• No results found

the heat diffusion length s must be smaller than the plasma dimensions Doggett et al showed that for a 1-dimensional plasma of length d, this condition is satisfied if [46]

Como se ha constatado hasta ahora, la tecnología, según algunos informantes, encaja perfectamente como un recurso manejable durante la etapa creativa16, siempre y cuando no sustituya el ingenio artístico, es decir, se la puede emplear no como una herramienta facilitadora, sino como un elemento sonoro más, tal como se consideraría los diferentes timbres de otros instrumentos musicales. Para los informantes Pablo Molina, Efraín Granizo, Ramiro Guerra o “Jimmy”, las composiciones musicales pueden estar concebidas con la inclusión de tecnología acústica, analógica y digital/electrónica, no existe razón para no valerse de herramientas sonoras comunes o nuevas.

El uso de las sonoridades electrónicas no implica necesariamente una evasión de un proceso compositivo complejo. Algunos de los músicos que tienden a incluir sonidos       

16 La etapa creativa en música técnicamente consiste en la composición; el proceso inicialmente abstracto, 

en el cual el músico configura y moldea una pieza musical, ideando todas sus características melódicas, 

armónicas, temáticas y sonoras. Se trata del proceso que precede al de grabación, mezcla y postproducción, 

sin embargo, actualmente esta etapa parece estar extendiéndose con más frecuencia hacia el momento de 

espaciales, atmosféricos o electrónicos, defienden su trabajo a través de un discurso que apela a lo recursivo; ellos consideran que sus posibilidades creativas se han ampliado muchísimo gracias a estos nuevos colores tecnológicos, que se adjuntan al resto de timbres sonoros producidos por instrumentos acústicos o análogos más comunes.

Este universo musical ampliado, en cuanto a sus posibilidades sonoras, se trata de un fenómeno intrínsecamente vinculado a la intervención de la tecnología, pero, al cual no se lo considera estrictamente como un atentado a la calidad o pureza artística, como sucedió en décadas pasadas, (asunto del que se reflexionará en el siguiente capítulo de este estudio). Actualmente los sonidos electrónicos tienen una mejor y más amplia aceptación en el mundo de la composición musical, a pesar de que sigan existiendo tendencias más puristas que rechazan de raíz el uso de sonoridades electrónicas. Para algunos de los entrevistados, el uso de herramientas y sonoridades electrónicas resulta casi una actividad natural en el quehacer musical, un ejercicio de experimentación y búsqueda. Según Pablo Molina guitarrista y compositor en “Munn” absolutamente todo es válido como recurso sonoro y expresivo.

…para mí todo puede ser usado como recurso expresivo. Tuve la suerte de estudiar una tecnología en sonido, entonces cachar eso, te hace poder jugar con esas cosas y para nosotros siempre ha sido así, pero es chistoso porque no es como que hemos pensado “tenemos que experimentar y tocar los límites de lo conocido”, no, sino que vamos probando, casi como un juego y por suerte tenemos juguetes tecnológicos y es una bestia, ahí están las herramientas (Comunicación personal. Pablo Molina. 2012).

Ponte el Álvaro tiene este pre-amp17 y tiene sus pedales para el bajo, pero lo que hizo fue

comprarse un aparatito donde tú metes la señal y te salen dos como que les copia, pero el man le puso al revés al pedal, como que le dio la vuelta, entonces mete su bajo y su sintetizador, su teclado, les pasa a los dos por toda la cadena de pedales, entonces tiene como que su “sinte” suena gordísismo al igual que su bajo, es como que tiene sus dos instrumentos que suenan muy bien y como que en su mismo “seteo”, su cosa de aparatos tiene su estación y eso le da un riqueza sonora al teclado que no hubiera tenido conectando directamente a la consola. Y eso al mismo tiempo le da un sonido al teclado que tiene muchas más texturas. Entonces para nosotros la tecnología es un recurso100% expresivo (Comunicación personal. Pablo Molina. 2012)

      

17 Un “preamp” (preamplificador) es un tipo de amplificador electrónico que sirve para intensificar la señal 

sonora de reproducción. El interlocutor Pablo Molina, explica que otro miembro de su banda, Munn, utiliza 

uno de estos aparatos diseñado para un amplificador de bajo, pero de tal forma que tanto el bajo como el 

teclado están conectados al mismo con igual configuración sonora (“seteo”), ganando, así, mucha más 

Los músicos y agrupaciones del undeground quiteño se caracterizan por una sesuda y constante búsqueda de un sonido auténtico y distintivo, de tal forma que, sus pretensiones, jamás se orientan a crear música genérica o “vulgarizada”, sino que siempre intentan proponer nuevas tendencias o estilos. Para efectuar esta experimentación artística, los músicos hacen uso de nuevas tecnologías, cada vez con mayor frecuencia. Así, la producción musical en este contexto consiste en un uso extensivo de las herramientas más inmediatas y disponibles a su alcance, dentro de las cuales se incluye una amplia gama de elementos tanto analógicos como digitales. La tecnología ha supuesto un camino de experimentación artística, en cuanto a la sonoridad, hecho que, quizás, colabora en la construcción de nuevas formas de autenticidad artística no muy cercanas al discurso tradicional y romántico del arte (Ripollés, 2006), que rechaza los agentes externos de innovación.

