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Phase II: Qualitative Data

DISCUSSION

Según estudios recientes, el 3 de mayo de 1513 se estableció en la región centro-norte del cacicazgo indio de Sabana o Sabaneque la segunda población española en Cuba, con el nombre de Santa Cruz de la Sabana, uno de los primeros núcleos poblacionales en América, no muy diferente en sus inicios de las restantes poblaciones cubanas. La economía de la villa comenzó a desarrollarse a partir del llamado Boom azucarero cubano, luego de la revolución de los negros en Haití, cuando numerosos ingenios florecieron en la jurisdicción remediana, además de prosperar el comercio de cueros y productos de la tierra.

En este contexto de mediados del siglo XIX aparece el primer periódico impreso: El Boletín, aparecido por vez primera el 3 de agosto de 1852 que por acción propia del remediano Francisco Javier Franch y el dominicano Ramón Reyes, quien trajera al pueblo la primera imprenta.

En la villa habían comenzado a redactarse en manuscrito algunos comunicados informativos, que escribían generalmente los presbíteros. Posiblemente los bandos del ayuntamiento remediano serían los

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La fascinación y el éxito causados por los artículos costumbristas en periódicos y folletines de la época movilizaron la publicación de Los cubanos pintados por sí mismos, primera antología del género aparecida en la América hispánica, en 1852 con ilustraciones y viñetas de Víctor Patricio Landaluce y la aparición en 1881, también con ilustraciones de Landaluce, de

primeros medios escritos que informaban a la población, a pesar de ser manuscritos y que eran leídos por un funcionario público.

Existían los llamados Bandos de Buen Gobierno en los que la Casa Consistorial informaba al pueblo sus decisiones o las del propio Alcalde, servían para pregonar normas de convivencia: limpieza de calles y solares, lugares por donde se podía transitar a caballo, el uso de las camisas por dentro de los pantalones, la situación en España, incluidas las fiestas por nacimiento de príncipes o bodas reales; la proscripción del contrabando y otros temas similares como la prohibición de que los negros esclavos transitasen solos por las calles pasadas las ocho de la noche, con excepción de situaciones muy justificadas, cuyo caso lo harían además con un farol encendido, etc.

A partir de 1852, luego de la aparición de El Boletín (1852-1861), circularon además La Razón (1861- 1862); La Atalaya (1863-1868); El Porvenir (1864-1867) y El Heraldo (1866-1869).

Por esta época casi todos los periódicos fueron fundados, dirigidos y sostenidos por cubanos, con excepción de La Atalaya en el que intervinieron algunos españoles y era de ideas más conservadoras. Se ocuparon casi exclusivamente de asuntos locales, económicos, literarios y mercantiles, sin tocar para nada la política a causa de la rigurosa censura de la época. En sus páginas podían encontrarse extensos artículos de fondo, según indica Martínez-Fortún.

El Boletín, intitulado bisemanario local económico y mercantil de la villa de Remedios, circulaba primeramente los jueves y domingos y a partir del primero de enero de 1857 fue diario. Contaba con dos hojas, de un tamaño de 36 por 24 centímetros con bastante buena impresión. Dedicaba su primera página a los avisos del Gobierno y el Ayuntamiento, en la segunda presentaba generalmente un artículo de fondo y el folletín en la tercera, la cuarta era dedicada a los servicios públicos y los anuncios. A finales de 1861 una fuerte ola de viruela diezmó sus impresores y dejó de publicarse.

La Razón sucedió al Boletín. Su primer número apareció en agosto de 1861. Según Martínez-Fortún, esta publicación muy bien impresa, contaba con abundante lectura y figuraban entre sus colaboradores las más notables plumas de la época en Remedios. Dejó de imprimirse el 22 de febrero de 1863, a causa de la rigurosa censura de la época. Por esa misma fecha comienza a publicarse La Atalaya, que circulaba

miércoles, viernes y domingos. Era muy popular la sección en tercera página Revista Insular, con noticias de toda la Isla y telegramas del Diario de la Marina.

