En 1974 el evento se trasladaba a México, por primera vez se efectuaría en esa nación y también por ocasión inicial se jugaría en una región que no estaba bañada por aguas del mar Caribe. La ciudad escogida como sede fue la de Hermosillo, capital del estado de Sonora. Lamentablemente el acontecimiento se manchó cuando un conflicto entre la Asociación de Peloteros de Venezuela y los equipos se enfrascaron en una disputa que culminó en una huelga de jugadores la cual provocó la suspensión de la parte final del torneo en ese país y en consecuencia la ausencia de un campeón que representara a Venezuela en la serie. Esto provocó que por primera vez se implantara una norma a la que luego se ha apelado por circunstancias similares y es que en ausencia de uno de los miembros por causa mayor, este es sustituido por el equipo sub campeón de la liga sede. En el circuito invernal mexicano habían ganado los Venados de Mazatlán y en adición a ellos y los Criollos de Caguas puertorriqueños y Tigres del Licey dominicanos se colocaron los sub campeones Yaquis de Obregón. Paradójicamente los Yaquis jugaron mejor béisbol que los Venados y fueron los que ofrecieron pelea al extremo que al efectuarse los primeros ocho compromisos estaban empatados con Puerto Rico con 3-1 mientras los dominicanos y Mazatlán estaban en 1-3 prácticamente sin posibilidades. En el primer juego del quinto día los boricuas lograron victoria cuatro a una contra los subcampeones aztecas para despejar el camino logrando la corona al día siguiente vía Dominicana a quienes también derrotó viniendo de atrás ayudados por cuatro errores con anotación de tres a dos. Ya coronados campeones, los Criollos cumplieron efectuando el compromiso final frente a los Venados y esta vez estos lograron una apretada victoria una cero con blanqueada para el prospecto Eleno Cuen.
Luego de pasar con éxito la prueba mexicana la Serie del Caribe tomó una ruta de estabilidad bajo un adecuado modelo económico. Cada año se rotaba la sede y fue emergiendo una saludable rivalidad entre Puerto Rico y República Dominicana que sustituía la de Cuba y aquellos de la primera etapa. Con excepción de 1976 cuando sorpresivamente los Naranjeros de Hermosillo de México le dieron a esa nación su primera corona y en 1979 cuando los venezolanos lograron su segunda, Quisqueya y Borinquen se repartieron el máximo galardón en el resto del decenio. En 1975 los Vaqueros de Bayamón con un súper equipo revalidaron el título obtenido por Caguas en México, en 1977 Licey ganó por tercera vez, segunda invicto, en un evento donde hizo explosión Ricardo Carty disparando cinco cuadrangulares, en 1978 les tocó a los Indios de Mayagüez y en 1980 volvieron los Tigres dominicanos a obtener la corona. Después de esa serie tanto Puerto Rico como Dominicana
tenían cuatro cetros, Venezuela dos y México uno en la segunda etapa. En el evento de 1980 se destacó individualmente el trabajo que realizó Dennis Lewallyn, lanzador derecho del grupo dominicano que lanzó la única blanqueada de entradas extras de la historia cuando les ganaron a Puerto Rico una a cero en diez capítulos. El norteamericano aceptó cinco hits en todo el trayecto ponchó un bateador y concedió un boleto teniendo de receptor a Mike Scioscia. Evidentemente recibió un efectivo respaldo de la defensa de sus compañeros.
Pedro Borbón y Ricardo Carty, dos pilares dominicanos en las series de los años setenta. Carty estableció marca de cinco cuadrangulares en el evento de 1977 en Venezuela.
Dado el impacto causado por el triunfo de México en 1976, considerado hasta ese momento como un grupo sin posibilidades de triunfo, es legítimo consignar algunos detalles que condujeron a esos resultados. Esa victoria demostró una vez más que en el béisbol fruto de su naturaleza y peculiaridad, no existen rivales débiles.
El evento de ese año se efectuó por segunda ocasión en República Dominicana. En una época en la que aún la asistencia a los estadios era fundamental para la salud económica de este, el circuito dominicano decidió ofrecer sedes alternas agregando a Santiago y su popular estadio Cibao al Quisqueya de Santo Domingo. Fue esa la primera ocasión que en una Serie del Caribe se utilizaron bases diferentes.
