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Distributed System Design

CHAPTER 8 EYE GAZE ESTIMATION FOR STUDENT BE-

8.3 Distributed System Design

Me fascina emprender nuevas cosas. Soy de ese tipo de personas incapaces de estar ociosas durante mucho tiempo, un verdadero adicto al trabajo. Para mí, lo más difícil que hay en este mundo es no hacer nada. Tal vez haya personas que consideren que eso es un descanso, pero yo no. Para mí, descansar se asemeja mucho a la tortura, de manera que siempre estoy activo. El resultado es que siempre tengo algún asunto entre manos.

Por ello es que siento afecto por aquellos jóvenes que siempre están emprendiendo algo. Es posible que se deba, en cierto grado, a que son como yo: pero lo más importante, me parece, es que esos jóvenes son quienes pueden señalar nuevos horizontes para la historia y para el mundo.

No le encuentro ninguna utilidad a iniciar algo y después dejado en el olvido, así que me agradan los jóvenes que no sólo e m p r e n d e n a l g o , s i n o que t a m b i é n se a b s o r b e n completamente en lo iniciado. Gracias a su entrega, la posibilidad de que esas personas fracasen es mayor que, digamos, la de quienes no hacen nada. Pero, al mismo tiempo son el tipo de personas que toman uno o dos fracasos como cosa normal, como parte de la experiencia, y no se desalientan por ello. Cuando se tiene el valor de enfrentar los fracasos con lal actitud, entonces se está en camino de llegar al éxitocon el liempo. Quien teme el fracaso y los desafíos nunca probará el éxito. •

El mundo es ancho, pero tienes que ganártelo. Tienes que hallar esos lugares en los que la gente no ha estado antes y tienes que hacer cosas que no has hecho antes. La historia fue de trabajo, pero a mí me parece que la principal causa es la

desconfianza. Si las personas desconfían unas de otras, ¿por qué habrían de llevarse b i e n ? ¿ Q u é sucede c u a n d o la desconfianza hace su aparición en el matrimonio?

Hay una estrecha conexión entre la desconfianza y el egocentrismo, y como vivimos en una época de confusión y lucha, es fácil dejarse llevar por estas vergonzosas actitudes sin ni siquiera darse cuenta de ello. Puesto que el futuro es tan incierto, la gente parece estar retrayéndose y pensando solamente en el propio bienestar y el de su familia. Ese comportamiento parece el resultado natural de la actual atmósfera de desconfianza y egocentrismo.

Si las personas confían realmente unas en otras no existen las barreras contra la comprensión mutua, pero la comprensión es i m p o s i b l e en una a t m ó s f e r a dé d e s c o n f i a n z a . La desconfianza entre los esposos puede llevar fácilmente a la desventura de la familia. La desconfianza resquebraja la amistad. La desconfianza entre los directivos y los trabajadores puede ser causa del cierre de una empresa. Los países padecen disturbios cuando el gobierno y el pueblo desconfían el uno del otro. De manera que debemos confiar unos en otros por propio interés y por el de la sociedad. No se le puede pedir a otra persona que lo haga por uno: uno mismo tiene que dar el primer paso, tiene que confiar.

Espero que cuando ustedes los jóvenes comiencen a hacer planes para su futuro, consideren primero que la gente tiene que vivir en armonía, que no se puede vivir solo. Las personas necesitan de otras personas y existen en relación con otras. El mundo es un sitio en el que tenemos que vivir con otras personas, un mundo que tenemos que hacer mejor entre todos Así que confío en que no caigan en la ciénega del egocentrismo y el egoísmo, en que sean personas que confíen las unas en las otras, crean las unas en las otras, y siempre piensen las unas en las otras. Si lo hacen, podrán hacer un mundo más equitativo, justo y hermoso.

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construida paso a paso por quienes estuvieron dispuestos a llevar a cabo lo que era necesario. Estos son los verdaderos precursores.

Claro está que los precursores enfrentan peligros. Eso es inevitable. Viajan por caminos que no han sido pavimentados: incluso es, posible que reciban injurias por ello. Pero los peligros y las críticas no molestan a los verdaderos precursores: siguen adelante abriendo nuevos caminos y obteniendo nuevos éxitos, y al final se les reconoce por sus logros.

La historia demuestra que los países prósperos y poderosos lo son gracias al espíritu de los pioneros. También se sabe que la ruina es el resultado de la complacencia en evadir las obligaciones. ¿Estados Unidos sería tan próspero y poderoso como es sin haber contado el espíritu de los pioneros? Al hacer accesibles las regiones del oeste, el gobierno dio cierta extensión de tierra a q u i e n e s estuvieron dispuestos a colonizarlas, lo cual contribuyó notablemente a promover el espíritu de colonización. Nadie puede negar los efectos que ese espíritu tuvo en la creación de! actual Estados Unidos. ¿Y qué decir de España? Apoyó a Colón, un soñador que descubrió nada menos que un mundo nuevo. Claro que no todas esas políticas fueron perfectas, y que su aplicación dio lugar a numerosas injusticias. Pero ciertamente podemos aprender de su ejemplo los principios del pro-greso y de la expansión.

