También se ha amenazado de muerte a niños, y, desgraciadamente, a principios de 1996 murió bajo custodia policial una niña.
Remziye
Karakoç, de quince años, informó de haber sido amenazada por una agente de policía cuando fue torturada en Mersin. Según sus propias palabras:
«Me detuvieron el 3 de mayo de 1996, junto con mi padre, en Adana, donde habíamos ido a visitar a unos parientes. Antes de trasladarnos, ese
mismo día, al
Departamento
Antiterrorista de Mersin [su ciudad natal], nos examinó un médico. En el Departamento Antiterrorista de Mersin comenzaron en seguida a interrogarme. Me mostraron
imágenes de gente que
yo no conocía. Se lo dije y empezaron
«Amenazaron con hacerle cosas terribles a mi padre. Había una agente de policía que me amenazó con matarme. Cuando me torturaban se hallaba presente también una agente de policía. Yo tenía los ojos vendados pero oía su voz».
Remziye Karakoç, de quince años
a golpearme. Estuvieron golpeándome durante las dos o tres horas siguientes. El primer día fui sometida a torturas que duraron un total de 15 minutos. Me aplicaron electricidad en los dedos de las manos tres veces, cada una durante unos dos o tres minutos. Por supuesto, yo gritaba cuando me aplicaban la tortura. Tenía los ojos vendados.
En otra ocasión, tuve que desnudarme, y me echaron agua fría a presión con una manguera.
Durante el interrogatorio me hicieron sentarme en una silla. En una ocasión me pusieron alrededor del vientre un tubo de goma ─como el que llevan por dentro los neumáticos de bicicleta─ y tiraron. Recibí golpes muy fuertes en el vientre y en los riñones. Creo que fue eso lo que provocó la hemorragia vaginal.
Me sangraba la boca de los golpes que me daban en la cara. Todavía tengo dificultades para caminar debido a los fuertes golpes.
Amenazaron con hacerle cosas terribles a mi padre. Había una agente de policía que me amenazó con matarme. Cuando me torturaban se hallaba presente también una agente de policía. Yo tenía los ojos vendados pero oía su voz».
El 9 de enero de 1996 2 , Çetin 2 Tengan en cuenta la fecha correcta. La fecha del 18 de enero, publicada anteriormente, procedía de informes de prensa erróneos.
28 Turquía: niños expuestos a sufrir tortura, morir bajo custodia y “desaparecer”
Karakoyun, de catorce años, recibió un tiro en la cabeza en la comisaría de Ma_azalar, Mersin, y murió poco después en el hospital. Según declaraciones oficiales, el disparo se produjo por accidente, cuando un agente de policía «jugaba con su arma». Amnistía Internacional ha recibido relatos de muchos detenidos que cuentan cómo sus interrogadores les pusieron un arma de fuego en la cabeza o en la boca.
Imam Karakoyun, padre de Çetin, informó así de cómo se le dió la noticia tras pedirle que fuese al hospital:
«Fui a la unidad de cuidados intensivos y le dije a un agente de policía que era el padre Çetin Karakoyun. Me trajo enseguida una silla y llamó a otros cuatro agentes y a un jefe de policía. Me dijeron que fuese a la comisaría de Ma_azalar. Antes de entrar en ella, el jefe de policía me tomó del brazo y me llevó de acá para allá por la calle. Dijo: "Perdóneme; hemos recaudado 32 millones de liras
[alrededor de 64.000 ptas] y queremos entregárselas ─no se
lo cuente a nadie y nosotros tampoco lo haremos─". Pregunté por qué quería darme el dinero y respondió: "Le acompaño en el sentimiento, su hijo está muerto". Yo dije: "¿Pero cómo ha muerto? Nadie me ha dicho nada." El jefe de policía respondió: "Fue un accidente. Se cayó por un balcón. Está en el hospital". Quisé ir allí, y fuimos todos. Entramos a la unidad de cuidados intensivos. El fiscal y el médico se hallaban también presentes y me sentaron en una silla. En ese momento, me desmayé».
