QUANTITATIVE ANALYSIS
II. Disturbing Effects
Todo hombre toma los límites de su propio campo de visión como los límites del mundo. SCHOPENHAUER
Si queremos obtener el máximo beneficio de una experiencia extracorporal, el control es absolutamente necesario. La clave de una exploración no física eficaz es el control razonado de nuestro estado de consciencia no físico. Una vez obtenido cierto grado de control, el potencial de la exploración extracorporal se vuelve absolutamente ilimitado. De hecho, nuestra imaginación no es apta para concebir todas las posibilidades que están a nuestra disposición. La experiencia me ha enseñado que cuanto más preparados estemos para nuestras exploraciones, con- más eficacia podremos maniobrar en los ambientes no físicos y adaptarnos a ellos. Después de una preparación adecuada, muchas personas informan de un alto grado de control, incluso durante sus primeras experiencias.
Los conceptos físicos y las leyes de la energía tienen escaso valor en las dimensiones no físicas del universo. Para ser verdaderamente eficaces cuando estamos fuera del cuerpo, debemos aprender las «señales de tráfico» no físicas. Como un medio de preparación y ayuda, he recopilado un panorama de las situaciones, los sucesos y los desafíos que puede encontrar en sus exploraciones extracorporales. Esta información es el resultado de mi experiencia personal y de la información que he obtenido de cientos de personas que han
tenido experiencias extracorporales durante los últimos veinte años. Una gran parte de la información publicada hasta este momento es inadecuada; ya sea porque se limita a un punto de vista único o porque se deforma con prejuicios, creencias o interpretaciones religiosas. Por ello presento este panorama con la menor parcialidad cultural posible.
En este mundo lleno de creencias y teorías, hay una tremenda necesidad de información práctica, obtenida a través de la experiencia directa. Ahora comprendo que las respuestas a los misterios de nuestra existencia no están ocultas; sino que esperan pacientemente que ampliemos nuestra visión más allá de los límites densos de la materia. Las claves de control nos ayudarán en esta búsqueda.
Claves para el control
Situación y Clave para controlarla:
Vibraciones internas (en ocasiones intensas) acompañadas por sonidos prolongados de zumbidos, murmullos o estruendos.
Está experimentando el estado vibratorio. Aleje inmediatamente toda su atención de su cuerpo físico.
Catalepsia (incapacidad para mover su cuerpo físico)
Este es un fenómeno temporal que puede ocurrir inmediatamente antes o después de una experiencia extracorporal. Su cuerpo energético de frecuencia superior se desincroniza del cuerpo físico.
Regreso impremeditado a su cuerpo físico.
Normalmente lo provocan pensamientos aleatorios dirigidos a su cuerpo físico. Debe conservar toda su atención en el ambiente no físico y el cuerpo energético que experimenta.
Visión borrosa; consciencia poco clara o similar a un sueño.
Con firmeza pida claridad hasta que mejore su visión o su consciencia: “¡claridad!” Después concéntrese en un objeto o una zona específica del entorno que explora.
Sensación de temor o ansiedad; ataque de pánico.
Repítase que está seguro y a salvo. Rodéese con un muro o un globo impenetrable de luz blanca protectora.
Experiencia de túnel.
Esto ocurre cuando se abre la membrana de energía que divide dos niveles (dimensiones no físicas de energía) de frecuencia importantes. El movimiento a través de un túnel a menudo se experimenta como un movimiento intenso hacia el interior. Mantenga la calma; la sensación de movimiento rápido normalmente cesa en segundos. El resultado será que usted entrará a una dimensión o un ambiente energético diferente.
Sensación de movimiento interior rápido; sentirse atraído hacia lo profundo, hacia áreas desconocidas de usted mismo.
Este movimiento suele ser intenso y puede provocar alarma si usted no está preparado. Mantenga la calma; éste es un cambio normal de consciencia desde su cuerpo energético más denso a su forma de frecuencia superior.
Pesadez o incapacidad para moverse libremente justo después de la separación.
