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A. Relationships between key actors and rural development coordination

7. CONCLUSIONS AND RECOMMANDATIONS

7.1. Diversification: main learned lessons and recommendations

1, 2, 3, 4, 5

.

1. Médico Psiquiatra. 2. Grupo Médico Carracci.

3. Instituto Nacional de Medicina Genómica 4. Academia Mexicana de Medicina. 5. Profesor de Asignatura – Postgrado de

Ciencias Genómicas, Universidad Autó- noma de México

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Introducción

El poder identificar las variantes genéticas responsables de la herencia de la conducta así como parte de la actividad mental, de modo que se puedan pre- decir las fortalezas y debilidades emocionales de las personas basadas en el ADN es una realidad que cada día se acerca más.

Cada individuo es portador de cerca de 30,000 genes, a partir de los cuales se generan diferentes productos proteicos que, a su vez, contribuyen a la forma- ción de las características tanto biológicas como conductuales de las personas

(1). Sin embargo, no ha sido fácil entender los mecanismos de la genética de la

actividad mental.

Durante los últimos años, muchas de las enfermedades de la conducta (esqui- zofrenia, trastorno bipolar, epilepsia del lóbulo temporal), y de la cognición (déficit de atención, dislexia, Alzheimer) así como variantes conductuales de la población general (inteligencia, búsqueda de lo novedoso) se han podido asociar a estudios del tamizaje del genoma conocidos por sus siglas en inglés de GWAS (Genome Wide Association Studies) (2).

Abreviaturas:

ABCG1: ATP Binding Cassette Subfamily G Member 1. ADN: Ácido desoxirribonucléico.

APOE: Apolipoproteína E.

ARPP21: CAMP Regulated Phosphoprotein 21. cAMP: Adenosin monofosfato cíclico. CENPO: Centromere Protein O. CNV: Copias variables del número.

DTI: Imágenes de resonancia magnética por tensor de difu- sión.

EEG: Electroencefalograma. EP: Endofenotipo

GWAS: Estudios de tamizajes del genoma. MEF2C: Myocyte Enhancer Factor 2C. pb: pares de bases.

PET: Tomografía de emisión de positrones. PRS: Índice de Riesgo Poligénico. RMN: Resonancia magnética nuclear. SNP: Polimorfismo de nucleótidos únicos.

TOMM40: Translocase of Outer Mitchondrial Membrane 40.

Genética de la Neurocognición.

En general, la asociación estadística de estas variantes genéticas en cuanto a la predicción de estas condiciones es pequeña, pero significativa. Sin embar- go, las muestras de sujetos y pacientes que se han venido estudiando en estos estudios de GWAS, cada vez son más numerosas, pasando de decenas a cen- tenas y ahora a varios miles de personas, con lo que el poder estadístico de las asociaciones, así como el número de genes asociados ha ido creciendo gra- dualmente (3).

En este sentido, vale la pena describir más ampliamente algunas definiciones. Las características clínicas observables en el contexto del estudio genético, las llamamos fenotipo. La base genética que subyace a este fenotipo es el geno- tipo. El ADN (ácido desoxirribonucleico) es el material fundamental de la he- rencia y de los genes y está constituido entre otros químicos por una secuencia de bases nitrogenadas (adenina, guanina, citosina y timina) que constituyen el código genético.

Las variaciones en la secuencia de estas bases dentro del genoma humano contribuyen de manera sustancial a las variaciones físicas e intelectuales o cognitivas que se observan entre los individuos. Dos tipos de variaciones son las que contribuyen más a esta variabilidad observada: los llamados polimor- fismos de nucleótidos únicos, que por sus siglas en inglés se conocen univer- salmente como “SNP”, y el segundo tipo de variante en el genoma, que con- tribuye a la variabilidad entre los individuos son las llamadas “copias varia- bles del número”, también muy conocidas, por sus siglas en inglés, como CNV. En el primer caso un individuo puede tener en una posición determinada un nucleótido A (adenina) y otro individuo una C (citosina) para la misma posición en la secuencia de un fragmento determinado de su ácido desoxirri- bonucleico (ADN), se ha estimado que el total de variaciones entre los huma- nos es de unos 11 millones de SNP. En el caso de los CNV, son series de numerosas bases en el genoma (más de 1000 pares de bases [pb]), donde un individuo puede tener duplicada dicha secuencia y otro la puede tener ausente. La mayoría de los estudios sobre variación genética han demostrado que entre 85 y 90% de la variación está presente en todas las poblaciones humanas y que sólo 10 a 15% de la variación resulta específica a poblaciones determina- das (4).

En Latinoamérica se han estudiado principalmente las poblaciones del Valle central de Costa Rica, Maracaibo en Venezuela y la población de Antioquia en Colombia. Aunque también se ha hecho investigación a la población Me- xicana y Guatemalteca (5, 6).

Nicolini, H La prevalencia, severidad y resistencia de las enfermedades varía de manera significativa entre las poblaciones o grupos étnicos, como consecuencia tanto de factores heredados como no heredados; por ejemplo, pobreza, inadecuado acceso a la salud, estilos de vida, y prácticas culturales que afectan a la salud física y mental (7).

Por otro lado, el estudio de la cognición, tanto normal como patológica, siem- pre ha presentado problemas especiales. En términos de genética humana el fenotipo conductual y cognitivo es difícil de definir de una manera entera- mente objetiva. En este sentido, los estudiosos de la conducta humana han tenido problemas para llegar a consensos universales en cuanto a las defini- ciones conductuales, taxonomía y métodos de medición o evaluación. Tam- bién, surge la problemática de cómo evaluar y qué tanto el ambiente en su interacción con los genes (epigenética) está afectando los fenotipos y entonces obscurece los efectos directos del genotipo en estudio, si el fenotipo no es inmediato a la acción del gen (8).