Representa el Kismet de los árabes y la fortuna a la vez, en realidad, es la única carta de los arcanos mayores cuya figura central no es un ser humano. También vemos en La Luna XVIII la figura central no es un ser humano; no obstante, el crustáceo en esta carta representa el ser humano. La rueda es la ley del Karma, o la ley de Causa y Efecto que rige toda naturaleza. Aunque sujeto al azar y al destino, el individuo es el responsable de su vida. Él es el único mago capaz de elaborar su propio destino, todo lo que piensa o hace tendrá un resultado: la causa negativa surgirá un efecto negativo, la positiva uno positivo. Interviene en muy pocas ocasiones el azar, la suerte o la mala suerte, pero su influencia es generalmente casi negligible.
La misma muerte es psiquica: se muere cuando se quiere morir, la muerte es el efecto de una causa, la vida. El conjunto de símbolos alquímicos, bíblicos, zodiacales, hebraicos y egipcios, es el bombardeo de los diversos estímulos al cual todos estamos sometidos en la vida. La esfinge con la espada del destino en la mano, simboliza EGO o yo, controlador y gobernador del destino, latente en el fondo de la personalidad. TU eres el responsable, TU te encadenas o te libras de la rueda en las sucesivas reencarnaciones, del Samsara de cambios y sufrimientos, por cada pensamiento, percepción y acto tuyo. El Nirvana, la paz de Dios que sobrepasa todo encadenamiento, la liberación de todo sufrimiento está a TU alcance. TU la encontrarás o la perderás: todo depende de tu acción y
reacción frente a las situaciones. Los símbolos de la alquimia en esta carta, son los Mercurio, Azufre, sal común y agua. Los animales místicos de Ezequiel y de la Cábala Cristiana o Apocalipsis, son el hombre-ángel-acuario, el águila-escorpión, el toro-tauro, el león-leo del zodiaco, los otros animales místicos son del Antiguo Egipto El Dios Hermes-Anubis simboliza la inteligencia, tiene cabeza de chacal, él pretende levantar al hombre, Tifón, la sierpiente símbolo de la fuerza vital, pretende hundir al hombre. El tetragramatón son los cuatro letras hebreas que simbolizan el nombre de Dios: YOD-JE-VAV-JE Jehová o Yavé, la pronunciación es desconicida ya que fue prohibida, además es costumbre en hebreo escribir sin vocales, así que nadie sabe la pronunciación exacta de la palabra. Kismet es una palabra árabe que significa destino o hado. Samsara, sufrimiento, cambio, Nirvana, extinción y liberación.
XI- La Justicia
La Justicia mantiene en su mano izquierda una balanza en posición de equilibrio, que representa la justicia, el juicio equilibrado, la equidad y la lealtad. La Justicia nos invita a una reflexión interior. La Justicia esta relacionada con el signo Libra.
Ideas claves
• Arquetipo: ley de Causalidad, fuerza equilibradora del universo.
• Lección: la ley y el orden. Desarrollar un juicio inteligente. Someterse a la justicia divina, recoger los frutos de las semillas que hemos plantado.
• Meta: justicia, equilibrio. Objetividad. Responsabilidad.
• Disposición psico-emocional: obrar con justicia y equidad. Decisiones inteligentes y mesuradas.
Principio
La Justicia representa el equilibrio, según Paul Foster Case, Waite y autores posteriores, se encuentra en la mitad del camino, es la carta central de los Arcanos Mayores, entre el I y el XXI. Por ello representa la fuerza que estabiliza y balancea la conciencia, equilibra los mundos externo e interno. (El Tarot de Marsella y otros basados en él, colocan a La Justicia en el N° 8, como el aprendizaje que conduce a la maestría, N° 9).
Las energías equilibradoras se están manifestando. Se puede esperar estabilidad, equilibrio y resultados favorables. Nada ocurre por casualidad, sino por causalidad, todo es producto de una cadena de causas y efectos donde los acontecimientos de hoy son el fruto de nuestros propios actos del pasado y mañana recogeremos los frutos que plantemos hoy. Con La Justicia se produce un equilibrio que no es ni bueno ni malo, simplemente es justo. Nos habla de justicia Divina y justicia terrena. La una es la ley del karma; la otra, asunto legal con desenlace favorable. Nos recuerda que todo cuanto pensamos, decimos y hacemos retorna a nosotros con igual polaridad: pensamientos, palabras y actos positivos retornan como hechos positivos, tarde o temprano, por cualquier medio. Esa es la semilla que sembramos y sus frutos, a veces, no se hacen esperar.
Como persona
La persona tiene la capacidad de concentrar su mente en el camino correcto y obra equilibradamente. Ha actuado con prudencia y armonía, luego obtendrá resultados favorables y armónicos. Todo se da en justicia. Si ha actuado en justicia, los resultados favorables no se harán esperar. La balanza se inclinará a su favor.
Si esta energía está mal canalizada
El desequilibrio, la inestabilidad y la falta de control se ponen de manifiesto. Los errores del pasado dan sus dolorosos frutos. Algo se frustra, se pierde una causa o se pagan deudas pendientes. Los actos erróneos del pasado se proyectan en pérdidas y frustración. Esta es la ley inexorable del karma. Una experiencia difícil viene a mostrarte algo, a permitirte un aprendizaje desagradable, pero necesario. Ten presente que nadie está contra ti (Los 4 Acuerdos, Miguel Ruiz; Un Curso de Milagros), que esta situación ha sido necesaria para equilibrar fuerzas, para recuperar el orden perdido, para poner las cosas en su lugar. Indica Juicios de valor, hacer justicia por su propia mano, subjetividad y desequilibrio.
