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3. CORPUS, DATA AND METHODOLOGY

3.3 Diatopic variation in the corpus

Cap 10: CREACIÓN DE EMPRESAS Y OPORTUNIDADES QUE OFRECE LA CULTURA:UN ANÁLISIS COM- PARADO DE ANDALUCÍA Y ESPAÑA [extractado]

http://gem-andalucia.org/

La organización de los recursos culturales con la finalidad de crear valor sostenible para los ciudadanos se ha convertido en un semillero de nuevas empresas y proyectos innovadores en las sociedades más avanzadas. La cultura está siendo, en estos territorios, un recurso estratégico que facilita la creación de empresas y su desarrollo mediante estrategias de diferenciación e innovación. En una economía del conocimiento en donde la creación, gestión y desarrollo de activos intangibles es una capacidad básica para obtener ventajas compe- titivas, la cultura debe contemplarse como el activo estratégico por antonomasia. De esta manera, la cultura está dando lugar a uno de los sectores más dinámicos de la economía, por volumen de negocio, de creación de empresas y de creación de empleo: las llamadas «industrias culturales». En estas actividades, la cultura y su know-how se consideran un recurso estratégico para el desarrollo de empresas creativas . La Comisión Europea ha tomado conciencia de ello y destaca la importancia del sector cultural para la creación de empre- sas y para el empleo en Europa, pretende «contribuir a la valorización de un espacio cultural común a los pue- blos de Europa» . […] Las expectativas de crecimiento del empleo en el sector cultural se caracterizan por la aparición de un nuevo tipo de empleador emergente, en forma de emprendedores individuales o de trabaja- dores emprendedores culturales. Las empresas de este sector suelen ser pequeñas, ya que según datos de la Comisión Europea sólo un 13,2% de las mismas emplea a más de 50 personas . Las perspectivas de creci- miento del sector se ven amenazadas por la carencia de personas cualificadas para trabajar en este campo, y se vislumbra un importante potencial de crecimiento por el solapamiento entre el sector cultural, entendido en su sentido tradicional que aportaría contenidos, con el sector TIMES (Telecomunicaciones, Internet, Multi- media, Comercio Electrónico, Software y seguridad informática) que aporta tecnología y servicios -

En consecuencia, el fomento del emprendimiento deviene también en una estrategia necesaria de las políticas cul- turales. Como no podía se de otras manera la definición sobre que es una empresa cultural tropieza con las misma problemática conceptual que la que afecta a la propia definición de cultura. La UNESCO, con voluntada integrado- ra y que posibilite cierta comparabilidad estadística internacional aporta claramente un listado de 9 categorías co- mo son 1) el patrimonio cultural, 2) el material impreso y la literatura, 3) la música, 4) las artes escénicas, 5) los me- dios relacionados con el audio, 6) el audiovisual 7) actividades socio-culturales 8) deportes y juego y, 9) actividades relacionadas con la naturaleza y el entorno. La Unión Europea, parte de esta definición pero excluye el deporte, el juego y la actividades relacionadas con la naturaleza y por el contrario incluye la arquitectura y además refunde el audio y el audiovisual en una sola categoría. Lo interesante de la aproximación del Leadership Grup on Cultural Sta- tistics, reside en el hecho que no sólo delimita 8 dominios (patrimonio artístico y monumental, archivos, librerías, edición, artes plásticas, arquitectura, artes escénicas, audiovisual y multimedia) sino que define 6 funciones a partir de las fases del proceso productivo en que se encuentra la actividad y así estructura el proceso de cultural en las funciones de preservación, creación, producción, difusión, distribución-comercialización, y formación

Si atendemos a la variedad de delimitaciones conceptuales que propone el documento The Economy of Cultura

in Europe, podemos detectar los siguientes matices alrededor de su contenidos.

a) Las industrias creativas. Se trata de un concepto manejado sobretodo en Gran Bretaña, a finales de

los años 90 con la creación por parte de la administración Blair de la Creative Industrie Task Force. Di- cha definición se centra en aquellas actividades económicas cuyo principal input es el talento y cuya principal fuente de negocio proviene de la explotación de los derechos de propiedad intelectual. Dentro de esta delimitación, por tanto quedarían acotadas actividades como la publicidad, la arquitectura, las artes visuales, la artesanía, el diseño, la moda, el sector audiovisual, la programación de software para actividades interactivas de ocio, la música, la edición, las artes escénicas, la radio y la televisión. Y las actividades incluídas alrededor de esta definición incorporarían a la creación la producción la distribu- ción, la divulgación, y las actividades de educación y comunicación conexas.

