En el video, representan de manera perfecta una escena teatral. En el fondo, los eslogans parecen rodear el perímetro de la cárcel y complementan la escenificación para la pantalla. Se puede leer en estos: «Nada es imposible», invocación que, a la larga, ayudará a la resistencia y a la captación de otros sujetos dentro de la cárcel.36 Otro detalle del mural es que, bajo el rostro del líder Abimael Guzmán, se encuentra representada la masa.37 Las mujeres en el espacio carcelario se acercan al mural en
36 La cárcel ha sido, para el PCP-SL, un lugar de lucha y adoctrinamiento político y militar. Sobre el
tema, ha escrito Gerardo Rénique: «Transformar las “mazmorras de la reacción” en “luminosas trincheras de combate” debía ser el objetivo. Poniendo en juego su férrea voluntad de lucha, los “prisioneros de guerra” senderistas revertirían la situación de separación de la sociedad [...] la prisión garantizaba, para desafiar ─desde su mismo patio interior─ el poder constituido: una incomparable oportunidad para
demostrar su ruina moral y su inviabilidad» (2003: 15).
37 Para la PCP-SL, el «mar armado de masas» lo integran campesinos pobres, obreros y estudiantes, y
trabajadores de las masas populares, es decir, el pueblo en general. Sobre las relaciones entre el Partido y la masa, Víctor Vich ha señalado la relación «profundamente jerárquica y violenta que se establece entre el “Partido” (en masculino) y las “masas” (en femenino y plural)» (2002: 27).
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señal de sujeción. La disciplina y el ordenamiento forman parte del discurso del PCP- SL, y no resulta extraño, por ello, que, en partes del video, se muestren también formas de autosostenimiento y la diferenciación de los presos políticos respecto de los comunes, desorganizados e indisciplinados.38 La representación de las mujeres en el video es ordenada y sin errores, lo que es importante si se toma en cuenta que todas deben decir lo mismo en un determinado momento o moverse de tal o cual manera. Esa escenificación, así como todos los hechos en relación con la militancia en el PCP-SL están vinculados con conceptos tales como: jerarquía, disciplina, ordenamiento y limpieza.
Frente al líder, ellas poseen un cuerpo. El líder es su rostro, su mente, su razón. No necesitan de su cuerpo para poder ser, y así se expresa aquí la dicotomía mente/cuerpo instaurada por Descartes: el sujeto cognoscente de la razón moderna le da preeminencia al alma (mente, razón) frente al cuerpo, cargado de tentaciones y emociones. De este modo, lo emotivo-corporal, vinculado históricamente a lo femenino, ha sido desvalorizado desde el punto de vista occidental y es subrayado más abiertamente cuando se ejercen roles poco experimentados por los sujetos, según su condición social y género. Finalmente, lo que sí expresa el PCP-SL es que, para militar, hay que eliminar aquella afectividad y pasiones que no puedan vincularse o desarrollarse en beneficio de la revolución, razón por la cual también estos cuerpos deben «travestirse» tanto física como ideológicamente para la guerra. De alguna manera, deben invisibilizarse, puesto
38 Dada la situación de precariedad y hacinamiento de las cárceles en el Perú, la disciplina que imponía el
PCP-SL no solo los diferenciaba de manera evidente de las relaciones construidas anteriormente en la cárcel, sino que sostenía a sus militantes en la convicción de ser parte de un colectivo con línea ideológica-política «justa y correcta» y, por tanto, con posibilidad de triunfo, esto es, de «conquistar el poder en todo el país». En una visita de Gustavo Gorriti al Pabellón Azul, de la cárcel El Frontón, este lo describió de esta manera: «Lo primero que llamaba la atención dentro del pabellón, eran la disciplina y el orden internos. Pese a la superpoblación, los pabellones estaban limpios (decoradas las paredes con la iconografía senderista) y los baños también» (1991: 371).
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que son cuerpos que han sido marcados por la cultura patriarcal como objetos de deseo y de reproducción.
La pintura que se muestra en la Figura 2 está divida en dos planos: en lo alto, el líder; y, abajo, las masas. El camarada «Gonzalo» está encarnando al Sol39 y otra vez observa desde lo alto a las masas, que van llegando del campo a la ciudad con banderolas que aluden a la lucha y fusiles en alto que anuncian enfrentamiento con el objetivo de lograr la toma del poder, mientras que los representantes de los poderes del Estado se hincan de rodillas (en posición de derrota) tras ser cercados por combatientes del PCP-SL.
Figura 2. «Gonzalo» y las masas.
Esta omnipotencia y omnipresencia del líder puede ser leída como el cuidado sobre sus hijos-militantes (función paterno-pedagógica), y, por otro lado, como el regente: el gran hermano que vigila las acciones de sus militantes para que no se desvíen de la «línea correcta». En cuanto a las masas, es difícil distinguir el género de sus miembros. Él está en el cielo y representa, en la iconografía comunista, la esperanza de un día nuevo; ellos, los combatientes, están en la tierra haciendo la revolución. El cuadro apela a una mística religiosa. Asimismo, el Sol abarca la pintura como si fueran los brazos de líder que acogen o controlan la revuelta.
39 En la iconografía rusa, el Sol representa el día nuevo, el mañana utópico.
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