MASTICADOR (Fig. 40). Se considera como el más primitivo, es el más común, formado por ocho partes, rodeando una abertura bucal. De este tipo se han derivado los demás tipos y subtipos.
El tipo masticador tiene sus modificaciones básicas en las partes básales y se manifiestan dentro de los límites de un mismo tipo, de acuerdo con las diversas formas de alimento, así las libélulas (Odonatos) poseen mandíbulas muy aumentadas que le sirven para matar la presa y para su defensa propia, de la misma manera modifican las maxilas cambiando la forma básica primitiva, especialmente en el ápice de estas estructuras.
Estas transformaciones se realizan también en el labio, en ciertos insectos se unen la glosa y la paraglosa para formar un solo apéndice que algunas veces toman el nombre de alaglosas.
En forma general, el aparato bucal masticador está compuesto de las siguientes partes:
Labio Superior. Compuesto por dos escleritos, de forma y tamaño variable, el clipeo y el labro, unidos por la sutura clipeo-labral. El labro cierra la parte anterior de la cavidad bucal, protege las mandíbulas, lleva el alimento hacia la boca. En la cara interna del labro se encuentra la epifaringe, que produce saliva.
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Mandíbula. Las mandíbulas o dientes son el primer par anterior de las verdaderas piezas bucales de los insectos, de forma y tamaño variable, fuertemente esclerosadas, no segmentadas, situadas detrás del labro y a cada lado de la abertura bucal, son las partes más importantes de ésta estructura. Son apéndices del segundo segmento postoral del gusano primitivo. Hacia el ápice poseen varias filas de pelos y dientes, algunos muy pequeños, los cuales trabajan contra los del lado opuesto formando un molino. En otros insectos las partes apicales de la mandíbula son romas. Se articulan a la cápsula cefálica por un par de cóndilos a la base del borde lateral y a la base de la margen mesial.
Cerca de cada una de estas articulaciones salen dos fuertes músculos, uno anterior y otro posterior, que se proyectan hacia el interior de la cabeza, uno de los cuales se utiliza como ligamento de sostén a la mandíbula y el otro como tendón, el cual sirve para dar movimiento lateral (horizontal). Estos apéndices se utilizan también para acarrear hojas o material alimenticio, para pelar, moldear cera y para defensa agresiva. Las mandíbulas de algunos crustáceos son más primitivas que la de los insectos.
Maxilas. Segundo par de apéndices, se encuentran detrás de cada mandíbula, no son articuladas, corresponden al tercer segmento postoral del gusano primitivo. La estructura es más complicada que la del primer par (mandíbulas), actúan de un lado a otro, y ayudan a la masticación de los alimentos.
Su conformación es la siguiente: un cuerpo central de dos o tres escleritos, el cardo que es un esclerito basal, tiene forma triangular y corto, está incrustado en la cápsula cefálica por la parte inferior de la pared posterior de la cabeza (la subgena) le sirve como gozne para el movimiento del resto de maxila, pues esta parte se une libremente a los músculos que salen del interior de la pared de la cabeza y de los tentorios. El estipe, segundo esclerito que compone la parte central de la maxila, tiene forma rectangular o alargada, siendo el segmento basal de las demás partes. De esta parte se desprende un apéndice articulado que tiene forma de antena, llamados palpos maxilares. Estos apéndices se desprenden de unos
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escleritos, más o menos diferenciados, de la parte lateral del estipe y que toma el nombre de palpiger, portador de los palpos, conformados por uno a seis segmentos, se utilizan como órganos sensoriales, los cuales llevan pelos táctiles y probablemente también como órganos del olfato o el gusto, le sirven al insecto para examinar y palpar el alimento y conducirlo a la boca, regularmente son los más largos de los dos pares de palpos de los insectos con aparato bucal masticador.
Hacia la parte apical del estipe, se desprenden dos apéndices: la galea de forma muy variada, es un lóbulo de forma de almohadilla, con pelos táctiles, también se llama lóbulo superior o externo, puede ser mono o bisegmentado, en un insecto vivo este apéndice es esponjado, es decir voluminoso, lleno de saliva.
La lacinia presenta borde apical dentado e interno y se asemeja a una pequeña mandíbula, que sirve para cortar, masticar, sujetar, moler y conducir el alimento hacia el interior de la boca, puede tener también algunos pelos fuertes en la margen interna, en algunos Coleópteros funciona como garra. Los músculos siguieron una evolución parecida a los de mandíbulas.
Labio Inferior (Labium). Está constituido por la transformación del cuarto segmento postoral del gusano primitivo, formando el segundo par de maxilas, pero con el tiempo se fusionaron por la margen central formando el labio inferior (labium), el cual cierra la cavidad bucal por la parte posterior.
El labium es una estructura funcional de dos maxilas, partes que corresponden a las partes constitutivas de la homología de las dos maxilas. Es una de las partes más complicadas de todos los apéndices que componen el aparato bucal masticador, consta de un cuerpo central grande, más o menos formado por lóbulos o apéndices segmentados, los cuales tienen las siguientes denominaciones; palpos labiales, generalmente más cortos que los palpos maxilares, pueden tener de uno a cuatro segmentos, su función es similar a los
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palpos maxilares post-labium, es la región basal del labio inferior, la cual se une por medio de músculos a la cabeza y se utiliza como gozne. Está compuesta de dos divisiones: el submentón, esclerito mayor que se une a la cabeza, y el mentón situado en la parte apical del labio inferior, se une al submentón por la sutura labial, es la parte flexible; prelabium parte apical del labium, en la cual se encuentran varios lóbulos y procesos. Su parte central es el prementón, es bien desarrollado y lleva los palpiger o áreas situadas cada lado, donde se insertan los palpos labiales.
La porción apical del pre-labium forma con frecuencia una lengua o lóbulo, llamado lígula, que comúnmente se divide en dos pares de apéndices lobulares: las glosas, par de lóbulos mesiales generalmente unidos y no segmentados; las paraglosas, par de lóbulos laterales usualmente paralelos a las glosas, no segmentados.
En el orden Hymenoptera, las glosas se unen para formar un solo apéndice lobular, la Alaglosa. En otros insectos se unen la glosa y paraglosa formando un solo lóbulo apical, la Totoglosa.
Todo el labio inferior (labium) se adhiere al cuerpo cefálico del insecto por los extremos inferiores del occipucio.
Se cree que la unión de dos maxilas formaron éste órgano, por consiguiente hay un cuadro de homología entre las partes correspondientes de las maxilas respecto al labium (labio inferior).
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HOMOLOGIA ENTRE LAS PARTES CORRESPONDIENTES DE LA MAXILA