Si bien Corea tiene una larga historia, en ella ha escaseado ese espíritu de aventura. Es un hecho que, a través de la historia, los coreanos han demostrado preferir la tranquilidad al progreso así como la evasión y evitar las empresas arriesgadas. Hemos tenido una marcada inclinación por la fácil resignación. Tal vez esto se deba a nuestras costumbres de cortesía y corrección emanadas del confucianismo, las que, de hecho, le han conquistado al país nombres tan amables como "La tierra oriental de la etiqueta" y la "Tierra de la calma matutina". Pero es evidente que, como resultado de esta pasividad histórica, hoy en día nos encontramos muy atrás de las potencias

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mundiales en términos de fuerza nacional.

En cuanto se fundó Daewoo comenzamos a ver más allá de las fronteras nacionales, hacia el mercado internacional; lo hicimos en una época en que la exportación se veía, en general, como una actividad sin ningún valor. Por ese entonces, todas las grandes compañías eran importadoras y no pensaban siquiera en exportar. De manera que comenzamos nuestra misión de precursores de la exportación. A pesar de que todos los demás nos decían que no d a r í a r e s u l t a d o , a c e p t a m o s valerosamente el desafío y alcanzamos el éxito. Y si hay algo que no hayamos logrado hasta ahora es porque aún no lo liemos hecho, no porque lo hayamos intentado con mala fortuna. La máxima necedad es decir que algo es imposible, cuando ni siquiera se ha intentado.

El espíritu de pionero que Daewoo tuvo desde el principio, nos llevó no sólo a los mercados de Estados Unidos y Europa, sino a los de otros países con los que Corea ni siquiera tenía relaciones diplomáticas: Sudán, Nigeria, Libia, Angola. Argelia, la República Popular de China. Hungría, Checoslovaquia y la Unión Soviética. El espíritu emprendedor de Daewoo, que se manifestó al abrir esos mercados a Corea, con el tiempo llevó directamente a que se establecieran relaciones diplomáticas con Sudán, Libia, Argelia, Nigeriay Hungría.

Ancho es el mundo que te espera, aunque tal vez no le parezca así a quienes sólo quieren recorrer los caminos trillados y hacer lo que todos conocen. Para esas personas, el mundo es tan estrecho como sus caminos trillados, y su trabajo tan limitado cómo sus hábitos comunes. Para los pioneros que están dispuestos a recorrer nuevos.senderos e intentar nuevas actividades con un espíritu progresista y emprendedor, el mundo es verdaderamente un lugar grande en el que hay una cantidad ilimitada de cosas todavía están por hacerse, Así es corno yo he vivido y así continuaré: emprendiendo nuevos proyectos y entregándome totalmente a ellos.

Tú eres joven, conviértete en un precursor. Para vivir verdaderamente hay que ser precursor. Aunque el mundo se

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deberíamos compartir todo con nuestro prójimo. Deberíamos compartir nuestro conocimiento y nuestro dinero, ya que el egoísmo psicológico y el egoísmo material son tan malos el uno como el otro. Es importante vivir para los demás. En cuanto comienzas a vivir en tal forma, el mundo se toma brillante, cálido y feliz. La vida se vuelve digna de ser vivida.

Me parece que el que una persona joven sea indiferente a los demás y sólo piense en su propia comodidad o bienestar, es despreciable. Semejante individuo no sólo no tiene conciencia de los beneficios que le son proporcionados por la sociedad sino que, además, es evidente que no tiene idea de lo que es la felicidad.

La primera vez que experimenté la felicidad verdadera fue cuando vendía periódicos en Taegu, durante nuestra época de refugiados. En ese entonces, debido a la guerra la gente se encontraba en tal estado de indigencia que le era más fácil morir que vivir. Nosotros teníamos hambre todo el tiempo y, sin embargo, por una de esas ironías de la vida, era el hambre precisamente la que nos daba valor para vivir.

Como mi padre había sido secuestrado y llevado al norte y mis h e r m a n o s m a y o r e s e s t a b a n en el ejército, yo era responsable del sustento de la familia. Para cubrir nuestros gastos esenciales todos los días tenía que vender por lo menos 100 periódicos en el mercado; mi madre y mis hermanos menores esperaban hasta muy entrada la noche a que llegara a casa, de manera que pudiéramos comer todos juntos. Siempre les agradecí eso. Me sentía de muy buen ánimo cuando los cuatro podíamos comer juntos. Me hacía tan feliz, y en verdad disfrutábamos esas comidas.

Pero en Taegu no siempre nos era posible comer en familia. El mercado Pangchon, donde vendía mis periódicos, se componía casi en su totalidad por chozas provisionales distribuidas a lo largo del río; a menudo, cuando hacía muy mal tiempo, los comercios cerraban. Yo tenía que vender mis 100 periódicos para que pudiéramos comer, por lo que el mal tiempo me afectaba. Como mínimo, necesitaba cubrir mis ha reducido bastante y ahora se dice que es una "aldea global",

todavía tiene muchos lugares por explorar. El planeta Tierra está lleno de personas que trabajan permanentemente, pero hay una gran cantidad de proyectos que esperan ser realizados. Piensa en el universo y haz planes ambiciosos. No tengas temor de fracasar. El sendero del explorador es un camino solitario, pero los jóvenes deben ser los precursores de su propio futuro. Ese es el sentido de la vida verdadera.