Esto lo provoca una consciencia insuficiente de su cuerpo no físico. Solicite con firmeza que esté presente toda su consciencia en el cuerpo energético que experimenta. Pida «¡consciencia!» y exija claridad y movilidad.
Falta de recuerdos vívidos después de una experiencia.
Pida con firmeza recordar mejor su experiencia extracorporal: «lo recuerdo todo». Esto es muy eficaz al estar fuera del cuerpo.
Sentirse un ser energético consciente sin forma.
Este es el reconocimiento normal de nuestro verdadero yo no físico (el alma).
Percibir un estallido muy fuerte (como un disparo) cerca de su cabeza, en el momento de la separación del cuerpo.
Es probable que este sorprendente sonido sea el resultado de la desconexión repentina de un punto ubicado en alguna parte de la cabeza (la glándula pineal, según algunos)
Sensación de mirar a través de sus párpados físicos cerrados.
Esto ocurre cuando transfiere su consciencia a su cuerpo energético, pero no se ha separado de su cuerpo físico. Simplemente aléjese de su cuerpo físico: «voy hacia la puerta».
Entrar en el estado vibratorio pero no ser capaz de separarse de su cuerpo.
Concentre toda su atención en alejarse de su cuerpo físico y dirigirse a otra área de su casa. Es sumamente importante que mantenga su atención lejos de su cuerpo físico en todo momento.
Sonidos extraños o singulares durante el sueño (voces, zumbidos, campanas, murmullos, música, pasos, cualquier sonido anormal en su ambiente físico actual).
Los sonidos extraños indican que su consciencia ya se ha transferido de su cuerpo físico a su cuerpo no físico. Considere estos sonidos como señales internas.
Entrar a un ambiente no físico que contenga formas de nubes (en ocasiones parecen imágenes holográficas con diversos grados de densidad).
Está observando formas de pensamiento. Son el resultado directo de un pensamiento concentrado sobre un entorno energético no consensuado.
Su entorno inmediato parece ser un duplicado de su mundo físico.
En ese momento está experimentando su cuerpo energético no físico de frecuencia más lenta (más denso) y observa la dimensión energética paralela más cercana al universo físico.
Sentir un contacto mientras está fuera del cuerpo (ocurre en ocasiones justo antes o después de una separación).
Esto lo provocan al menos tres cosas: 1) el modo en que su mente interpreta las corrientes energéticas no físicas; 2) un ajuste energético de su cuerpo no físico; o 3) el contacto de un habitante o un ser amado no físico. En general, esto lo propiciamos de manera subconsciente.
Imágenes o pensamientos vívidos que entran a su mente.
Alguien se está comunicando con usted. El método universal de comunicación no física es una transferencia directa de pensamientos. También puede ser una forma de comunicación con un aspecto superior de usted mismo.
Percibir o sentir que se aproxima una forma de energía o luz.
Reconoce un ser energético cerca de usted. Es posible que sea un ser de una frecuencia superior: un guía, un amigo, un ángel u otro habitante interdimensional.
Perderse o desorientarse.
Detenga todo movimiento de avance y pida ayuda o claridad. Seleccione un elemento de su entorno inme- diato y concéntrese en él.
Entrar a una habitación y encontrar que todo el entorno ha cambiado.
Es un suceso común. Las entradas, las puertas y las ventanas representan el comienzo de un ambiente - energético diferente.
Encontrar un vehículo de cualquier tipo.
Es el modo en que su mente representa un cuerpo energético o vehículo de consciencia no físico (sin forma). A menudo ésta es una imagen de su propio cuerpo energético interior o de frecuencia superior.
Experimentar una barrera o un bloqueo (un muro, un río o cualquier tipo de barrera).
Una barrera es una representación energética de una posible limitación que usted mismo haya aceptado o creado; es una oportunidad de confrontar un bloqueo energético personal ysuperarlo. Una barrera también puede representar la frontera de un ambiente o una realidad de consenso.
Observar o verse frente a una forma, criatura o ser extraño o atemorizante.
En general, las formas atemorizantes son representaciones energéticas de temores internos: oportunidades creadas de manera subconsciente para afrontar y superar temores, bloqueos o limitaciones personales. El modo más eficaz de eliminar un problema o temor es encararlo. Mandar amor a los temores es uno de los mejores medios para disipar su energía.
