6.2 The development of the governance of the higher education system in Russia
6.2.4 Differentiated state steering (2012-2016)
El mismo Vigotsky se refiere a su teoría como “Teoría de los procesos psicológicos superiores”, ésta se basa en procesos específicos del ser humano en los campos de concepción filogenético, histórica, social y ontogenética15 de la evolución, cuyos datos son obtenidos de la
experiencia de su autor y de sus propios colaboradores.
Una experiencia que forma parte de esta teoría fue realizada por Vigotsky en niños con “defectos”16, luego de ser maestro en una escuela
común, posteriormente en el Departamento de “Defectología”, y por último en el Instituto Experimental de Psicología de Moscú. Por eso, a lo largo de toda su bibliografía se pueden encontrar referencias a los procesos psicológicos de los ciegos, los sordos, los débiles mentales, los que tienen trastornos corporales y los niños primitivos.
Entre los años 1924 y 1928 sus escritos se refieren a “esa población” caracterizando la esencia del pensamiento vigoskiano. Éstos escritos producidos en la década del veinte (20) reflejan aspectos referidos a la personalidad del ciego y lo resaltan como un precursor de las transformaciones que actualmente se proponen para la educación especial.
“EL CIEGO COMPRENDE MÁS EL MUNDO DE LOS VIDENTES QUE LOS VIDENTES EL MUNDO DE LOS CIEGOS”. L S.
VIGOTSKY”.17
La interacción social se da a través del análisis de las características sociales y no puramente biológicas de los problemas de la deficiencia. Esto fue escrito en el año 1924 y titulado “La psicología y la pedagogía del deficiente infantil”, y en sus primeras líneas Vigotsky manifiesta:
15 Ontogenética: herencia genética, rasgos de individuos obtenida desde antes de la
concepción, característica individual y única de cada ser humano.
16 Término utilizado para mencionar a los niños discapacitados en general en esa época. 17 Mon, F. y Pastorino N. (comps.): “Discapacidad Visual”. Novedades Educativas.
“Cualquier defecto, ya sea la ceguera, la sordera o la deficiencia mental innata… influyen, sobre todo en las relaciones con las personas. Incluso en la familia, el niño ciego o el sordo es, ante todo, un niño peculiar y se le brinda un trato exclusivo, inhabitual, distinto al que se le da a los otros, y eso no solo ocurre en las familias en que este niño es una carga pesada y un castigo, sino también cuando es rodeado de un amor duplicado o una atención sobreprotectora que lo separa de los demás. Esto lo evidencian las confesiones reflexivas de los propios ciegos y sordos, como la observación cotidiana, muy simple, de la vida de los niños con defecto y los datos del análisis científico y psicológico”.18
Según esta cita, Vigotsky se lamentaba de que las deficiencias fueran tratadas como un problema puramente biológico, y se refería a que había que tratarlo como un problema netamente social. Del mismo modo argumenta acerca de la diferencia entre el ojo y el oído del animal, expresando que en el animal son órganos físicos y en el hombre son “órganos sociales”.
En los animales estos órganos cumplen la función de percibir y analizar los elementos externos para una mejor adaptación al medio, en cuanto en el humano actúan como instrumentos culturales, y la desaparición de estas funciones visuales y auditivas significan la transformación de funciones sociales imprescindibles y aún más: la destrucción de todos los sistemas de conducta.19
Sin embargo, aclara que hay posibilidad de compensar las funciones sociales de esos órganos: en los ciegos por medio de la lectura Braille (“el ciego lee con la mano”), y en el sordo por medio de la lectura de labios (“el sordo puede oír con los ojos”). Pero aclara: en las formas severas y aún moderadas en la deficiencia mental con éstos órganos sanos no lo pueden hacer. Todo lo mencionado se ve reflejado en “La historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores”, que en su relato
18 Vigotsky, L. S. – 1924-1989 – Pág. 56. En: Mon, F. y Pastorino N. (comps.):
“Discapacidad Visual”. Novedades Educativas. Buenos Aires & México. 2006. – Cap 2.
menciona todas las numerosas reflexiones e investigaciones hasta llegar a concretar su teoría.
Vigotsky, un precursor de la pedagogía en aquellos tiempos se refiere a la defectología como “el nombre general” de “toda la esfera del
conocimiento teórico y del trabajo científico práctico que nosotros denominamos convencionalmente Defectología”20.
A lo largo de toda su bibliografía menciona otros términos utilizados en su época, como pedagogía terapéutica y medicinal. Y dice: “…en
resumen, la cuestión, tanto en el aspecto psicológico como en el pedagógico, se ha planteado desde el punto de vista estrictamente físico, médico”.
En el párrafo anterior explica que solamente se trata en un aspecto, como si solo se tratara de un defecto físico la ceguera y la sordera y aclara “Como si se tratara de un perro ciego” o de un chacal sordo.21
“En consecuencia, la pedagogía terapéutica o medicinal se encuentra reiteradamente objetada en todos los escritos que está considerando. Toda la cuestión reside en que el educador tiene que ver, no tanto con sus hechos biológicos como con sus consecuencias sociales”.22
Para el año 1929 Vigotsky plantea a la Defectología como la necesidad de buscar los fundamentos filosóficos que van a permitir pasar “el tránsito de una pedagogía terapéutica o enmendativa a una pedagogía creadoramente positiva”.
Vigotsky después de sus varios análisis teóricos y fácticos, éstos refiriéndose a que las escuelas especiales son como un castigo, llega a la conclusión diciendo: “No hay una pedagogía especial, diferente, en
principio, para el niño con defecto. Su educación sólo constituye un
20 Vigotsky, 1989 – Pág. 2. En: Mon, F. y Pastorino N. (comps.): “Discapacidad Visual”.
Novedades Educativas. Buenos Aires & México. 2006. – Cap 2.
21 Vigotsky, L. S.: “Problemas fundamentales de la Defectología contemporánea” – 1929.
En: Mon, F. y Pastorino N. (comps.): “Discapacidad Visual”. Novedades Educativas. Buenos Aires & México. 2006.
capitulo de la pedagogía general” de lo que se deduce que “todas las
cuestiones de este difícil capítulo deben ser examinadas a la luz de los principios generales de la pedagogía abriendo, mediante el pensamiento científico, la brecha en el muro existente entre la teoría de la educación del niño normal y anormal”23