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Discrimination in relation to practical work experience

In document Disability Discrimination Act 1995 (Page 160-167)

población LGBT de Bogotá, se logre el respeto de los derechos, en especial los derechos humanos y en concreto esperan que se les garantice el ejercicio de esos derechos.

De igual forma, las organizaciones esperan que la población LGBT de Bogotá llegue a ser visible, reconocida, y que de una vez por todas se disminuya la discriminación y la fobia, lo cual implica que se perciba la política pública como un medio para lograr cambios culturales a futuro y por ende lograr la inclusión. En conclusión, lo que quieren las organizaciones de población LGBT de Bogotá es que se les respete como sujetos de derechos. Desde un punto de vista de la justicia en los estados democráticos y liberales se requiere un esquema de derechos y libertades apropiados para todos los miembros de la sociedad, con la garantía de que se le da igualdad de oportunidades, sin embargo, en las sociedades en las que se presentan los fenómenos de discriminación para algunas poblaciones como la LGBT, se requiere que el Estado, tome medidas adicionales para garantizar los derechos humanos, por lo tanto el Gobierno

Distrital se encuentra actuando en consecuencia con este precepto ya que ha trabajado en conjunto con las organizaciones para generar la protección adicional que requieren.

Entonces puede concluirse en este capítulo que las organizaciones de población LGBT de Bogotá, en su gran mayoría entiende y es conciente de las complicaciones que se presentan al interior del movimiento, como por ejemplo la diferencia de opinión respecto al nivel de participación y la forma de aprovechar los espacios de participación en el proceso de construcción de la política. De igual forma, son conscientes de las necesidades que tienen como sector, comprenden la necesidad de hacer visible al sector, saben que sus exigencias están dentro de los parámetros del ejercicio de la ciudadanía y comprenden, desde el punto de vista de la justicia, el contexto en el que políticamente se están discutiendo las cuestiones relacionadas con sus intereses así como los contenidos que están en discusión.

5. CONCLUSIONES

Las organizaciones de población LGBT en Bogotá participaron políticamente durante los años 2004 y 2007 ya que realizaron actividades dirigidas a intervenir en la designación de los gobernantes, en este punto vale la pena mencionar el acto a través del cual el entonces candidato a la alcaldía de Bogotá, Luis Eduardo Garzón y la mesa LGBT, firmaron un acuerdo programático, con el objeto de acordar apoyo para la población LGBT, mediante una política pública. Aunque no hay forma de comprobar si el voto de la población LGBT de Bogotá fue favorable a Luis Eduardo Garzón para llegar a la Alcaldía Mayor de Bogotá, es un indicador de apoyo en su campaña política, por lo cual se puede sugerir que la población LGBT de Bogotá aportó en la elección del gobernante, con el objeto de influir en la formación de una política pública que favoreciera a la población LGBT, bien sea presionando al Alcalde de entonces que se había comprometido con dicha población, o apoyando la presentación del Proyecto de Ley que se discutió en el Congreso de la República, así como el Proyecto de Acuerdo discutido en el Concejo de Bogotá.

Otra forma de evidenciar que la población LGBT de Bogotá participa políticamente es la existencia de un grupo dentro de un partido político, es decir el Polo de Rosa en el Polo Democrático, que apoyó candidaturas en las últimas elecciones de las Juntas Administradoras Locales.

Por otra parte, las organizaciones de población LGBT realizaron actividad comunitaria, como por ejemplo las actividades en el Centro comunitario LGBT de Chapinero y las labores programadas de manera independiente por cada una de las organizaciones sin dejar a un lado la Marcha del Orgullo Gay.

En cuanto a la acción colectiva, las diversas organizaciones de la población LGBT contaron durante los años 2004 a 2007 con diversos escenarios interactivos como la Alianza y la Mesa LGBT, los Consejos locales, el Centro

comunitario LGBT etc., en los que se definieron los lineamientos como grupo así como sus objetivos y las estrategias para interactuar con el Gobierno Distrital, con el Congreso de la República y con el Concejo de Bogotá, y con los medios de comunicación.

Desde el punto de vista institucional, la Constitución del 91 sin lugar a dudas abre la puerta al debate de los asuntos relacionados con la población LGBT, incluyéndose estos en la agenda publica del país, antes de esto sólo se dan discusiones aisladas; ahora la discusión desde los aparatos públicos y desde los análisis poblacionales.

Sin embargo, hoy se puede preguntar por qué a pesar de los consensos a los que se llegó con la Constitución del 91, aún no se asumen posiciones claras frente a los asuntos relacionados con la población LGBT, podría concluirse que aún algunos gobernantes, funcionarios del Estado, los representantes de la sociedad en los cuerpos colegiados y hasta un gran sector de la sociedad, continúan sin entender la razón de lo público en términos de justicia política, es decir, en ese pacto razonable en el que se dejan a un lado los preceptos metafísicos para pensar desde lo público como Estado obligado a garantizar el ejercicio de la plena ciudadanía.

