Nicole miró su maleta. Reconoció que era lo bastante importante para llevarla con ella aparte de lo necesario.
La colina
Nicole condujo su jeep de dos años. Alargó la mano y abrió la puerta. "Hola, entra."
Beth no pudo evitar el comentario. "Precioso." "Tengo café y rollitos de Miguel."
"Está bien."
Nicole sonrió. Beth lanzó su mochila al asiento trasero. "Traje un suéter extra sólo por si hace frío."
"Comprobé la previsión en Internet. Espero que trajeras gafas de sol. Va a ser un día perfecto."
"¿Me dices dónde vamos?"
"A Holy Hill. ¿Has oído hablar de ella?" "No."
"Es católica. ¿Quieres una lección de historia?" "Sí, por favor."
60
"Bien. Recompensa hacer mis tareas." Nicole salió de la cuneta y dirigió el Jeep hacia la carretera interestatal. "¿Lista? Después hay examen."
Beth se rió entre dientes. "Con suerte puntuarás en curva."
Nicole empezó a recordar lo que aprendió de su lectura en Internet la noche antes. "Holy Hill está al noroeste de Milwaukee, en lo que es considerado el punto más alto del sudeste de Wisconsin. Tiene fama de atraer religiosos o al menos leyendas religiosas. Los frailes carmelitas descalzos pertenecen a la orden reformada de los Carmelitas, fue comenzada por Sta. Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz. Descalzo refleja el hecho que la orden pone mayor énfasis en la comunidad y la contemplación que la antigua Orden Carmelita. Los Carmelitas descalzos llegaron a Holy Hill desde Baviera por invitación del arzobispo sobre 1906. Creo que al año había siete hombres. Lentamente construyeron una comunidad. Entre 1919 y 1931 construyeron el monasterio, el santuario y reemplazaron una vieja iglesia por la actual. Fue seminario menor desde mitad de los '30 a principios de los '50. En mitad de los '80 remozaron las iglesias superior e inferior. Cuando estuve el año pasado estaban haciendo colectas extras para el fondo de restauración. Con una iglesia de su tamaño creo que mantenerla es un quehacer interminable. Iremos al oficio en el santuario principal. Podemos visitar el santuario de María y dar un paseo por el paraje en que tienen las Estaciones de la Cruz talladas en piedra de bedford a tamaño natural. También hay una torre si deseas subir un montón de escaleras para tener mejor vista de la campiña." Nicole miró a Beth, que estaba silenciosamente abriendo el termo y sirviéndose una taza de café. "¿Que tal te suena?"
"Maravilloso." Beth sentía curiosidad, "¿Por qué vas todos los años allí?"
"Mi madre. Ella me llevaba. Se crió en Cedarburg, WI. Un pueblo del lago Michigan a unas veinte millas al norte del centro de Milwaukee. Su madre la llevaba todos los años. Es tradición. Recuerdo que, sin importar lo que
61
ocurriera con mi madre, cuando íbamos a Holy Hill todo estaba bien. En ese día siempre estaba bien todo."
"¿No lo estaba el resto del tiempo?"
Nicole sabía que era hora de compartir más de su historia. "Mi madre estaba mentalmente enferma. A veces se ponía bastante mal. Ves, por eso nunca cuestioné que mi padre nos abandonara."
"No lo sabía."
"Es una fantasma de la que nadie habla. Cuando murió un gran peso le fue quitado al barrio. Precisaba alto mantenimiento. Cuando estaba bien ella lo devolvía, pero nunca sentí que la deuda estuviera pagada. No creo que jamás pueda estarlo. Mi madre era una genio. Me preguntaba a menudo si su enfermedad era el precio que pagaba por esa genialidad."
Hubo un incómodo silencio entre ellas. Beth recordó la descripción de Jacob de Nicole como brillante. La joven admitía que era buena en lo que hacía. ¿Cómo de buena era buena? Quizá si el genio era cosa de familia, el temor a la locura que lo acompañaba también lo fuese.
