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Effect of the C content on the phase formation of W-C-Cr-Fe system

Chapter 4. Thermodynamic simulation

4.4 Effect of the C content on the phase formation of W-C-Cr-Fe system

Los esfuerzos soviéticos en la región de Leningrado fueron finalmente recompensados con el éxito en 1944. El lugar de nacimiento de la Revolución Bolchevique había estado bajo asedio durante más de dos años e inicialmente tuvo que recurrir al uso de una frágil carretera de hielo sobre el Lago Ladoga para el reabastecimiento. En 1943, los soviéticos pudieron abrir un estre- cho corredor hacia la ciudad, pero el corredor era fácilmente atacado por el fuego de la artillería alemana. La artillería de gran alcance alemana había bombardeado la ciudad intermitentemente a lo largo del asedio, aunque en 1943 una organización centralizada de contrabatería en Lenin- grado había comenzado a coordinar la localización y destrucción de estas baterías alemanas. En enero de 1944, el Alto Mando Alemán estaba distraído por la creciente amenaza en el sur, y el Grupo de Ejércitos Norte se había centrado en una creciente amenaza en Bielorrusia. En lugar de ello, el Frente Leningrado del General L. A. Govarov y el Frente Volkhov del General K. A. Meretskov unieron fuerzas en la operación ofensiva Novgorod-Luga para limpiar de alemanes los accesos inmediatos a Leningrado. El esfuerzo combinado finallmente hizo retroceder a los alemanes de los accesos inmediatos a Leningrado.

Afortunadamente para los soviéticos, los finlandeses nunca estuvieron tan deseosos de capturar Leningrado como lo fueron sus aliados alemanes. Al comienzo de la guerra, las tropas finlande- sas habían reconquistado la Línea Mannerheim y otros territorios tomados por Stalin en 1940. Después de eso, sin embargo, habían mostrado poco interés en presionar contra Leningrado.

Esta negligencia, más la retirada de fuerzas de reserva alemanas para combatir más al sur, hizo al Dieciocho Ejército Alemán extremadamente vulnerable a finales de 1943.

Para evitar un simple asalto frontal, el Stavka insistió en que el 2 Ejército de Choque fuera tras- ladado por mar a la cabeza de puente de Oranienbaum, una estrecha tira de tierra al oeste de Leningrado que nunca había sido ocupada por los alemanes. Ésta ahora se convirtió en el tram- polín para un ataque de pinzas contra el Dieciocho Ejército. A lo largo de noviembre, según el hielo se acercaba gradualmente al Golfo de Finlandia, el 2 Ejército de Choque se infiltró lenta- mente en esta cabeza de puente en convoyes nocturnos de barcazas y pequeños navíos, escolta- do por minadores y patrulleras. La tapadera fue que los rusos estaban evacuando la cabeza de puente, pero en enero, había 5 divisiones de fusileros, 600 cañones y varias unidades de tanques y de cañones de asalto. El 14 de enero de 1944, el 2 Ejército de Choque comenzó su lenta pene- tración desde la cabeza de puente, a pesar de las neblinas y la nieve intermitente. Un día des- pués, después de que las minas hubiesen sido despejadas y la atención alemana estaba centrada en Oranienbaum, el resto del Frente Leningrado de Govorov se unió al ataque, como lo hizo el Frente Volkhov de Meretskov más al sur, alrededor de Novgorod.

