RÍO PARANÁ
Los trabajos de campo desarrollados en el marco de la presente investigación, realizando cuestionarios a pescadores comerciales a lo largo de la pesquería de la provincia de Santa Fe, han permitido conocer y afirmar desde sus perspectivas que la exportación de sábalo durante más de 20 años a través de frigoríficos exportadores no se ha constituido en un proceso de desarrollo sustentable. Las dimensiones social y económica del sistema no se han desarrollado66. Por el contrario, estas dimensiones han permanecido estancadas (en estado de no- desarrollo) durante la existencia del mercado de exportación. En todo caso ha habido un “no-desarrollo” sustentable (sostenido durante el tiempo de permanencia de los frigoríficos exportadores dentro de la provincia).
Si bien esta afirmación se sostiene en base al testimonio de pescadores comerciales que han pescado en el río desde antes de la llegada de los frigoríficos exportadores, y si bien sus respuestas a preguntas dentro de los cuestionarios ha permitido caracterizar variables de estado que han servido para estudiar la evolución de aspectos sociales y económicos en relación a sus particulares realidades dentro del sistema, hasta aquí el trabajo en terreno caracterizando el estado de la pesquería nos habilita a hablar en términos “desarrollo” o “no-desarrollo”.
Tomando como punto de análisis la dimensión económica del sistema, y asumiendo que esta dimensión ha traccionado a las dimensiones social y ecológica a un nuevo estado de equilibrio, el desarrollo del concepto y el abordaje de procesos económico-ecológicos a través de la EA nos permitirán lograr un dimensionamiento
66El término “desarrollo” hace alusión a una transformación que tiene una connotación positiva en términos de
cuantitativo a través de la medición (desde una perspectiva global) del proceso económico de apropiación de peces.
En coherencia con el encuadre teórico bajo el cual se presentó el concepto DS al comienzo del trabajo de investigación (concepto que aborda multidimensionalmente problemáticas complejas de la realidad); la EA es un concepto que lleva implícitos componentes que tienen una lógica de eficiencia social, eficiencia económica y eficiencia ecológica. Al mismo tiempo, además de su carácter multidimensional, el término da lugar a la posibilidad de expresar en términos cuantitativos (o por lo menos comparativos), a todo el abanico de posibilidades respecto a la explotación económica del recurso natural.
Cuando Elio Di Bernardo67 presenta los fundamentos y encuadre teórico del seminario “Ambiente Humano. Perspectivas Interdisciplinarias” dictado en el marco de la maestría “Sistemas Ambientales Humanos” en la Universidad Nacional de Rosario, sostiene que la discusión acerca del alcance del concepto de sustentabilidad ambiental y el de DS vinculado con éste resulta imprescindible para fundamentar acciones concretas que tiendan a mejorar el desempeño ambiental de las actividades humanas referidas al apremiante problema de la relación sociedad- naturaleza. A esto, agrega, que es necesario precisar la significación de las actividades humanas e identificar (de ser posible) indicadores de sustentabilidad que permitan acciones racionales para el mejoramiento de nuestros impactos sobre el soporte natural, cuestiones imprescindibles para la trascendencia de nuestra actividad en el planeta.
En relación a esto y en los términos en que se presenta conceptualmente la EA en el presente capítulo, es posible medir las eficiencias de los diferentes modelos potenciales de explotación de la pesquería (las eficiencias ambientales de actividades económicas específicas) y hablar en términos de eficiencias (o ineficiencias) ambientales de modelos de explotación, dejando de lado la utilización
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Elio Di Bernardo es Doctor en Arquitectura. Profesor titular de Taller de Materialidad en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Director de la Maestría en “Sistemas Ambientales Humanos” en el Centro de Estudios interdisciplinarios (CEI) de la Universidad Nacional de Rosario.
del concepto de DS, asumiendo que este término guarda un rol conceptual que se ha utilizado y utiliza para el debate acerca del impacto de las actividades que el hombre realiza en el planeta, pero en sí mismo no se constituye en una herramienta que sirva para medir dichos impactos.
La EA puede encuadrarse dentro de la misma lógica teórica planteada por Martínez Allier que advierte niveles variables de “explotación sostenible”, y que también se alinearía al planteo de Elio Di Bernardo acerca de que es conveniente desistir del uso del concepto de desarrollo sustentable “absoluto”, como queda flotando ante la definición intencionalmente vaga que se propone, y referirnos a una sustentabilidad relativa, mayor o menor, en función de la eficiencia ambiental de los múltiples y complejos procesos, acciones o sistemas a instalar en el soporte natural.
“Para ser precisos la sustentabilidad “absoluta” solo es posible teniendo como meta la conservación completa del sistema ecológico actual, desplazando o impidiendo toda acción humana modificadora o “modeladora” de nuestro planeta como ha venido existiendo hasta ahora” (Di Bernardo). En términos de la realidad del sistema pesquero, según esta lógica, la sustentabilidad absoluta equivaldría a no pescar en términos comerciales y a devolver todo pez capturado en términos deportivos, situación que es irreal e inalcanzable. Al descartar conceptualmente la sustentabilidad absoluta y relativizarla diciendo que indefectiblemente existen sustentabilidades relativas frente a las acciones antrópicas que modifican el planeta, Elio Di Bernardo categoriza dicha relatividad definiendo sustentabilidades “fuerte”, “Débil” o “muy débil”.
Este docente e investigador sostiene que la sustentabilidad relativa incluye los sistemas ecológicos y humanos en íntima interacción y será fuerte cuando contemple una serie de aspectos como por ejemplo un horizonte temporal a largo plazo, el mantenimiento total de los recursos renovables actuales, así como el mantenimiento de la biodiversidad existente.