C. OTHER AGENCIES WITH OT AUTHORITY
III. CURRENT STATUTORY AND REGULATORY PROVISIONS
2. What is Different?
Hay quienes le han asignado un sentido práctico a la reclusión, donde la mirada interpretativa apunta al sentido formal del aprendizaje obtenido de las actividades que se imparten al interior del recinto. Esto les reporta satisfacciones y fomenta seguridad en sus capacidades, lo que en definitiva produce un mejoramiento del sentimiento de valoración que poseen. Lo que le da un grado de vigencia y sabiduría que fortalece el diálogo intergeneracional.
..he aprendio’ hartas cosas...he hecho talleres..ahora estoy haciendo la secundaria..quiero sacar mi cuarto medio.. son .cosas productivas para mi persona, porque eso yo se lo puedo transmitir a mis nietos...lo malo lo dejo pasar..lo bueno absorbo para mí
MARINA
Finalmente, aquella que tuvieron una actitud más resilente convirtieron esta situación difícil en una oportunidad, recogiendo durante años aquello que por precario que fuese significaba una ganancia para sí mismas...ellas son quienes asistieron ala escuela, aprendieron un oficio y se mantuvieron al margen de todo aquello que les significó una amenaza. Esas personas son las que extrajeron un aprendizaje y que han desarrollado un nivel de generatividad que se expresa en la continuación de una tarea y en el cuidado de las personas y situaciones que le preocupan
“..todo me sale mejor...soy más..más entera,... más entera... como que no era a fuera...termine mis estudios, aprendí otras cosas más bonitas acá...como superarme más como persona y siento que voy a ser más sabia para mis nietos ....ser mas fuerte..mas ...mas fuerte, no condolerme tanto,..y siempre trabajando señorita...porque voy a salir a trabajar,..mesta esperando un trabajo,...sobretodo estar con mi nietecita de mi hija que mataron, mi nietecita me necesita...” DINA
Por último la cárcel en general, no es una instancia que pase inadvertida por la vida de las reclusas. De una u otra forma exige un nivel de adaptación, todo lo que confluye dentro del penal les indica el camino que deben tomar, el cual se ha señalado anteriormente está condicionado a los beneficios, a través de ello se adentran en la lógica vertical y de poder , relacionándose con este sistema desde la sumisión y la aceptación. A partir de ahí, el nivel de adaptación va depender de
59
sus necesidades materiales y emocionales y de su historia de vida, respecto de la cual no extraen los mecanismos de enfrentamiento como la sumisión, la neutralidad entre otros. Pero si, estos hechos dolorosos constituyen un precedente que les amplía el umbral para enfrentar situaciones difíciles como la reclusión. Y algunos casos reinterpretar esta realidad dándole un significado, a partir de lo cual construyen las expectativas de un nuevo proyecto de vida. Lo que, de alguna manera refleja que a pesar de la edad se vinculan más con la vida que con la muerte.
En resumen, la reclusión es un proceso, que se enfrenta de manera más eficaz con el apoyo, sea éste de la familia o de las otras internas. Además con una actitud proactiva que les permita mantenerse saludables en términos físicos y mentales, de manera tal que la enfermedad no interfiera en su bienestar. De esta forma, el vínculo con la familia y las acciones que emprendan para el cuidado de su salud, son ámbitos que le permiten sentirse vigentes y lograr una percepción de control, que sin duda pueden experimentar en términos parciales un envejecimiento satisfactorio.
Como se ha señalado anteriormente la Adulta Mayor institucionalizada se enfrenta a una serie de problemáticas que interfieren en el ámbito biosicosocial de ésta, a lo cual responde realizando una serie de ajustes que le permitan adaptarse de mejor forma a este proceso, obteniendo en algunos casos satisfacciones marginales Estos ajustes que conllevan a la adaptación, implican una nueva forma ser y de comportarse frente a la institución. En donde factores institucionales, de la edad y las son agentes facilitadores de este proceso. Y por otra parte intervienen episodios de su historia de vida, que dan cuenta de formas de enfrentamiento que le han permitido aceptar el dolor, motivadas por una meta superior. Finalmente la interpretación que le asignan a este proceso está vinculada a un significado espiritual, práctico, o personal. En los tres casos implica un aprendizaje que de alguna forma les ayuda aceptar con mayor facilidad las circunstancias.
