capaz de proyectar su cuerpo sutil de modo de hallarse presente como el Yogi que Preside la totalidad de los Veinticuatro Lugares Sagrados en donde los dioses y los ángeles se reúnen, como nubes, en comunión espiritual.15
Al mantenerse impertérrito en el conocimiento de la naturaleza indestructible de la mente,16 fue capaz de dominar a los dioses y a los elementales de las ocho clases distintas, haciéndolos cumplir sus mandatos al instante, a fin de que cumplieran las cuatro clases de deberes.17
(Fue) un maestro arquitecto, bien versado en la exposición de la Ciencia
14 Estas son las cuatro etapas del Dhyána, dadas precedentemente en página
57 4.
15 Estos son los Veinticuatro Lugares de Peregrinación (cf. pág. 186), también
conocidos por el hinduísmo. Con ellos se incluye a veces los Ocho Grandes Lugares de Cremación de la India donde, si tiene lugar la cremación, se produce una liberación más espiritual y un mejor renacimiento consiguiente que de una cremación en otro lugar. Tomados en conjunto constituyen los Treinta y dos Lugares de Peregrinación (cf. pág. 153), de donde se cree que emanan las fuerzas magnéticas que ayudan al desarrollo psíquico y convierten en más meritoria la devoción y en muy real la comunión, de índole telepática, con tales seres espirituales, como si estuviesen naturalmente reunidos allí. A los Grandes Yogis —como fue el caso de Milarepa— se les atribuye, por lo común, el poder de visitar estos Centros Sagrados de la Tierra (comparables con los Centros Nerviosos Psíquicos del organismo humano) con un cuerpo invisible o sutil, a fin de presidir los cónclaves divinos o de tomar parte en ellos.
16 Esto se refiere a la doctrina Mahayánica de que el estado de la mente como se
lo capta en la iluminación extática del Estado Búdico es la única Realidad. Es más allá del estado de la mente mundana o ilusoria o impermanente que el hombre, inmerso en el mayá de los fenómenos sangsáricos, sólo conoce. Al ser supramundano, está más allá de la Naturaleza (que es Hija de Mayá), mas allá del sangsara (el Universo fenoménico); y de ese modo, no sujeto a la modificación ni a la destrucción, es el Inmutable, el Indestructible.
17 Estos son: Amor (sánscrito: Maitreya). Compasión (sánscrito: Karuná), Júbilo
del Claro Vacío de la Mente,18 donde todas las formas y sustancias tienen su causa y origen.
(Fue) un médico profundamente diestro, muy práctico en el arte de curar las enfermedades crónicas de la mente (no iluminada) aplicando la medicina de las Cinco Sabidurías Divinas.19
(Fue) un acabado intérprete de los significados buenos y malos de los sonidos inherentes a todos los elementos externos e internos, conociendo a cada uno de ellos como Espacio Audible.20
18 La Mente se considera aquí como el Vacío (tibetano: Tong-pa-nyid: sánscrito:
Shúnyatá) el que, sin embargo, no es el vacío de la nada, sino el Increado primordial, el No-Formado primordial, incapaz de ser descripto en términos de experiencia fenoménica o sangsárica. En la medida en que es el Increado, no pueden adscribírsele atributos conocidos por el mundo o la mente finitos. Como el Dharma-Dhátu o "Semilla de la Verdad", es la Fuente del Sangsára, o universo de los fenómenos. Como el Dharma-
Káya, o "Cuerpo de la Verdad", es el Incalificado. Es el Eso, la Norma del ser, la Causa y Origen de todo lo que constituye la finitud.
