IMPLEMENTATION & FUNDING
EFFECTIVE MANAGEMENT
Esta hormona también conocida como SOMATOTROFINA es secretada por la hipófisis anterior y es particularmente sensible a los efectos de entrenamiento. La concentración sanguínea de la misma varía a lo largo del día, se observa que tiene forma pulsátil, con diferentes picos y un aumento significativo durante la noche. Se cree que dicho aumento nocturno contribuye a acelerar los procesos de reparación de distintos tejidos, incluido el muscular.
El ser humano produce diariamente entre 0, 4 – 1 mg. en hombres adultos y algo mayor en adolescentes y mujeres, teniendo una vida media de 25’.
La producción está influída por distintos factores internos como progesterona, testosterona, hormonas tiroideas, las que intensifican la producción; por el contrario altos niveles de corticoides la suprimen, y factores externos como la duración y calidad del sueño, la dieta, el alcohol, tipo de ejercicios, etc. Todos éstos tienen de una u otra manera influencia sobre la hipófisis. Cada uno de ellos puede ser estimulador o inhibidor. Por otro lado el aumento correspondiente a la tasa sanguínea de GH actúa como inhibidor a nivel de la hipófisis y a la inversa.
EVOLUCIÓN DE LA CONCENTRACIÓN SANGUÍNEA DE GH A LO LARGO DE UN DÍA EN UN ADULTO SANO, QUE NO HA REALIZADO ACTIVIDAD FÍSICA.
La mayoría de los estudios parecen indicar que la GH actúa principalmente como potenciadora de otras hormonas llamadas SOMATOMEDINAS o IGF. Ambas hormonas tienen como función o principal acción:
Aumentar la captación de proteínas (aminoácidos) por parte del músculo
Aumentar la síntesis de ADN y ARN Aumentar la síntesis proteica
Estimular el crecimiento de los cartílagos
Todos los efectos son compatibles con la Hipertrofia que acompaña al trabajo de fuerza. Son los ejercicios de alta intensidad los que estimulan principalmente la producción de GH, que son los de un alto componente ANAERÓBICO.
Se conoce que programas de resistencia moderada que involucren un numeroso grupo de músculos, que implican alto volumen de trabajo con pausas incompletas (1’ aprox.) provocan incrementos significativos de hormona en ambos sexos. No obstante en la mujer el ciclo menstrual puede afectar la respuesta hormonal.
Un estudio realizado por CRAIG el al (1991) en el que se trabaja con 36 sujetos no entrenados y se utilizó un entrenamiento extensivo de fuerza con 5 ejercicios de brazos y 2 de piernas en 3 series de 8-10 repeticiones al máximo más abdominales durante 10 semanas comprobaron al final de cada sesión niveles muy elevados de GH, aunque con tendencia a disminuir la misma conforme se desarrollaban las semanas de entrenamiento.
COMPORTAMIENTO DE LA GH CON EL ENTRENAMIENTO EXTENSIVO A LO LRGO PLAZO
TOMA 1º SEMANA 4º SEMANA 8º SEMANA 10º SEMANA
GH-Pre (ng/ml) 2.54 2.44 1.63 1.44
4'-post 15.69 12.05 16.00 11.39
8'-post 15.50 9.85 10.57 9.75
16'-post 12.72 8.74 10.43 6.51
La secreción de la GH y los niveles en sangre de IGF-1 disminuye con el paso de los años. Estos cambios conocidos como “somato-pausa”, correlaciona con las pérdidas de fuerza, masa muscular, cantidad total de H2O corporal, así como el aumento del porcentaje graso (Rualman 1985)
A pesar de sus efectos conocidos como la acromegalia el uso externo de GH biosintética a aumentado en deportistas de cierto tipo en gran medida en España.
Cortisol:
Es la principal hormona glucocorticoíde, se sintetiza en la corteza suprarrenal en unos 10-20mg. por día. Esta se halla en el plasma sanguíneo, la mayor parte (más de 60%) está unido a proteínas (SVG y albúmina); el resto se halla en forma libre lo cual es biológicamente activa. La
concentración de la misma no permanece constante al igual que las otras, varía de forma pulsátil a lo largo del día.
La concentración media es de 275.550 nanomoles/litro a las 8 de la mañana y 275 a las 8 de la tarde. La vida media suele ser de 80 a 100 minutos. Se ha considerado que los glucocorteroides favorecen al catabolismo (degradación) de las proteínas del músculo (KUOPPASALMI 1985) Un aumento de la degradación de proteínas del músculo puede deteriorar sus proteínas contráctiles, esto indica que una elevada producción de cortisol se acompañaría de una atrofia muscular con el consiguiente efecto negativo del rendimiento.
El mecanismo de acción de la misma es similar al de la Testosretona aunque al parecer ésta compite con la insulina y las somatomedinas en cuanto a receptores.
Durante el ejercicio agudo (intenso) la concentración del cortisol aumenta en sangre e inhibe la producción de testosterona lo cual genera un balance anabólico/catabólico negativo.
Insulina:
Además de tener gran importancia en el mantenimiento de la glucemia provocando la entrada de glucosa al músculo, incrementa la captación de aminoácidos por parte del músculo a la vez que
evita su degradación o sea disminuye el catabolismo ( Comí –1992).
El contenido del páncreas es de 6-10 mg. de los cuales 2mg. son liberados diariamente por los islotes de langherans, la cual tiene una vida media de 10’ a 30’. La liberación de la misma viene regulada por la concentración de glucosa sanguínea.
Sus niveles descienden durante el ejercicio permitiendo una mayor acción lipolítica y
glucogenolítica. Durante el ejercicio mantiene un comportamiento opuesto al de la hormona GH, excepto cuando el ejercicio es de alta intensidad. Sin embargo esta participa en el intercambio proteico promoviendo la síntesis de la mayor parte de los tejidos junto con GH y a los andrógenos, en oposición a la función del glucagón y el cortisol. También activa enzimas encargadas de permitir la entrada de ácidos grasos libres a los adipositos, la síntesis de los mismos y el almacenamiento de lípidos en contraposición a la adrenalina, el glucagón y la GH.
Los niveles de Glucosa en sangre deben oscilar entre 1.25 y 0.75 gr./litro
Su efecto anabólico viene de la mano de lo antes dicho entrada de glucosa, captación de aminoácidos y disminución del catabolismo, además de estimular el crecimiento del mioblastos. Los cambios que se suceden durante el ejercicio quedan invertidos en la recuperación, de forma que vuelve a los niveles de partida a los 3’ a 5’ de finalizar el esfuerzo.
Algunos culturistas utilizan insulina exógena para incrementar su masa muscular, pero no debemos dejar de recordar que también habrá un incremento de la masa adiposa, para ello consumen a la misma combinado con algún agente lipolítico (GH, esteroides, etc.), con lo que logran potenciar enormemente el crecimiento muscular, ya que suman efectos anabólicos y anticatabólicos.