El 15 de junio de 1864 apareció El Porvenir de Remedios, trisemanario económico, mercantil y literario. Ofrecía siempre en primera plana un artículo de fondo de la pluma de José León Albernas, su director y fundador. Las segundas y terceras páginas eran dedicadas a secciones de literatura, noticias de la Isla y la sección “Kaleidoscopio”, que proveía noticias varias del mundo.

El comienzo de la Guerra de los Diez Años fue fatal para la prensa local. Todos sus periódicos desaparecieron y buen número de sus redactores fueron enviados a presidios de África, o marcharon a la Revolución. La censura reinante en el transcurso de la contienda acabó con la prensa de ideas liberales. Las publicaciones en esta etapa eran eminentemente integristas. Son ejemplos: El Madrileño (1869-1870),

El Español (1870-1872), El Centinela Español (1873) y El León Español (1873-1882).

El 5 de mayo de 1869 Antonio Vacaro y Vázquez, jefe de voluntarios de la ciudad, funda El Madrileño, periódico defensor de la causa española, que se ocupaba principalmente de los asuntos de la guerra y la política de la península. En julio de 1870, se presentó El Español, que circulaba jueves y domingos, en diciembre 1872 se fusionó con El Centinela, nacido en 1871. De esta fusión nació El Centinela Español, cuyo primer número salió a la calle en enero de 1873 y solo circuló hasta mediados de ese propio año.

Ya para septiembre otro medio integrista veía la luz, El León Español, propiedad del Casino Español de Remedios, cuyos productos se destinaban a los mutilados y familias de los inutilizados en campaña. La suscripción costaba un peso al mes en Remedios y dos pesos en el resto de la Isla. En 1879 el periódico dejó de pertenecer al Casino Español para convertirse en órgano del nuevo partido Unión Constitucional. Desapareció a principios de 1882.

Luego del pacto del Zanjón, como en toda Cuba, en Remedios se perfilaron dos agrupaciones políticas fuertes: el Partido Unión Constitucional, que reunía a todos los elementos españoles y el Partido Liberal Autonomista, ambos con sus órganos en la localidad: El León Español y El Criterio Popular

Este fue un período de florecimiento para la prensa en toda la jurisdicción, pues, además de los ya mencionados, circularó un nutrido grupo de publicaciones, la mayoría de corta pero intensa vida, así contamos: El Remediano (1878), Juventud (1878-1879), El Casino de Recreo (1879-1884), La Constitución (1882-1888), La Idea (1888-1891), Patria (1893-1895), El Bombero (1881), El Pitirre

(1882), Juventud (1882-1883), El Muriciélago (1882-1883), El Buñuelo (1882-1883), La Linterna (1882- 1883), La Mañana (1884), El Catcher (1887), La Cotorra (1887), El Deber (1892), El Colono (1894), El Reformista (1894) y El Sinsonte (1894-1895).

El Criterio Popular y El Sinsonte fueron considerados, hasta bien avanzado el siglo XX, como el mejor periódico y la mejor revista ilustrada que ha tenido la comarca, respectivamente.

El primer periódico que apareció luego de la guerra fue El Remediano, periódico científico, literario y artístico; circuló martes, jueves y sábados a partir del 2 de mayo de 1878 hasta el mes de agosto de ese año, bajo la dirección del licenciado Facundo Ramos.

En el propio año de 1878 los pardos y mestizos fundaron un centro de instrucción y recreo, la primera sociedad de color que se abrió en la Isla, una de sus primeras resoluciones fue crear el semanario Centro de Recreo, periódico que abogó por la instrucción y educación de este sector poblacional hasta su desaparición en agosto de 1884.

Una de las primeras determinaciones del Comité Liberal de Remedios fue la de fundar un periódico que sirviese de órgano a la nueva agrupación política en la jurisdicción. De este acuerdo nació El Criterio Popular, cuyo primer número circuló el miércoles 18 de septiembre de 1878. Dedicaba su primera plana a los asuntos oficiales y a un directorio de los negocios y profesiones de la villa. La segunda y tercera contenían abundante lectura con una interesante sección poética, varias gacetillas y algún que otro folletín. La última plana estaba dedicada a los anuncios, principalmente a la compañía de ferrocarriles y varios productos farmacéuticos. Situados siempre en la segunda página, las crónicas y comentarios que distinguían el carácter polémico del periódico, abordaban con gran extensión la política cubana y española, las ideas del partido liberal, así como las cuestiones económicas, sociales, literarias de la jurisdicción.