28 La felicidad

Los conocimientos han sido siempre altamente apreciados. Crecí en una época en la que era común escuchar frases como "no regales tus conocimientos" y "para negar a ser alguien tienes que saber algo". Esas palabras fueron una lección viviente que me fue dada por mi abuelo y mi padre, quienes sabían por experiencia propia el valor de la instrucción y los conocimientos. Hoy en día, basta observar el fervor de muchos coreanos por la educación continua para darse cuenta del valor de esas lecciones.

Es un hecho que el mundo está estructurado para dar cabida a quienes estudian con ahínco, yesos viejos dichos son tan válidos hoy como lo fueron en las décadas pasadas. La j u v e n t u d es la é p o c a en la que debe uno p r e p a r a r s e afanosamente para el resto de su vida; la manera como invierte uno su tiempo puede determinar el éxito rotundo o el fracaso definitivo. Por ello exhorto a ios jóvenes a que estudien con ahínco y aprendan una gran diversidad de materias, pues yo también aprendí por experiencia propia el viejo adagio de que "saber es poder".

Sin embargo, tengo algunas reservas con respecto al dicho "no regales tus conocimientos", puesto que trasluce cierta frialdad y e g o í s m o . Preferiría d e c i r " c o m p a r t e tus conocimientos", porque las personas instruidas tienen la obligación de proporcionar a otras la oportunidad de aprender. Y esa generosidad no debiera limitarse sólo a la instrucción:

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gastos, pero a veces, cuando salía en la mañana el mercado, no me quedaban más que unas cuantas monedas que dar a mi familia para los alimentos del día.

En días como esos, cuando regresaba a casa por la noche, mi madre y mis hermanos estaban durmiendo. No tardé en darme cuenta de la razón: no había más que un cuenco de arroz, y lo reservaban para mí, Mi madre se levantaba para darme de comer, y me decía: "Nosotros ya comimos. Has de tener hambre, así que apúrate y come".

Al ver a mis hermanos, que mi madre había llevado hambrientos a la cama porque sólo teníamos un cuenco de arroz, yo estaba a punto de llorar. Pero ocultaba mis lágrimas tan hábilmente como mi madre las suyas. Le contestaba que en el camino a casa había comido un tazón de fideos, así que lo mejor era que ella y mis hermanos comieran.

Era evidente que nos estábamos mintiendo el uno a la otra, y ambos lo sabíamos. Pero ¿de qué otra manera podíamos expresar nuestros sentimientos? Sin embargo, ahora creo que a pesar de tales penalidades esa época fue la más feliz de mi vida. La felicidad no consiste en atrapar un arcoiris o alguna otra cosa igualmente extraordinaria. Mi madre y mis hermanos \ me daban a mí, y yo les daba a ellos. No podía haber sido más

feliz.

Éramos pobres en bienes materiales, pero espiritual! i ricos. Teníamos poco, pero nos dábamos todo lo Posible unos

a otros. Quien tiene todo en el mundo pero no sabe cómo dar, ño es rico. Las personas verdaderamente ricas son las que dan mucho, las que dan todo lo que pueden, aquellas que saben cómo dar indistintamente de que tengan poco o mucho. Por tanto, debemos modificar nuestra actual concepción acerca de lo que es ser "rico" y volver al concepto de que las personas que saben cómo dar, son los auténticos ricos del mundo.

¿Qué es la verdadera felicidad? No puedo decir que lo sepa coníoda seguridad, pero lo que si sé e s q u e no tiene mucho que ver con las posesiones, el poder o la fama. Igualmente puedo.afirmar que nunca fui tan feliz como cuando teníamos

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un mínimo de bienes materiales.

A partir de entonces he procurado poner en práctica un ideario basado en el vivir para los demás; pero al hacerlo; me he dado cuenta de que es sumamente difícil. No obstante, he decidido que en el futuro trataré con más ahínco vivir de esa manera.

Vivir para otros debe basarse en el amor por ellos. Como integrantes de la sociedad debemos superar el egoísmo y restaurar el amor por el grupo y la sociedad. En el amor se puede encontrar la felicidad, y la felicidad procede del amor.

Todas las personas del mundo tenemos por igual una cosa en común: todos queremos ser felices. Pero, incluido yo, no sabemos cómo serlo. Sin embargo, sé muy bien que la felicidad principia a llegarnos cuando comenzamos a vivir para los demás, cuando comenzamos a amarlos.

De manera que permítanme pedirles a ustedes los jóvenes que aprendan todo lo posible y trabajen con tanto ahínco como les sea posible, y que también compartan todas sus cosas con los demás. Estudien y trabajen con ahínco el día de hoy, para que mañana tengan qué compartir.