Esto significa que en las discusiones que se han dado respecto a los asuntos relacionados con la población LGBT, se han presentado posiciones con altas cargas morales y religiosas, una prueba de esto son los argumentos presentados en el Congreso y en el Concejo de Bogotá. Los argumentos aquí no han sido políticos y en los casos más políticos simplemente se ha omitido la discusión del proyecto. Desde este último punto no se puede generalizar, por ejemplo la Corte Constitucional, ha sido la instancia más avanzada interpretando la posición de la Constitución. Otro ejemplo es el Proyecto de Ley presentado ante el Congreso por la Senadora Piedad Córdoba, el cual generaba acciones a favor de la población LGBT, otros avances se han dado desde la Alcaldía Mayor

de Bogotá con el compromiso de impulsar la construcción de una política pública para la población LGBT y desde un grupo de Concejales, entre ellos Maria Isabel Nieto, Carlos Vicente de Roux, Gilma Jiménez Gómez, Lariza Pizano Rojas y Guillermo Cortes Castro, que han puesto sobe la mesa la discusión integral de estos temas mediante la presentación de un Proyecto de Acuerdo ante el Concejo que fue materializado por el Gobierno Distrital mediante la expedición del Decreto 608 de 2007, "Por medio del cual se establecen los lineamientos de la Política Pública para la garantía plena de los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgeneristas - LGBT - y sobre identidades de género y orientaciones sexuales en el Distrito Capital, y se dictan otras disposiciones" pero que no requiere de grandes discusiones de orden político en el caso que algún alcalde quiera derogarlo en el futuro.

Sin embargo, lo que se ha visto en Colombia es la omisión intencionada de los problemas que afectan a la población LGBT, minoría en desventaja dentro de los preceptos de igualdad democrática, es decir, basados en el principio constitucional de la igualdad de todos los seres humanos se le ha dado un tratamiento superficial a las diferencias.

Otro aspecto que se presenta en el país es la prevalencia de una cultura que no contempla la diversidad sexual. El acceso a la cultura societal es un bien primario que las personas demandan, por ello las libertades deben reconocer la importancia de la pertenencia a una cultura, que le permita a las personas estar en un contexto de elección inteligible y asegurar un sentimiento de identidad y pertenencia, sentimiento al que se puede acudir para enfrentar cuestiones acerca de los valores y proyectos personales. Estos últimos puntos son los que apelan las personas que forman parte de la población LGBT en Colombia, porque ninguno pretende ejercer sus derechos por fuera de su cultura.

Pensar en derechos en función de grupo asegura que los miembros de la minoría tengan las mismas oportunidades que los grupos mayoritarios de vivir y trabajar en su propia cultura, oportunidades a las que aspiran las personas que han sido discriminadas, lo cual aplica a la población LGBT.

En los argumentos arriba mencionados queda claramente expuesto en alguna medida el conflicto político al que se enfrenta la población LGBT de Bogotá durante los años 2004 a 2007, la cual se ve obligada a hacer reivindicaciones colectivas públicas visibles en escenarios culturales, educativos y de orden político así como presentando exigencias a los Gobiernos Nacional y Distrital. Con estas características es evidente que la población LGBT de Bogotá en el período comprendido en los años 2004 a 2007 reúne las características básicas de la acción colectiva contenciosa como grupo de interés, porque actuaron promoviendo valores difícilmente aceptados por la sociedad colombiana, pero que están fundamentados en la noción de justicia y de discriminación a la que ha sido sometida la población LGBT y que en últimas busca como objetivo el respeto de sus derechos y la defensa de los mismos por parte del Estado.

Pensar que la población LGBT de Bogotá durante este período se comportó como un grupo de presión, no se aleja de la realidad debido a que actúa como colectividad que sin participar directamente en las estructuras de representatividad de la ciudad manifestaron, desde la diversidad de las organizaciones, intereses comunes a la población LGBT de Bogotá y realizaron las acciones que consideraron apropiadas como el pacto programático con el Polo Democrático, la participación en la mesa LGBT, en la Alianza y en el cabildeo que consideraron pertinente para influir en las decisiones del Gobierno Distrital, y en las decisiones del Concejo de Bogotá, con el objeto de producir decisiones de orden político favorables a los intereses de la población LGBT.

Claramente la población LGBT de Bogotá, cumple con las características de los grupos de presión. Como primer punto, en cuanto a la construcción de

organizaciones y a la dinámica de unión, el proceso que se ha dado con la población LGBT en Bogotá ha sido muy acelerado en comparación con otros movimientos, como el sindical, movimiento obrero, movimiento campesino etc., que se han demorado mucho y aun no saben si tienen organización. Este es un tema muy joven en las discusiones del país. Claramente esto responde a las necesidades y a las condiciones particulares y coyunturales que se han dado al rededor de la discusiones de temas que afectan a la población LGBT, hay que ver cual será el comportamiento de las mismas después de la expedición del Decreto 608 de 2007 y analizar si su actividad mantiene la dinámica que se daba antes de a expedición del mismo.

