En la Tablas 25 y 25 (continuación) se muestra los resultados de la encuesta sobre prácticas familiares en relación a la alimentación, según el estado nutricional de los niños. Las comparaciones se realizaron tomando como referencia al grupo de niños normonutridos (N).
Al indagar sobre el sistema de atención a la salud que las familias comúnmente utilizaban, el Hospital público fue el que presentó mayor frecuencia en los niños O, con diferencias significativas. Por el contrario, la Sala de Atención Primaria de Salud (APS)
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Hospital y Consultorio privado, no presentó diferencias significativas entre los grupos (Tabla 25).
En cuanto al miembro de la familia que se encargaba de la compra de alimentos y preparación de la comida, aparece la Madre con mayor frecuencia seguida del Padre, en todos los grupos. Sin embrago sólo hubo diferencias significativas para la opción Otras personas entre N y D (Tabla 25).
En relación al criterio para la elección de los alimentos, hubo diferencias no
significativas entre grupos. Cabe destacar que no se registró la compra por Marca en el grupo D (Tabla 25 (continuación)).
El porcentaje del ingreso mensual destinado a la compra de alimentos indicó que solo la opciónMitad del Ingreso presentó diferencias significativas entre N y D. En tanto que el grupo D, resultó ser el que más recibía alimentos a través de Planes sociales u Otras formas informales de obtención. Sin embargo, las diferencias intergrupales fueron no significativas (Tabla 25 (continuación)).
En la Tabla 26 se presenta el promedio del gasto diario destinado a la compra de alimentos en el hogar y por miembro familiar, según los distintos grupos. El valor más prevalente en N, D y O, fue entre $30 y $50, mientras que en S fue entre $50 y $70. El grupo N gastaba en promedio $48.4 por día en alimentos, mientras que el grupo de D $50.0 y S y O aproximadamente $44. El gasto diario en relación a número de miembros de la familia indicó que tanto las familias con niños N, como aquellas con S y O superaron los $10 diarios, en tanto que aquellas con niños D gastaron en promedio $9.4.
Prácticas en relación a la alimentación y actividad física del niño
En la Tabla 27 se muestran los resultados de la encuesta sobre prácticas en relación a la alimentación del niño según su estado nutricional y la comparación respecto al grupo de niños normonutridos (N).
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En relación a las comidas que el niño realiza fuera del hogar, la categoría
Alguna y específicamente el Almuerzo fue la que presentó mayores frecuencias con diferencias significativas entre D y N. En tal sentido, el 82.4% de estos niños lo hacían en los Establecimientos educativos. Por otra parte, los grupos D y S respondieron con menor frecuencia que N, la opción Ninguna (Tabla 27).
Cuando se indagó sobre el consumo de alimentos entre las comidas, todos los
grupos respondieron mayoritariamente que sí lo hacían. No obstante, las diferencias fueron no significativas en los niños con distintos estados nutricionales (Tabla 27).
En relación a las comidas que los niños saltean, no se encontraron diferencias
significativas entre grupos (Tabla 27).
Los resultados de la encuesta de frecuencia de consumo semanal de alimentos y bebidas según estado nutricional, mostraron que la Carne de vaca/cerdo, los
Fideos/polenta/arroz, el Pan, las Facturas/bizcochos/galletitas, la
Leche/yogurt/postrecitos y las Gaseosas y jugos azucarados fueron los alimentos consumidos en todos los grupos nutricionales (Tabla 28).
Los resultados de la comparación de medias entre las actividades sedentarias, indicaron que los grupos S y O se acercaron más a los valores de N, mientras que el grupo D obtuvo el valor promedio más bajo (N: 0.60; S: 0.62; O: 0.58 y D: 0.56). En cuanto al tiempo dedicado a cada actividad se observó la misma tendencia (N: 0.35; S: 0.42; O: 0.32 y D: 0.31). Por otro lado, las actividades que requieren mayor gasto energético presentaron en niños con S y D valores medios inferiores respecto a N, mientras que el grupo O presentó el mismo valor (N: 0.49; O: 0.49; S: 0.47 y D: 0.43). En cuanto al tiempo dedicado a estas actividades, todos los niños malnutridos presentaron valores menores a N, siendo el grupo D el que obtuvo el valor más bajo (N: 0.26; D: 0.20; S: 0.24 y O: 0.22) (Tabla 29).
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Representación y percepción acerca de la alimentación familiar
En la Tablas 30 y 30 (continuación) se muestran los resultados de la encuesta sobre representación y percepción acerca de la alimentación familiar según el estado nutricional de los niños y su comparación respecto al grupo N.
En todos los grupos, el Almuerzo fue reconocido como la comida más importante del día. Le siguió el Desayuno, a excepción del grupo D donde se registró en bajas prevalencias. En tercer lugar figuró la Cena y por último la Merienda. En todos los casos las diferencias entre grupos fueron no significativas (Tabla 30).
La mayoría de las familias encuestadas de todos los grupos dijo que el criterio prioritario para decidir que comida preparar, era una Buena alimentación. Sólo se observaron diferencias significativas para la respuesta Abundante alimentación en el grupo O que presentó valores mayores. Por otra parte, el criterio de Rapidez y
Practicidad no estuvo representado en el grupo D (Tabla 30).
En relación a la percepción acerca de la Falta de algún alimento en la dieta familiar, el grupo D fue el que registró los mayores porcentajes. En todos los grupos y en orden decreciente los alimentos faltantes fueron: verduras, frutas, pescado, lácteos, legumbres y cereales. Entre los argumentos más frecuentes figuran las
Limitaciones económicas, con diferencias significativas entre N y D y las Limitaciones estructurales con diferencias significativas entre N y S (Tabla 30).
Por otro lado, al indagar sobre el consumo de alimentos en exceso,
nuevamente el grupo D aparece con las mayores prevalencias para la respuesta sí, seguido por S, N y O. Sin embargo las diferencias entre grupos no fueron significativas. Los alimentos que más se consumían en exceso fueron las harinas, lácteos y carnesen el grupo de niños D, las harinas, milanesas y fiambres en los niños S y Harinas, Carnes y seguidos con la misma frecuencia guisos/estofados, fideos/arroz/papa y comida chatarra (Tabla 30 (continuación)).
Por último, en la Tabla 31 se presentan las comidas más habituales que realizaban las familias de niños N y malnutridos.
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Representación y percepción acerca la alimentación y estado
nutricional del niño
En la Tabla 32 se muestran los resultados de la encuesta sobre representación y percepción acerca de la alimentación y estado nutricional del niño.
En cuanto a la calificación en relación a la calidad de la alimentación de los niños, el grupo N presentó las mayores prevalencias para la categoría Muy buena, en tanto que Buena y Regular lo fue para D y Mala solo se registró en N con muy baja frecuencia. En cuanto a cantidad, el grupo de niños S mostró las mayores prevalencias para la categoría Muy buena, D para Buena y Mala y N para Regular (Tabla 32).
Las percepción de los padres acerca del peso adecuado de los niños fue del
94.1% en el grupo D, 92.1% en S y 80.7% en O (Tabla 32).