La inauguración del certamen se efectuó en Santo Domingo. Otra vez les tocó a las Águilas Cibaeñas representar a Dominicana localmente, los Naranjeros de Hermosillo representaron a México por tercera vez y segunda consecutiva, mientras Tigres de Aragua y Vaqueros de Bayamón lo hacían por Venezuela y Puerto Rico respectivamente. En la primera ronda los venezolanos derrotaron a los puertorriqueños y los anfitriones cibaeños a los mexicanos cuatro a tres en diez entradas gracias al descontrol del lanzador azteca Francisco Barrios. Trasladados al estadio Cibao de Santiago de los Caballeros para el segundo día de
acción, los mexicanos comenzaron a enseñar sus garras cuando en el primer partido vencieron al poderoso Puerto Rico cuatro a tres en once episodios y en el segundo en un duelo de batazos ganaron los Tigres venezolanos a las Águilas dominicanas diez a nueve en otro juego extendido a entradas extras. En la tercera fecha, otra vez en Santo Domingo, México le quitó el invicto a Venezuela y empataron en la primera posición mientras Puerto Rico le asestaba una segunda derrota a Dominicana y al mismo tiempo obtenía su primera victoria. Volviendo el evento a Santiago, los aficionados que presenciaron el primer choque entre Puerto Rico y Venezuela fueron testigos de la segunda blanqueada en estos eventos del zurdo boricua Terín Pizarro cuando ponchó a ocho rivales convirtiéndose de esa manera en el único lanzador con un resultado de ese tipo en las dos etapas del certamen. El marcador finalizó dos a cero. En el segundo juego del día México evidenció que su objetivo de obtener la corona era genuino, Rich Hinton dominó los bates dominicanos y aunque Nino Espinosa fue un rival digno, el juego llegó al sexto episodio sin anotaciones. En esa entrada los cañones aztecas atacaron destacándose un batazo de doble mérito de Bump Wills que remolcó las últimas dos de las tres carreras logradas. El juego finalizó cuatro a cero y el siguiente día amaneció con México, por primera vez en la historia, encabezando la tabla de posiciones del torneo. En las siguientes dos fechas el avance de los mexicanos continuó arrolladoramente, derrotaron a Puerto Rico siete a tres para descartarlos y Venezuela vencía a Dominicana cinco a tres para a asimismo eliminarlos. Llegó entonces la fecha final arropada en gran dramatismo. En el primer partido del día, lunes 9 de febrero de 1976, a efectuarse en el estadio Cibao, los Naranjeros y los Tigres disputarían el título. Los primeros con marca de 4-1 y los segundos con 3-2, una victoria de estos empatarían la contienda y se necesitaría un juego extra para determinar el campeón. El dirigente azteca Cananea Reyes confió en el veterano zurdo George Brunet, tenía cuarenta años de edad en ese momento y tres días de descanso, mientras Osvaldo Virgil mentor de Aragua se inclinó por Bill Campbell que había sido explotado por los dominicanos en la misma fecha que Brunet trabajó contra Puerto Rico. En los primeros seis capítulos el juego estuvo cerrado, el séptimo se inició con México como visitante ganando dos a una cuando su ofensiva se encendió y un hit con las bases llenas de Jerry Hairston que remolcó dos anotaciones explotó a Campbell que cedió el montículo a Manuel Sarmiento siendo recibido por Héctor Espino con cohete que remolcó la tercera. Al final el marcador se puso seis a uno, como concluyó, logrando México destrozar todos los vaticinios convirtiendo a la afición del pueblo del Santiago dominicano en testigo de un hecho sin precedentes al ganar la corona de campeón de campeones. Brunet, usando sus
habilidades obtenidas por su prolongada experiencia caminó la ruta completa silenciando la artillería venezolana.
Héctor Espino, Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe de 1976
La edición de los Naranjeros de Hermosillo mexicanos campeones de 1976 fue la siguiente: JUGADORES DE TODOS LOS DÍAS:
Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE BR Sergio Robles c 0.333 0.375 6 24 4 8 9 1 0 0 3 0 Héctor Espino 1b 0.321 0.536 6 28* 4 9 15* 3* 0 1 7* 0 Elliot -Bump- Wills 2b 0.385 0.577* 6 26 6 10* 15* 3* 1 0 3 0 Celerino Sánchez 3b 0.250 0.500 6 24 4 6 12 3* 0 1 5 0 Eddie León ss 0.167 0.250 6 24 1 4 6 2 0 0 1 0 Jerry Hairston lf 0.269 0.308 6 26 3 7 8 1 0 0 5 0 Arnoldo De Hoyos cf 0.333 0.333 6 24 8 8 8 0 0 0 2 0 Chester Lemon rf 0.208 0.250 6 24 3 5 6 1 0 0 2 0 Rich León bd 0.188 0.250 6 15 2 3 4 1 0 0 3 0
George Brunet
LANZADORES:
G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO