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ELECTIVE COURSES FOR MEN DISQUALIFIED FOR M ILITARY SCIENCE

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ELECTIVE COURSES FOR MEN DISQUALIFIED FOR M ILITARY SCIENCE

Alice se puso en cuclillas para mirar a través de la pequeña puerta en el espacio reducido por debajo de la casa. El inspector del comprador había encontrado manchas de agua por debajo de las baldosas en el baño del primer piso y recomendaba un nuevo contra piso. Sus vendedores no estarían de acuerdo con un gasto tan importante si el viejo suelo era sólido y la única manera de saber con seguridad era comprobando el fundamento.

"¿Consiguió algo?" dijo ella en voz alta.

"Seco como un hueso de perro" respondió una voz ronca. Momentos más tarde, Jamal Collins emergió a través de la abertura sobre su vientre, su mono azul y con adornos de corte Afro estaba revestido con una capa de polvo gris “Veo la mancha de la que están hablando, pero ha estado allí durante años. El medidor de humedad no deja caer ni una gota"

"¿Escribirías eso por mí?" sacó una telaraña de su cabello y trató en vano de quitársela de encima, finalmente la limpió en su mono. Jamal era su inspector de casas favorito porque nunca eludía sus resultados para complacer a alguien. La reputación lo era todo en el sector inmobiliario...después de las locaciones, por supuesto.

"Sí, lo tendré para el lunes. Si deseas hacer felices a los compradores, puedes enviarles a Ray-Ray ahí debajo para sujetar los conductos. Se arrastran en el suelo bajo la sala de estar"

Ray-Ray era el sobrino de Jamal que hacía trabajos ocasionales a cambio de efectivo, veinte aquí y veinte allá. Enviarlo debajo de la casa para fortalecer la red de conductos era una forma económica de darles confianza a los compradores en cuanto a la evaluación de Jamal del subsuelo, ya que el conducto caído no había sido señalado por su inspector. Era un truco de ventas que Alice había aprendido años atrás, uno que podía ahorrarle a los vendedores miles de dólares en reparaciones innecesarias.

Salió detrás de él y cerró con candado la puerta. Esta casa, construida en la década de 1950 y remodelada diez años atrás, se vendería en un par de semanas, así los vendedores pusieran o no un nuevo contra piso. Tenía cinco dormitorios y cuatro baños, pero su número mágico era el dos...es decir a dos cuadras de una de las mejores escuelas primarias de Charleston.

Sus clientes ya se habían trasladado a su nuevo hogar en Atlanta, pero querían el mejor precio para ésta, incluso si tenían que esperar. Antes de poder llamarlos para darles la noticia, su teléfono celular sonó…Dwight.

"Hola extraño ¿Cómo está Spokane?"

"Alice, ella está despertando. Sólo llamaron y dijeron que ella ha estado moviéndose y ha tratado de hablar”

"¡Oh Dios mío! ¿Hablas en serio? ¿Qué más te han dicho? ¿Cómo está? ¿Ella sabe dónde está? ¿Está preguntando por ti?" sus respuestas no importaban. Alice iba directo al hospital para verlo por sí misma.

"No creo que sepan algo todavía, sólo que abrió los ojos la noche anterior y que ha estado entrando y saliendo un par de veces desde entonces. Recuerda, el doctor nos dijo que ella iba a salir de eso poco a poco. Alice, necesito que vayas al hospital y que estés con ella ¿Lo harás? ¿Por favor?"

Dwight no tenía ni idea si pensaba que tenía que pedirlo. Él ya debería saber muy bien que ella ya estaba en camino.

"¡Por supuesto! ¿En cuánto tiempo estarás en casa?"

Él gimió "No podría estar más lejos, pero puedo salirme de esta convención un día antes. Va a tomarme por lo menos tres aviones y tengo que empacar el stand para enviarlo todo a Milwaukee la próxima semana. No puedo llegar allí antes de la tarde de mañana"

"¿Cuándo regresa Ian?”

