Después de esta pequeña excursión entramos a la historia teórica, volvien- do a abordar la situación actual. Si se parte del enfoque de Gramsci, entonces se comprueba que una estrategia de la democratización deberá quedar asentada determinantemente en la sociedad civil. Sin embargo, la contradicción básica consiste en que no puede edificarse paralelamente en la estructura de la sociedad civil existente. Es decir: una estrategia demo- crática debe apuntar esencialmente hacia una transformación de la sociedad civil existente. Las estructuras "cívico-sociales" de la que esa transfor- mación depende, no sólo deben ser independientes sino desarrollarse en contra de las instituciones del sistema liberal democrático prevaleciente y en contra de las condiciones sociales de poder existentes.
Permítanme describir brevemente lo que esto significa con más detalle: 1) Deberán desarrollarse formas de una auto-organización social que no sean sólo independientes del aparato estatal sino independientes tam- bién de los partidos políticos. Los partidos fundamentales deben co^tem- plarse, a consecuencia de la transformación actual de los sistemas liberal demócratas en el contexto de la globalización, como partes del aparato estatal. Como resultado de la dependencia de los Estados respecto del capital internacional y de las restringidos límites nacional-estatales, la política de los partidos se inscribe necesariamente cada vez más en la lógica del Estado nacional de competencia. Es decir, en la disputa por los votos electorales, los partidos son motivados crecientemente para hacer valer el imperativo
de una "política de lugar óptimo" capitalista (en contra de los intereses de la población) para persuadir a la gente de que no existe alternativa alguna frente a las fuerzas dominantes en asuntos económicos. Los partidos, comprendiendo a todos, que admiten las elecciones y los procedimientos de competencia electoral y cuya meta está en la ocupación de posiciones estatales de poder, se convierten cada vez más en instancias de transmisión de la política de globalización, perdiendo su carácter de organizaciones sociales independientes. La transformación de muchos partidos que ante- riormente eran socialdemócratas o socialistas en claramente neoliberales, pone en evidencia el efecto de este mecanismo.
2) A esto sólo puede reaccionarse con el desarrollo de redes políticas alternas, independientes a las actuales organizaciones políticas. Solamen- te éstas hacen posible renovar las experiencias sociales , articular los intereses independientes de las estructuras de poder económico y político que subsisten, desarrollar los procesos de discusión y de entendimiento entre los distintos grupos sociales y conducir a un debate teórico inde- pendiente . Solamente sobre esta base será posible formular conceptos democráticos para el orden y desarrollo social.
3) Muy importante es la estructuración de una opinión pública inde- pendiente, dentro de la cual se realicen estos procesos de discusión y de entendimiento político.
Esta opinión pública debe ser ante todo independiente, no solamente respecto de los partidos y del Estado sino también de la industria capita- lista de los medios de comunicación de masas.
4) Finalmente , tiene igual importancia establecer enlaces autóno- mos internacionalmente organizados como contactos independientes de los partidos y del aparato estatal . Estos son una premisa esencial para poder vencer las divisiones sociales y políticas ocasionadas y afianzadas por los aparatos estatales, tanto nacional como internacional.
En este contexto, recientemente se habla con más frecuencia de las así llamadas "organizaciones no gubernamentales" (0NG). Éstas han llegado a ser más considerables igualmente a nivel internacional -especialmente en relación con las repercusiones políticas de la globalización. Como ejemplo, el resultado de las últimas grandes conferencias de las Naciones Unidas en Río de Janeiro, Viena, el Cairo y Pekín fueron influidas muy considerablemente por ellas. Sin duda que aquí se trata básicamente de una forma política que adquiere un significado central en el sentido de un
desarrollo democrático . Ciertamente debe tenerse en cuenta que las deno- minadas organizaciones no gubernamentales tienen un carácter muy dife- renciado y que no siempre corresponden a las características descritas. Aun así , las empresas multinacionales por ejemplo , son en sentido estricto "organizaciones no gubernamentales ". Ciertamente muchas de éstas son financiadas estatalmente , representando muchas veces intereses muy par- ticulares , sirviendo asimismo como instrumento de intervenciones exter- nas o como medio para abrirse camino en la política neoliberal. El uso lingüístico generalizado del concepto de "organizaciones no gubernamen- tales"conduce a una idea tan vaga e imprecisa como la de "sociedad civil". Por ello , conviene aquí hacer algunas precisiones.
