• No results found

The effect of neonatal oral administration of oleanolic acid on the morphometry of the

3.4 DISCUSSION

3.4.2 The effect of neonatal oral administration of oleanolic acid on the morphometry of the

William Stanley Jevons intenta coronar los esfuerzos por encontrar herramientas que permitan cuantificar el valor económico “por la intensidad de placer”170. Para el efecto, se vuelca sobre las matemáticas: “nuestra ciencia debe ser matemática, simplemente porque opera con cantidades”171. Su postulado o axioma fundamental es idéntico a la ley del decrecimiento enunciada por Gossen: “el grado de utilidad varía con la cantidad de mercancía, y, en última instancia, disminuye a medida que esa cantidad aumenta (…). Todos nuestros apetitos son susceptibles de satisfacción o saciedad más tarde o más

165 “Tout ce qui peut obtenir une valeur quelconque, une partie déterminée seulement possède cette valeur ; l’augmentation de la quantité de cet objet au-delà de la limite reste sans valeur. L’objet se rapproche constamment de cette absence de valeur par l’augmentation de la quantité de sorte que le premier quantum qui pend valeur prend aussi la valeur la plus élève et toute quantité égale qui s’y ajoute en reçoit une moindre (valeur) jusqu'à l’absence complète”. Ibid., p. 97. 166 Cfr. Ibid., p. 69.

167 “Pour porter au maximum la somme de son bonheur (de sa jouissance), se les procurer tous partiellement quelques différents qu’elles puissent être quant à leur grandeur absolue. It doit, disons-nous, se le procurer tous et cela dans une proportion telle que la grandeur (intensité) de chaque jouissance soit la même pour toutes au moment où on l’abandonne”. Ibid., p. 78.

168 Cfr. Ibid., p. 89.

169 Cfr. JEVONS, W., op. cit., p. 81. 170 Ibid., pp. 122-123.

171 Cfr. J

EVONS, W., op. cit., p. 69. Para un estudio de las razones históricas y filosóficas que incidieron en este giro, cfr. HAYEK, F. A., La contrarevolución de la ciencia, d. cit., p. 334.

temprano”172. Como tal ley se refiere a cantidades que disminuyen

constantemente, esto es, sujetas a variación continua o a cambios infinitamente

pequeños, la rama de la ciencia matemática apropiada para estudiarla y comprenderla “es el cálculo diferencial”173, concluyó Jevons. La economía conoce este axioma con el nombre de utilidad marginal decreciente174.

La visión de Jevons se encontró con un primer problema: definir el objeto de cálculo y las unidades de medición, dado que “no podemos pesar, ni calibrar, ni comprobar los sentimientos del espíritu. No hay ninguna unidad de trabajo, o sufrimiento o gozo”175. El asunto pretendió resolverlo apelando al carácter incipiente de la nueva ciencia que, como otras en sus comienzos, debía lidiar con materias apenas descubiertas: los datos de contables y oficinistas (los modernos datos estadísticos) son fuente fidedigna para cuantificar los placeres y dolores objeto de la economía. La cuestión es aprender a manejarlos adecuadamente176. Resuelto así el problema, pasó a mostrar la herramienta que permitiría cuantificar las jouissances o placeres y displaceres o dolores objeto de la economía.

Para el efecto, Jevons adoptó un modelo que ya había utilizado Gossen177: estimar que las jouissances o placeres pueden ser objeto de dos variables cuantificables, cuales son tiempo e intensidad. Al trazarlas en un eje cartesiano, donde la intensidad se mide en un eje y la duración en el otro, podemos calcular el quantum en que disminuye constantemente un mismo placer cuando se experimenta sin interrupción. No obstante la parafernalia matemática empleada, el problema inicial seguía sin solución: ¿en qué consiste una unidad de placer? La persistencia del problema no niega una conclusión contenida en el supuesto que la soporta. Tomás de Aquino la había enunciado: las jouissances o placeres tienen un límite que, una vez superado, los vuelve nec deleitabilis178.

Evidentemente, el “agua, por ejemplo, se puede describir groseramente como la más necesaria de todas las sustancias. Un litro de agua diario tiene la gran utilidad de salvar a una persona de morir de la manera más penosa. Varios galones diarios pueden tener mucha utilidad para propósitos tales como cocinar y lavar; pero después de asegurado un suministro adecuado para estos fines,

172 J

EVONS, W., op. cit., p. 103.

173 Cfr. JEVONS, W., op. cit., p. 68; Cfr. asimismo : HUGHES-HALLET, D., y GLEASON, A., Cálculo, Cecsa, 1995, 93-94.

174 Cfr. K

RUGMAN, P., and WELLS, R., op. cit., pp. 230-232. 175 Cfr. J

EVONS, W., op. cit., p. 71. 176 Cfr. Ibid., pp. 71-77.

177 Cfr. Ibid., pp. 98-100 ; G

OSSEN, H., op. cit., p. 74. 178 Cfr. S. Th., ,III q. 32 a. 1 ad 3.

toda cantidad adicional es objeto de indiferencia comparativa. Todo lo que podemos decir entonces es que el agua, hasta una cierta cantidad, es indispensable. Que cantidades mayores tienen grados diversos de utilidad. Pero que, por encima de una cierta cantidad, la utilidad desciende gradualmente a cero. Puede incluso llegar a ser negativa, es decir, dotaciones subsiguientes de la misma sustancia pueden convertirse en inconvenientes y dañosas”179. De este ejemplo es posible concluir varias cosas.

En primer lugar, que los bienes interesan al consumidor o tienen valor económico, sólo en aquel limitado quantum capaz de resultarle placentero o nec

deleitabilis180: se les consume en cualquier unidad adicional, si se quiere infinitesimal, siempre que no se conviertan en inconvenientes o dañosos. En segundo lugar, que la ley de la utilidad marginal decreciente es evidente: “el grado de utilidad varía con la cantidad de mercancía, y, en última instancia, disminuye a medida que esa cantidad aumenta”181. De otra parte, que en tanto el valor económico depende de la utilidad, “parece ser idéntico al grado final de utilidad de una mercancía”182: en todo lo que puede tener valor, solamente una

parte determinada posee dicho valor; el aumento en la cantidad del objeto más allá de ese límite permanece sin valor183.