Moseley y Feidam quizás con el ímpetu marcado por un sesgo nacionalista creyeron que la cerámica encontrada en cerro baúl era Tiahuanaco; pero Rowe y Lumbreras constataron que en realidad era Wari, la causa principal habría sido los objetos preciosos como lapislázuli, crisocola o turquesa obsidiana que se vio en este asentamiento para su producción; Hay un templo llamado chen-chen en Moquegua que indicaría la presencia de Tiawanaku en la parte baja y de Wari en la parte alta compartiendo quizás convivencia; pero no conviviendo, Lumbreras asemeja a Cerro Baúl como una fortaleza militar parecida a la de pikillacta donde se ve claramente un aparato militar.
En el caso del departamento de Moquegua se plantea un problema sumamente interesante, pues en Cerro Baúl se ha encontrado un yacimiento muy importante. El cerro se encuentra a 12 km.al Nor-este de Moquegua, a una altura de 2,590 m.s.n.m Han realizado estudios Moseley, Feidman y Pritzker, pero los datos no han sido publicados. La información la conoceremos a través de un artículo de Lumbreras, Mujica y Vera y otro de Watanabe. Inicialmente Moseley y Feldman creyeron que la cerámica del lugar era Tiahuanaco, pero Rowe y luego lumbreras constataron que en realidad era Huari, según Lumbreras puede diferenciar los estilos ocos, chakipampa, qosqopa y viñaque
a más de un estilo local. Estamos entonces frente a una ocupación Huari correspondiente a las épocas 1 y 2. Es importante recalcar que Cerro Baúl se encuentra al Sur y fuera del límite conocido Huari. Para explicarlo Lumbreras, Mujica y Vera han propuesto dos hipótesis o se trata de un enclave huari en pleno territorio tiahuanaquense. Los autores mencionados piensan que la causa del enclave habría sido sobre todo para poder adquirir lapislázuli, crisocola o turquesa y obsidiana, productos todos de la zona y que tenían valor para la elaboración de objetos ceremoniales. Parece que Huari comienza a expandirse hacia el Norte siempre con más fuerza y eso contribuyó a la disminución de los contactos con la costa, algunos grupos locales estaban incomodos con moche, entonces debió crearse una entidad fuerte, bajo control Huari, que podríamos llamar Huari-Recuay, y cuyas influencias se notan sobre Moche, alcanzan hasta pachacamac y según Menzel hasta Huari y cuyas influencias se notan sobre moche, alcanzan hasta pachacamac y según menzel hasta Huari Smith es de la opinión que con la llegada de Huari desaparece la tradición pastoril en el ámbito del callejón de Huaylas, para dar paso a un incremento agrícola.” (BONAVIA ,1989, P.381)
Williams (2001), recientemente presentó fechados nuevos, indicando que los wari ocuparon Cerro Baúl por mucho más tiempo, alrededor de 600 a 1000 d.C. (calib.), o aún más. Suponiendo que esta duración prolongada del asentamiento wari en Cerro Baúl sea cierta, el estilo Omo podría haber llegado a Moquegua un poco antes de Wari, pero mayormente fue contemporáneo con la ocupación ayacuchana de Cerro Baúl. (OWEN Y GOLDSTEIN, 2001, P.171)
Se necesita un estudio comparativo de los materiales recientemente excavados en Cerro Baúl para definir si el estilo Qosqopa, representado por las pocas piezas exóticas de entierros en Chen, realmente está ausente de Cerro Baúl, pero esa es la impresión preliminar que tienen los autores. Por lo menos, los estilos predominantes de Cerro Baúl básicamente no llegaron a Chen. Si hubo intercambios entre los wari de Cerro Baúl y los tiwanaku de Chen, hubieran tenido que ser limitados a un cierto periodo, sector de la sociedad o porción del conjunto cerámico asociado con el estilo Qosqopa. (OWEN Y GOLDSTEIN, 2001, P.179)