"Recibí un texto suyo anoche. Están pasando por el norte de Italia y no llegan a Roma hasta dentro de seis días"

Mañana era domingo, normalmente un día ajetreado para los agentes inmobiliarios, pero Alice no tenía ninguna cita. Si algo surgía lo remitiría a Dessie y también estaba completamente preparada para cancelarlo todo el lunes si Dwight no hubiese llegado a casa para entonces.

"Me encargare de esto, Dwight. Me estoy dirigiendo al hospital ahora mismo" "Llámame cuando la veas. Me estoy volviendo loco aquí"

Por supuesto que lo estaba. Al menos él sabía que Johnelle estaba en buenas manos en el hospital y que despertaría con alguien que ella conocía y amaba.

Llegar al hospital no fue una tarea fácil con cada semáforo trabajando en su contra. Omitió el ascensor y tomó las escaleras de dos en dos hasta el tercer piso, donde Belinda se iluminó con una sonrisa.

"Me complace que uno de ustedes llegara. Creo que vamos a tener un poco de emoción en los próximos dos días"

"¿Cómo está ella?" sin esperar una respuesta, Alice entró en la habitación, donde lo primero que notó fue que le habían retirado el respirador a Johnelle y que habían elevado su cama en un ángulo de cuarenta y cinco grados. Una cánula de oxígeno rodeaba su rostro.

"Empezó a regresar la noche anterior y despertó durante unos diez minutos esta mañana. Fue cuando llamamos al Sr. Morrissey. Si él no hubiese contestado, hubieses sido la siguiente en mi lista"

El rostro de Johnelle estaba pálido y sus labios agrietados e hinchados. "¿Puedo hablar con ella?"

"Háblale, pero si despierta no dejes que hable porque su garganta estará adolorida por el tubo"

Alice no necesitaba escuchar la voz de Johnelle, hoy no. Lo importante era que Johnelle finalmente pudiera escuchar todas las palabras de amor y consuelo que le había estado repitiendo durante semanas.

Belinda puso una mano en su hombro y solemnemente agregó "Todos ustedes hicieron esto…tú, el señor Morrissey y ese buen hijo suyo que vinieron aquí y hablaron con ella todos los días. Lo he visto antes. Regresó por todos ustedes" entonces salió de puntillas y cerró la puerta detrás de ella.

Alice se sentó en el borde de la cama y acarició la mejilla de Johnelle con el dorso de su mano "Bienvenida, Nellie. Te he extrañado como una loca"

En las decenas de horas que había estado sentada con Johnelle en esta habitación, su centro había sido visualizar alguna señal de entendimiento o reconocimiento, así fuese una contracción de la mano o un ceño fruncido. Era emocionante saber que esa respuesta ahora sería inminente.

"Estoy aquí, cariño. Todo está bien ahora. Ahora estás a salvo"

Sí, era posible que las lesiones de Johnelle fuesen tan graves que nunca funcionaría como ella misma, pero Alice había hecho las paces con eso. Había orado con tanta fuerza para que Johnelle superara esto, que no se atrevió a

negociar con Dios por más. Sin importar lo que Johnelle necesitara, Alice estaría allí para dárselo.

"Hablé con Dwight. Está tan emocionado de saber que estás mejor. Todos lo estamos. El pobre tipo tiene que tomar tres aviones para llegar aquí, pero va a venir lo más rápido que pueda. Y Ian…ese muchacho tuyo está viajando en bicicleta por Italia con su grupo de jóvenes de la iglesia…estará aquí antes de que te des cuenta. Vamos a tener la mayor celebración que Charleston jamás haya visto. Y no vamos a hacer que limpies la cocina"

De repente allí estaba, un aleteo de pestañas y un susurro tan débil que casi lo había perdido.

"¿Johnelle? ¿Bebé?"