El Criterio era por aquel entonces el paladín autonomista en la comarca como lo era en La Habana El Triunfo, periódico del cual recibía buenas colaboraciones. Lo afamaban además las polémicas ardientes con el constitucionalista León Español y luego con su sucesor La Constitución.

A partir del primero de enero de 1890 comienza a publicarse como diario, integra abundante correspondencia de toda la jurisdicción, telegramas de La Habana con noticias de última hora, así como buenas crónicas de viajes, modas y costumbres de París, Madrid y México, enviadas por Abelardo Pando y Noriega, Antonio Escobar y Rodolfo Menéndez respectivamente.

“Por esta época fué (sic) cuando “El Criterio” llegó a su mayor desarrollo y apogeo, hasta el punto de no haber habido otro periódico en toda las jurisdicción que le mejorase, ni aún que le igualase.” (Martínez- Fortún, 1925, p. 39)

El inicio de la guerra en febrero de 1895 sorprende al periódico luchando por sus principios autonomistas. El último día de 1896 dejó de publicarse a causa de la marcha de Cuba del general Martínez Campos y del desbarajuste en que se encontraba el partido autonomista.

Muy parecido al Criterio había nacido en 1882 el trisemanario La Constitución, ardiente defensor de las ideas conservadoras que circuló hasta 1888, cuando fue sucedido por La Idea y este por Patria, cuya vida se extendió entre 1892 y 1895. Todos fueron eclipsados por El Orden, periódico de iguales ideas fundado en Caibarién.

A partir del año 1882 aparecieron una serie de periodiquitos, como dice Martínez-Fortún, la mayoría satíricos, de corta pero amena existencia. Entre los de mayor importancia están: El Pitirre, cuyo primer número salió el primero de junio. El público agradecía su sección principal, “Pitirrada”, en la que se publicaban situaciones satíricas, de interés local y nacional.

“Durante los años 1886, 1887 y 1888 reinó entre los jóvenes remedianos gran afición al juego de pelotas y con este motivo se fundaron algunos periodiquitos que gozaron de gran estimación entre los muchachos de Remedios.” (Martínez-Fortún, 1925, pp. 48-49) Así se encuentran El Catcher, El Pitcher y El Umpire.

El día 5 de agosto de 1894 salió por primera vez el semanario de literatura dedicado a las damas El Sinsonte, que aparecía los domingos con abundante literatura y numerosos grabados. La primera plana era dedicada a la figura de un sinsonte sobre una rama de flores, debajo el retrato de alguna bella dama local, de un conocido caballero o algún periodista remediano.

Por la galería del Sinsonte pasó la flor y nata de la sociedad remediana. Así fue cobrando renombre y ya para 1895 “no faltaba en ningún hogar distinguido de toda la jurisdicción.” (Martínez-Fortún, 1925, p. 53)

Para finales de siglo, el desarrollo alcanzado por la prensa remediana y la diversificación de los perfiles editoriales, los temas y los intereses, convirtieron al movimiento periodístico en voz y vehículo de las manifestaciones sociales, económicas y culturales de la ciudad, entre ellas las referidas a la cultura popular tradicional.

Capítulo III

Aspectos metodológicos

Categorías

Las categorías fueron extraídas del problema de investigación: tratamiento y cultura popular tradicional.

Conceptualización y operacionalización de las categorías:

Tratamiento: define la vía que toma un medio de comunicación para la presentación del mensaje, la

adecua siempre a un perfil editorial, o a los imperativos a resolver que impone la sociedad y que se refleja en la rutina productiva, la selección de fuentes, la confección de la agenda temática, así como en el uso de los diferentes estilos y recursos estilísticos que resulten adecuados en un momento determinado, de acuerdo con intereses permanentes o circunstanciales. (Fagoaga, 1982, p.10)

Para el estudio será entendido además como el modo, la forma y las características con que fueron manejados los temas de la cultura popular tradicional remediana en la prensa de finales del siglo XIX, para ello se tendrán en cuenta las peculiaridades del discurso periodístico remediano de finales del XIX referidos a los temas mencionados.