19 Las Cinco Sabidurías Divinas son: 1) la Omni-Penetrante Sabiduría del
Dharma-Dhátu; o la Sabiduría nacida del Vacío, que es omnipenetrante, simbolizada por el primero de los Cinco Dhyáni Budas, Vairochana, el Manifestador, "Quien en las Formas se Torna Visible" (el universo de la materia); 2) la Espejada Sabiduría, simbolizada por Akshobhya, el "Imperturbado", o por su Vajra-Sattva reflejo, el “triunfador de la Divina Mente Heroica", el segundo de los Dhyáni Budas; 3) la Sabiduría de la Igualdad, simbolizada por el tercero de los Dhyáni Budas, Ratna- Sambhava, el "Nacido de una Gema", el Embellecedor; 4) la Sabiduría Discriminativa, que capacita al devoto a conocer cada cosa separadamente, pero todas las cosas como una sola, personificada en el cuarto Dhyáni Buda, Amitabha, "El de Luz Ilimitada", el Iluminador; y 5) la Sabiduría Omni-Realizadora, que procura perseverancia y acción libre de error en las cosas espirituales, simbolizada en el quinto Dhyáni Buda, Amogha-Siddhi, el "Conquistador Todopoderoso", el Dador de Poder Divino. A través de los Cinco Dhyáni Budas se halla el Sendero que conduce a la unicidad en el Dharma-
Káya, a la Perfecta Iluminación del Estado Búdico, al Nirvana —que es la emancipación espiritual de la ronda de nacimientos y muertes a través de la aniquilación de la Llama del Deseo.
20 Este párrafo se refiere al dominio de Milarepa respecto de la ciencia oculta de
los Mantras o Palabras de Poder, basada en la física de la ley de vibración. De acuerdo con la Escuela Mantrayana ("Sendero del Mantra") se asocia a cada objeto y elemento de la naturaleza y a cada criatura orgánica, subhumana y superhumana, incluidas las órdenes superiores de deidades —dado que todos por igual, al ser sangsáricos, están sujetos a la ley natural-- una tasa particular de vibración. Si ésta se conoce y formula como sonido en un Mantra y se usa con pericia por parte de un Yogi perfeccionado,
(Fue) afianzado matemático que ajustó su propio estado mental al inmutable nivel del No-Ego,21 al tiempo que conoció clarísima-mente todos los
recónditos secretos y profundísimos meandros de las mentes de los demás. (Fue) esclarecidísimo profesor de la Ciencia de la Mente, habiendo probado que ésta es, más allá de toda disputa, el Principio y el Fin de todos los fenómenos visibles, materiales y espirituales, cuyos Rayos, al permitirse que brillen sin obstrucciones, se desarrollan, como él supo, en la triple manifestación del Divino Ser Universal a través de su propio poder libre e inherente.22
cual es la nota clave, o con el que está en concordancia vibratoria; o, en el caso de los seres espirituales, de obligar a que las deidades y elementales inferiores aparezcan, y a las deidades superiores a que emitan telepáticamente su divina influencia en rayos de gracia. En El Libro Tibetano de los Muertos se presenta el siguiente pasaje, referido a los seis sonidos silábicos –Om M a-ni Pad-me Hüm (se pronuncia: Om Ma-ni Pay-me-Hung) —del Mantra de Chenrazee (sánscrito: Avalokiteshvara), el Divino Protector Nacional del Tíbet, por el que se le suplica:
"Cuando el sonido natural de la Realidad retumbe (como) mil truenos, Que se transmuten en los sonidos de las Seis Sílabas."
21 Según el criterio budista, la teoría de que hay un yo o ego personal
permanente, inmutable y eterno, es errónea. La Realidad implica la conciencia supramundana indiferenciada, incompatible con la ego-conciencia individualizada. La conciencia supramundana es la Omni-Conciencia, respecto de la cual, en comparación, la conciencia limitada, tal como lo inculca la hipótesis del alma, es incalculable y evidentemente inferior. Aquí estriba la diferencia fundamental entre la Cristiandad del Concilio Eclesiástico animístico y el Budismo metafísico.
22 La Mente supramundana al ser la Realidad Única, es la Fuente de la