Escenas o ambientes que cambian con rapidez.
Por lo general, esta situación refleja una falta de total de concentración. Para controlarla, piense en un solo ambiente u objeto. Las escenas cambiantes también indican que está en una realidad que no es de consenso.
Sentir en el centro de la espalda que algo tira de usted. Normalmente es una señal interior para volver al cuerpo físico.
Entrar a un ambiente muy brillante o muy energético (puede manifestarse como una sensación aplastante de enorme energía acompañada por luz intensa).
Ha entrado a un ambiente energético con una frecuencia superior a la que está acostumbrado. Solicite con firmeza un ajuste de su frecuencia vibratoria personal: «me -ajusto» «me adapto» o vuelva a su cuerpo físico.
Incapacidad para moverse a través de estructuras selectivas.
Esto podría representar una limitación personal o bien la frontera de un ambiente de consenso. Es posible que su frecuencia energética personal sea demasiado densa para penetrar la estructura.
Sensación repentina o gradual de pesadez al volar o flotar.
tar su consciencia.
Perder el control consciente en la mitad de una experiencia extracorporal.
Exija verbalmente que se haga presente toda su consciencia: «soy completamente consciente» o «¡consciencia!» (Nunca mencione ni piense en su cuerpo físico o volverá inmediatamente a él).
Enredarse con un objeto, una estructura o un ambiente no físicos (las sábanas, por ejemplo).
Todos los objetos físicos tienen duplicados energéticos de frecuencia más fina. Mantenga la calma y desenrédese usted mismo o simplemente aléjese flotando del problema. Esto podría representar un lazo con su ambiente físico.
Consciencia doble (consciencia simultánea en su cuerpo físico y en su cuerpo energético no físico). Esto ocurre en ocasiones. Debido a que la consciencia tiene una naturaleza no física, posee la capacidad innata de encontrarse en diversas áreas energéticas al mismo tiempo. Nuestra consciencia puede compararse a una continuidad de energía que posee la capacidad para desplazarse hacia el interior no físico del universo.
APROVECHAR LA ENERGÍA DEL PENSAMIENTO
El pensamiento tiene un efecto poderoso sobre nuestra experiencia y nuestro entorno no físico, sobre todo el pensamiento concentrado en forma de una firme petición. La energía concentrada de un pensamiento reestructura y moldea inmediatamente la energía no física circundante. Nuestros pensamientos, tanto conscientes como subconscientes, crean un molde o un patrón de energía, interactúan con la energía sutil del ambiente no físico y comienzan a reestructurarlo de acuerdo con el contenido de nuestros modelos de pensamiento. Pronto descubrirá que sólo algunos tipos de entorno responden inmediatamente a la energía del pensamiento; los ambientes formados y establecidos de manera densa se resistirán al cambio.
El poder del pensamiento también puede aprovecharse para el desplazamiento. Siéntase libre de experimentar con diferentes métodos de movimiento cuando esté fuera del cuerpo. Puede desplazarse con facilidad mediante el método que le resulte más natural y cómodo -volar, caminar, flotar- sin más límites que los que se imponga a sí mismo. Una vez que se adapte a su nueva capacidad, el viaje extracorporal se convertirá en una aventura absolutamente estimulante.
Es importante que conozca los principios básicos de la energía del pensamiento para que se adapte a su experiencia no física y la controle. Las dudas que pueda tener sobre su validez desaparecerán rápidamente tras sus primeras aventuras extracorporales.
Principios de la energía del pensamiento
1. El pensamiento es una forma de energía.
2. El pensamiento concentrado posee la capacidad innata de afectar, reestructurar y moldear la energía. 3. Cuanto menos densa sea la estructura o el ambiente energético, más rápido ocurrirá su reestructuración.
4. La intensidad del pensamiento y la densidad de la energía sobre la que actúa determinan la eficacia y la velocidad con la que la energía del pensamiento reestructura un entorno energético.