Texto: Es una unidad comunicativa. Es el resultado de un proceso comunicativo que no puede prescindir de los aspectos más estrictamente lingüísticos ni los relativos al contexto de producción. De esta forma se comprenden las actitudes de quién lo produce y de quién lo recibe, así como el marco comunicativo. Satisface los siguientes criterios de textualidad: cohesión, coherencia, intencionalidad, aceptabilidad, informatividad, situacionalidad e intertextualidad. (Ceruelos, 2006, pp. 10-11)

Discurso: Forma específica del uso del lenguaje a través de una secuencia de enunciados relacionados y estructurados, producidos en circunstancias que le otorgan sentido como proceso de transmisión de ideas y forma específica de interacción social.

Análisis del discurso: Se realiza no sólo como proceso analítico delimitador de la forma, significado y procesos mentales, sino también como modelo delimitador de estructuras o jerarquías complejas de interacción o prácticas sociales, incluyendo sus funciones en el contexto, la sociedad y la cultura.

INDICADORES:

I.- Análisis sintáctico y semántico del discurso. 1. Análisis microestructural.

2. Macroestructura semántica o significado global del discurso. II.- Contexto.

III.- Estilo y retórica.

Cultura popular tradicional: Es el conjunto de expresiones y manifestaciones generadas, creadas y

preservadas en una sociedad o grupo humano específico con un condicionamiento histórico particular; se transmite y difunde de una generación a otra fundamentalmente por vía oral y por imitación. Constituye un proceso dinámico y cambiante. Los aspectos esenciales que la caracterizan son: historicidad, transmisión, creatividad colectiva, continuidad intergeneracional, empirismo, habilidad, destreza, vigencia por extensos períodos de tiempo. (Guanche, 2007: 5).

Según Manuel Martínez Casanova, la cultura popular tradicional abarca la literatura oral (poética – cancionero, romancero, refranero, adivinanzas- , narrativa –mitos, leyendas, cuentos, casos- y la lingüística –vocabulario, pregones, dichos, mímica), la cultura ergológica (vivienda y habitación, cocina, transporte, arte popular y artesanía, oficios y formas tradicionales de producir y crear), la cultura mágico religiosa (magia, religión y religiosidad, medicina popular, creencias y supersiticiones), así como la cultura de socialización (fiestas, teatro, música, danzas e instrumentos musicales, indumentaria, máscaras, juegos y juguetes, familia).

En concordancia con el estudio del discurso como interacción social, se ha decidido estudiar principalmente las fiestas, teniendo en cuenta el criterio de la doctora Virtudes Feliu, de que en la fiesta se reúnen casi todos los elementos o manifestaciones de la cultura popular tradicional, como la música, la danza, la artesanía, los géneros de literatura oral y teatralizaciones, las comidas y bebidas, los juegos y competencias, las creencias religiosas, la ornamentación, y los ritos, entre otras. (Feliu, 2003, p. 27).

Fiesta Popular Tradicional: Actividad colectiva de tipo familiar, vecinal, comunal o social en general, que la población participante organiza y prepara para su propio disfrute. Pervive de una generación a otra por un lapso prolongado de tiempo. Es generada por algún acontecimiento colectivo ya sea de índole social, económica, religiosa, vinculada con el ciclo anual, vital u otro. Se caracteriza por el sentido de pertenencia que el grupo social participante le otorga. (Guanche, 2007, pp. 5-6)

Según Manuel Martínez Casanova, las fiestas populares tradicionales se dividen en fiestas urbanas (carnavales, parrandas, ferias y romerías) y fiestas campesinas (guateques, fiestas de bandos, fiestas de velorios y fiestas de cosecha).

