Summary of Evidence for Signal Processing
6. FITTING/VERIFICATION
6.1 Electroacoustic Hearing Aid Fitting
En el caso de la mano de obra, las situaciones a tratar son numerosas: empezando con el pleno empleo y siguiendo con el tratamiento del desempleo friccional, del estructural, de los mercados protegidos, del efecto de los sindicatos, etc. Esto, sin contar las diferencias salariales debidas al tipo y lugar de trabajo, que pueden afectar nuestro cálculo si el proyecto capta trabajadores que estaban en un lugar muy favorable y en otro muy desfavorable.
Sin embargo, y para simplificar y mantenernos dentro de los límites del trabajo, mostraremos sólo el caso general de pleno empleo, con una oferta homogénea de trabajadores, y el de desempleo prolongado.
i) El costo social de la mano de obra con pleno empleo
En una situación de pleno empleo, y donde tanto el trabajador como el empleador hacen aportes a la seguridad social, el mercado se verá como muestra el siguiente gráfico:82
80
En el caso del ejemplo, y en otros, esto es válido para un corto o mediano plazo, pues a largo plazo el aumento del precio hará atractivo a los oferentes del recurso acercarse a ese mercado, y ofrecer sus servicios, con lo cual la oferta, aunque siga siendo inelástica, puede “saltar” a una nueva – mayor – cantidad ofrecida a cada precio.
81
La valoración de estos recursos no es tan sencilla como aparece en este capítulo, o, mejor, posee suficientes sutilezas y puntos a profundizar como para merecer un tratamiento más elaborado. Como eso excedería los alcances de este manual, y para no duplicar trabajo ya hecho por gente más capacitada, referimos al lector a la bibliografía, en especial Fontaine (1996) [1981], capítulos XI y siguientes, y Harberger (1997), páginas 29 y siguientes.
82 Para ser precisos, el gráfico 19 representaría una situación donde el mercado está “cerca” del pleno empleo. En efecto, la curva de
oferta de trabajo es creciente, lo que muestra que para atraer a nuevos trabajadores las empresas necesitan aumentar el salario, pero no es completamente inelástica en un nivel N* de trabajadores – situación que mostraría el pleno empleo, donde todos los trabajadores disponibles están empleados, y que no aparece en el gráfico. Alternativamente, podríamos suponer que N* no llega nunca, pues a medida que nos acercamos, agotando la mano de obra local, aparece más mano de obra, de otras regiones.
s d social
f
p
f
p
p
=
1+
2 Donde, f1 = -η/(ε – η) y f2 = ε/(ε – η)η = elasticidad precio de la demanda ε = elasticidad precio de la oferta
pd = precio de demanda del bien o recurso ps = precio de oferta del bien o recurso
Gráfico 22 COSTO SOCIAL MANO DE OBRA CON PLENO EMPLEO
Fuente: elaboración propia.
Como apreciamos, no hay “un” salario. En efecto,
• wmercado es el salario que regiría si el mercado no tuviera ningún tipo de distorsión (en este
caso generada por los aportes patronales y laborales);
• wbase es el salario base que se paga por esa actividad, determinado por ley o por acuerdo
de las partes;
• wpagado es el salario que debe pagar el empleador, wpagado = wbase (1+a%), donde a% es el
porcentaje de aporte del empleador;
• wcobrado es el salario de bolsillo del trabajador, wcobrado = wbase (1 – b%), donde b% es el
porcentaje de aporte del trabajador, y
• wreal es el salario total que recibe el trabajador, donde se computa el salario efectivamente
cobrado, wcobrado más (o menos) el valor que el trabajador asigna a los servicios sociales
que recibe:
− Si el trabajador valorara esos servicios en 0%, wreal = wcobrado;
− Si los valorara en 100%, wreal = wbase
− En el caso mostrado, la valoración es intermedia, cercana al 50%.
Es obvio que el costo financiero del trabajo es el salario que paga el empleador, wpagado.