Según informes oficiales, Çetin Karakoyun fue interrogado el 8 de enero por dos agentes de policía y en presencia de un abogado en la comisaría de Ma_azalar, en relación con la rotura y robo del escaparate de una tienda. Ese
mismo día, le examinó un psiquiatra del Hospital Estatal de Mersin, según el cual el muchacho era incapaz de comprender el delito y sus consecuencias.
La presunta tortura bajo custodia a que, según Imam Karakoyun, fue sometido su hijo está corroborada por un informe de autopsia del 9 de enero, donde se describen hematomas en distintas partes del cuerpo de Çetin Karakoyun,
particularmente en las piernas y las caderas. El agente responsable fue detenido después de los hechos y quedó en libertad tras la primera vista del proceso abierto contra él en marzo. El juicio continúa.
Çetin Karakoyun (insertado) y su padre. © J Bjornsen
«El jefe de policía me tomó del brazo y me llevó de acá para allá por la calle. Dijo: "Perdóneme; hemos recaudado 32 millones de liras y queremos entregárselas ─no se lo cuente a nadie y nosotros tampoco lo haremos─". Pregunté por qué quería darme el dinero y respondió: "Le acompaño en el sentimiento, su hijo está muerto"».
Imam Karakoyun, padre del niño de catorce años Çetin Karakoyun NIÑOS QUE SON VÍCTIMAS DE EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES
Amnistía Internacional ha recibido también muchos relatos de homicidios ilegítimos de niños en los que aparecen implicadas directa o indirectamente las fuerzas de seguridad.
El 24 de marzo de 1992, Nihat Cilasun fue abatido a tiros cuando corría hacia su casa llevando pan, durante el toque de queda impuesto tras unos disturbios que se habían producido en la ciudad de Cizre en Nevroz, la fiesta del año nuevo kurdo.
A pesar del toque de queda, las panaderías municipales estaban abiertas, y Nihat Cilasun volvía en ese momento de una cercana a su casa. Un familiar suyo que le vió doblar corriendo la esquina de su calle de regreso a casa dijo a Amnistía Internacional:
«Vi a dos miembros de los Equipos Especiales
[unidades fuertemente armadas a las que se entrena para el combate cuerpo a cuerpo con los miembros armados del PKK] detrás de él. Uno comenzó a apuntar con un rifle.
Pareció apoyarse en el otro y empujarle luego ligeramente a un lado con la mano; entonces disparó. No hizo ninguna advertencia ni dio el alto. Nihat cayó en un portal de la acera de enfrente. Yo crucé corriendo la calle y le llevé a rastras a un jardín. No podía hablar, pero abrió los ojos dos veces antes de morir. Tenía un agujero enorme en la parte delantera del cuerpo. Llegó al lugar una ambulancia, pero los Equipos Especiales la echaron de allí. Cuando fui al hospital, dije a la policía: "Ustedes le han matado", y me
golpearon allí mismo, delante del fiscal, que estaba presente. Él dijo: "lo siento; le ha matado el PKK"».
Sólo se permitió asistir al funeral de Nihat Cilasun a cuatro personas. Su padre, al que prohibieron asistir, dijo: «Fui unos días
más tarde y recé y lloré junto a una tumba, pero
30 Turquía: niños expuestos a sufrir tortura, morir bajo custodia y “desaparecer”
no me dijeron cuál era la suya hasta después».
El día antes de la muerte de Nihat, otros dos muchachos que, según informes, jugaban en ese momento al fútbol resultaron heridos en Cizre por disparos hechos desde un vehículo blindado. El diario Milliyet informó el 24 de marzo de 1992 de que _lnur Çevik, consejero del primer ministro, había dicho, en relación con las numerosas bajas habidas en
Nevruz entre la población civil: «Fueron responsables algunos
Amnistía Internacional ha expresado en diversas ocasiones su preocupación al gobierno turco acerca del uso de métodos letales contra civiles desarmados.
