Si bien, ya se había tratado la relación entre la sexualidad y la muerte desde la perspectiva del carnaval, el aspecto filosófico inherente a los textos de Umberto Senegal, no debe ser dejado de lado. Uno de los autores que ha dedicado una de sus obras al análisis de lo erótico, es Georges Bataille, quien en su libro El erotismo,a lo largo de varios capítulosexpone la relación recíproca e indisoluble que existe entre el acto sexual y la muerte, en tanto momentos clímax que aúnan el principio y el fin de la existencia. De un lado, Bataille resalta la sexualidad como condición necesaria en la reproducción y, por otra, la muerte como circunstancia determinante para garantizar la continuidad de los seres y en este sentido ambas comparten como principio el nacimiento y la renovación.
De acuerdo con Bataille, la sexualidad ha estado mediada desde siempre por prohibiciones y es precisamente este uno de los aspectos en el cual entran en relación con los postulados de Bataille en los cuentos Dance me to the end of love y Vecinos y viajeros. En el primero, aunque no aparece a lo largo de la narración ningún tipo de prohibición expresa hacia la sexualidad, podemos afirmar de acuerdo con lo expresado por Bataille que se produce una transgresión, puesto que como bien lo manifiesta el autor mencionado el sexo también ha estado vinculado al pecado, por tanto va en contra de las normas sociales y morales establecidas.
En cuanto a Vecinos y viajeros, el vínculo erótico está dado a través de las canciones con las cuales dialogan los personajes. Como ejemplo de ello, veamos un fragmento de la canción
Silence traducida al español, la cual es interpretada por Sara Mclachlan y es mencionada en el microrrelato como parte del diálogo musical:
When the rage in me subsides Passion, choke the flower... 'til she... cries no more Possessing all... the beauty Hungry still, for more
Heaven holds a sense of wonder... And I wanted to... believe that
Cuando la rabia en mí se mantiene la pasión, ahoga la flor ...
'Hasta que ella... no llore más posesionándose de todo... la belleza El Hambre continua, por más
El cielo guarda un sentimiento maravilloso Y yo quería... creerlo
Tenemos entonces, que la letra de la canción de Mclachlan contiene la declaración del sentimiento pasional por parte del hombre hacia la mujer; no obstante en la misma hay también un presagio de muerte:
In this white wave, I am sinking, In this silence... In this white wave, In this silence I believe... I have seen you, In this white wave, You are silent You are breathin'... In this white wave I am free...
En esta ola blanca, Me estoy hundiendo, En este silencio... En esta ola blanca, En este silencio Yo creo que... Yo te he visto, En esta ola blanca, Estas en silencio Respirando... En esta ola blanca Yo soy libre...
Podemos observar que erotismo y muerte conviven en un mismo ámbito, tanto en la obra de Mclachlan como en la de Senegal. Tal como lo expresa Bataille, ambos son indivisibles debido a que el acto sexual contiene en sí mismo algo de la violencia que lo acerca a la muerte. Pero en
los textos del calarqueño Senegal, la violencia que se manifiesta es la que los seres humanos pueden cometer contra sí mismos mediante el suicidio.
Ya se ha mencionado la correlación entre nacimiento y muerte desde la perspectiva del carnaval según Bajtín, ahora veamos lo que propone Bataille al respecto, como marco de referencia aplicable a los dos cuentos de Umberto Senegal:
La muerte de uno es correlativa al nacimiento de otro; la muerte anuncia el nacimiento y es su condición. La vida es siempre un producto de la descomposición de la vida. Antes que nada es tributaria de la muerte, que le hace un lugar; luego, lo es de la corrupción, que sigue a la muerte y que vuelve a poner en circulación las substancias necesarias para la incesante venida al mundo de nuevos seres. (Bataille, 1957: 40)
Teniendo en cuenta lo anterior, no es fortuito que el autor calarqueño incorpore a manera de intertexto en ambos microrrelatos la canción de Leonard Cohen Dance me to the end of love. Observemos ahora, uno de los fragmentos de la canción, en donde Cohen utiliza una imagen que vincula el amor, el nacimiento y la muerte como circunstancias afines en su naturaleza:
Dance me to the children who are asking to be born
Dance me through the curtains that our kisses have outworn
Raise a tent of shelter now, though every thread is torn
Dance me to the end of love
Baila conmigo hasta los niños que están pidiendo nacer
Baila conmigo a través de las cortinas que nuestros besos han gastado
Levanta una tienda de refugio ahora, aunque cada hilo se rompa
Baila conmigo hasta el fin del amor
Cabe señalar, que aunque el tema de Cohen Dance me to the end of love está estructurado como una canción de amor, su origen está ligado a la muerte, ya que el propio Cohen declaró en una entrevista que la letra fue inspirada en el holocausto, cuando en los campos de concentración, también llamados “campos de la muerte”, un cuarteto de cuerdas era obligado a
tocar junto a los crematorios y mientras los otros prisioneros eran asesinados. De allí que la relación entre música y muerte sea otra de las características de la obra de Cohen y la de Senegal.
De otro lado, a partir de la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud, existen dos conceptos que son pertinentes al análisis de las obras en cuestión: la pulsión de vida (eros) y la pulsión de muerte (thánatos). De acuerdo con la mitología griega, Eros representa la lujuria y el amor irracional, mientras Thánatos representa la violencia y la muerte; partiendo de estas dos figuras como símbolo de la oposición vida- muerte, Freud construye su teoría con el fin de explicar que los impulsos humanos como la lascivia y el desenfreno sexual están mediados por el eros, a diferencia de aquellos que tienen que ver con la destrucción y la agresividad, los cuales están controlados por el thánatos.