¿Cuál es el costo social? Si no agregamos otras sofisticaciones, el salario social debería ser un ponderado del salario efectivamente pagado por el empleador, wpagado, y el efectivamente cobrado
(o valorado) por el trabajador, wcobrado (o wreal, si es posible estimarlo):
Fórmula 42 Salarios Dde trabajo Sde trabajo wpagado wmercado wbásico wreal wcobrado N1 N0 Trabajo
w
social= f
1w
pagado+ f
2w
cobrado dondef1 = fracción de los trabajadores del proyecto que se obtiene desplazando demanda existente = -ηL/(εL – ηL)
f2 = fracción de los trabajadores del proyecto que se obtiene generando nueva oferta = εL/(εL – ηL)
En el gráfico siguiente se aprecia la situación de un proyecto que demanda trabajo en el mercado respectivo. Gráfico 23 DEMANDA DE TRABAJO Salarios wpagado1 Sde trabajo wpagado0 wmercado0 Dde trabajo + Dproyecto wreal1 wreal0 Dde trabajo N0 Nmercado Trabajo N Nd’1 Ns1
Fuente: elaboración propia.
El gráfico muestra cómo el proyecto, que demanda N trabajadores, los consigue desplazando demanda (N0 – Nd’1) y atrayendo nuevos oferentes (Ns1 – N0). El salario pagado por el proyecto aumenta el vigente en el mercado, y sube también el recibido por los trabajadores.
El costo social de emplear a estos trabajadores está dado por las áreas sombreadas, y su precio social se obtiene por la Fórmula 23. Tal como está expresada, la misma utiliza los precios finales del mercado (con proyecto), en cuyo caso estaría sobreestimando el “verdadero” costo social por los triangulitos. Podrían usarse también los precios iniciales (sin proyecto), o un promedio de los dos.
ii) El costo social de la mano de obra con desempleo prolongado
Si el mercado de trabajo estuviera en un equilibrio con desempleo, la situación sería diferente a la planteada antes. En primer lugar, la curva de oferta de trabajo tendría una forma diferente: todo el tramo previo a la cantidad de trabajadores que, de alcanzarse, mostraría que el mercado está empezando a “agotarse”, tiene una elasticidad infinita, o casi. En consecuencia, el salario no se modificaría, y el proyecto captaría su gente sólo de los desempleados.83
83
Obviamente, esta es una situación extrema. En la práctica, aún con desempleo el proyecto sigue captando gente del “pool” de empleados y de aquellos transitoria y voluntariamente alejados de la oferta, además de los desempleados. Para una descripción más compleja véase Harberger, 1997: 48.
Gráfico 24 COSTO SOCIAL DE LA MANO DE OBRA CON DESEMPLEO
Fuente: elaboración propia.
En la situación sin proyecto, el mercado demandaba N0 trabajadores, cuando el pleno empleo
se alcanzaba en N*. Por lo tanto, el desempleo era de N*-N0, y la curva de oferta era infinitamente
elástica hasta N’. El salario debería haber sido wmín, pero por regulaciones del mercado era de
wpagado para los empleadores, y wcobrado para quienes conseguían trabajo.
Al aparecer el proyecto en el mercado, la demanda “salta” hasta N1, donde N es el total de
trabajadores que demanda el proyecto. El salario no se modifica, y el desempleo desciende en N trabajadores.
El costo social del trabajo es wmín, que representa el ingreso de oportunidad del trabajador
desempleado para dejar su situación actual y emplearse. Este ingreso mínimo es lo que el desempleado recibe en concepto de subsidio de desempleo y otros ingresos ocasionales. El costo privado es, obviamente, wpagado.
B. Tasa social de descuento
La tasa de descuento de los flujos de un proyecto mide el costo de oportunidad de los fondos y recursos que se utilizan en el mismo. En el caso privado, esos fondos se obtienen básicamente del mercado de capitales, sea vía emisión de acciones o uso de fondos propios, sea mediante toma de deuda por parte del proyecto.
El mercado de capitales resume la oferta y demanda de fondos de una economía. La oferta está formada por los fondos de los ahorristas (internos y externos), mientras que la demanda la constituyen todas las alternativas de inversión que demandan fondos de esos ahorristas.