b) Las industriales culturales. La definición, utilizada principalmente en Francia surge de las aproxima-

ciones críticas de la Escuela de Frankfurt con Horkheimer y Adorno. El término en plural, sin embargo tiene mas connotaciones positivas y se ha utilizado con bastante frecuencia en las primeras investiga- ciones de la subdisciplina de la Economía de la Cultura. De acuerdo con la definición del sistema esta- dístico francés se trata de un conjunto de actividades económicas que aúnan la funciones de concep- ción, creación y producción artística con aquellas de mayor dimensión industrial como la

manufacturación o la comercialización a gran escala ya sea través de soportes materiales o través de las tecnologías de la comunicación. Los criterios en este caso inciden en la reproducción masiva y los derechos de autor (más que en el concepto más anglosajón de propiedad intelectual)

c) La economía de la experiencia. Los países del Norte de Europa, utilizan un concepto más difuso que

se refiere a todas aquellas actividades económicas que son percibidas como una experiencia por los consumidores. En este caso a partir de las actividades más tradicionales podemos incluir también la formación recreativa, los eventos, el sector de juguete, el turismo o los deportes.

d) Las industrias del copyright. Finalmente un concepto que se está extendiendo con rapidez en los úl-

timos tiempos es el de las industrias del copyright que recoge a todas aquellas actividades económi- cas cuyos outputs están protegidos por los derechos de copia. La novedad de esta definición es que incorpora, por ejemplo a las sociedades de gestion de derechos de autor, que cada vez adquieren ma- yor importancia cuantitativa.

Una de las aportaciones más recientes sobre la conceptualización de las actividades culturales, de acuerdo a las líneas directrices para su ámbito propuestas por la Oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat) es al que

Archivos y bibliotecas Libros y prensa Artes plásticas Artes escénicas Cine y vídeo Televisión y radio Música grabada SECTOR CULTURAL Patrimonio Informática Publicidad ACTIVIDADES VINCULADAS A LA PROPIEDAD INTELECTUAL

ofrece el Ministerio de Cultura Español, en el que trata de aunar, la perspectiva de la propiedad intelectual con las definiciones más extendidas de sectoresEn relación con la clasificación propuesta en EUROSTAT (2000) en ese estudio no se incluye ni la arquitectura ni tampoco el diseño.

Sea cual sea la definición de actividad cultural desde el punto de vista económico, resulta meridianamente claro que promover el emprendimiento cultural es una de las estrategias cada vez más necesarias para profundizar en las relaciones entre cultura y territorio. Sin embargo hablar de empresas culturales es hablar de realidades muy diversas, tanto desde el punto de vista estructural y organizativo, como del tipo de bienes y servicios sobre los que generan valor añadido. La gama de actividades económicas que gravitan sobre la cultura son de tipología muy diversa y en consecuencia de características muy variadas.

INFORME GEM. Andalucía 2005

Cap 10: CREACIÓN DE EMPRESAS Y OPORTUNIDADES QUE OFRECE LA CULTURA:UN ANÁLISIS COM- PARADO DE ANDALUCÍA Y ESPAÑA

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Encuesta del proyecto nacional GEM sobre emprendimiento Los resultados del análisis que se ofrece a conti- nuación, se pueden resumir en los siguientes puntos:

– Los emprendedores culturales son mayoría sobre los emprendedores no culturales, en España. Es decir, las personas que tienen un proyecto de creación de empresa piensan mayoritariamente en la cultura como fuente de oportunidad.

– Esta preponderancia también se da en las empresas culturales, entendidas como se explica más adelante35. Son más las que consideran la cultura como fuente de oportunidad

– Los expertos corroboran la apreciación de que la cultura es una fuente de oportunidad.

35. Concretamente la pregunta que se realizó fue: «Su idea de negocio, ¡considera a la cultura (actividades de entretenimiento, creativas, artísticas, de explotación del patrimonio…) como fuente de oportunidad?»

– La oportunidad es la principal motivación para los emprendedores relacionados con la cultura. – La cultura ofrece más oportunidades a las mujeres.

– Las personas que emprenden contemplando la cultura como fuente de oportunidad suelen ser lige- ramente mayores que las que emprenden en otros sectores.

– El porcentaje de empresarios culturales con estudios superiores en España es algo mayor que el de no culturales,

Las empresas culturales aparecen como más competitivas que las no culturales. Suelen ser más innovadoras, más capaces de protegerse de la competencia, existen indicios de que hay un mayor número de ellas que incor- poran tecnologías más novedosas y son más abiertas a los mercados internacionales dado que tienen un mayor porcentaje de clientes fuera del país.

Tratando de sistematizar esta variedad, presentamos el cuadro siguiente, que pretende agrupar por tipos de ac- tividad en función de cuál su ubicación en el proceso de creación, producción distribución y consumo cultural y delimitando algunos de sus rasgos generales

Producción Creatividad Consumo Industrias culturales Creadores/Artistas/Artesanos Mediadores (Economías de escala) Formación Actividad Auxiliar Mediadores

Registro Conservación Estudio

Formadores

Mediadores

Distribución

reproducción

La creación de valor en cada una de estas actividades empresariales se puede deducir de la distribución que por ejemplo en España se da de la aportación de las actividades culturales al PIB por fases del proceso de genera- ción de valor en la cultura. Así las actividades relacionadas con la creación producción aportan más de la mitad del PIB cultural, las actividades de fabricación casi el 20%, las actividades auxiliares el 8,8%, las educativas un 4,1% y las relacionadas con la promoción y la regulación apenas un 0,4%