El ser humano es un ente activamente social, que busca las formas y los medios para transmitir sus ideas, opiniones, ideologías, o simplemente entablar una conversación con alguien más. No es sino a raíz de esta condición, que las necesidades de comunicación, producción y consumo de información han buscado a lo largo del tiempo formas específicas de manifestarse, dando paso a un entramado social, basado en dispositivos, medios, canales o como se los quiera llamar, cuyo nombre varía simplemente por el entorno en el que se encuentran.
Con la llegada de la globalización y la era de la información, el Internet se convirtió en la estructura fundamental que desplegaría una serie de interacciones que alimenten no solo las características sociales del individuo, sino aquellos factores del entorno que involucran a todos como la economía, la política, cultura y la producción. Aunque todas se encuentran
89 enlazadas de alguna manera, el enfoque primordial de este estudio se ha basado en lo social, político y cultural, a través del medio virtual de las redes sociales y la psicología de masas. Si en un momento de la vida se era un simple receptor de información, con la incapacidad de divulgar tu opinión al respecto más allá del tan calculado círculo social, definitivamente la capacidad de hacer viral una idea, fue uno de los avances más significativos en la sociabilidad humana, cuyo valor absoluto radica en ese porcentaje de la población que pudo vivir drásticamente ese cambio.
Es importante hacer un breve recordatorio sobre las marcas y sus productos, que llegaban a las personas por algún comercial de televisión, la canción pegajosa en la radio o por el infaltable personaje persuasivo que incitaba a comprarlos. Entonces, todo el tiempo ha existido un sujeto, un medio y un producto que espera resultados particulares sobre algo o alguien, con la finalidad de mejorar los ingresos de aquella empresa en particular.
Las redes sociales virtuales han configurado un reto para las grandes corporaciones a raíz de una especie de “fórmula social” que, gracias a la posibilidad del consumidor de expresar sus ideas en las redes, lograron cambiar totalmente el eje del sujeto, medio y producto. En este caso, se entiende al sujeto como el cliente, que ahora, es capaz de elegir el medio por el cual quiere recibir información concreta. Además, el producto ya no se encuentra caracterizado por la marca y sus creadores, sino que es el consumidor quien le da los verdaderos atributos, que por desgracia (de las marcas) influyen directamente en la decisión de compra de otros sujetos.
A este fenómeno, ya lo han denominado el de los “prosumidores”, que no son más que productores y consumidores de productos específicos, que, gracias a las opiniones que emiten al respecto, logran influir en sus pares ya sea de forma positiva o negativa. Sin embargo, a nivel de empresas, estos ya pueden ser considerados miembros activos de la misma, debido a que ya no se requiere de hacer una investigación ardua de cómo innovar respecto a las necesidades, pues basta con abrir bien los ojos a las opiniones del público y empezar a hacer de los servicios o productos lo que todos quieren.
Pero al igual que los medios de difusión, los prosumidores también han evolucionado. Un término relativamente nuevo ha surgido a nivel digital, y lo que alguna vez fue un líder de opinión en el medio tradicional, se convierte en un Influencer en el medio digital. A raíz
90 de las diferentes teorías y percepciones profesionales, se concluye que los influencers no se diferencian de los líderes de opinión sino tan solo en el canal en el que se manifiestan. Pero ¿cuáles son los atributos calificativos para ser un líder de opinión? La persuasión, el engagement, habilidades sociales desarrolladas, empatía, identidad, son algunos de los más mencionados. Sin embargo, no conforman una ley universal y se ha determinado en conjunto con la teoría y las entrevistas a profundidad, que cualquiera que tenga convicción, investigación previa, una idea bien planteada, y creatividad suficiente para difundirla y posteriormente viralizarla, puede ser un influencer.
Es así, que no necesariamente hay que ser famoso, tener dinero, o una cantidad exorbitante de seguidores en las redes sociales, sino más bien, aprovechar aquellos eventos que a manera de oportunidades se presentan y que los influencers han sabido aprovechar, y haciendo énfasis en el caso de estudio, que Crudo Ecuador supo aprovechar en su momento. Otro factor primordial que caracteriza a los influencers es que no necesariamente existen para divulgar y persuadir en decisiones de compra. Estos se extienden a niveles más amplios, que llegan a tocar temáticas más sensibles para la audiencia, como lo es la cultura, la identidad, la política, religión, o cualquier temática que en un momento determinado configure la opinión pública y abra espacios de debate alrededor de esta.