60 CAPITULO V
CONCLUSIONES
El presente estudio desarrolló el tema de Adulta Mayor y reclusión, fuente de preocupación fue saber como enfrentan el proceso de reclusión
Para comprender de mejor forma el tema que orientó la investigación resulta importante dar a conocer aquellos elementos que precipitan en el ingreso de la Adulta Mayor al tráfico.
Envejecer junto a la familia de procreación en un contexto de pobreza, es sinónimo de una dificultad grande producto de la acumulación de frustraciones propias, de los hijos y nietos. Son mujeres que a lo largo de su vida han estado avocadas a enfrentar la deprivación económica, primero como niñas, como madres y después como abuelas. Por lo tanto, es un tema que adquiere una cierta cronicidad en sus vidas, sin embargo, en esta última etapa cuentan con menos recursos personales para hacer frente a esta situación, de la que todavía se sienten responsables, y se movilizan en torno a la búsqueda de algún medio que contribuya a la superación de esta situación de pobreza, en un contexto de cohesión familiar.
En este contexto la adulta Mayor desempeña dos funciones: el trabajo doméstico, que además involucra el rol de cuidadora, y la actividad laboral fuera del hogar. Ambos están supeditados a una dinámica de complementariedad, que se traduce en un aporte económico y cuando se expresan vacíos en el rol instrumental o expresivo se responsabiliza de la tarea pendiente.
Cualquiera sea el rol que desempeña, o la combinación de ambos, está condicionada por un sentimiento de responsabilidad y compromiso con el bienestar familiar. Es así, que de modo recurrente ejercen el rol de madre sustituta, que está sujeto a las siguientes razones:
Sustitución total: por fallecimiento y/o abandono de figuras parentales de nietos y nietas. Se asocia a una figura proveedora y de rol expresivo.
Sustitución parcial: en reemplazo de la hija, mientras desarrolla alguna actividad remunerada. Se asocia al rol expresivo.
61
Se hace necesario destacar que el estilo de sustitución adoptado por estas mujeres, determina el modo en que estas ingresan al mundo delictual, y que finalmente las conduce a la cárcel:
Modo directo: Comercializan droga desde sus viviendas, la utilidad obtenida sujeta al porcentaje de venta. Modalidad compatible con el desempeño de ambos roles, de aquellas que ejercen una sustitución total.
Modo indirecto : Sus hijos e hijas trafican droga, en calidad de autores o cómplices. Las mujeres que ejercían el rol de madre sustituta de manera parcial, asumen la condena, autoinculpándose , experimentando una especie de suicidio altruista. Esta situación de reclusa sustituta se sustenta en el sentimiento de impedir la ruptura del vínculo entre madre e hijo, viéndose sobrepasadas por su rol de abuela.
Una vez en el medio carcelario la mujer adulta mayor debe enfrentar una serie de dificultades ya sea por la edad o porque no están socializadas en la cultura criminógena.
Es en este escenario donde el apoyo familiar resulta determinante, ya que cuando la familia asume un rol activo, en la entrega de apoyo social, económico y afectivo, les genera confianza y seguridad, lo que en reclusión provoca un menor grado de involucramiento con las otras internas, puesto que aquello que necesita lo obtiene de su familia. Desde esta perspectiva surge la condición de apoyada y/o apoyadora, esto último se manifiesta a través del apoyo económico que ellas brindan desde la cárcel, lo que da cuenta de cómo no logran desconectarse de este sentimiento de responsabilidad hacia su familia. En función de la cual se refuerza la meta personal de salir en libertad.
En sentido inverso cuando el apoyo familiar es insuficiente, aumenta nivel de interacción con las internas o funcionarias, motivado por carencias y el abandono. Cabe destacar que quienes experimentan la ausencia de reconocimiento y valoración son quienes asumen el rol de reclusas sustitutas, este apoyo familiar débil disminuye el nivel de intercambio familiar y la meta de salir en libertad se vincula con un proyecto individual.
