En relación con otros recursos forestales, los árboles se consideran, de acuerdo a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable (2003) un recurso forestal maderable. Esta concepción es la que predomina, de ahí que en esta zona se utilice al árbol para conseguir madera (troncos y ramas), sin embargo también se emplean otras partes (hojas y frutos), las que junto con la madera tienen, por lo menos ocho usos, de los cuales, algunos fueron actividades económicas muy importantes como la extracción de carbón y leña y la elaboración de festón.
Los árboles son las especies vegetales más grandes del bosque de Santa Catarina y al igual que otros recursos contribuyen al mantenimiento de las
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unidades domésticas. Se debe señalar que los bosques templados en México, son, dentro de su tipo, los de mayor riqueza biológica en el mundo; Merino (1999) reporta que en ellos habitan 55 especies de pinos (especies endémicas en un 85%) y 185 de encinos (con un 70% de carácter endémico).
Sin duda los árboles son las especies más conocidas y apreciadas por la función que tienen de regular el ambiente y su alto potencial productivo, estos atributos los relaciona directamente con los hombres, quienes toman decisiones de uso y control a su favor, tanto a nivel de la UD como a nivel comunitario, al tomar en cuanta ésto con la investigación se buscó hacer evidente las diferencias de conocimiento y uso que tanto mujeres y hombres tienen de los diferentes árboles, lo que conduce a generar desigualdades entre ambos.
Los árboles alcanzan una importancia relevante no sólo en Santa Catarina del Monte, debido a que todas sus partes biológicas se utilizan. En diferentes regiones del mundo, sirven para abastecerse de combustible, alimentos, material de construcción, herramientas, muebles, forraje, etcétera. En África, el árbol de Mungomu cobra gran importancia socio-económica debido a que los troncos se utilizan para construir puertas, instrumentos musicales, juguetes, herramientas, entre otros usos. En el caso de los frutos, éstos tienen diferentes usos, por ejemplo, la pulpa de los frutos se utiliza para elaborar alcohol y la nuez juega un papel primordial en la alimentación de la población local, porque se le utiliza en diferentes platillos (Saxon y Chidiamassamba, 2005).
En muchas sociedades rurales, son sólo las mujeres quienes han acumulado las tradiciones locales sobre los alimentos y otros productos domésticos que producen los árboles. Una investigación que se realizó en Sierra Leona, por ejemplo, reveló que las mujeres sabían el nombre de 31 productos que solían recoger o fabricar en el monte bajo que los rodeaba, mientras que los hombres no sabían sino el nombre de ocho de ellos (FAO, 1993).
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En este contexto, los resultados del presente estudio señalan que hay un conocimiento y uso de los árboles diferenciado por género. En la primera entrevista grupal mixta se realizó un inventario en el que sobresalieron diferentes tipos de encino, cedro, ocote (pino) y oyamel (Cuadro 24), si bien no son los únicos en la comunidad, como se notó a lo largo del trabajo, si los más conocidos e importantes. Alrededor del 98% de las mujeres participantes en esta entrevista y 100% de los hombres los identifican perfectamente.
Antes de presentar concretamente, la situación en Santa Catarina del Monte, es necesario conocer las especies de árboles que se desarrollan en esta comunidad: encino, cedro, oyamel, ocote; en el cuadro 24 se resume esta información.
Cuadro 24. Árboles identificados en Santa Catarina del Monte, Estado de México Árbol o arbusto Nombre científico Nombre náhuatl
Encino Quercus conglomerata
Trel Quercus cassipes Quercus rugulosa
Ahuacuapapatla Ahuacuahuitl Ahuacuapipitza
Cedro Cupressus lindleyi
Krotsch; Juniperus deppeana Steud
Tatzca Tetlatzca
Oyamel Abies religiosa HBK Oyametl
Ocote Pinus montezumae
Lamb y Pinnus rudis
Endl
Ocotl Fuente: elaboración propia con base en la EGMxRecursos Forestales, 2007. La clasificación científica estuvo apoyada en Sánchez, 1979.
Los conocimientos que hombres y mujeres tienen en la comunidad estudiada, de los árboles son diferentes, aún si se considera los de una sola especie. Los saberes relacionados al uso medicinal de cortezas y hojas lo tienen las
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mujeres, mientras que el conocimiento relacionado al uso maderable10 lo tienen los hombres. Algunas características físicas como su tamaño y grosor, así como las relacionadas a su papel de “limpiar el aire” otorga a este recurso forestal una importancia especial que los relaciona principalmente con los hombres.
Como pasa con otras especies, no todas las mujeres ni todos los hombres saben de sus diferentes propiedades curativas u otro tipo de uso. La encuesta señala que sólo 31% de mujeres sabe que las hojas de algunos árboles se utilizan en la artesanía, mientras que 70% de los hombres encuestados relaciona el follaje con esta actividad; mientras que 69% de la población femenina sabe del uso medicinal de las cortezas, sólo 31% de los hombres entrevistados tienen este conocimiento. Esta relación numérica está marcada, tal y como lo sugiere la ecología política de género, por los roles asignados, y experiencias y actividades relacionadas con éstos (Cuadro 25).
Cuadro 25. Porcentaje del conocimiento de los árboles de acuerdo al uso diferenciado por género en Santa Catarina del Monte, Estado de México.
Usos Mujeres (%) Hombres (%) Medicinal 69 31 Ritual 65 50 Artesanal 31 70 Leña 100 100 Madera 100 100 Carbón 33 77 Ornamental 87 91 Floristería 69 31
Fuente: elaboración propia con base en la Encuesta Socioeconómica, 2007.
Datos cualitativos revelaron que las mujeres poseen también los conocimientos relacionados con el manejo de los árboles, e identifican
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El uso maderable se refiere, dentro de la comunidad, a la edad y características físicas que debe tener un árbol para cortarlo y sacar madera (tablas, vigas, polines, leña, etcétera).
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claramente cuál es un árbol muerto o uno joven; sin embargo, no los talan porque culturalmente ellas no hacen uso de herramientas, maquinaría ni animales para cortar y transportar madera o leña; además de que hacerse de este recurso o derribar un árbol se considera peligroso y demanda conocimientos especiales:
Ellos ya llevan los animales que son los burros, caballos; ellos ya saben cargar a los animales y pues ya traen leña, la madera y aparte su canasta de hongos (Ernestina, 55 años, 2008).
Las reglas sociales relacionadas con el uso de herramientas por género obstaculizan el acceso y control a los árboles, especies más apreciadas tanto por hombres como por mujeres por su uso e importancia en la comunidad. La división del trabajo por género resulta en una especialización del uso de herramientas y animales, mientras que las mujeres son las responsables del cuidado y la alimentación de especies menores, los hombres son los propietarios del ganado grande que se utiliza en la agricultura y otras actividades relaciondas a la recolección de alimentos y combustible (FAO, 2003).