Los familiares ojos marrones aparecieron y se movieron con inquietud por la habitación antes de fijarse en ella. Un pequeño brillo de reconocimiento apareció, pero no hubo ningún cambio en la expresión de Johnelle.

Alice no quería nada de juegos de adivinanzas que sólo pudieran agregarle más confusión a la desorientación de Johnelle "Soy yo, Alice... tu mejor amiga en el mundo entero. Estuviste en un terrible accidente, pero vas a estar bien"

Fue entonces cuando se dio cuenta que ella estaba llorando y sonriendo a la vez y Johnelle no supo qué hacer al respecto.

"Estoy llorando porque estoy muy feliz. He estado muy preocupada por ti. Todos nosotros lo estuvimos…yo, Dwight, Ian... tu mamá y tu papá"

Johnelle intentó hablar pero hizo una mueca y débilmente levantó su mano hacia la garganta.

"No, no. No se supone que hables. Tenías un tubo en la garganta para ayudarte a respirar, así que tu garganta estará adolorida por unos cuantos días. Mejorará pronto"

Un suave golpe en la puerta fue seguido por la aparición del neurocirujano de Johnelle, el Dr. Cary Bynum, un hombre de unos cuarenta y tantos años con las manos peludas asomándose fuera de su bata de laboratorio. En las noches se había quedado hasta tarde en el hospital, podría jurar que se había dejado crecer la barba completamente. Su amiga "oso" en Atlanta estaría colada por él.

"¿Sra. Morrissey?" su sonrisa era casi tan amplia como la que Alice sentía en su propio rostro. No había duda que estaba orgulloso de su papel al salvarle vida,

y con razón. Se volvió hacia Alice y le dijo "He estado chequeándola cada hora desde anoche. El hospital entero es un hervidero con la noticia"

"Eso significa que todo Charleston será un hervidero para mañana" Alice sonrió a Johnelle "Todo el mundo ahí afuera está hablando del hueso duro de roer que eres"

Dio un paso atrás para permitir que el médico realizara su examen. Primero comprobó los reflejos y reacciones de las pupilas de Johnelle y luego le hizo seguir una serie de órdenes simples, haciendo que elevara sus brazos, que girara sus tobillos y tocara su nariz.

Fue doloroso ver como Johnelle luchaba por obedecerle. Incluso el más pequeño esfuerzo parecía agotarla, pero el doctor estaba claramente satisfecho.

Lo próximo que el Dr. Bynum explicó fue lo que esperaba en cuanto a su recuperación, probablemente más para el beneficio de Alice que para el de Johnelle. Ella se sentiría cansada y débil por unos días pero quitarían el tubo de alimentación más tarde y comenzarían a darle fluidos. Ella sería capaz de hablar poco a poco. En poco tiempo, la levantarían y le permitirían practicar su caminata. Por ahora, debería relajarse y disfrutar de la visita de su familia y amigos.

"¿Puedo hablar con usted un momento?" preguntó Alice.

Ella lo siguió al pasillo, dejando la puerta entreabierta para poder mantener un ojo en Johnelle "¿Cómo está?"

"Ella pasó una gran prueba, la cual consistía en cumplir todas las órdenes que le pedí que hiciera. Eso significa que ella me entiende, pero lo más importante es que su cerebro está enviando directamente los mensajes a sus músculos. Eso es enorme"

"¿Está diciendo que ella va a estar bien?"

"Me temo que no hay manera de saber el déficit en su caso hasta que ella pueda comunicarse con nosotros, pero me gusta lo que veo. En casos como estos, los pacientes normalmente suelen hacer la mayor parte de su progreso los primeros días. Después de eso, se vuelve más difícil recordar y re-aprender.

Quiero que un terapeuta cognitivo trabaje con ella de inmediato, pero también es importante que alguien que la conozca bien puede ayudarle a regresar a su vida"

Alice levantó su mano como si diera un juramento y prometió hacer lo que pudiera para ayudarla, la misma promesa que había hecho a Dwight y a Ian.