Pero el avance soviético durante la operación Novgorod-Luga fue lento y titubeante, algo muy lejos de los brillantes éxitos en el sur. Muchos de los comandantes superiores habían pasado la guerra en y alrededor de Leningrado y no habían tenido la oportunidad de desarrollar la expe- riencia ofensiva de sus camaradas en otras partes. En lugar de ello, Govorov echó pestes de sus subordinados por sus tácticas lineales y frontales y por dispersar a sus fuerzas y depender dema- siado de infantería sin apoyo. Las unidades de blindados, artillería y de reconocimiento estuvie- ron a menudo ociosas. Las tácticas chapuceras de 1941 reaparecieron una vez más. Además, los alemanes habían construidos grandes trabajos defensivos que fueron superados solamente por el valor desesperado de la infantería y zapadores soviéticos. Pero, el 20 de febrero, los soviéticos habían penetrado las líneas alemanas y forzaron su retirada. El 26 de febrero, Leningrado fue oficialmente declarada liberada, y la artillería naval y terrestre dispararon una salva de victoria. Incluso entonces, la persecución fue tan malamente coordinada que el Dieciocho Ejército pudo eludir el planeado cerco. En febrero, el Stavka disolvió el Frente Volkhov, concentrando a las fuerzas en el Frente Leningrado de Govorov y el 2 Frente Báltico del General M. M. Popov. Los alemanes fueron repetidamente capaces de romper el contacto y retirarse, atrayendo una severa censura del Comité de Defensa Estatal al desafortunado Popov y a su miembro del consejo polí- tico, N. A. Bulganin. Incluso tal presión no pudo superar los problemas logísticos y tácticas de avanzar durante el invierno del norte, y la ofensiva norte no alcanzó sus objetivos. A finales de febrero de 1944, los alemanes retrocedieron al oeste de Luga y del Lago Ilmen hacia la nueva

Panther Stellung [línea] que iba desde el Lago Peipus a Vitebsk, pero por el momento Estonia y

Letonia permanecieron más allá del alcance de las tropas soviéticas. Con Leningrado a salvo y el Grupo de Ejércitos Norte en retirada, el gobierno finlandés comenzó a buscar una salida de la guerra. Helsinki se unió a Bucarest, enviando sondeos diplomáticos a los aliados.

Mientras tanto, al sur, frente al Grupo de Ejércitos Centro Alemán, el 1 Frente Báltico, ahora mandado por el General de Ejército I. Kh. Bagramian, el Frente Oeste de Sokolovsky y el Fren- te Bielorruso de Rokossovsky continuaban martilleando las posiciones alemanas en torno a Vi- tebsk, y al este de Orsha y Rogachev. Mientras Bagramian realizaba la operación Gorodok de un mes de duración contra los accesos norte a Vitebsk, entre el 29 de diciembre de 1943 y el 29 de marzo de 1944, los Frentes Oeste y Bielorruso lanzaron al menos siete ofensivas distintas, costándoles unas 200.000 bajas, pero fueron incapaces de hacer más avances importantes en Bielorrusia.

En cuatro meses, la máquina ofensiva soviética había liberado Leningrado, Ucrania y Crimea y hecho incursiones en Bielorrusia. Dos de los jefes operacionales más efectivos de Hitler, Erich von Manstein y Ewald von Kleist, perdieron sus mandos. En el proceso, 16 divisiones alemanas, compuestas por al menos 50.000 hombres, fueron borradas del mapa a través del cerco y del desgaste, otras 60 divisiones alemanas fueron reducidas a una fuerza esquelética. Mientras que los anteriores invierno y primavera de 1942 y 1943 habían sido períodos de descanso y reequi- pamiento para los alemanes, el período correspondiente de 1944 fue el de una lucha constante por la supervivencia. Las divisiones panzer y Waffen SS Alemanas se precipitaron de sitio a sitio, apuntalando las tambaleantes defensas. Como resultado, el Grupo de Ejércitos Centro, la

única área de relativa estabilidad durante este período, se había convertido en un enorme salien- te hacia el este, despojado de la mayoría de sus reservas. Con la atención política y estratégica alemanas centradas en los Balcanes, Stalin y el Stavka se prepararon para ocuparse, de una vez por todas, del Grupo de Ejércitos Centro.

CAPÍTULO 13. OPERACIÓN BAGRATION: LA MUERTE DEL GRUPO DE EJÉRCI-