ESTADOESPAÑOL. Agosto. Caen las peticiones colombianas de asilo. Sandra, colombiana de 32 años, no podía imaginar que el apoyo que dio su país a Israel en la Guerra de los Seis Días, de 1967, le fuese a salvar la vida 43 años después. Amenazada de muerte por los paramilitares desde hace cinco años, se sirvió de las buenas relaciones de su Gobierno con Israel para tomar, en marzo de 2009 y sin necesidad de visado, el vuelo que une Bogotá (Colombia) y Tel Aviv (Is- rael), con escala en Madrid. A ojos de la compañía aérea, Iberia, era una simple turista. Al aterrizar en la capital española, se dirigió al primer policía que vio y le dijo: «Quiero solicitar asilo y un abogado de CEAR». «Me quitaron el pasa- porte y me encerraron tres días en una sala. Es traumático llegar con problemas a otro país y que te traten como a una delincuente. Pero es lo que toca y lo importante es conservar tu vida», reflexiona Sandra, que sigue viviendo en Es- paña, a la espera de que el Ministerio del Interior responda a su solicitud de asilo. El vuelo IB-3752, el que llega a Israel, ha dejado a miles de colombianos más en Madrid en la última década.
A partir de 2003, la ruta se erigió casi como «la única alternativa posible para los solicitantes de asilo colombianos», explica Mauricio Valiente, coordinador del servicio jurídico de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). El jurista lamenta que las mafias sacaron «tajada» del vuelo, organizando packs para emigrar a España haciendo pasar a inmigrantes por posibles refugiados. La llegada de solicitantes tuvo su máximo apogeo en 2007. Aquel año, cientos de los 2.498 colombianos que pidieron asilo llegaron por la ruta Bogotá-Tel Aviv. Entonces, Interior «endureció» las condiciones y los controles de entrada, de- nuncia Valiente. Como consecuencia, las solicitudes cayeron un 90% en dos años, hasta las 247 (2009). Pese al aumento de las trabas, el vuelo a Israel sigue siendo la única forma de llegar a España para muchos demandantes.
ESTADOESPAÑOL. Septiembre. La Ley de Asilo dio protección a 179 personas
en 2009. España es de los países que menos acoge. La nueva Ley española de Asilo, en vigor desde noviembre, ha sumado dos causas: género y orientación sexual, «algo bastante excepcional» en el panorama legislativo, asegura el se- cretario general de CEAR, Alfredo Abad. El asilo, que nunca fue uniforme aun- que a menudo se crea que es sólo político, se diversifica. Imposible saber, no obstante, cuántos extranjeros reciben el estatuto de refugiados o la protección para quien no está perseguido pero huye de un conflicto por una u otra razón. «No se clasifican por motivos. Y a veces se solapan», según fuentes del Minis-
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ESTADO ESPAÑOL. Política de extranjería.
terio del Interior. El responsable de CEAR añade que «ni siquiera en la comuni- cación se precisa el motivo».
El perfil de los solicitantes (3.007 en España en 2009) es cambiante «porque el mundo es cambiante», declara Juan Carlos Arnaiz, oficial de protección del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Este organismo es una buena atalaya para observar los cambios porque analiza todas las demandas de asilo presentadas en España (Interior escucha su opinión, no vinculante, sobre cada caso). «Calculo que ahora el 70% de las solicitudes están vinculadas con el género o con minorías sexuales», indica. El asilado que casi todo el mundo tiene en mente, más común hace una década, era el disidente, el sindicalista, el defensor de los derechos humanos. A ellos se han unido homo y transexuales, mujeres maltratadas, forzadas a casarse de niñas. España está en- tre los países europeos que menos solicitudes recibe y menos estatutos de asilo concede. El año pasado, lo otorgó a 179 perseguidos. Otras 162 personas reci- bieron protección subsidiaria. «Nos preocupa que las políticas de control mi- gratorio hayan dejado fuera a posibles solicitantes de asilo», afirma María Se- rrano, responsable adjunta de Política Interior de Amnistía Internacional. Son cifras tan exiguas que las crisis puntuales dificultan percibir tendencias.
A ACNUR le preocupa la calidad del proceso en general. «Cómo se hacen las primeras entrevistas, el trato con los funcionarios, con los abogados. Los expe- dientes no son todo lo completos ni rigurosos que deberían ser», detalla Arnaiz. Contarle con pelos y señales por qué te persiguen en tu país a un desconocido en una comisaría atestada es arduo. Una situación en la que mujeres y niños son aún más vulnerables. Amnistía pide procedimientos específicos para ellos. Aña- de Serrano que a AI también le preocupa que la Ley de Asilo excluya a los ciudadanos de la UE. Un activista gay polaco o un gitano rumano no pueden pedir protección en la Unión y que las causas de exclusión hayan aumentado. ESTADOESPAÑOL. Noviembre. Circular sobre la intervención policial en su-
puestos de solicitud de asilo o protección subsidiaria. La Dirección General de la policía y de la guardia civil ha dictado la Circular núm. 12/09 en la que se explican las principales novedades que la Ley Orgánica 2/2009 ha introducido en la regulación del derecho de asilo y se procede a explicar qué actuaciones han de practicarse para dar debido cumplimiento de las mismas por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Destaca en especial la referencia a la necesidad de prestar atención a la posi- bilidad de acceder por un extranjero a España por la vía de la protección subsi- diaria. Por consiguiente, y en el marco de las solicitudes de protección interna- cional, la Circular dispone que deberán abordarse en las actuaciones policiales «todos los aspectos que puedan conducir a determinar si concurren o no cir- cunstancias que motiven tanto el derecho de asilo como el derecho a la protec- ción subsidiaria».
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