La población LGBT de Bogotá expresó permanentemente sus intereses particulares durante el período analizado (2004 a 2007) y ejerció presión sobre los actores políticos, sin tener como objetivo el gobernar como grupo. Características que son designadas a los Grupos de presión.

Por último y de acuerdo con las tendencias que se dan en América Latina, la Alcaldía Mayor de Bogotá mediante el Decreto 608 de 2007 "Por medio del cual se establecen los lineamientos de la Política Pública para la garantía plena de los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgeneristas - LGBT - y sobre identidades de género y orientaciones sexuales en el Distrito Capital, y se dictan otras disposiciones" encausa la participación de la población LGBT de Bogotá a través de la creación del Consejo Consultivo en el que participan además del Gobierno Distrital, cuatro representantes de la población LGBT y un representante de las universidades, dicho Consejo abre un espacio de participación permanente con funciones de consulta, debate, concertación y evaluación.

Entonces este es el punto en el que vale la pena hablar de la representación con el objeto de defender los intereses de la población LGBT de Bogotá. La primera opción tratar de indagar la representación que se hace de la sociedad en los cuerpos colegiados como el Congreso de la Republica y el Concejo de Bogotá,

ya que quienes han sido elegidos por la ciudadanía tienen como labor representar los intereses ciudadanos en el marco de una democracia representativa, según las organizaciones de la población LGBT dicha representación es casi invisible y lo que se encuentra son personas solidarias, no personas que representen los intereses de la población LGBT. La única forma de subsanar esta situación es mediante los partidos políticos pero para esto se requiere tener claridad de la posición de cada uno de ellos respecto al tema. Los únicos indicios que se tienen se han dado en el Partido Liberal, con pobres resultados y en la actualidad el Polo de Rosa dentro del Polo Democrático. Entonces puede decirse que son los partidos políticos quienes tienen la misión de hacer esa incorporación de la población LGBT, para así lograr representación en los cuerpos colegiados.

Desde este punto de vista, es muy difícil que las organizaciones logren tener un movimiento LGBT unificado con un representante, salvo se convierta en una opción de partido Político. Sin embargo, todas las organizaciones hacen presión y participan así sea de manera indirecta en espacios políticos.

Cuando se ha decidido desde el Estado generar acciones positivas a favor de un grupo poblacional debido a sus condiciones de vulnerabilidad, vale la pena tener en cuenta la opinión de dicha población. Aquí es cuando se puede hablar de la segunda opción para representar los intereses del grupo, es en este proceso, cuando los Gobierno como el de Bogotá decide generar un espacio de participación en el que se construye conjuntamente las líneas de acción positiva a favor de la población, esta construcción, en el caso de Bogotá se ha venido adelantando a través de las organizaciones de población LGBT, que para algunos es realmente representativa y legítima, pero para otros son una especie de grupo élite peleando por sus propios intereses. Por eso el Estado debe garantizar el establecimiento de mecanismos que permitan la inclusión de los diversos sectores del grupo poblacional.

La mayoría de las organizaciones de población LGBT de Bogotá concibe la participación política como un elemento fundamental, en la medida que constituye la forma adecuada para incidir en las decisiones de los asuntos que tienen algún tipo de impacto en la población LGBT. Por lo que se puede concluir que la mayoría de las organizaciones comprenden la participación política como un derecho y en algunos casos como un deber. Coinciden en que hay varias formas de participar políticamente, bien tratando de incidir en las decisiones que tomen los cuerpos colegiados, incidir en el ejecutivo, hacer parte de algún partido político que apoye a la población LGBT, generar información, promover dentro de la población LGBT la generación de acciones a favor de la población, procurar ser parte de quienes toman las decisiones, o poner en discusión el tema en escenarios distintos a los políticos y hacer visible a la población.

Es importante anotar que una de las grandes conclusiones del presente análisis es que se requieren futuros estudios que en alguna medida respondan a las inquietudes que surgen a raíz de este documento:

• Se debe hacer un análisis de la forma en que se ha comportado la institucionalidad respecto a la población LGBT, en especial a partir del quiebre que se da con la Constitución del 91.

• Investigar que piensan los partidos políticos respecto a la población LGBT y a sus reivindicaciones.

• Indagar sobre lo que piensan los candidatos a la Alcaldía Mayor de Bogotá, ya que uno de los grandes temores para la población LGBT es el cambio de Gobierno.

• Investigar el proceso que se dio para modificar el código penal y quitar la condición de homosexualidad como delito

• Indagar cual fue el papel de las organizaciones, y el activismo político en el proceso de construcción de la Constitución de 1991, así como indagar si se pensó en la diversidad sexual al definir los derechos fundamentales

• Analizar el discurso que se ha dado en el Congreso y en el Concejo respecto a los proyectos, que están cursando y que han cursado en dichos escenarios.

• Investigar respecto a la incorporación de la población LGBT en el sistema educativo.

• Indagar si la incursión de la población LGBT en la vida pública promueve efectivamente los derechos de dicha población y la inclusión en la agenda política.

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Acceso al texto completo:

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