Tipo de Investigación

Desde el punto de vista metodológico la investigación comienza como exploratoria, teniendo en cuenta que analiza un tema poco estudiado, que por demás nunca ha sido abordado desde la perspectiva del análisis del discurso, y termina como descriptiva pues especifica las propiedades de la relación prensa- cultura popular tradicional.

Universo

El universo lo integran todas las ediciones de El Criterio Popular comprendidas entre los años 1890- 1895, teniendo en cuenta que estos fueron años de florecimiento económico para la ciudad. La selección de la unidad de análisis tiene que ver con la estabilidad en la circulación del órgano oficial de los autonomistas remedianos, además de valorar la opinión del historiador local José Andrés Martínez-Fortún y Foyo:

“Por esta época fué (sic) cuando “El Criterio” llegó a su mayor desarrollo y apogeo, hasta el punto de no haber habido otro periódico en toda la jurisdicción que le mejorase, ni aún que le igualase.” (Martínez- Fortún, 1925, p. 39)

Muestra

Con un muestreo no probabilístico intencional por criterio, fundamentado en la vinculación del tema tratado con la presente investigación, se seleccionaron al azar, de una población integrada por todos los

trabajos referidos a la cultura popular tradicional y nucleados principalmente con respecto a tres fechas fundamentales (entre abril y mayo, por las fiestas de Semana Santa; en junio, de acuerdo a los festejos del Santo Patrono de la ciudad, San Juan Bautista y en diciembre, cercanos a la celebración de las Parrandas), tres materiales periodísticos por año, hasta completar los 18 en seis años.

A lo largo del análisis se respetó la ortografía de los textos incluidos en la muestra, en función de conservar sus valores estilísticos contextuales, marca de una época histórica pasada.

Perspectiva

Cualitativa.

Métodos y técnicas de investigación Teóricos:

Lógico-histórico: Se emplea para estudiar el desarrollo lógico e histórico de la prensa remediana surgida a mediados del siglo XIX. Se parte del origen de las primeras publicaciones periódicas que surgen en la jurisdicción remediana. Este método es utilizado para seguir la secuencia histórica que justifica el valor de la prensa de remedios para la cultura popular tradicional.

Analítico-sintético: Los elementos particulares del tema se toman como referencia, a través de la

inducción analítica, para desarrollar la investigación. Se parte de las potencialidades de la prensa remediana como mecanismo de legitimación de la cultura popular tradicional de la localidad.

Empíricos:

Análisis documental clásico: Se realizó un minucioso análisis documental, utilizando materiales

periodísticos publicados entre los años 1890 y 1895, teniendo presente el contexto histórico en el que se enmarcan. Se utilizó toda la información que brindó cada documento y se siguió la siguiente metodología para el análisis:

1.- Determinar los objetivos de estudio documental: Para identificar y analizar los materiales

periodísticos presentes en las publicaciones de la época, referentes a la cultura popular tradicional.

2.- Establecer la muestra de los trabajos periodísticos a estudiar: Para realizar esta tarea se recurrió a los textos como único vínculo con el momento histórico ya definido, a fin de identificar la

información necesaria para conocer la evolución de las manifestaciones de la cultura popular tradicional en Remedios.

3.-Determinar las unidades de análisis en las que se fracciona el contenido para estudiar la prensa: Se establecen las unidades de análisis para estudiar los textos y para estructurar el informe de investigación.

4.- Elaborar las categorías de análisis: Se realizó a partir de los conceptos necesarios para

comprender el alcance histórico de la prensa remediana de la época y su vinculación con los temas de la cultura popular tradicional.

5.- Estudio documental para registrar la información: Se realizó el registro de la información

siguiendo la lógica de trabajo expresada en los pasos anteriores, sin perder el análisis contextual de éstos, hasta lograr una integración coherente que permite entrelazar y sistematizar todos los antecedentes de la prensa remediana y su vinculación con los temas de la cultura popular tradicional de la localidad.

6.-Valoración de la información obtenida: Se realizaron valoraciones a partir de los presupuestos teóricos y metodológicos precisados, realizándose inferencias, argumentaciones, críticas, hasta arribar a conclusiones sobre el fenómeno estudiado.

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