Entonces regresó y agarró la mano de Johnelle apretándola contra su pecho, besando firmemente su mejilla y manteniendo sus rostros muy cerca. Sus expresiones físicas de afecto habían crecido a lo largo de los años, sobre todo después de que Johnelle se casara y apagara todos los rumores que les habían perseguido hasta la secundaria. Nadie había estado particularmente sorprendido cuando Alice salió del closet como lesbiana, pero no le podía haber importado menos sus chismes mezquinos. Ella sabía la verdad…nunca había habido nada sexual entre ella y Johnelle fuera de sus propios sueños secretos.

"Este es el día más feliz de toda mi vida, Nellie. Pensé que te había perdido y ahora te tengo de regreso"

Johnelle finalmente sonrió, el primer atisbo de emoción que había mostrado desde que había despertado. No era una sonrisa que dividía el rostro ni nada por el estilo, pero Alice sabía que era sólo cuestión de tiempo antes de que rieran juntas nuevamente.

"Esa es mi chica. Sí que he extrañado esa hermosa sonrisa. Vamos a meternos en tantos problemas cuando salgas de aquí, justo como en los viejos tiempos. Compañeras del crimen. Recuerdas esa vez en la clase de biología del Sr. Dellary cuando..."

Mientras contaba su historia, la sonrisa de Johnelle se desvanecía poco a poco junto con la firmeza de su agarre. Sus ojos se cerraron por períodos más largos hasta que finalmente se quedó dormida.

Estallando de alegría, Alice se retiró a la sala de visitantes y llamó a Dwight, quien todavía seguía recogiendo su stand de vendedor.

"Ella regresó a nosotros, Dwight. Hablé con ella yo misma. Dios, estaba tan feliz que no podía dejar de llorar" relató los detalles del examen del Dr. Bynum y su optimismo sobre los progresos que Johnelle había mostrado.

"¿Le dijiste que estaba en camino? Logré un vuelo a las cinco a Salt Lake City para tomar el vuelo nocturno a Atlanta. Debería estar allí mañana al mediodía"

"Le dije que venías en camino" "¿Qué dijo?"

"No puede hablar todavía, por el tubo en su garganta. Ellos lo retiraron todavía hay hinchazón o algo así...pero está mejorando. Ella sonrió cuando le dije que estabas en camino" una mentira blanca inofensiva, una que Dwight estaría contento de escuchar. Ella se sentiría terrible si estuviese atrapada tan lejos.

"Me está matando no estar allí"

"Lo sé, cariño. Pero no te preocupes. No voy a dejarla hasta que llegues. Me quedaré toda la noche y haré que Dessie me traiga un cepillo de dientes" y ropa

interior limpia, algo que Dwight no necesitaba escuchar.

* * *

Pasaron varias horas antes que Johnelle anunciara que estaba despertando con un murmullo que sugería que había estado soñando.

Alice dejó caer la revista de diseño de cocina que había estado leyendo y corrió a su lado.

"Hola, otra vez. Soy Alice, tu mejor amiga loca que nunca más te dejará sola, ya que no eres confiable para cuidar de ti misma ¿Has tenido una buena siesta, Sr Van Winkle? (relato de alguien que duerme por un largo período)"

La familiar sonrisa regresó más rápido esta vez, una bienvenida señal que decía que Johnelle no sólo le había reconocido de inmediato, sino que comprendía su tonto humor. Nuevamente intentó hablar pero Alice le advirtió que lo tomara con calma por el momento.

"Ya habrá un montón de tiempo para hablar, Nellie" presionó su frente contra la de Johnelle y sonrió "Si te conozco bien, una vez que empieces no te detendrás. Todos nosotros debemos aprovechar este momento para lograr decir una palabra"

Tomando en cuenta que Johnelle no podía hablar, no había manera de saber que detalles recordaba sobre su vida y Alice no quería causarle ninguna confusión o ansiedad innecesaria con una letanía de preguntas. La mejor manera de hacer lo que el Dr. Bynum le había pedido, era contar historias.