Los expertos en redes sociales virtuales y comunicación mantienen posiciones acentuadas respecto a sus enfoques. En periodismo, surge una complicación respecto al filtro de información para generar noticia, que se ha salido de las manos de los profesionales debido a la cantidad de información basada en opiniones que circula. En cuanto a profesionales de comunicación, se exponen dos parámetros, el primero, sobre redes sociales como un medio de comunicación, hace unos años no podían considerarse de esa forma, ahora hay que aceptar de lo que son capaces, pero a su vez reconocer que nunca podrán igualar a los medios tradicionales en ciertos puntos como la técnica e investigación. El segundo, toma en cuenta al ecosistema digital como una extensión del ser humano de la que ya nadie puede encontrarse exento.
Haciendo una comparación entre el online y el offline, estos dos espacios no se diferencian en que existen segmentos claros, o divididos en grupos que comparten ciertas características específicas, esto ha sido traducido a las denominadas comunidades virtuales.
91 A lo largo de la investigación, se ha podido dar respuesta a interrogantes básicas respecto a la identidad y a la dinámica de estos grupos.
Haciendo alusión al objeto de estudio, Crudo Ecuador, se pudo concretar, que la identidad del autor se encuentra dividida en algunas personalidades que se van configurando, dependiendo del evento o la discusión en curso. Los profesionales aseguran, que el hecho de pretender conocer al autor a través de una pantalla es lo que ha generado la división entre sus seguidores, enmarcados en correístas y opositores que a su vez serán quienes apoyen o no a Crudo Ecuador. Sin embargo, esta diversidad de opiniones y características son las que permiten el debate en su página.
Además, los expertos en redes sociales virtuales y el entorno digital, han determinado, que las comunidades virtuales se manejan como una sociedad tradicional, donde existen motivos de lucha o defensa de intereses, gustos, propuestas, etc., pero también roces de toda índole, solo que, en este espacio, se caracterizan por usar como herramienta el lenguaje escrito y las diversas herramientas audiovisuales que son símbolos del entorno digital. Términos para hacer activismo también forman parte de las redes sociales virtuales, siendo uno de los más criticados el slacktivism que ahora se encuentra en todos lados. La gente ya no necesita salir a las calles a protestar o exigir algún derecho, comparten memes, tweets o fotografías producidas por unos pocos, que identifiquen a la mayoría y los haga sentir bien por ser activistas de un clic. La experta en ciencias políticas ha hecho énfasis en que Crudo Ecuador no podrá generar cambios significativos debido a que solo convoca en redes sociales, más no existe una acción real en el offline.
Crudo Ecuador es una página de Facebook creada por Gabriel González, un ecuatoriano que ha pasado de ser un individuo común y corriente a un influencer sociopolítico, cuyas herramientas principales de difusión de opiniones se basan en los memes, o videos con contenido satírico que la gente puede comentar, difundir, y finalmente viralizar.
El análisis de la página se centró en dos ejes principales: influencers y opinión pública. Pero se ha extendido a temas secundarios como la identidad, las narrativas transmedia y otras características de las redes sociales virtuales que configuren a Crudo Ecuador como una página clave para la opinión pública.
92 Diversas percepciones profesionales y teóricas fueron recopiladas para exponer categorías temáticas que ponderaron los discursos de los participantes. Aunque existen diferencias marcadas respecto a la significación de Crudo Ecuador, sin duda se rescata el hecho común de que su contenido es parte ya de una tradición ecuatoriana por el peso histórico que tuvo en su momento, con el gobierno de Rafael Correa. Por otro lado, el lenguaje sarcástico y humorístico que caracteriza a Crudo Ecuador es la clave principal para su reconocimiento y difusión masiva generada por la empatía.
Todos concuerdan en que la página posee una comunidad virtual sesgada, donde algunas personas apoyan las ideas del autor, mientras que otros le dan la contra. Sin embargo, la política principal de la página se basa en el respeto a la diversidad de opiniones, que puedan generar un debate constante, ocasionando así interés e interacción entre los miembros de la comunidad virtual y el autor.
Finalmente, respecto a Crudo Ecuador como un sujeto generador de opinión pública, existen también algunas impresiones. Se podría determinar que las tres principales son: Crudo Ecuador como un espacio de expresión de la opinión pública latente; Crudo Ecuador como un medio de humor político; Crudo Ecuador como un medio de información e influencia de opiniones.
A pesar de que de forma individual cada razón posea su funcionalidad específica, se puede concretar que el fin último de estas es ser masivo, visible y en palabras del autor “digerible” para que todos puedan interactuar. En este sentido, se comprende que Crudo Ecuador, sí es un influencer, referente de información para algunos, y generador de opinión para otros.