Cerro Baúl, enfatiza aún más el significado sobrenatural del sitio para sus habitantes wari. Goldstein (1989a, b, 1993) notó que el impresionante templo del estilo Chen en Omo se ubicó en uno de los pocos sitios en el valle medio de Moquegua desde donde se puede ver Cerro Baúl, sugiriendo que esta elevación también fue importante para los inmigrantes tiwanaku. Aunque ambos, los wari y los tiwanaku, aparentemente valoraron Cerro Baúl como una huaca, sólo los wari vivieron encima de esta elevación. Si gente tiwanaku fue permitida a ascender, no dejaron sus propios estilos de artefactos. El control de la huaca por Wari debe haber causado tensiones, pero, al parecer, no fueron graves, porque los sitios de los estilos Omo y Chen en las faldas de Cerro Baúl no parecen haber sido ubicados para fines defensivos, ni tienen arquitectura con ese carácter. (OWEN Y GOLDSTEIN,2001, P.181)
el carácter aparentemente defensivo de Cerro Baúl al sugerir un conflicto militar con Tiwanaku (Feldman 1989b; Moseley et al. 1991). Williams (2001) ha minimizado esta interpretación y 182 BRUCE D. OWEN Y PAUL S. GOLDSTEIN los autores del presente estudio están de acuerdo. La cronología mejorada y los patrones de asentamiento sugieren que los modelos de conflicto bélico son poco probables, dado que Wari llegó a Moquegua primero, por lo menos en número significativo, y los inmigrantes tiwanaku posteriores no escogieron sitios defendibles para sus aldeas ni construyeron murallas defensivas durante quizá dos siglos de coexistencia con los wari en Moquegua. (OWEN Y GOLDSTEIN,2001, PP.181-182)
No fueron unos pocos aventureros los que se atrevieron a llegar hasta tierras que eran del dominio de Tiwanaku; fueron suficientes como para instalar –en el hoy llamado Cerro Baúl- un asentamiento urbano hecho a imagen y semejanza de los que ya estaban apareciendo en Ayacucho mismo, en Ñawimpuquio, en Conchopata o en Wari. (LUMBRERAS,2013, P.211) Cerro Baúl, en Moquegua, es como pikillaqta, aunque más modesto. Allí vivieron las gentes en tiempos que bien pudieron ser de una larga guerra- de dos o tres generaciones- y parece que fueron expulsados por los tiwanakenses mucho antes de poder someter la región; en cambio, los tiwanakotas
aprendieron a hacer sus poblados fortificados y seguramente desplegaron todo su poder contra los invasores. (LUMBRERAS,2013, P.218)
El cobre se supone que fue extraído de la parte sur de Perú. ¿Fueron los comerciantes itinerantes o alianzas comerciales que permitían intercambios con los wari de Cuzco? El establecimiento wari en Moquegua, localizado en el centro ceremonial de Cerro Baúl en el Sur de Perú, pudo haberse establecido para llevar a cabo el intercambio de recursos naturales y de otros materiales al centro del gobierno wari. Puede ser que este se hubiese determinado como centro de distribución entre Cuzco, Moquegua y Arequipa parar facilitar el transporte de la carga. Es interesante que Cerro Baúl también recibía la mayoría de su obsidiana desde el mismo lugar en Arequipa (Alca) que también servía a la región de Cuzco (Burger et al. 2000: 333-334). (GLOWACKI, 2012, P.197)
Wari como Pikillaqta y Cerro Baúl— llevaban agua a los asentamientos de elevaciones intermedias, tanto para consumo doméstico como para cultivar laderas empinadas debajo de los asentamientos del nuevo tipo. Durante la Época 1 del Horizonte Medio, la población de Ayacucho parece haberse mudado de sus asentamientos en las cimas de cerros a asentamientos más grandes, a medida que una estructura política más centralizada iba facilitando proyectos más grandes de construcción. (ISBELLY TASCHAUNER,2012, P.137)