De esta forma el propósito de la libertad, las lleva a buscar mecanismos que la aproximen al contacto familiar o bien a la postulación de beneficios. Para ello realizan ajustes en su comportamiento que les permitan familiarizarse con los privilegios que puedan obtener de la institución y protegerse de aquello que pueda
62
resultar amenazante para este propósito. De esta forma intercambian conducta por recompensa.
A partir de esto, comienzan a enfrentar una serie de dificultades en donde interviene en primer lugar la historia de vida, marcada por situaciones adversas lo cual les ha proporcionado un umbral de fortaleza que las lleva a no desesperarse ante esta nueva crisis. En este sentido adquieren un nivel de adaptación que se manifiesta a través de un cierto conformismo frente a una estructura coercitiva, la cual no se problematiza, son incapaces de transformar esta realidad, puesto que aquello puede implicar un riesgo en este proceso.
Desde este contexto surgen diferentes respuestas asociadas a problemáticas que ha continuación se exponen:
La neutralidad surge en el ámbito de las relaciones humanas que establecen con las funcionarias y con las internas, ambas representan polos amenazantes que indirectamente se vinculan con el castigo y la agresión. Este mecanismo surge de la habilidad para captar aquello que la pone en una situación de riesgo y que a su vez le garantiza tranquilidad y la consecución de su objetivo.
La aceptación presente en todo aquello que provenga de la institución. No son capaces de expresar su desacuerdo ante las disposiciones institucionales, aunque esto les signifique acatar una rutina de actividades y horarios que le producen desagrado.
La sumisión se vincula al poder que perciben de las funcionarias, manifestado mediante la imposición del reglamento. Lo cumplen a cabalidad e incluso llegando a ser reguladoras de la conducta de terceros.
Ante situaciones injustas que les recuerdan que el sistema de privilegios no es tan amplio como suponían y que el intercambio de obediencia por favores, no siempre es tan recíproco, surge como respuesta la contención de emociones como la rabia y la impotencia.
Las mujeres toman conciencia de que éste es el precio de la libertad, pero sin embargo, saben que de estas respuestas depende como sea su estadía en el reclusorio y cuando le devuelvan la libertad. Esto produce una pérdida de control, la que no tiene un efecto totalizante ya que ha partir del ingreso a actividades logran recuperar esta percepción de autocontrol y se vinculan con un mundo más real, que no les recuerda que son reclusas, sino más bien personas que buscan
63
ocupar su tiempo en actividades para desconectarse de las angustias y la tensión, tal como lo haría cualquier persona en libertad. Esto se produce en la medida que logran reinterpretar el reglamento y descubren que aquello que en principio es una obligación resulta ser una oportunidad para mantenerse saludables.
Desde otra perspectiva las respuestas que emanan de las mujeres se producen una vez que han logrado adaptarse al sistema. El proceso obedece en primer término a revisar aquellas características de su personalidad que son disfuncionales al perfil conductual requerido y posteriormente modificarlas por aquello que de alguna forma construye el tipo de respuestas esperadas por la institución.
Otro elemento que facilita el proceso de adaptación es la valoración del espacio cárcel que de manera directa o indirecta constituye un refugio emocional y material para las mujeres.
Se sugiere desde el Trabajo Social Gerontológico establecer un vínculo con el SENAMA Y Gendarmería para la elaboración y ejecución de programas de autocuidado para el Adulto Mayor recluido en cárceles.
Lo anterior se sustenta en los siguientes aspectos que a continuación se exponen:
- Expresan un cierto manejo en el autocuidado básico, que apunta en
mantenerse activas no tan solo físicamente sino que también en el ámbito mental.
- En ellas no existe el mito de que las personas mayores no pueden
aprender nuevas destrezas o habilidades
- Asocian que los estados de ánimo repercuten en su salud física.