"Muchas personas te han extrañado además de mí. Tu esposo Dwight, por ejemplo. Acabo de hablar con él hace un rato y está en la luna sobre el hecho de que despertaras. La próxima vez que decidas tomar una siesta durante siete semanas, deberías dejar notas para que nosotros sepamos qué hacer sin ti"

Johnelle abrió sus ojos con sorpresa.

"Sí, siete semanas. Por suerte para ti, fue sólo tu dura cabeza la que se lesionó. Ellos la repararon, pero tengo que decirte esto…ellos cortaron todo tu magnífico cabello" agarró la mano de Johnelle y la pasó por toda la pelusa en su

cabeza. Esperó mientras Johnelle exploraba con sus dedos, deteniéndose en la zona que había sido suturada.

"No te preocupes por eso, cariño. Eres totalmente un torbellino. Hace que esos ojos marrones tuyos se vean como un par de lunas de cosecha. Estoy pensando en un corte de cabello para mí también"

Johnelle logró un rasposo "no" y negó con la cabeza. Siempre había estado celosa del cabello de Alice, que era sedoso, de color negro azabache y ajeno a la humedad de Charleston.

"He estado todos estos años detrás de ti para que lo cortaras y dejaras salir esos rizos. Ahora puedes hacerlo sin tener que preocuparte de lo que Dwight piense. Confía en mí, después de todo este drama, él va a ser una presa fácil para lo que quieras ¿Cabello corto? Bien ¿Cocina nueva? Ve por ella"

Esos grandes ojos que tanto adoraba bailaban de alegría mientras Alice regresaba a su habitual modo bromista. La vieja Johnelle definitivamente estaba allí, esperando por salir.

"Tienes tanta suerte de haberte casado con un tipo agradable. Recuerdo cuando me llamaste de la universidad de Columbia y me dijiste que por fin habías conocido a un hombre que te hacía reír y con quien ibas a casarte" había sido una llamada que Alice nunca olvidaría, ya que había marcado el final de sus días como la persona más importante en la vida de Johnelle "Dijiste que probablemente tendrías niños bajitos con grandes orejas y que llamarías al primero Yoda"

Se adentró en el entusiasta comentario sobre Ian, cómo había pasado a ser el niño más lindo en el mundo al joven guapo que era…e inexplicablemente alto…y todas las actividades que disfrutaba. Johnelle pareció interesada al principio, pero su atención se desvaneció cuando sus párpados se volvieron pesados una vez más. Antes de que Alice pudiese compartir la noticia de la graduación de Ian, Johnelle se había dormido nuevamente.

El médico le había advertido que ella podría aparecer y desaparecer hasta que se recuperara totalmente. Sin embargo, era difícil no sentirse ansiosa acerca de que pudiese regresar a un estado de coma por más tiempo y Alice se sintió aliviada al ver nuevamente su agitación unas pocas horas más tarde.

Con cada despertar, Johnelle mostraba un sentido más agudo de orientación, a la vez que miraba por la habitación buscándola. Escuchaba embelesada las historias sobre su vida en Charleston, su gama de expresiones confirmaban su entendimiento del hogar, la familia y amigos. Al principio las referencias sobre la First Calvary Baptist Church y su trabajo en ImageTech no le hizo reír, pero rió

ante la elaborada descripción de Alice sobre sus bicicletas a juego con los asientos acolchados pedidos especialmente para sus tiernos coños y su relato hilarante del tiempo que pasaron en Alemania, cuando llegaron en el tren equivocado.

Cada vez que Johnelle sonreía, Alice estaba más convencida de que iba a tener a su amiga de vuelta. Era sólo cuestión de tiempo antes de que todas las piezas encajaran.

* * *

Era de noche. Johnelle despertó en la oscuridad, pero con una luz tenue detrás de ella en la cama. Sintió la presencia de Alice antes de verla dormida en

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