Alcanzado el final del trabajo estamos en disposición de analizar con el mismo juicio crítico con el que se venían sometiendo a examen las aportaciones de otros autores al trabajo, las conclusiones del mismo.
Primero se llevó a cabo un análisis de si Marte es verdaderamente una opción habitable en las cercanías de nuestro planeta. Posteriormente se procedió al
entendimiento de la problemática que se deriva de las condiciones ambientales
existentes, así como de la orografía de su superficie. Este ejercicio permitió determinar que la solución de habitar un túnel de lava, no solo proporciona un ahorro de
materiales de construcción y maquinaria de excavación, sino que a su vez permite un alto grado de protección frente a la radiación y la temperatura exterior. Se ha
comprobado que los escasos inconvenientes de esta situación frente a las demás
presentadas son fácilmente abarcables, empleando para ello materiales de manufactura marciana, como son el hormigón de azufre, el hielo y el plástico PHB. Cómo apoyo de la teoría de la construcción in situ, se ha localizado técnicas de impresión que con unos leves ajustes permitiría una construcción rápida y eficiente en el destino.
El estudio en materia de energía permitió esclarecer cuales son las fuentes más apropiadas, e incluso se llegó a dar un ratio de lo que dicha instalación debería de cumplir. Así mismo, se ha intentado demostrar la viabilidad técnica del cultivo en Marte. La razón por la que gran parte del esfuerzo de investigación se puso en los vegetales, es la inviabilidad de mandar recursos alimenticios desde La Tierra, así como las enormes dificultades que implica la instalación de granjas en el planeta. Con objeto de no caer en errores nutricionales, se analizaron las diferentes dietas veganas
intentando con ello, no solo determinar si una alimentación de este estilo es suficiente para el buen desarrollo de un ser humano, sino que también permitió esbozar qué organismos vegetales tendrían prioridad en el proceso colonizador. Se considera haber afrontado el problema del alimento de una manera hábil, pues se diseñó y planificó de tal manera que un mismo grupo de elementos, deriven en materia de construcción, alimento, fuente de oxígeno y, además, beneficie a la salud mental de los habitantes. Ejemplo de ello es por ejemplo la recurrente combinación de elementos vegetales entre las labores del día a día, que funcionando como focos de convergencia de la vida
pública, mantienen el aire respirable, generan espacios y delimitan funciones. Es importante no olvidar la gran relevancia de las plantas en este trabajo, pues sin ellas ninguno de los otros apartados tratados tendría sentido.
Se considera que tras el empleo de determinadas tipologías constructivas se ha llegado al planteamiento de unas soluciones al alcance de la mano de los humanos que allí vivan. Tanto a nivel de creación como a nivel de mantenimiento de las
instalaciones. Es necesario recalcar, también, que aunque los sistemas de construcción planteados son posibles, en la hipótesis se trabaja con una evolución del modelo de impresión SSL que a día de hoy no existe.
Así como que se piensa se han alcanzado los objetivos planteados, es sin embargo verdad, que en el transcurso de la investigación se han ido sucediendo una serie de factores que no han sido desarrollados con la misma intensidad que el resto del mismo. Esto, a juicio del autor no es una lacra del trabajo, sino una oportunidad para que futuros investigadores amplíen el presente trabajo en determinados campos, consolidando cada vez más la hipótesis planteada.
De entre los aspectos a profundizar, se pueden destacar fácilmente, la falta de análisis de los sistemas externos a la ciudad. Como bien pueden ser los Outposts de telecomunicaciones, o las plantas de refinado de sulfuro. Junto con esto, se cuenta también la falta de estudio de los sistemas de irrigación exteriores basados en hielo y no en agua líquida. A parte de esos dos aspectos, también ha quedado en el tintero el análisis de unos sistemas de generación de energía, como es la cogeneración y sus derivados, que unidos a las instalaciones de producción de plástico y las cámaras de cultivo pueden aumentar la eficiencia energética de estas disminuyendo
consecuentemente el coste de la instalación global. Así mismo, ha quedado por concretar, donde y como se produciría el PHB en Marte, explotando al máximo sus posibilidades; como es la producción de biomasa por parte de las bacterias que sintetizan el plástico. Quizás, incluso el propio autor, echó en falta un análisis más exhaustivo y pormenorizado de los elementos arquitectónicos y sus relaciones con el entorno del túnel. Sin embargo se entendió que este esfuerzo en las etapas en las que se encuentra la carrera marciana era un empleo de recursos en temas no tan inmediatos como pudieran ser las técnicas constructivas in situ. Del mismo modo sucedió con el diseño de las instalaciones, de las cuales se habla muy de soslayo, y tan solo a modo de apuntalamiento de ejercicios más amplios (como el caso de la cúpula). Otro de los aspectos que el autor reconoce hubiesen podido tener un mayor desarrollo, es la distribución de los sistemas de irrigación presentes en toda la ciudad, sin embargo, al igual que con el diseño detallado de los espacio arquitectónicos, se optó por dejar este apartado abierto a futuras ampliaciones del trabajo.
Finalmente y teniendo presente todas las consideraciones anteriormente realizadas, se concluye que se ha alcanzado el objetivo último del mismo; que no era otro que desterrar del campo de la ficción la viabilidad de que en el transcurso de pocas décadas se establezca el ser humano en Marte de forma independiente y permanente. Se entiende ha quedado claro que si a día de hoy el hombre no habita Marte, más que por dificultades técnicas y tecnológicas, es por restricciones de carácter económico. También se ha remarcado la importancia del diseño arquitectónico en la carrera por habitar fuera de La Tierra. Algo que todavía quedaba pendiente, a pesar de que algunos arquitectos tratasen el tema con anterioridad. Recuperando la temática de la
introducción, se podría decir que la apoikia del siglo XXI está a unos pocos decenios de distancia, pues los medios existen y tan solo necesitamos una “invasión doria” que nos empuje a habitar nuevas tierras.