Para estas propuestas creativas donde se combinan diversos elementos sonoros; acústicos, análogos y/o digitales, dependiendo de la búsqueda artística, algunos músicos le dan prioridad a los sonidos naturales de los instrumentos, mientras que otros los manipulan a través de efectos, de tal forma que, a veces, no es posible saber con certeza qué instrumento es el que está produciendo un determinado sonido o si en realidad un instrumento lo generó. Es decir, que se puede aplicar una sonoridad que formula y plasma de manera explícita una “artificialidad” (Adell, 2002) en el producto musical.

La manipulación de los sonidos a través de efectos analógicos o digitales se trata de una técnica muy recurrente en la actualidad, de hecho, la música moderna de manera general está asociada directamente con la aparición de sonoridades diferentes y alternativas a las de los instrumentos acústicos más tradicionales. La distorsión en la guitarra eléctrica para el Rock and Roll o la introducción del piano rhodes en el jazz y otros géneros, son ejemplos de las primeras intervenciones de la sonoridad electrónica, capaces de brindar un nuevo color o textura al sonido general de las agrupaciones, pues, tiene un matiz electrónico (artificial) que, en su tiempo le otorgó una connotación “más moderna” (Stih Bennet, 1988) a la música creada con estos medios.

La cantidad de aparatos que una agrupación o banda requiere para ensayos o presentaciones depende del estilo o género musical que estén desarrollando, pero en la mayoría de los géneros que están dentro del underground quiteño la tecnología tanto análoga como digital es extensamente utilizada. En bandas de los informantes tales como

Munn, Durga Vassago, Corporación Asfalto, Guerrilla Clika, The Glacial Drift las herramientas tecnológicas electrónicas y digitales comprenden un elemento indispensable para su música, ya que su, propuesta, precisamente está basada en el empleo de sonoridades “modernas” o alternativas. Pablo explica la cuestión recursiva de la siguiente manera:

En Munn utilizamos mucha huevada, muchos equipos y es bueno también porque también le da muchas texturas, puedes tener distintas sonoridades, entonces, eso es lo bacán de la tecnología. Un sintetizador no es como un guitarra que solo tienes un sonido, en un sintetizador cambias y tienes como 400 sonidos modificables, entonces es versátil eso es lo divertido. Creo que eso es básicamente (Comunicación personal. Pablo Molina, 2012). Por su parte, Efraín Granizo, también tiene una postura a favor de las nuevas posibilidades electrónicas para lograr una sonoridad peculiar y auténtica, según él, esta búsqueda artística requiere de una apertura total para emplear los recursos sonoros de la forma en que la imaginación lo permita, así, la creatividad misma puede refrescarse y direccionarse a horizontes más innovadores.

Durga Vassago es facilito así una banda de rock que usa una batería, un bajo, una guitarra, un sintetizador y una voz, en eso estamos como cualquier otra banda, lo que nosotros tratamos de hacer es usar efectos no para la batería, pero si para el resto, para la guitarra, el bajo, el sintetizador y la voz, entonces usamos pedales. Esta es la pedalera de mi guitarra, (un plataforma con una serie de pedales analógicos y digitales). El chiste es que no suena a guitarra eléctrica, por ejemplo en este tema (uno que se está reproduciendo en la computadora llamado “Chin”), lo que tratamos nosotros es de buscar nuevos timbres, timbre es la cualidad sonora que tiene cualquier instrumento o cualquier cosa que produzca vibración incluso ruido (Comunicación personal, Efraín Granizo, 2012).

El uso de pedaleras, consolas análogas o digitales, “plug-ins”, sintetizadores, controladores MIDI, han sido los recursos mayormente utilizados para formular estéticas sonoras peculiares, las mismas que brindan una especie de identidad a la música. Así, la concepción de una idea musical se la realiza desde la composición teórica hasta la sonoridad de la obra en base a utilización de efectos. Por ello, a veces se dice que el proceso creativo de una producción musical no tiene término sino hasta después de la mezcla en un editor de audio. Es decir, que la creación artística no concluye luego de “escribir la partitura”, sino que se completa luego de efectuar el proceso de edición de sonido. Resulta que la intervención del software, en ocasiones, podría considerarse una etapa más del proceso artístico, pero de esto se discutirá con mayor detenimiento más adelante.