En la evaluación social interesa medir entonces, el efecto que el proyecto genera sobre todos los actores del mercado de capitales. Es decir, no sólo sobre quienes ofrecen fondos–cuya rentabilidad esperada es el dato relevante para un proyecto evaluado privadamente–, sino también sobre otros demandantes, y sobre los actores para los cuales el mercado de capitales “tradicional” no refleja la rentabilidad sobre sus inversiones y proyecto ni su tasa de preferencia temporal (cuánto valoran el presente por sobre el futuro). Como señala Fontaine, un poco drásticamente (1999 [1981]: 281),
“[…] esta tasa de interés representa la preferencia en el tiempo y la rentabilidad (esperada) de las inversiones para los grupos medios y ricos; es (sustancialmente) menor [sic en el texto; en realidad debería decir mayor] que la rentabilidad esperada y la preferencia en el tiempo de los grupos pobres; es por lo menos igual a la rentabilidad esperada de las inversiones realizadas por las
Salarios
Sde trabajo
Dde trabajo Dde trabajo + Dproyecto
wpagado
wcobrado
wreal
empresas cuyos dirigentes persiguen la eficiencia económica, y es un reflejo de la preferencia en el tiempo de los encargados de dirigir la empresa; no es reflejo alguno de las rentabilidades económicas esperadas de las inversiones públicas y no es, tampoco, reflejo de las preferencias en el tiempo del ente que podríamos llamar gobierno.”
Esto no significa que el mercado de capitales no sea un buen referente para calcular la tasa social de descuento. Por el contrario, “[…] el mercado de capitales es la fuente y el destino marginales de facto de los fondos [de una economía] en el corto y mediano plazo” (Harberger, 1997: 42, subrayado en el original, nuestra traducción). Y lo es porque, de manera directa o indirecta, y contradiciendo en parte a Fontaine, tanto el gobierno como los grupos “pobres” terminan utilizando ese mercado: el gobierno endeudándose (o invirtiendo) en el para compensar desequilibrios financieros en las cuentas fiscales; los pobres a través de mecanismos creativos de microfinanzas.84
En resumen, por un lado el proyecto “entra” en el mercado de capitales a través de un mecanismo similar al de otros bienes, ya visto: provocando cambios marginales en las tasas de interés merced a su incremento en la demanda de fondos. Estos cambios generan con toda probabilidad un aumento (marginal) de la tasa de retorno exigida por los ahorristas (internos y externos), aumentando así la oferta de fondos, y un aumento del costo marginal mínimo para que una inversión sea rentable, reduciendo de esta manera la demanda de fondos por parte de otros proyectos. En fórmulas,
Fórmula 43
En la Fórmula 24, kI≠ kA debido a la existencia de impuestos al ahorro o a la inversión. Así,
kI = kmercado + tinversión y k
A
= kmercado – tahorro.
La productividad del capital debe exceder la tasa de mercado para compensar por los impuestos a las empresas, mientras que los ahorristas reciben una tasa de retorno menor debido a los impuestos personales.
Con un poco de álgebra, la Fórmula 24 se puede expresar como:85
84
La actividad microfinanciera se desarrolló con fuerza luego de que Fontaine escribiera lo citado antes. Los mercados de capitales de países en desarrollo captan, más que antes, los ahorros y las inversiones de los “pobres”. Esto hace que “la” tasa de mercado refleje, aunque sea en una proporción muy pequeña, la rentabilidad esperada de sus inversiones y su preferencia temporal.
85 éase Harberger (1997) para un desarrollo más detallado.
k* = f1 k
I
+ f2 k
A
f1 = -η/(ε – η) y f2 = ε/(ε – η)
η = elasticidad precio de la demanda ε = elasticidad precio de la oferta
kI = productividad marginal del capital (incluyendo impuestos)
kA = tasa de retorno neta de impuestos, o tasa marginal de preferencia temporal
Fórmula 44
La tasa de descuento social puede estimarse como la tasa de mercado más las distorsiones que afectan a los diferentes segmentos de inversiones y ahorros, ponderadas por sus pesos relativos. Gráficamente, un proyecto que demanda F fondos en el mercado de capitales local generaría los siguientes efectos:
Gráfico 25 DEMANDA DE CAPITALES DE UN PROYECTO
I = Dfondos k Dfondos + F kI1 A = Sfondos kI0 kA1 kA0 I’1 I0=A0 A1 A, I F
Fuente: elaboración propia.
Las tasas de interés suben, desalentando parte de la demanda de fondos para inversión de los “otros” demandantes, y aumentando la cantidad ofrecida de fondos, al mostrar tasas más atractivas. Este tratamiento es por fuerza simplificado. Más allá de las dificultades del cálculo práctico de la tasa de descuento social, quedarían por explorar, en un nivel más avanzado, el efecto del financiamiento externo y cómo introducir en el análisis a las generaciones futuras, dado que la actualización de los flujos de beneficios discrimina en su contra.