Nicole rompió la tensión. "Ves, soy como mi madre. He precisado alto mantenimiento toda mi vida."
La confirmación de la hipótesis de Beth había venido al instante. Beth necesitaba sacudírsela. "No significa que estés mentalmente enferma. Nicole, sé que no hemos hablado de tus vacíos desde que me los mencionaste. He intentado respetar tu privacidad pero, ¿no crees que debieras ver a alguien al respecto?"
62 "Promete que no descartarás tu enfermedad." "Tienes mi palabra. Ahora sírveme café, ¿quieres?"
Beth permitió que sus ojos descansaran en el paisaje de Wisconsin de granjas y pueblecitos. La interestatal les llevó a través de Milwaukee. Dada la temprana hora del día, Nicole escogió no tomar el desvio. Para disfrute de Beth pasaron por el corazón de la ciudad. Desde Milwaukee viajaron hacia el oeste. Otros 30 minutos y Nicole tomó la salida norte a una carretera comarcal. Pronto dejaron todo rastro suburbano por el rural. Cuando se acercaban a la iglesia, bosquecillos de árboles alineaban el camino. La mayoría estaban desnudos, sus hojas caídas hacía mucho. La tierra estaba alfombrada por tonos de castaño rojizo, amarillo y el frágil marrón de la podredumbre. Beth imaginó la mayor belleza que se habían perdido por varias semanas. Ninguna habló mientras Nicole maniobraba despreocupadamente el Jeep a través del tortuoso camino. Nicole ocasionalmente mirada a Beth. El placer de Beth era evidente.
Nicole fue llevada a estacionar en un aparcamiento bajo el santuario. Las dos mujeres no habían hablado desde que entraron en los terrenos. Dejaron el Jeep y tomaron al camino que llevaba a la iglesia superior. Caminando junto a Beth, Nicole se encontró deseando coger la mano de su compañera. En cambio enterró sus propias manos en los bolsillos de la chaqueta. Nicole acortó su larga zancada para ir al paso menor de Beth. Beth miraba con intensidad. Tuvo la inmediata impresión de estar en un lugar especial. Había muchos otros yendo y viniendo, y sus aspectos eran tranquilos en el movimiento. Había grácil propósito manifestado en la conducta. Había un cambio del ruido del mundo a la quietud de este sagrado espacio.
63
Nicole indicó un camino exterior. "Podemos subir o entrar allí," indicó la tienda de regalos y los servicios, "y coger el ascensor."
Sin una palabra Beth las llevó hacia los escalones exteriores. Contenta con la opción, Nicole la siguió. Al alcanzar la cima de los escalones, Beth pisó el parapeto de cemento que envolvía el perímetro de la plaza elevada. La vista del paisaje de Wisconsin tomó otra medida dentro de ella. Se dio cuenta cómo en la ciudad había perdido la perenne maravilla infantil ante la magnificencia y simplicidad de la creación. Nicole estaba al lado de ella con tranquilizante reserva.
Beth habló desde su corazón. "Es hermoso." Nicole hizo eco. "Sí, lo es."
Las campanas de la torre anunciaban el próximo oficio. Beth se volvió hacia la iglesia, admirando su fachada románica. Caminó junto al resto de devotos. Nicole de nuevo siguió plácidamente yendo al lado de Beth. Mientras entraban en el santuario principal, Nicole echó otra mirada hacia su compañera. Beth no dijo nada pero el brillo de sus ojos hablaba mientras alcanzaban la extensión de naves hasta el altar y ábside. Beth fue hacia los primeros bancos que, como la primera fila de un aula, permanecían escasamente ocupados. Beth fue al banco frontal, deliberadamente arrodillándose sobre una rodilla ante la imagen de Cristo mientras se persignaba. Se incorporó y fue al banco. Nicole se acercó y miró la imagen del crucificado Jesús de Nazaret. Como gesto de respeto inclinó la cabeza antes de unirse a Beth. Beth se puso de rodillas y cerró los ojos en oración. Nicole se sentó. La imagen de Beth estaba suavemente tirando de su corazón. Se encontró cautivada por la joven pastor.
