• No results found

omo dije antes en la vida se nos presenta muy a menudo –demasiado a menudo- la visita de tres hermanas muy fastidiosas tanto que al final pueden llegar acabar con nuestra vida. Estas hermanas tan unidas son la pereza, el miedo y la costumbre. Y créeme amigo mío, si te dejas seducir por al menos una de ellas pronto las demás acudirán, a por un pedazo de tu ruina. Para evitarlas, has de estar siempre alerta, se siempre impredecible. Si algo, sin ningún fundamento te asusta, no trates de evitarlo ¡afróntalo! (siempre y cuando no se trate de una estupidez, que al realizarla te puedes ver atrapado por las otras dos hermanas, como por ejemplo: drogarse que se convierte en costumbre y con toda probabilidad puede generar pereza ante el cuidado personal y las ganas de vivir). El miedo es un mecanismo de reflejo y uno de los instintos que con más fuerza conservamos. En pequeñas dosis no es malo el sentir miedo, es incluso sano, pero el pasarse la vida como un conejillo asustado… tampoco es muy aconsejable. Debes de aprender a controlar tus miedos, sobre todos aquellos que te impiden que tengas calidad de vida. Este último suele ser el más

~ 41 ~

peligroso para tu prosperidad y el más difícil de combatir, ya que pronto se convierte en un habito y cuando algo en tu vida se convierte en habito acaba siendo costumbre, ¡y esta amigo mío!, una vez instalado en tu sistema, se convierte en una enfermedad muy difícil de erradicar. De hecho, de la mala costumbre viven muchos psiquiatras y terapeutas. Al miedo y a la costumbre, se les une la pereza, que es ese sentimiento de impotencia y represión consentida por uno mismo, que acaba impidiendo que nos levantemos del lecho del fracaso y actuemos. Te darás cuenta amigo lector conforme vas leyendo este ensayo -si eres honesto contigo mismo- que muy a menudo el verdadero culpable de tus fracasos eres tú mismo. Dale “la vuelta a la tortilla” empieza por la pereza, no dejes nunca que se instale cómodamente en el sillón de tu casa, levántate y échala a patadas de tu hogar. Las horas dedicadas al sueño deben ser las que verdaderamente necesites, cuando te encuentres verdaderamente cansado o cuando necesites descansar antes de hacer un esfuerzo mayor como podría ser una prueba deportiva o pasar toda la noche envela bien sea por trabajo o diversión. Ten siempre presente, que las horas que estas durmiendo, son las horas que estás muerto.

La costumbre siempre será derrotada mientras seas un tipo imaginativo. Trata de no repetir muy a menudo las mismas acciones. No confundamos, no todas las

~ 42 ~

costumbres son malas, hay algunas “las buenas costumbres”, que serian muy saludables tanto para tu vida, como para tu entorno o habita, por ejemplo: tener la costumbre de comer sano, hacer ejercicios o ser habilidoso en tu trabajo, siempre será mejor para ti. ¿Cómo afrontamos el miedo? Todos los seres humanos tienen ciertos miedos. Algunos son conveniente el conservarlos, bien sea, porque impiden que “te tires de un rascacielos” o porque siempre van a ser como una alerta ante el peligro o ante la amenaza. Estos instintos son buenos el mantenerlos, puesto que evitan que nos metamos en problemas pero, ¿Qué hay de los miedos irracionales? ¿Qué hay de las fobias? Aquí es cuando entramos en terreno peligroso, muchos de estos miedos irracionales, pueden hacer que nos perdamos mucho en nuestra vida y con frecuencia estos miedos son confundidos con la prudencia. Por poneros un ejemplo: el caso de la chica o el chico que tienen terror al sexo. Tarde o temprano, deberán dar ese decisivo paso (no está obligado a ello), pero si quieren saber que es sentir el sexo, tendrán que probarlo ¿no creen? Una estrategia que suele funcionar en este y otros casos, es el “hacer de tripas corazón” y enfrentarnos a nuestro “Némesis” sin tapujos, o el investigar sobre ello, así veras que no tenías tanto de que temer. Si te aterroriza por ejemplo las serpientes lee libros sobre serpientes, ve documentales sobre estos reptiles o vista algún museo, con todo ello lograras acabar con

~ 43 ~

ese miedo. Cuanto más sepas sobre lo que te produce terror, generalmente, menos miedo irracional tendrás. En caso de que todo lo dicho anteriormente, ni siquiera intentándolo verdaderamente tú mismo, consigues “levantar cabeza”, ¡pide ayuda! Siempre puede contar con un amigo o con la costosa terapia de un profesional. Pero no te quepa la menor duda, seguramente, no es cuestión de no poder con dichos obstáculos, ¡se honesto contigo mismo!: siempre será cuestión de pereza, costumbre y miedo.

~ 44 ~

¿SATANISTAS, INGENUOS?

os satanistas, no pueden permitirse el lujo de ser ingenuos. Ya que la estupidez en la religión satánica es un pecado, la ingenuidad imagínense que tampoco se queda atrás. Ningún dogma a de darse por sentado ya lo haya dicho cualquier alto personaje. “La duda” debe ser la base de tu filosofía.

No se debe permitir que nadie te domestique hacia una creencia u otra. Si ves una rendija, un fallo en una filosofía dada por sentada, ¡atácala!, no lo dudes. Si la base es lo suficientemente fuerte aguantará, por mucho que recapacites, en contra de ella. Si ese muro se cae, está claro, que habrá que construir otro aun más solido y alto, a prueba de misiles de inteligencia.

El satanismo es una religión que anda de la mano de la ciencia, no obstante, al científico en otros tiempos se le acusó de tener tratos con el mismísimo diablo. Piensen que todas las religiones se oponen al progreso de forma a menudo bastante fanática y sin sentido, y es que sus antiguos dogmas no aguantan el peso de los tiempos. De hecho fíjense en los países musulmanes, el islamismo hoy en día es una de las religiones más represivas y fanáticas de los últimos tiempos. Sólo tienen que ver lo atrasado que viven, aunque suene

~ 45 ~

algo cínico diré que sus líderes espirituales hacen bien, ya que sus dogmas y creencias caerían sin remedio en cuanto le diere de lleno la luz de la ciencia.

El satanismo parece ser que es la única religión que acepta el progreso con una sonrisa y los brazos abiertos, sobre todo cuando su filosofía poco a poco va siendo aprobada –sin saberlo-, por la sociedad y la comunidad científica. De hecho muchas recientes teorías acerca de la evolución y la conducta humana ya habían sido expuestas por LaVey y otros satanistas. Aun así, ni lo que dijo el mismo LaVey hay que dejarlo por una “verdad incuestionable”. LaVey también era humano y como tal también cometía errores. De todos modos la serpiente enroscada en el árbol de la ciencia seguramente nos sonreirá. Hemos visto el fallo y no nos hemos callado.

Cuando alguien descubre algo seria un crimen robarle su descubrimiento y sobre todo cuando se ha atrevido con valentía a cuestionar al “Papa Negro”. El par de ensayos que leerán a continuación pertenecen a un compañero de La Red Satánica, el cual me ha dado permiso para publicar en este libro su magnífico trabajo de investigación y astucia.

~ 46 ~

LOS ERRORES DE LAVEY (I)

Related documents