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4.3 Interactions of the distribution network and grid-connected PV inverter system

4.3.3 Effects of grid frequency variation

Está constituida por esquistos oscuros, cuarzoesquistos y metagrauvacas con intercalaciones de cuarcitas negras y anfibolitas. Fue definida por Carvalhosa (1965).

En la transversal de Monesterio-Fuente de Cantos, Eguíluz (1988) distinguió dos conjuntos: uno inferior al que denominó Sucesión Montemolín y uno superior al que denominó Sucesión Tentudía. Esta división es necesario revisarla a escala regional ya que el metamorfismo a veces es posterior al depósito y estructuración de ambos conjuntos. En la

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zona de Mérida se puede establecer con seguridad la existencia de dos conjuntos separados por una discordancia de edad y deformación diferentes (Valverde Vaqueroet al., enviado)

Su edad debe ser Neoproterozoico ya que se sitúa por debajo del Cámbrico inferior datado paleontológicamente. Las dataciones absolutas obtenidas por diversos autores en la ZOM (Quesada y Dallmeyer, 1989; Dallmeyer y Quesada, 1992; Schäfer et al., 1993; Ordóñez Casado, 1998; Fernández Suárez et al., 2002), varían entre 550±7 Ma para las anfibolitas (Dallmeyer y Quesada, 1992) y 563-545 Ma para circones detríticos de la Sucesión de Tentudía (U-Pb SHRIMP, Schäfer et al., 1993; LA-ICP MS, Fernández-Suarez et al.., 2002) y 591±11 Ma para gneises biotíticos de la Sucesión de Montemolín (Ordóñez Casado, 1998), lo que incluiría a la Serie Negra en el Ediacárico. Sin embargo, la existencia de una edad de 541±2,4 Ma obtenida en circones detríticos de metagrauvacas de la parte superior de la Serie Negra (Sucesión de Tentudía) en el núcleo de la Antiforma de Olivenza-Monesterio, por Fernández Suárez et al. (2002) lleva a pensar que hay dos secuencias dentro de la Serie Negra y la superior podría alcanzar el Cámbrico basal.

Por su parte en el DOV de la ZCI, Linnemann et al. (2008) y Pereira et al. (2008), datan circones detríticos de metagrauvacas de la Serie Negra estableciendo su edad entre los 540 y 580 Ma, mientras que Valverde Vaquero et al. (enviado) datan en 587±2,5 Ma el Granito de Valsequillo, que intruye en materiales de la Serie Negra con deformación y metamorfismo previo, lo que llevaría su límite inferior, al menos a la base del Ediacárico.

2.2.1.1.1. Esquistos y cuarzoesquistos biotíticos (40) con intercalaciones de ortogneises (41), anfibolitas (42) y metavulcanitas ácidas (43). Sucesión Montemolín

La Sucesión Montemolín está constituida principalmente por esquistos y cuarzoesquistos biotíticos con intercalaciones de paragneises, cuarcitas negras y pequeños lechos de rocas carbonatadas (Apraiz et al., 1997a), así como de ortogneises (41), anfibolitas (42) y metavulcanitas ácidas (43).

Los esquistos y cuarzoesquistos biotíticos (40) son rocas esquistosas, oscuras, en ocasiones laminadas, de grano fino, formadas por cuarzo, plagioclasa y biotita como componentes principales; siendo los accesorios más comunes la moscovita, tremolita, grafito, circón y opacos. En ellos se intercalan gneises plagioclásico-biotíticos que evolucionan a paragneises biotíticos, a veces con gran cantidad de grafito y con lentejones o finos niveles de cuarcitas negras y jaspilitas. Estas rocas proceden, en su mayor parte, de una serie vulcanosedimentaria ácida. Algunas muestras conservan aún texturas originales de rocas volcánicas ácidas de composición riolítico-dacítica. Al microscopio, están compuestas principalmente por cuarzo, feldespatos (sobre todo plagioclasa, pero también feldespato

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potásico) y biotita. También pueden ser componentes principales grafito, clorita, moscovita y opacos. Entre los minerales accesorios destacan apatito, opacos, epidota, esfena, circón y en ocasiones feldespato potásico (Apalategui et al., 1996).

Las cuarcitas negras tienen una textura granoblástica, casi siempre bandeada, y una mineralogía simple constituida de forma casi exclusiva por cristales de cuarzo entre los que se observa una diseminación de pequeños cristalitos de grafito y opacos (Apraiz et al., 1997a).

Las anfibolitas (42) muestran texturas granonematoblásticas a nematoblásticas, a veces con tendencia blastoporfidica o blastogranular. Se trata de anfibolitas con hornblenda y diópsido, metagabros anfibólicos, y a veces epidotitas con anfíbol. Al microscopio, presentan como minerales principales: plagioclasa, anfíbol verde (hornblenda-actinolita) ± cuarzo, y en ocasiones diópsido, opacos, epidota, clorita y actinolita. Como accesorios destacan apatito, epidota, biotita y a veces diópsido; y como secundarios calcita, óxidos, sericita y prehnita, clorita, epidota y feldespato potásico (Apalategui et al., 1996).

La potencia de la sucesión debe superar los 1000 m (Apraiz et al., 1997a).

2.2.1.1.2. Metagrauvacas, cuarzoesquistos, pizarras y tobas (44) con intercalaciones de metavulcanitas ácidas (43) y metabasitas (45). Sucesión Tentudía

La Sucesión Tentudía está compuesta por una alternancia de metagrauvacas y pizarras grises o negras con intercalaciones de cuarcitas negras y lentejones de liditas y tramos carbonatados, esquistos oscuros, metatobas, meta-andesitas y otras rocas de origen vulcanosedimentario (Matas et al., 1997).

El metamorfismo que presenta esta sucesión es de grado bajo a muy bajo.

Las facies más generalizadas corresponden a una alternancia de pizarras y grauvacas, en bancos de orden centimétrico a decimétrico de espesor. Las estructuras de ordenamiento interno más comunes son: estratificación cruzada y granoselección. En el muro de algunos estratos se observan estructuras de impacto o arrastre como groove cast o chevron cast (Roldán et al., 1996c).

Los términos grauváquicos presentan texturas clásticas esquistosas. Los granos son muy heterométricos e irregulares, y están formados por clastos monominerálicos de cuarzo, plagioclasa y feldespato potásico, y fragmentos de rocas fundamentalmente de naturaleza ígnea y volcánica. La matriz está constituida esencialmente por clorita y micas blancas. Circón, apatito, turmalina, esfena y menas opacas son los principales accesorios (Matas et al., 1997, Apraiz et al., 1997a).Las pizarras presentan texturas lepidoblásticas esquistosas con abundantes micas (Roldán et al., 1996c).

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En las proximidades del Embalse del Retortillo, los términos más bajos reconocidos, son esquistos y cuarzoesquistos grafitosos de grano fino o muy fino. Al microscopio los niveles esquistosos inferiores, presentan textura lepidoblástica y/o granolepidoblástica, y están formados principalmente por cuarzo, biotita, moscovita, clorita y grafito; y como accesorios apatito, circón y turmalina (Roldán et al., op. cit.)

La potencia de la sucesión debe oscilar entre 500 y 1000m.