Table 5: EDUCATIONAL STATUS
DISCUSSION
El cuerpo de los ostrácodos se encuentra comprimido dentro de dos valvas (VD: valva derecha y VI: valva izquierda), sin una tagmatización evidente. Presentan cuatro pares de apéndices cefálicos y tres pares de apéndices torácicos y el abdomen termina en un par de ramas caudales.
Horne et al. (2002), entre otros, describe la morfología de los apéndices cuyo conocimiento es importante en la determinación de las especies actuales. En esta tesis, el análisis de las partes blandas del material actual no es incorporado ya que excede los objetivos planteados: la taxonomía paleontológica e interpretación paleoambiental se basa en la morfología del caparazón/valvas.
Capítulo 2 Ostrácodos
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2.1.2. Caparazón
Cuando se produce la muerte del ostrácodo, las partes blandas se descomponen y sólo el caparazón calcáreo se conserva como fósil.
El cuerpo comprimido y alargado de los ostrácodos se encuentra totalmente encerrado en el caparazón, el cual cuando está totalmente cerrado ofrece protección ante posibles depredadores y, en algunas especies, resistencia a desecación temporaria del ambiente donde vive (Meish 2000).
El caparazón de los ostrácodos está formado por dos valvas de carbonato de calcio (calcita) con proporciones variables de elementos traza, cubierta por una capa de quitina. Estas valvas son segregadas por la epidermis originándose en la región de unión entre el céfalo y el tórax y extendiéndose hacia adelante, atrás y por debajo cubriendo completamente el cuerpo y los apéndices. Cada valva está formada por una lamela interna y una externa. La lamela externa está calcificada y la interna sólo en la parte periférica, denominada duplicadura que posee un desarrollo variable, puede fusionarse total o parcialmente a la lamela externa formando la zona marginal. El espacio entre lamelas se denomina vestíbulo. En la cara interna de la lámina externa calcificada se generan cicatrices o improntas por las partes blandas.
En la superficie interna de las valvas pueden observarse impresiones de los músculos aductores que se unen a la cara interna de las valvas. Estos músculos están formados por paquetes de musculatura estriada que se insertan perpendicularmente a la valva. Se encuentran en la mitad anterior del cuerpo y tienen por función cerrar las valvas al contraerse. La disposición y número de las fibras musculares forman un diseño característico, el cual es de importancia taxonómica y en la orientación de las valvas. En la región anterior dorsal se desarrolla la impronta muscular dorsal que comprende la unión de los músculos del primer y segundo par de antenas, mandíbulas y endoesqueleto. La disposición de estas improntas musculares es característica a nivel de superfamilia (Figura 1). La superfamilia Darwinuloidea presenta una disposición en roseta de 9-12 cicatrices. La superfamilia Cypridoidea posee una hilera de tres impresiones de aductores, con un grupo de impresiones posteriores a éstos y otros dorsales. Debajo de los aductores se encuentran dos impresiones mandibulares y dos músculos frontales situados frente a los mismos (existen variaciones entre los grupos). La superfamilia Cytheroidea presenta las impresiones musculares dispuestas en una hilera vertical con un diseño de cuatro a cinco músculos. La
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26 impronta mandibular cuando está presente se encuentra frente a los aductores, al igual que las impresiones dorsales.
Figura 1. Impresiones musculares. A Darwinuloideos, B Cypridoideos, C Cytheroideos (tomado de Meish 2000) La flecha indica la parte anterior del caparazón.
En la región dorsal, levemente convexa en general, se encuentra la charnela (puede tener dientes, barras y/o fosetas), donde se articulan ambas valvas, la cual es de importancia taxonómica que puede ser adonta: es simple formada por un solo elemento, merodonta: formada por tres elementos dientes o fosetas laterales y surco o barra medial y anfidonta: es compuesta y está formado por cuatro elementos, donde el elemento medial posee una modificación en su extremo anterior, existen variantes de este tipo de charnela. En los Darwinuloideos la charnela es adonta, en los Cypridoideos es adonta o raramente merodonta, mientras que los Cytheroideos están presentes los tres tipos.
La superficie de la valva está cubierta por setas sensoriales, que se proyectan de los poros, los cuales se clasifican en poros marginales, que atraviesan la zona marginal, pueden ser cortos, simples o bifurcados, rectos o curvos, y los poros normales, que sólo atraviesan la lamela externa por lo cual son cortos y perpendiculares al plano de la valva (Laprida & Ballent 2008). La morfología y número de estos canales marginales son característicos a nivel de especie. También se encuentran los poros exocrinos, los cuales no poseen seta sensorial y posiblemente tengan una función relacionada a la muda (Horne et al. 2002).
Las valvas pueden ser completamente lisas o estar ornamentadas con reticulaciones, estrías, costillas, tubérculos, espinas. Esta ornamentación puede intensificarse de acuerdo a cambios ambientales (por ejemplo cambios en la salinidad). Las especies no marinas generalmente presentan una ornamentación más suave en comparación con las especies marinas que en general habitan zonas de mayor energía.
Capítulo 2 Ostrácodos
27 La coloración de muchos ostrácodos se debe a la pigmentación de la epidermis, la que puede ser verde, amarilla, parda, roja, azul, violeta y negra dispuesta en parches o rayas (Horne et al. 2002)
Los Podocopinos generalmente presentan una valva de mayor tamaño que la otra, la de mayor tamaño cubre a la menor en alguno de sus márgenes o completamente.
El tubérculo ocular es una protuberancia en la valva que se encuentra a nivel del ojo (ojo naupli) en aquellas especies que lo presenten, ya que algunos taxones lo perdieron (Horne et al. 2002). La presencia de ojo/tubérculo ayuda a orientar las valvas ya que siempre está en la parte dorsal y anterior del ostrácodo.
Figura 2. Detalles de la estructura interna de la valva de Loxoconcha elliptica (hembra) (Tomado de Haslett 2002).