Chapter 5 Bioinformatic analysis of dhr96 transcript profiles
5.4 Discussion 110
La golondrina común Hirundo rustica LInnaEuS 1758, es un ave muy asociada al hábitat rural y periurbano. Es fácil de reconocer, con dorso negro azulado de reflejos metálicos, partes inferiores blancas crema, frente y garganta rojas, y cola larga ahor- quillada. Su vuelo es rápido y ágil; con trayectoria irregular y zigzageante a ras de suelo o a pocas decenas de metros de altura. utiliza como posaderos los hilos telegráficos, las cercas de alambre y, más raramente, las ramas secas para descansar o arreglarse el plumaje. Sus presas son insectos voladores de diferentes grupos, aunque su base alimenticia la constituyen los dípteros. En días fríos, nublados o lluviosos la caza se desarrolla en las capas inferiores ya que los insectos se acercan al suelo o se protegen bajo las copas de los árboles. Con buen tiempo, caza a más altura, pero nunca llega a coincidir con los vencejos.
Cría en el norte de África, casi toda Europa y gran parte de asia. Su migración está muy condicionada por la temperatura y la disponibilidad de insectos en el aire. La mayo- ría de autores admite que Hirundo rustica llega a las distintas localidades cuando se alcanzan temperaturas medias diarias de 9 ºC. no obstante, a comienzo de temporada, las isofenas quedan algo retrasadas respecto a las isotermas, mientras que al final las rebasan, aunque se sigue manteniendo el paralelismo (según el mapa para Europa de SoutHERn, 1938, adaptado por BERnIS). La golondrina es un ave muy condicionada por el
clima y el tempero. algunos años se acusa una notable disminución de efectivos pobla- cionales que puede estar relacionada con largos periodos de sequía en las áreas de inver- nada. también los fuertes vientos que soportan al atravesar el Sahara occidental y las tardías olas de frío en abril o mayo pueden causar estragos en sus poblaciones.
Según los mapas de isofenas medias obtenidos a partir de los datos fenológicos de aEMEt las golondrinas comienzan a llegar al valle del Guadalquivir a mediados de febre- ro. a primeros de marzo lo hacen a zonas costeras o bajas del sur de Pontevedra y a zonas de la costa mediterránea andaluza. Durante la segunda mitad de marzo se gene- ralizan por la franja litoral gallega y toda la mediterránea, el valle del Ebro, Extremadura y ambas mesetas. Durante abril llegan a las Béticas, Gredos oriental-Guadarrama, serra- nías orensanas, gran parte de asturias y Pirineo catalán. Las llegadas más tardías suelen 164
ser a primeros de mayo en la Serranía de Cuenca y Parameras de Molina de aragón. Por Gibraltar penetran en dirección nE hacia Europa encontrando las barreras de las sierras andaluzas, Sistema Ibérico y Pirineos; por otra parte, otro flujo sigue las costas portugue- sas para después de atravesar Galicia y asturias dirigirse a Bretaña e islas británicas. En los valles del Guadiana, tajo y Duero llegan de W a E. La primera puesta varía según regiones y se produce entre principios de abril y finales de mayo, (4 o 5 huevos, raramente 6 o 7). Hacía los 14 o 15 días nacen los pollos que permanecen en el nido durante 22 o 23 días. tras la independencia de los jóvenes en zonas mediterráneas tiene lugar una segunda puesta de menor número de huevos y en años muy favorables, una tercera. En estos casos, los pollos de la primera nidada, permanecen junto a sus padres y pueden colaborar en la cría de las otras nidadas.
Las aves europeas se desplazan fundamentalmente por las provincias mediterráneas ibéricas y cruzan el estrecho de Gibraltar entre finales de agosto y septiembre, mientras que las españolas vuelan por el interior peninsular y cruzan a África en la primera quin- cena de agosto. La migración prenupcial se realiza de enero (o antes) a abril, con el máxi- mo en marzo.
La partida tiene lugar a mediados o finales de agosto en Pirineos, zonas bajas del País Vasco, serranías de Cuenca y albarracín, sierras orensanas, lucenses, leonesas y del occidente asturiano. Durante septiembre se van de ambas mesetas y normalmente a fina- les parten de la baja Extremadura y valle del Guadalquivir. En estos momentos se vuel- ven más gregarias y sociables, observándose grupos de aves posadas que anuncian la partida. Estos bandos se hacen muy notorios al anochecer, concentrándose frecuente- mente en dormideros tradicionales desde los que emiten continuamente un agradable pero ruidoso gorjeo. El viaje se realiza en bandos poco densos que vuelan a poca altura, con las aves dispersas que con vuelo recto ocupan un frente amplio.
El flujo de migrantes atraviesa todo el continente europeo en dirección sur. El Medite- rráneo es cruzado casi por doquier aunque las mayores concentraciones se producen en las costas de las penínsulas ibérica e itálica. El área de invernada ocupa la totalidad de África al sur del Sahara. Es sorprendente como un ave con un peso menor de 20 gramos puede realizar viajes de hasta 15 000 km desde las llanuras siberianas al África austral, atravesando gran variedad de paisajes y climas. algunas pasan el invierno en zonas abri- gadas del sur de la península ibérica donde pueden ser sedentarias.
Las golondrinas comunes muestran una tendencia al adelanto de sus fechas de llega- da; además, cada vez son más las que pasan el invierno en zonas litorales del sureste peninsular y en puntos del valle del Guadalquivir.
Llegada de la golondrina en la primavera de 2015
Se produce la llegada cuando los individuos se quedan en la localidad aunque pueden haberse visto anteriormente individuos aislados o pequeños grupos de paso, estos se suelen observar aproximadamente unos diez días antes. El presente mapa de isofenas de llegada de la golondrina común se ha elaborado en base a las observaciones de los cola- boradores de la red fenológica de aEMEt y los datos de la Sociedad Española de orni- tología, a través de su web: Aves y clima de SEO/Bird-Life (primeros individuos, primeros grupos y primera vez que se observan durante tres días seguidos).
Llegada de la golondrina común (Hirundo rustica) en la primavera fenológica de 2015.
Desde primeros de enero hubo observaciones de golondrinas en el suroeste peninsu- lar, seguramente de individuos invernantes o sedentarios. a mediados de enero se produ- jeron las primeras observaciones de individuos migrantes en Cádiz y, al comienzo de la tercera decena del mes, en Sevilla y Málaga; durante la primera quincena de febrero, en Extremadura; y durante la tercera, en La Mancha, Madrid y alicante.
Las primeras llegadas con asentamiento en la localidad se produjeron a primeros de febrero en el sur de Huelva, y en general durante la primera quincena del mes en el valle del Guadalquivir y Extremadura.
Durante la primera decena de marzo se produjeron las primeras observaciones en Zamora, Cantabria, La Rioja y Castellón. a mediados del mes se generalizaron las prime- ras observaciones en el valle del Ebro, Cataluña y montañas de Murcia y albacete.
a primeros de marzo llegaron las golondrinas para criar en Salamanca y a comienzos de la tercera decena del mes en el sur de Galicia, Valladolid y Barcelona. a primeros de abril llegaron a las costas cantábricas, alto Ebro y sierras frías del sureste.
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