Los Principios Básicos de las Naciones Unidas sobre el Empleo
de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley exigen a quienes
desempeñan funciones policiales causar el menor daño posible y respetar y proteger la vida humana. Asimismo, establecen que «no es posible acogerse a circunstancias excepcionales, como inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública para justificar ninguna desviación de estos principios básicos».
miembros de las fuerzas de seguridad que no escucharon a la autoridad civil». El 13 de mayo de 1996, la policía disparó en Estambul a Irfan A_da_, estudiante de enseñanza media de 17 años. Un grupo de jóvenes, entre los que se encontraba él, estaban repartiendo la revista política legal
Kurtulu_ (Liberación)
en el distrito de Alibeykö, cuando unos policías vestidos de civil intentaron detenerlos. Al dispersarse y tratar de escapar, los policías fueron tras ellos y abrieron fuego. Alcanzado por al menos dos disparos, Irfan A_da_ fue llevado al Hospital de Eyüp, donde murió. Según _ükran A_da_, pariente suyo, la policía abrió fuego sobre Irfan cuando entraba corriendo en una callejuela y le hirió en la ingle y en el pecho. Otros testigos oculares
afirmaron que, cuando Irfan A_da_ cayó herido al suelo, «los agentes de policía corrieron hacia el muchacho y comenzaron a darle patadas, para que dijese dónde habían ido sus amigos. Una anciana se interpusó entre ellos, y entonces le llevaron a un automóvil y le pusieron en el asiento de atrás. Luego uno de los policías se sentó encima de él y se fueron».
También ha habido niños entre las más de 1.000 víctimas de la oleada de homicidios políticos que asoló las ciudades del sureste de Turquía después de 1991. Muchas de esas víctimas eran personas que pertenecían a partidos políticos contrarios a la política del Estado en el sureste, personas que podían contar cómo habían sido detenidas e interrogadas por la policía o cuyos familiares habían ido a unirse a las unidades armadas del
PKK.
A Abdül Halim Rüzgar, de doce años, y a su padre, _irin Rüzgar, les dispararon en Batman unos asaltantes no identificados el 6 de enero de 1994, cuando iban por la calle de camino al trabajo del segundo. Según testigos oculares, el niño intentó escapar corriendo cuando dispararon a su padre, pero dos de los asaltantes fueron trás él y le mataron.
La casa de la familia Rüzgar había sido asaltada 15 meses antes por un nutrido grupo de personas que hirieron a Sirin Rüzgar. Cuando llamaron a la policía, ésta no detuvo a los asaltantes, sino a _irin Rüzgar y a uno de sus sobrinos. Después de este suceso, Sirin Rüzgar recibió frecuentes amenazas por teléfono.
32 Turquía: niños expuestos a sufrir tortura, morir bajo custodia y “desaparecer”
A Dilan Bayram, de sólo dos años, y a su hermana Berivan Bayram, de seis, las mataron el 8 de agosto de 1996, cuando, alrededor de las cuatro y media de la mañana, la policía asaltó una casa del distrito de Küçükdikili de Adana.
El asalto de la policía se produjo tras el homicidio de M. Nuri Kocab_y_k, jefe de policía a quien había matado un hombre llamado Abdurrahman Sar_ desde el tejado de la casa de la familia Bayram. Después de este atentado, los acontecimientos se sucedieron rápidamente. Seis personas, incluido un agente de policía, murieron en total durante la operación, que duró dos horas. La policía mató a tiros a Abdurrahman Sar_ y a un individuo que había estado detenido, esposado y encapuchado detrás de la casa.
Luego asaltó la vivienda y mató a las dos niñas y a su padre e hirió de gravedad a la madre. Un tercer niño, Gökram Bayram, de cinco años, logró escapar y sobrevivió.
En los informes oficiales se afirma que la muerte de Ömer Bayram, de 27 años, y de sus dos hijas se produjo a consecuencia de una explosión ocurrida dentro de la casa. Sin embargo, varios representantes de la Asociación de Derechos Humanos de Turquía y de Mazlum-Der, otra organización de derechos humanos, examinaron el edificio y no encontraron más huellas de explosión que un aparato de televisión reventado. En el informe de la delegación de la Asociación de Derechos Humanos se determina que tanto Dilan Bayram y Berivan
Bayram, que se habían escondido debajo de la mesa de la cocina, como su padre, Ömer Bayram, murieron a causa de los numerosos disparos efectuados por las fuerzas de seguridad que asaltaron la casa.
El niño que logró escapar antes de que mataran a su padre y a sus hermanas dijo posteriormente a los periodistas: «La policía mató a mi padre».
NIÑOS QUE SON