De la revisión bibliográfica de estudios e investigaciones realizadas sobre el tema hemos encontrado el “Estudio para el fortalecimiento institucional del Sistema Nacional de Defensa Civil” realizado por el Consorcio BERGER-CETEC en los años 2001 y 2002 (Consorcio Berger Cetec 2002), donde encontramos un diagnostico general sobre la problemática de Defensa civil en el Perú que se presenta en síntesis a continuación: Los sistemas de prevención son muy débiles. La comunidad científica carece de infraestructura, equipos modernos así como de personal técnico calificado y capacitado en los métodos modernos de prevención. El SINADECI no tiene un proceso fácilmente entendible e integrado en el planeamiento de gestión de desastres. Cada ministerio desarrolla su propio plan. Cada región forma un comité que desarrolla sus propios planes de acción. Ambos procesos no son coordinados.
Los alcaldes no consideran que la gestión de desastres esté bajo su responsabilidad y por lo tanto la sociedad civil no se encuentra organizada de manera adecuada a nivel local. No existe un procedimiento para evaluar el sistema de gestión de desastre inmediatamente después de la crisis, con el fin de determinar las fortalezas y debilidades de respuesta del sistema o relacionar lecciones aprendidas para una continua prevención de desastres, planeamiento y gestión. Tampoco hay recursos o sistemas para reubicar a las poblaciones en áreas de menor vulnerabilidad luego de ocurrido el desastre.
Las Instituciones que son parte del SINADECI no desarrollan todas las actividades de la Gestión de Desastres, cuyas fases principales son: Prevención, Mitigación ó Atención de Emergencias y Reconstrucción. La única fase en la cual se interviene directamente es en la Mitigación ó Atención de Emergencias y en menor grado en la Prevención y Reconstrucción. Gran número de Comités Locales, Distritales y
66 Provinciales no han sido constituidos, por lo cual generalmente el único ente que interviene en la atención de las emergencias es el INDECI.
No se han definido claramente los mecanismos, ni las Instituciones encargadas de la rehabilitación, tanto para ejecución, como para el seguimiento y supervisión. Los gobiernos cada vez que ocurre un desastre, para la reconstrucción constituyen un organismo nuevo (Ejemplo: ORDESUR, CEREN, INADE, CRYRSA, FORSUR). Es el Estado el que tiene mayor intervención en la Gestión de Desastres, siendo limitada la participación de las organizaciones privadas y casi nula la participación de la población.
Las organizaciones privadas que tienen mayor intervención son instituciones de alcance internacional como la Cruz Roja, Caritas, así como las Instituciones locales, donde destacan las Iglesias. En cuanto a la participación de la población, se ha determinado que ésta es mínima, al no existir los mecanismos y organización. Por lo tanto, no hay una participación directa de las organizaciones de base, ni tampoco de la población en forma voluntaria y masiva.
La normatividad y legislación específica referida a la gestión de desastres es escasa o nula. Aspectos que no se encuentran apropiadamente normados: Intervención de las Instituciones en: Prevención, Mitigación y Reconstrucción. Participación del Voluntariado. Participación de organizaciones privadas. Supervisión y seguimiento de actividades. Prevención de Riesgos y Vulnerabilidades. Reconstrucción de áreas afectadas por desastres. Recursos económicos para la Gestión de Desastres.
Existen mecanismos que limitan la rapidez y oportunidad de la adquisición de bienes y servicios. Sistemas de comunicación vulnerables muchas veces no garantizan la comunicación a los lugares más
67 recónditos y alejados del país. Vías de comunicación en mal estado para el acceso rápido y oportuno a ciertas zonas pobladas del país. El sistema de almacenamiento de ayuda humanitaria es deficitario.
No se cuenta personal capacitado en Gestión de Desastres, existiendo la idea generalizada de que estos temas se manejan exclusivamente en base a conocimientos y procedimientos militares. Las condiciones topográficas tan diversas en nuestro país en costa, sierra y selva; constituyen restricciones para la implementación de un Plan Integral para Gestión de Desastres. La condición de país en vías de desarrollo, hacen que no se disponga de todos los recursos económicos necesarios para las acciones de Gestión de Desastres. La diversidad sociocultural en la población peruana, también constituye una restricción para la implementación de técnicas de Gestión de Desastres.
Efectuando la revisión bibliográfica, encontramos en el texto Estado, sociedad y gestión de los desastres en América Latina (Lavell 1996), un análisis del sistema de defensa civil, que nos muestran algunas de las principales debilidades como sistema.
El sistema nace con caracteres distintivos tales como: carácter exclusivamente gubernamental, multisectorial, centralizado, jerarquizado, adscrito a las fuerzas armadas y defensa nacional y con una orientación central hacia las emergencias.
Aun estando centrado el sistema en las emergencias, evaluando su rol en la atención de las mismas, no ha sido tan eficiente ni eficaz, sucesivos fenómenos naturales y antrópicos producidos en el país desde la creación del sistema así lo han puesto en evidencia. En cuanto a su rol en la prevención el sistema ha obtenido a la fecha pocos resultados y mucho menos en lo que es la rehabilitación y reconstrucción, precisamente entre otras razones por estar enfocado en las emergencias.
68 Por otro lado otro factor que explica la debilidad del sistema, es el escaso desarrollo de capacidades en defensa civil de los actores fundamentales del sistema, que además son los mismos actores del desarrollo local, regional y nacional. Esta debilidad tiene mucho que ver con políticas de estado que promuevan el desarrollo institucional de las instituciones involucradas en defensa civil y en el desarrollo del país, como son los sectores, gobiernos regionales y gobiernos locales.
Otro aspecto no resuelto dentro del sistema de defensa civil es la discusión sobre la conveniencia o no de diferenciar a los organismos del sistema involucrados en mayor o menor medida de las etapas o aspectos de los desastres: prevención, preparación, atención, rehabilitación y reconstrucción.
Como no están claramente definidos que organismos se encargarán de la reconstrucción por ejemplo, cada vez que se han producido eventos de magnitud, se han creado organismos ad hoc, dejando de lado al sistema. Es el caso específico de la creación de entidades tales como: CRYRSA, después del sismo de Huaraz, FORSUR, después del sismo de Pisco. Cada vez que se produce un desastre de impacto nacional, se pone en cuestión el rol del Sistema Nacional de Defensa Civil, así consignamos la apreciación de un ministro de estado, que opinó sobre la eficiencia y eficacia del sistema.
Cuando sucedió el terremoto del sur el año 2007, el tema de defensa civil fue puesto en la agenda del Consejo de Ministros para hacer una revisión integral del sistema. Según versión del ministro de defensa de entonces, el organismo estatal de Defensa Civil, encargado de atender a la población en casos de desastres naturales, había mostrado que, ante una catástrofe de esta magnitud, tal como estaba diseñado no
69 funcionaba, por lo que había necesidad de poner el tema en agenda para hacer una revisión integral.
El Sistema Nacional de Defensa Civil en el Perú, tiene carencias y debilidades que ameritan analizar en profundidad para mejorar su actuación y hacerlo más eficiente y eficaz en la misión de proteger a la población, la infraestructura y el medio ambiente.