ADAPTACIÓN AL AMBIENTE NO FÍSICO
Para maniobrar con eficacia en los ambientes no físicos que encontramos cuando estamos fuera del cuerpo, es esencial comprender cada nuevo ambiente no físico y sus principios energéticos. Para interactuar con éxito en las sutiles realidades que responden al pensamiento, necesitamos reconocer el poder creativo de nuestros pensamientos y comprender que somos la fuerza motriz de nuestra experiencia. Hay mucho por aprender acerca de las dimensiones invisibles, pero por ahora, los principios siguientes servirán para guiar nuestros pasos.
Mecánica básica de la energía
1. A medida que nos alejamos de la exploración de la materia y nos acercamos al origen de la energía, la sustancia del universo no físico se vuelve cada vez menos densa y el entorno responde cada vez más a los pensamientos.
2. Como una forma de energía creativa, nuestros pensamientos poseen la tendencia natural de interactuar con los ambientes no físicos que encontramos y de moldearlos. En general, cuanto más lejos exploremos el universo multidimensional, con más rapidez e intensidad responderá el ambiente energético a los pensamientos.
3. Nuestros pensamientos, tanto conscientes como subconscientes, afectarán la energía no física que observemos. El grado de influencia estará en proporción directa a la intensidad de nuestros pensamientos y a la densidad del ambiente.
4. La frecuencia energética (densidad) personal y los pensamientos conscientes y subconscientes del observador determinan la realidad que se percibe en un entorno (natural o que no es de consenso) que responda al pensamiento.
Debido a que estos principios afectan de manera notable a lo que observamos cuando estamos fuera del cuerpo, no deben subestimarse. Lo que veamos y experimentemos estará influido por el modo en que interpretemos el entorno no físico y por la manera como reaccionamos en él.
Los primeros exploradores extracorporales son un ejemplo práctico de estos principios. En el Libro de las revelaciones, San Juan describe encuentros con ciudades esplendorosas, ángeles y entidades a caballo. Cinco siglos después, Mahoma se describe a sí mismo montando un magnífico corcel blanco a través de lo que llama «los siete Cielos». Es lógico que las percepciones de la realidad de estos exploradores del siglo primero y del siglo quinto afectaran lo que vieron cuando estaban fuera del cuerpo. En otras palabras, el modo en que los primeros profetas percibieron e interpretaron los ambientes no físicos que experimentaron afectó a nuestra historia y a nuestras creencias religiosas.
Las ideas preconcebidas de su realidad física y social influyeron en las observaciones iniciales de todos los místicos, profetas y santos. En la actualidad, es probable que Mahoma se viera a sí mismo viajando en un estupendo vehículo blanco a través de las dimensiones energéticas del universo. Y San Juan, en el Libro de las revelaciones en lugar de decir «estuve con el Espíritu», es probable que dijera «estuve fuera del cuerpo».
Este conocimiento no disminuye los inspirados escritos de nuestros primeros exploradores espirituales; sólo aporta aplicaciones adicionales al significado invisible de estas exploraciones no físicas. Muchos de los primeros líderes espirituales que influyeron y moldearon nuestras principales religiones fueron exploradores
extracorporales. Hablaron de sus viajes no físicos de acuerdo con su percepción cultural de la realidad. La Biblia está llena de frases como «estuve con el Espíritu», «debes volver a nacer para entrar al Reino de los Cielos», «el Espíritu me condujo» y «buscad primero el Reino de Dios». Estas expresiones son claras referencias a las exploraciones no físicas (espirituales) de sus autores. Es natural que los primeros exploradores de las dimensiones no físicas llamaran Cielo a sus descubrimientos; es un nombre adecuado para un universo que responde al pensamiento y con desbordantes e infinitos niveles energéticos de belleza y luz.
Cada uno de nosotros es diferente y lo que experimentamos cuando estamos fuera del cuerpo varía de acuerdo con nuestro adoctrinamiento social y con nuestras creencias. Los ambientes y los objetos que
encontramos cuando estamos fuera del cuerpo se perciben a través de los filtros de nuestra mente. Es esencial recordar que, en cualquier momento de su viaje fuera del cuerpo, puede pedir ver la verdadera forma de la energía, del objeto o del ambiente que experimenta. Si se siente confundido o tiene preguntas relacionadas con sus observaciones, puede pedir claridad.