Nicole recordó cuando rompió con la iglesia. Su desdén por todo lo religioso era expresada a cada oportunidad. Su sentimiento de traición no dejaba espacio para la tolerancia. Llamaba a los creyentes ingenuos en el mejor de los casos y
64
tontos en el peor. Profería el comentario de Marx de La religión es el opio del pueblo con gran disfrute y regularidad. Cómo cura el tiempo. Ya no había necesidad de condenar a los demás para encontrar su paz.
El coro empezó a cantar un himno. Había muy poco referente a la liturgia que Nicole pudiera repetir con sincera creencia, pero no era el por qué había venido. Buscaba el espíritu, la postura de humildad. Buscaba la capacidad de aceptación de que lo que vendrá, vendrá. No necesitaba creer en un poder superior o plan divino. Necesitaba ir a un lugar dentro de ella que contuviese la bondad y no permitiese que la abandonase en el miedo y la incertidumbre del momento.
La liturgia progresó hasta la señal de paz. De pie, Nicole y Beth se volvieron la una a la otra. Durante un incómodo instante Nicole pensó en extender la mano. Beth abrió sus brazos y aceptó a Nicole en ellos. Nicole sintió el abrazo visceralmente. Beth susurró en su oreja, "La paz sea contigo."
Tiernamente se separaron. Nicole anhelaba la paz que Beth le deseaba. La buscó en los ojos de la otra mujer, ojos que mantenía cariñosamente en su mirada. "La paz sea contigo, Beth." Nicole fue recompensada con la cálida sonrisa de Beth. Una ola de pesar agitó a la primera hasta el centro mientras ambas permitían que el momento se demorase. Fue sólo las voces y movimientos de los otros devotos intercambiando la señal de paz lo que rompió el hechizo entre ellas. Con un alternante y contradictorio sentido de alivio y pesar Nicole se volvió al anciano caballero de su izquierda.
Durante la Eucaristía, Nicole y Beth salieron del banco para permitirles una salida cómoda a los demás devotos. Regresaron a sus asientos. Nicole miró como "el cuerpo de Cristo" era ofrecido a todos los católicos deseosos de recibirlo. Beth, a su vez, observó a Nicole.
65
El oficio acabó a la hora. Existieron permitiendo continuar ininterrumpido el silencio entre ellas. Una vez más Beth fue al parapeto y miró el paisaje. Nicole estaba a su lado como había hecho a lo largo de la visita. Beth no podía recordar estar con nadie, aparte de su abuela, que le diese tan completa libertad y aún así irradiase un aura de calidez con su misma presencia. Sin desviar los ojos del horizonte, cogió a Nicole de la mano. A Nicole le sorprendió el mudo gesto. La voz de Beth temblaba. "Gracias por traerme aquí."
Nicole apretó la mano de Beth. No confiaba en poder hablar.
Tras el paso de unos minutos Beth miró a Nicole. "¿Ahora dónde?"
"El camino a las Estaciones de la Cruz. Por aquí." Nicole caminó llevando a Beth con ella. Consciente, soltó la otra mano.
Bajaron la colina pasando cada una de las Estaciones de la Cruz. Beth habló primero, "Nicole, ¿qué significa cristiandad para ti?"