Básicamente debe resaltarse que una política de organización y de forta- lecimiento de las estructuras "socio-civiles " alternas necesariamente condu- cirá a fuertes conflictos , no sólo con el aparato estatal sino también con las estructuras de poder de la sociedad civil prevaleciente , con los partidos políticos , con las empresas capitalistas , con la prensa establecida , etcétera. Una política democrática sustancial de ninguna manera puede estar diri- gida hacia un simple desarrollo de la sociedad civil existente , sino que debe orientarse hacia una transformación social revolucionaria.
Este reconocimiento no solamente es el resultado de reflexiones teó- ricas . Aquí me refiero también a las experiencias de mi país. Ahí se formaron , en los años setenta, en apego a los movimientos de protesta estudiantiles , iniciativas políticas ("iniciativas civiles') y movimientos sociales, sobre todo el movimiento ecológico , el movimiento feminista y el movimiento pacifista . En este marco se desarrollaron desde el inicio estructuras institucionales de una política alterna y de una opinión publica relativamente autónoma , algo así como los momentos de una "sociedad civil" independiente . Esto sin duda ha conducido a una democratización considerable de las condiciones políticas alemanas, que tras la segunda Guerra Mundial y bajo las circunstancias de la guerra fría, mostraban tendencias muy autoritarias . Se llegó a una profunda transformación de los conceptos y los valores políticos y de los modos de comportamiento social , que manifestaban caracteres de una "revolución cultural" y que condujeron a un cambio bastante palpable , por ejemplo en las relaciones de género . Y no por último , estos movimientos , han logrado prácticamen- te detener el desarrollo de la energía nuclear , y ello ciertamente contra los intereses de los partidos dominantes, del Estado , de los sindicatos y
de la industria . Esto fue posible pagando el precio de fuertes conflictos, frecuentemente violentos.
Si se observa el caso de México , podría afirmarse que el actual movimiento "cívico-social " zapatista es con toda seguridad el más rele- vante. Su efecto político sólo pudo haberse desarrollado con base en un levantamiento armado . Fue entonces cuando pudo crear un espacio para la estrategia política decisiva de democratización . Sin duda , las circuns- tancias concretas del levantamiento del EZLN están relacionadas con la estructura política especial de este país, que en parte manifiesta una tradición revolucionaria significativa , pero por otra parte también posee condiciones políticas muy autoritarias . Sin embargo pienso que el levan- tamiento de Chiapas ha ganado un sentido más generalizado de lo que parece , ya que muestra que el desarrollo de estructuras democráticas cívico-sociales siempre ha sido una cuestión de fuertes luchas, sin llegar a ser militares , pero de todas formas político-sociales.
Regresamos al caso de Alemania . Los así llamados nuevos movimien- tos sociales sin duda han tenido un fuerte efecto democratizador, pero recientemente han fracasado . Un motivo para esto es la dureza de las disputas con el aparato de Estado y la cada vez más evidente represión estatal . Otro motivo también estriba indudablemente en muchas confusio- nes teórico-políticas dentro del movimiento mismo. Además de esto hubo en parte intentos bastante exitosos por parte de los partidos, por absorber a los movimientos o por lo menos por adoptar simbólicamente sus "te- mas". Hoy día ya no existe en lo absoluto un partido que no se manifieste como "ecológico ". Con ese fundamento surgió el intento de continuar por el camino parlamentario , es decir, de vincularse de nuevo a la "sociedad civil " realmente existente . Esto sucedió esencialmente en coherencia con la fundación del Partido de los Verdes . La reorientación a la "sociedad civil" prevaleciente llevó consigo que la protesta política se haya desra- dicalizado más y más. Los movimientos autónomos se debilitaron y las redes políticas alternas empezaron a desintegrarse . Mientras tanto, el Partido Verde ha llegado a ser una parte integrante aceptada de la estruc- tura estatal del poder dominante, tomando rasgos cada vez más neolibe- rales . Su relación con los movimientos alternativos y con la oposición todavía existente se ha roto y ahora se encuentra de nuevo en una situación acentuada de marginación política y social.