Recuerde que todas las formas son energía; esto se aplica a todos los entornos, ambientes, frecuencias y densidades del universo (incluyendo el físico). La energía del pensamiento forma o moldea los objetos, las situaciones y los ambientes que percibimos para un propósito específico. Comprender este principio básico nos ayudará a interpretar y a reaccionar ante las numerosas formas energéticas no físicas que encontremos al salir del cuerpo.
LOS GUÍAS
Hay tres modos principales de dirigir y controlar nuestras experiencias extracorporales. Uno es controlar nuestros pensamientos conscientes (tarea bastante difícil); otro es pedir ayuda a una parte más elevada de
nosotros: nuestro yo superior o alma. El tercer modo es pedir la ayuda de un guía o maestro en quien confiemos. Un guía puede ser cualquier ser que respetemos: Jesús, Buda, San Pablo, un ángel guardián, un santo, etc.
Si solicitamos la ayuda de un guía, es posible que la experiencia obtenida sea más favorable para nuestro desarrollo espiritual. Los guías no físicos rara vez son visibles. Más bien, experimentamos una fuerte impresión o sensación de su presencia. En su sabiduría, comprenden que su aspecto visual sólo nos distraería de nuestro propósito personal. Cuando un guía está presente, generalmente sentimos que nos rodea una cálida sensación de amor y de seguridad.
En los mundos de frecuencias superiores, nuestras necesidades son transparentes: nuestro estado de desarrollo espiritual, nuestros bloqueos, limitaciones y temores internos se hacen evidentes. Un guía no físico puede captar nuestras necesidades y puede ayudarnos con el fin de lograr la situación más conveniente para nuestra evolución. Los mundos interiores del universo son más grandes y más diversos dedo que nuestra mente puede abarcar; es posible explorar realidades y niveles energéticos ilimitados. En un ambiente que responde al pensamiento, sin un guía es fácil confundirse o desorientarse. Una ayuda ilimitada está siempre a nuestra disposición, pero de nosotros depende solicitarla. Normalmente, los guías no intervendrán sin una solicitud específica.
CLARIDAD
Uno de los mejores modos de mejorar nuestra consciencia cuando estamos fuera del cuerpo es concentrar nuestra atención en una sola meta o idea y mantenerla ahí. Si su atención se dispersa o su visión se vuelve borrosa, solicite con firmeza una claridad absoluta de consciencia. El modo más eficaz de mantener y mejorar su consciencia es pedir claridad de consciencia completa ante el primer signo de distracción mental.
Solicitar claridad de pensamiento es la clave para tener una experiencia extracorporal prolongada. Con esta técnica es posible mantener una experiencia extracorporal durante varias horas. Cada vez que su mente divague, simplemente pida claridad en forma verbal o mental: «¡claridad!» Con frecuencia es necesario exigir claridad inmediatamente después de la separación, al pasar a una nueva ubicación no física o al viajar entre dimensiones o ambientes energéticos distintos.
Al principio, el modo más fácil de controlar y prolongar nuestras experiencias extracorporales es adquirir el hábito de pedir claridad de consciencia cada pocos minutos. En algún momento, a medida que vaya adquiriendo experiencia, la claridad de sus percepciones llegará en forma automática.
Es importante reconocer que dirigimos nuestras vidas, tanto físicas como no físicas, mediante el poder de nuestros pensamientos. Si nuestras vidas se descontrolan, es porque hemos entregado nuestro control interno a otras personas o nos hemos negado a aceptar nuestra responsabilidad personal. Para muchos de nosotros, es más fácil señalar a los demás con un dedo acusador que aceptar la responsabilidad de nuestros pensamientos y de nuestras acciones individuales. Algunas de las lecciones más difíciles que vamos a aprender tienen que ver directamente con el control del pensamiento y con la responsabilidad personal. La capacidad de concentrar y dirigir nuestros pensamientos es un elemento fundamental en nuestra evolución personal. Los beneficios que