Nicole recordaba cómo su madre se detenía en cada Estación y marcaba en ella como niña la tragedia de la pasión. Su madre nunca pudo aferrarse a la esperanza prometida por la Pascua. Su punto de vista se reducía al dolor y la tortura de la crucifixión. Nicole creía en Dios cuando niña porque su madre creía. También creía en el ratoncito Pérez, Santa Claus y el conejito de Pascua porque su madre le enseñó sus historias. Cuando su madre confesó que las tres últimas eran una consoladora ficción, se preguntó por qué la línea era trazada sin la suma de la paternal divinidad todopoderosa y omnisciente. El único modelo que conocía era el del creador que lo sabía todo, lo controlaba todo, concedía gracia y juicio, un Dios que le resultaba caprichoso, un Dios que nunca podría entender, mucho menos confirmar. Estudió los clásicos griegos, filosofía y teología en la facultad intentando entender por qué la humanidad parecía decidida a mantener un dios o dioses reales para ellos. Su dios - y dada la opción su dios siempre era con "d" minúscula - es la fuente del misterio de la
66
existencia. Su dios es la chispa creativa de la vida y la cesación de esa chispa en la muerte. Su dios es la capacidad de la humanidad de compasión y rabia, de confianza y temor, de amor y odio. Su dios fluye de ella y a ella durante la apasionada aunque tierna unión sexual con otro, así como cuando suavemente pone su mano sobre un amigo. Su dios permite lágrimas de alegría y dolor sabiendo que la línea entre gozo y pesar puede ser bastante delgada. Su dios abunda en una silenciosa mirada compartida cuando no hay palabras que expresen lo que se siente o entiende - cuando el silencio es bastante. Para ella, dios es todo y todo es dios. Encontraba a dios en Beth, en el medio circundante, en su propia capacidad de sentir, querer, respirar. Nicole sabía todo esto pero no podía explicarlo más de lo que Jacob podía explicarle por qué él conocía a Jehová. Y sentía con la igual certeza que Beth no podía verdaderamente explicar por qué conocía a su Cristo.
Beth continuó paseando esperando pacientemente ver si Nicole contestaba su pregunta. Nicole parecía haber sido llevada lejos y Beth no iba a traerla de vuelta prematuramente. Nicole volvió a la pregunta. ¿Qué significaba cristiandad para ella? Contestó. "Beth, miro a la cruz y veo a un hombre que murió porque deseaba cambiar el mundo. Creo que, en el huerto de Getsemaní, estaba asustado cuando pidió a Dios que le apartara el cáliz, pero también dijo que aceptaría la decisión de Dios. Y creo que en la cruz, cuando clamó Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, su corazón estaba roto. Creo que un grupo de gente intentó crear un movimiento basado en las enseñanzas de ese hombre roto y, durante siglos, han sido retorcidas y tergiversadas hasta el punto que a veces es difícil encontrar el mensaje original de amar a Dios con todo tu corazón y alma, y amar a tu prójimo como a ti mismo."
Beth sabía que no debería sorprenderse por la contestación de Nicole pero, cada vez que Nicole abordaba lo teológico, dejaba a Beth postrada. "No puedo discutir lo de retorcidas y tergiversadas. Lo experimento en la Iglesia episcopaliana."
67
Nicole fue sincera en su pregunta. "¿Cómo puedes soportarlo?"
"Nicki, una iglesia es tan imperfecta como la gente que la crea. No puedes tener una iglesia si exiges perfección."
"Ahora sabes por qué no tengo iglesia."
"Pero viniste aquí. Aún te relacionas con St. Ann. No puedes decirme que no." Nicole se dio cuenta que Beth aún no había establecido la conexión. Beth no entendía que Holy Hill y St. Ann era lugares a los que regresaba debido a la mujer que le dio la vida, la mujer que dejó impresión indeleble en el alma de su hija. Nicole se detuvo y esperó que Beth hiciera lo mismo. "Beth, es sobre mi madre. Siempre ha sido sobre ella."
El velo fue alzado. Beth miró hacia abajo sintiéndose tonta. Ahora fue el turno de Nicole de esperar el retorno de la otra al momento presente. Para Beth eso - su fe - siempre fue sobre su abuela. De repente no parecían tan diferentes. El abismo había sido cruzado. Habló con verdadera comprensión. "Por supuesto." La claridad entre ellas se había hecho palpable. Satisfecha, Nicole empezó a ir nuevamente por el camino. Beth se le unió. El cómodo silencio se renovó.
