• No results found

Disability: Reasonable Accommodation Claims

B. Source-of-Income Claims Under the Fair Housing Act

4. Disability: Reasonable Accommodation Claims

A través de los mitos antiguos nos han llegado datos sobre la participación y los aportes de las mujeres en ámbitos como la agricultura, las artesanías, el culto religioso. En algunas pinturas rupestres del período mesolítico se aprecian mujeres que participan en rituales y danzas como actoras destacadas. Ellas contribuyeron a la acumulación originaria de conocimientos sobre las plantas y sus poderes curativos, los animales, las piedras, etc.

Jenny Londoño López Página 28 La Venus de Wilendorf, probablemente una de las diosas más antiguas de la humanidad, era una diosa de la fecundidad. La estatuilla encontrada pertenecía a la cultura auriñaciense. Isis y Shed eran diosas de Egipto. Isis era una de las más importantes, tenía poderes mágicos y era una mujer sabia. En Anatolia, en las islas Cicladas y, en Creta, se encontraron representaciones de diosas femeninas en forma de violín, de la más antigua Edad del Bronce, que eran representaciones de la diosa madre.10

La diosa de las serpientes de Cnosos muestra otro aspecto del poder femenino: la sutileza, la silenciosa capacidad de dominar bajo una máscara de sumisión y condescendencia.

La más famosa de las diosas asirias fue Istar que no solamente era la diosa del amor sino también de la guerra y recibía múltiples ofrendas y ritos de los Asirios. "Sin" en cambio representaba una dualidad, era dos dioses en uno: el sol y la luna.

En el período neolítico hay una continuidad de los dioses y diosas del mesolítico, pero comienzan a surgir los dioses tutelares, locales y a proliferar los dioses masculinos.

En Fenicia y Canaán, se adoraban formas masculinas y femeninas de dioses conocidas como Baalin y Baalat, respectivamente. Después, Asherá fue la esposa del dios creador. Más tarde una trilogía de padre, madre e hijo reemplaza a las anteriores: Baal, el señor, Astarté, la esposa, y Adonis, el hijo, que muere y resucita. Es evidente, que de esta trilogía salió la trinidad de la religión cristiana, en donde se cambió a la esposa (lo que era más lógico) por la figura del espíritu Santo.

Los dioses y diosas griegos fueron creados a imagen y semejanza de los seres de carne y hueso, con sus cualidades y defectos, pero tenían un poder descomunal sobre todas las personas, los animales y las cosas existentes y sobre todos los fenómenos naturales.

10 Historia de la Humanidad, Bajo el patrocinio de la UNESCO, Tomo I, La Prehistoria y los comienzos de la

Jenny Londoño López Página 29 En las diosas griegas encontramos diferentes estereotipos de mujeres de la época: por un lado, las madres fuertes y dominantes, tales como Hera, Gea, Deméter, Cibeles, y Rea. Por otro, las diosas que no se identifican con la maternidad sino con el amor y el erotismo: Afrodita, la bellísima diosa del amor, nacida del mar; Atenea, la diosa de las ciencias; Perséfone, Artemisa, la diosa de los bosques y animales. En el Oráculo de Delfos había muchas pitonisas que profetizaban los hechos del futuro y estaban vinculadas a los rituales del culto a los dioses tutelares.11

A medida que avanzan las conquistas del pueblo romano, se incorporan y equiparan varios dioses/as de los pueblos conquistados, al parnaso romano, entre ellos, la mayoría de dioses/as griegos, que pasan a tener un equivalente en el Olimpo romano: por ejemplo: Juno, diosa del cielo nocturno, de la luna nueva y de la procreación; Diana, la cazadora y diosa luna, guardiana de los partos y guía de fugitivos. Ceres la diosa de las verduras y las cosechas; Lua, dadora de las enfermedades de las plantas, pero también generadora de las pócimas de curación; Maya, la que hacía crecer los frutos de la tierra; Mater Matura, diosa de la familia,12 Venus, la hermosa y erótica diosa del amor, Minerva, la inteligente, diosa

de las ciencias, etc.

Con el desarrollo de las sociedades patriarcales asentadas en el poder del pater- familias, las deidades cambian. Las más importantes serán las deidades masculinas y en algunas sociedades las deidades femeninas desaparecen, quedando sólo dioses masculinos, como en la civilización hebrea, en donde hay uno solo, Yavhé, dios de la guerra y de los ejércitos. Así las consideradas características femeninas son despreciadas por la población masculina: ternura, calidez, sensibilidad, capacidad de diálogo, sensualidad, condescendencia, perdón, lealtad, habilidad para las actividades artísticas, manuales, musicales, pictóricas, domésticas, motricidad para las cosas finas, etc.

También los pueblos de la India y de la China fueron en su período más primitivo matriarcales, en la organización familiar, pero luego esta organización fue suplantada por una férrea y autoritaria sociedad patriarcal y monogámica con dioses masculinos. La

11 Historia de la Humanidad. ob.cit, Tomo II, p.207. Los dioses y diosas primitivos fueron creados a imagen y semejanza de los seres de carne y hueso, con sus cualidades y defectos, pero tenían un poder descomunal sobre todas las personas, los animales y las cosas existentes y sobre todos los fenómenos naturales.

Jenny Londoño López Página 30 mujer tenía asignados sus roles como esposa y madre, pero además pasaba a ser la esclava de toda la familia del marido, recibiendo incluso terribles palizas si desobedecía las órdenes de su cónyuge o familia política.

Son muchas y diversas las prácticas patriarcales de discriminación y segregación de las mujeres en esta región asiática, baste recordar la deformación que se hacía en los pies de las niñas, como parte de una práctica impuesta en la Dinastía Tang, a las cortesanas, y que se expandió por muchos lugares de China. La deformación consistía en quebrar los cuatro dedos más pequeños y torcerlos hacia la planta para que crecieran enrollados para supuestamente darles la forma de la flor de loto. Se ataban con fuertes ligaduras para impedir el crecimiento de los pies, ya que la costumbre imponía que las mujeres eran más bellas con los pies pequeños, e incluso era una de las exigencias matrimoniales. Pero, algunos estudiosos/as de estos fenómenos culturales señalan que, en realidad, esta deformidad entrañaba a su vez, graves dificultades para que las mujeres pudieran realizar largas caminatas, lo que impedía que pudieran huir, en el caso de ser maltratadas, o de estar en desacuerdo con el trato que recibían. De modo que la extraña costumbre estética tenía su aplicación práctica contra las mujeres indóciles o quizá fue inventada para dicho efecto por una mente diabólica.

Jenny Londoño López Página 31

II. CAPÍTULO SEGUNDO