"Sólo recordar los Pasos me da la fortaleza y el valor de seguir adelante".
Pasaron los años. La sobriedad llegó a nuestro hogar, y ahora estoy jubilada. A veces, no obstante, el inesperado anhelo de tener hijos se vuelve irresistible. Veo a padres jóvenes con sus bebés, y ansio tenerlos en mis brazos y mimarlos. Cuando veo cómo celebran las familias algunas ocasiones especiales me da una gran tristeza. Veo a los demás con sus hijos adultos, y sé que nunca disfrutaré ese placer. Al-Anon me recuerda que está bien lamentar la pérdida de mi sueño de tener hijos. Lamentarse por lo que nunca tendré es algo que llega a lo más profundo, aunque sé que la decisión que tomé hace muchos años fue la correcta.
Mi Poder Superior me ha dado el don de tener sobrinos y sobrinas, y de tener a los hijos adultos de mis amigos. Mi esposo, mis hermanos y la familia Al- Anon también ayudan a llenar el vacío. Me siento agradecida de contar con estas relaciones. Tal vez no tenga lo que quiero, pero confío en que tengo lo que necesito.
A menudo me he sentido decepcionada conmigo misma, con los demás, y con circunstancias que no he ni deseado ni previsto. A lo largo de la recuperación de los efectos del alcoholismo, he dejado de creer que la vida es buena o mala, justa o injusta. Hoy creo que la vida es agridulce, y que las decisiones que tomo son eficaces o ineficaces.
Ha sido demasiado difícil y penoso darme cuenta.de
que la vida que había planeado y esperado nunca se convirtió en realidad. Ni mis esperanzas ni mis sueños se realizaron. Antes de Al-Anon, cuando mis expectativas no se cumplían, pensaba que debía esfor- zarme más o que debía imponerme a mí misma e imponerle a los demás lo que yo quería ser y que se hiciera. Nunca se me ocurrió que podría dejar de imponer soluciones o que mi control era un espejismo. A lo largo de los años, he tenido que luchar contra
Cuidar denosotros mismos 135
situaciones insuperables en las que la única opción posible ha sido lamentar la pérdida de mis expectativas.
En el intento de que mi vida se realice de acuerdo con mis expectativas, pasé por alto la voluntad de mi Poder Superior. Sigo descubriendo creencias y expectativas de antes que me provocan
La pérdida de los sueños 55
un gran sufrimiento. Cuando dejo que mi propio ser sienta la pérdida de una relación, de una esperanza o de un sueño, recurro a la forma de oración más profunda que conozco por medio del lamento de la muerte de lo que creía que era tan importante en mi vida. Cuando llego a estar dispuesta a confiar mi voluntad y mi vida al cuidado de Dios según mi propio entendimiento de Él, elimino las expectativas y me preparo para esperar y contar con la voluntad de Dios hacia mí. Dios puede llegar a mi corazón mucho mejor cuando lo abro a la inspiración, la guía y la aceptación.
Les estoy muy agradecida a Al-Anón y a los Doce Pasos por haberme apartado lentamente de expectativas poco realistas a una vida que tiene sentido.
Preguntas para la reflexión y la meditación
♦ ¿Cómo se diferencia mi vida de lo que deseaba cuando era niño?
¿Qué puedo cambiar todavía y qué tengo que aceptar?
♦ ¿He considerado cómo mi respuesta al alcoholismo ha afectado
a mis hijos?
♦ ¿Estoy dispuesto a perdonarme por los errores cometidos como
padre?
♦
¿Cuál es mi actitud habitual cuando un aspecto de mi vida se desvía por un camino que no planeé ni anticipé?♦
¿Hay alguna parte de mi antiguo yo o algún sistema de creenciasanterior que me brinde ahora la oportunidad de soltar las riendas de algo?
♦ ¿Qué nuevos sueños podré tener en la actualidad?
148 Abramos el corazón, transformemos nuestras pérdidas
Muchos hemos encontrado alivio y serenidad cuando practicamos los Pasos en nuestra vida diaria. Los Doce Pasos son fundamentales para el programa de Al-Anon y esenciales para nuestra recuperación. Nos ayudan a comprendernos mejor para hacer las paces con nuestro pasado y aprender a vivir el presente. Los Pasos nos enseñan acerca de la aceptación, la humildad, el perdón y el cuidado de uno mismo. Podemos aplicar un Paso casi a cualquier problema o situación que podríamos enfrentar. Cada vez que practicamos los Pasos, descubrimos nuevas características de nosotros mismos.
Como cada Paso va seguido uno del otro, a algunos nos resulta útil aplicar los Pasos en orden. Una vez que nos familiarizamos más con ellos, podemos optar por volver atrás y probar cómo uno o dos Pasos podrían ayudarnos en un aspecto específico de nuestro dolor. Para aprender más sobre cómo pueden ayudarnos los Pasos, podemos leer acerca de ellos en nuestras publicaciones o asistir a reuniones sobre los Pasos. Algunos consideramos beneficioso dedicarle tiempo a la meditación sobre un Paso o a escribir sobre el mismo. Cuando estaba de duelo, un miembro utilizó los Doce Pasos como una forma de meditación mientras hacía ejercicio caminando, concentrándose en un Paso diferente en cada vuelta a la pista.
No es necesario que vaguemos a través de nuestro dolor. Si nos sentimos perdidos o descarrilados, podemos recurrir a los Pasos, pues estos nos pueden dar fuerza y equilibrio cuando el dolor se torna agobiante y nuestras vidas parecen estar descontroladas. A medida que progresamos y cambiamos, también progresa y cambia nuestra comprensión de los Pasos. Por suerte podemos transitar por ellos las veces que lo necesitemos.