Pasaron el resto del día de un humor más ligero. Tomaron un desayuno- almuerzo en un restaurante cercano, compartiendo historias de la madre de una y la abuela de otra. Nicole se ciñió deliberadamente a las más fáciles. Beth no tenía necesidad de censurar su narración. No había nada sobre su abuela que no pudiera celebrar.
Volvieron a la ciudad mientras el sol se acercaba al crepúsculo. Beth salió del jeep. Se volvió y miró a Nicole. "Me lo pasé maravillosamente."
68
Nicole sintió el demasiado familiar peso de su corazón. Estaba decidida a no respingar por el dolor, eso temía, de la inminente pérdida de su vida tal como la conocía. "Yo también. Fue un día perfecto. Gracias por acompañarme."
Beth vaciló. "Sobre Acción de Gracias."
Nicole atajó a Beth. "Los pavos serán entregados como prometí." "Mi invitación aún está abierta."
"Veremos. ¿Vale?"
Beth frunció los labios y asintió. No quedaba nada por decir. "Buenas noches, Nicki."
"Buenas noches, Beth."
Beth cerró la puerta del jeep y fue hacia la acera. Nicole echó una última mirada a la hermosa joven. Deseó que hubiera habido forma de robar un beso. Se habría sentido realizada con un beso. En cambio, se fue con sus propias lágrimas agridulces cayendo sobre sus labios.
69 GLOSARIO
Hesed� Gemilut hesed, en el judaísmo, un atributo de Dios imitado por quienes, en formas incontables, muestran bondad personal hacia otros. Un judío que no muestra preocupación comprensiva por los demás no es mejor considerado que un ateo, independientemente de su conocimiento de la Torá. Transubstanciación� Dogma de que en la Eucaristía el pan y el vino se convierten, en la consagración, el verdadero cuerpo y sangre de Jesucristo, aunque el aspecto externo —forma, color, sabor y olor— permanezcan inalterados.
Consubstanciación� La doctrina de consubstanciación afirma que la substancia del pan el y vino no está alterada, el cuerpo ubicuo de Cristo coexiste en, con y bajo la substancia del pan, y la sangre de Cristo en, con y bajo el vino, por el poder de la Palabra de Dios.
Transignificación� Creencia de que, en la Eucaristía, el cambio del pan y vino consiste meramente en una nueva significancia religiosa resultando en una presencia divina simbólica.
Elie Wiesel� Escritor y periodista judío norteamericano de origen rumano, superviviente del Holocausto y ganador del Premio Nobel de la Paz de 1986 UC� Universidad de Chicago.
Holy Hill� Literalmente significa colina sagrada. WI� Estado de Wisconsin.
N. de la T. Agradezco la inestimable ayuda de Mayt en la redacción de este glosario.
71 PARTE 2
Entrega de Acción de Gracias
Beth se encargaba de todas las entregas entrantes de comida. Con cada entrada levantaba la mirada con la anticipación de ver a Nicole. Era difícil explicar por qué la mujer morena significaba tanto para ella.
Miguel, vestido de peregrino, y Peter, el pinche de dieciséis años de los Campos Elíseos, entraron con grandes bandejas cubiertas. Miguel no pudo evitar la diversión de hacer una entrada. "¡Feliz Acción de Gracias!"
Beth esperó ver a Nicole entrar tras el espectáculo pero fue defraudada. "Miguel, a la cocina." Le siguió. "Estás encantador."
"¡Esperaba ser virago!" Se rió al ver la reacción de Beth. "No quería ruborizarla, Rev."
"No te preocupes por mí. Sé que una joven pastor es blanco que pocos pueden resistir."
"Beth, puedes ser irresistible pero no tiene nada que ver con tu alzacuellos." El rubor de Beth se intensificó. "Ya es suficiente."
Miguel dejó la bandeja. "Tienes que estar de broma. Al menos tenemos tres tandas más de comida que sacar de la furgoneta."
"¿Qué? A Nicki le pedí dos pavos."
"Y los tienes, corazón. Tengo también rollitos recién horneados, ensalada, ñames y pasteles. Oh, y cuando abras estas aves no te sorprenda si encuentras