Sin embargo, Bataille en su libro El erotismo propone que el impulso de amor desbordado puede conducir a la muerte, y desde esta perspectiva es posible explicar el desenlace que tienen los dos personajes femeninos en los dos escritos de Umberto Senegal, quienes optan por el suicidio como única salida ante la imposibilidad del amor:
No obstante, ya desde ahora, en el universo sádico, que se propone a la meditación de cualquiera que reflexione sobre el erotismo, se revela su conexión externa. Sade —lo que Sade quiso decir— horroriza por regla general a los mismos que aparentan admirarlo, aunque sin haber reconocido por sí mismos este hecho angustiante: que el impulso del amor, llevado hasta el extremo, es un impulso de muerte. Y este vínculo no debería parecer paradójico: el exceso del que procede la reproducción y el exceso que es la muerte no pueden comprenderse sino el uno con la ayuda del otro. (1957: 29-30)
Si bien en el primer microrrelato (Dance me to the end of love), se trata de una relación de pareja en donde un objeto (el maniquí) pasa a sustituir el cuerpo del amante, en el segundo
cuento Vecinos y viajeros no existe ningún contacto físico, ni siquiera una conversación más allá de las canciones, pero lo que genera la pulsión de muerte en este caso es la certeza de que nunca va existir una relación:
En el piso donde él vive ella es la vecina con quien se encuentra una vez por semana Cruzan momentáneo saludo y nada más Para no sentirse solos en ocasiones un atisbo más amplio que los habituales entre dos personas distantes Dos vecinos arrinconados en el mismo piso Un hombre y una mujer sin oportunidades para conocerse (2013: 15)
Al respecto, conviene decir que en el cuento Dance me to the end of love la referencia al baile está ligada a lo erótico, por cuanto la danza es el espacio en el que los cuerpos pueden unirse, es un momento de intimidad de la pareja en la que el contacto físico es lícito para la sociedad, pero además en el que los cuerpos forman una unidad, de allí que Bataille plantee la continuidad y la discontinuidad de los seres a partir del contacto sexual.
Según Bataille, todos los seres humanos nacemos en condición de discontinuos por cuanto individuos, no obstante el autor propone que los únicos momentos en que nos convertimos en seres continuos es en la muerte que tiene el sentido de la continuidad y en el acto sexual porque posibilita la prolongación de la especie humana. Acerca de la continuidad y la discontinuidad vinculadas a la muerte nos dice Bataille: “Pero la muerte, que siempre suprime la discontinuidad individual, aparece cada vez que, profundamente, se revela la continuidad.” (1957:73)
Otro de los aspectos importantes que trata Bataille, es el sentimiento de vacío ligado a la muerte, y es precisamente ese el tema en el cual hace énfasis Umberto Senegal en su microrrelato Vecinos y viajeros:
Un día se arriesgó a decirle viajaré a Cappadocia a mediados de junio Nevsehir Kayseri Ella respondió viví varios meses en Göreme te recomiendo el Valle de las chimeneas de hada Fue cuanto hablaron dos meses y diez minutos antes de suicidarse ella el apartamento sigue vacío sigue vacío vacío (2013: 15)
Volviendo a los postulados de Bataille, el vacío al que hace referencia es el que da sentido tanto al impulso de vida como al de muerte. En otras palabras, el acto de suicidio cometido por el personaje es motivado por su vacío existencial, pero al mismo tiempo con su muerte asegura su continuidad:
[…] lo que podría abrirse en nosotros es un vacío. Lo que vengo diciendo no tiene otro sentido que ese vacío. Pero ese vacío se abre en un punto determinado. Lo abre por ejemplo la muerte. Ese vacío es el cadáver en cuyo interior la muerte introduce la ausencia; es la podredumbre ligada a esta ausencia. (1957:43)
Tal como ya lo había manifestado Bajtín a partir de su teoría del carnaval, la muerte es una forma de renacimiento y renovación. Dicho concepto es ratificado por Bataille en las siguientes palabras:
Con una venda sobre los ojos nos negamos a ver que sólo la muerte garantiza incesantemente una resurgencia sin la cual la vida declinaría. Nos negamos a ver que la vida es un ardid ofrecido al equilibrio, que toda ella es inestabilidad y desequilibrio, que ahí se precipita. La vida es un movimiento tumultuoso que no cesa de atraer hacia sí la explosión. Pero, como la explosión incesante la agota continuamente, sólo sigue adelante con una condición: que los seres que ella engendró, y cuya fuerza de explosión está agotada, entren en la ronda con nueva fuerza para ceder su lugar a nuevos seres. (1957: 43)
Por otra parte, Bataille coincide con Bajtín en que sexualidad y muerte tienen el sentido del rito y desde este ángulo son iguales, puesto que en ambas se funden la fiesta y el llanto, el exceso y el espíritu desbordado, la condena y la salvación. Finalmente veamos la postura de Bataille:
Si en las prohibiciones esenciales vemos el rechazo que opone el ser a la naturaleza entendida como derroche de energía viva y como orgía del aniquilamiento, ya no podemos hacer diferencias entre la muerte y la sexualidad. La sexualidad y la muerte sólo son los momentos agudos de una fiesta que la naturaleza celebra con la inagotable multitud de los seres; y ahí sexualidad y muerte tienen el sentido del ilimitado despilfarro al que procede la naturaleza, en un sentido contrario al deseo de durar propio de cada ser. (1957: 44-45)