Para ello se proponen líneas de acción tendientes a la implementación de programas de autocuidado orientados a promover:
- actividad física dirigida, que hasta ahora en la cárcel la única posibilidad
de tener un nivel de movilidad física está dada por el trabajo al interior del penal.
64
El familiarizarse con esta temática al interior de la cárcel, garantiza que una vez en el medio libre se inserten en programas de la red SENAMA y al mismo tiempo estas actividades pueden ser entendidas como un elemento que contribuya a la reinserción social del AM.
En aquellas realidades donde la AM tiene la tuición de nietos y nietas por fallecimiento del o los progenitores. Se sugiere desde el Trabajo Social la elaboración de líneas de intervención a partir de esta categoría, así desde el ámbito propositivo plantear políticas sociales que incluyan medidas de protección social que garanticen un grado de cobertura de las necesidades que estos presentan.
Finalmente, se sugiere profundizar en esta problemática a fin de ir construyendo nuevas categorías de análisis que den cuenta de dimensiones más específicas de esta realidad. En este sentido, para futuras investigaciones resultaría relevante abordar la problemática expuesta desde la perspectiva de género.
En función de lo anterior, surge el siguiente planteamiento
¿Cómo enfrenta el proceso de reclusión el varón Adulto Mayor recluido en centros penitenciarios?
65 BIBLIOGRAFIA.
ANTHONY, C. 2000. Las mujeres confinadas. Santiago, Chile, Jurídica.
BARENYS, M,1992. Investigaciones sobre las residencias de ancianos en Catalunya y España. En: UNION DEMOCRATICA DE PENSIONISTAS Y JUBILADOS DE ESPAÑA. Sociología de la vejez. España.
BARROS, C. 1993. Significados y desafíos del envejecer. En: MARÍN, P. 2° ed. Chile, Colección Adulto Mayor.
BARROS, C. y MUÑOZ, M. 2003. Relaciones e intercambios familiares. Revista Perspectivas (12):
BARROS, C. y MUÑOZ, M. 2001. La familia del Adulto Mayor: Composición e interrelaciones Informe de investigación proyecto FONDECYT. Santiago, Chile CENDA. 2005. El Sistema Previsional Chileno: Antecedentes para un debate y una reforma urgente. En: Servicio Nacional del Adulto Mayor, Julio 2005. Santiago. CÓDIGO PENAL. 2004. 4° ed. Chile, Lexis Nexis
COMITÉ NACIONAL PARA EL ADULTO MAYOR.2002. Plan de acción mundial sobre el envejecimiento. Madrid.
EL ANÁLISIS DE LA REALIDAD SOCIAL METODOS Y TÉCNICAS.1996.Por Manuel García. “et all” . Madrid, Alianza.
GENERO Y DESIGUALDAD: LA FEMINIZACION DE LA POBREZA.2004. Por Ana García “et all”. Madrid, Universidad Pontificia Comillas de Madrid.
GONZALEZ, S. 2000. Cambios sicológicos e intelectuales en el Adulto Mayor. En: PROGRAMA DE GERONTOLOGIA SOCIAL. 2000. Santiago, Pontificia Universidad Católica de Chile.
HUENCHUAN, S. 2003. Diferencias sociales en la vejez. Revista Perspectivas. MARIN, P. 1993. Tiempo nuevo para el Adulto Mayor. Santiago, Colección Adulto Mayor.
MARIN, P. 2002. Manual de Geriatría y Gerontología. Santiago, Ediciones Universidad Católica de Chile.
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN SOCIAL,1991. Por Roberto Hernández “et all”. 3° ed. México, McGraw-Hill.
ORELLANA, V.1993. La ancianidad en las diferentes culturas. En: MARIN,P. 2° ed. Chile, Colección Adulto Mayor
66
PEREZ, J. 2000. La construcción social de la realidad carcelaria. Perú, Fondo editorial de la Pontificia Universidad del Perú.
RUIZ, J. 2003. Metodología de la investigación cualitativa. 3° ed. Bilbao, Universidad de Deusto
SÁNCHEZ, C. 2002. Gerontología Social. España, Espacio.