En este ciclo doloroso. Mientras no te serenes y no captes cuál es el aprendizaje, la lección implícita, se repetirá una y otra vez, con el mismo u otros maestros. Pon de tu parte para que no tengas que "repetir la lección". Puede ser una persona injusta para con los demás o para consigo misma. Toma consciencia sobre qué no repetir. Sólo así rompes el doloroso círculo del karma. Pero asume tu responsabilidad sobre las condiciones de tu vida, sin encerrarte en la culpa y sin echarle la culpa a nadie.
¿Qué hacer?
Lo que llamamos "error" o "fracaso" no es más que una lección que debíamos aprender. Reconoce hoy en qué te equivocaste, dónde desviaste el rumbo en tu camino a la felicidad y corrígelo. Considera que no hay fracasos, sino nuevas oportunidades para comenzar. Ahora, siembra buenas semillas para mañana, asegura un efecto positivo para tu futuro.
La Justicia te sugiere analizar las circunstancias que estás enfrentando, que decidas si te falta algo por hacer para alcanzar el premio o el beneficio que esperas. Podrás discernir acerca de lo que has hecho hasta ahora y si ello te conduce al equilibrio que esperas. También te recuerda que todo se equilibra según la ley del karma. Recibes tanto como das, recoges el fruto que siembras. Obra según los dictados de tu conciencia, partiendo siempre del principio de hacer a otros lo que te gustaría que te hicieran a ti.
Afirmación
Mantengo el equilibrio. Tengo plena consciencia de que aquello que pienso, hablo y hago es la pauta de lo que voy a recibir. Cuido mis pensamientos, palabras y actos y los dirijo -positiva y afirmativamente- en la dirección de
mi crecimiento y mi felicidad.
Bendigo cada situación y me abro a encontrar el equilibrio en mi vida.
Apunte R.H.WILSON
Una mujer sentada entre dos pilares, entre los cuales hay un velo como en el Arcano II, La sacerdotisa, administra justicia pesando en la balanza al inculpado y costigando con su espada de dos filos La figura personifica la ley espiritual, siempre justa pero inexorable, ley que rige nuestro paso en el mundo, que exige nuestra retribución. Podemos ganar, triunfar aparentemente, tener toda clase de éxitos, anhelados y loados por los demás, pero la retribución espiritual no puede ser eludida. Por mucha fama y riqueza que tengamos no somos nada, si no tenemos paz interior: aquí está la espada de dos filos que manifiesta claramente que el cielo y el infierno está en nosotros mismos. La gran tarea del ser humano es encontrar la paz interior, en todo lo que tu haces o pretendes hacer en la vida, pregúntate solamente ¿Esto me da paz? si contestas con honradez, siempre sabrás si haces bien o mal. Hay que meditar bien: la verdadera paz interior o calma espiritual total o falta de ella es el resultado de la balanza y de la espada que exigen inexorablemente una retribución justa, si no encuentramos la paz, algo anda mal. La balanza en la mano izquierda simboliza el juicio ekilibrado, la espada de dos filos es símbolo del arma de dos filos, que es capaz de cortar en dos sentidos. La espada con la balanza simbolizan el dominio de la razón y lógica masculinas. La corona es símbolo de poder y gobierno, detrás del velo está el Santuario del Cielo. Lo que atrae de la mujer es su carácter emotivo e intuitivo, mientras que el atractivo dl hombre es su caracter cerebral y lógico, el magnetismo de la
mujer, la electricidad del hombre.
La utilización de la palabra SHALOM en hebreo y SALAAM en árabe es frecuente de los pueblos semitas: ambas palabras significan paz en el sintido más amplio posible.
El Colgado representa el sufrimiento interior, la lucha que estremece las creencias y vivencias del sujeto, el sacrificio del que no desea herir a nadie. El Colgado nos recuerda que la mejor manera de encarar un problema no es siempre la más obvia.
Ideas claves
• Arquetipo: la prueba.
• Lección: aceptar hacer un sacrificio. Producir cambios en nosotros mismos. El llamado interior.
• Meta: apostolado, cumplir una misión. Crecimiento interno.
• Disposición psico-emocional: prueba de paciencia. Aparente inactividad. Ejercicio de humildad. Sabiduría alcanzada tras las pruebas.
Principio
El Colgado actúa como un péndulo que no se mantiene de un lado ni del otro, busca su equilibrio en movimientos sucesivos hasta llegar al centro. El Colgado aprende que los mundos internos existen y entonces se vuelve hacia adentro, un destello de revelación le hace invertir sus valores materiales por los espirituales; aprende a sacrificar algo por el logro de metas.
Como situación
Todo parece estar detenido, aunque sea sólo en apariencia. Se trata de una prueba para tomar consciencia de que, dentro de un supuesto estancamiento, algo se está gestando. En realidad nunca estamos “detenidos”, siempre hay algo en movimiento aunque sea imperceptible. Puedes aprovechar la aparente imposibilidad de acción, la aparente inmovilización, para reflexionar y planificar. No hay mejor momento para hacerlo. Al detenernos, pensamos y vemos mejor.
Cuando concluya este período que percibes como infértil, de interrupción y de espera, habrás decidido qué hacer. Ahora sientes que tienes que sacrificar algo para lograr un fin largamente esperado. Entonces, el sacrificio deja de serlo, se convierte en un esfuerzo que te da satisfacciones.
Las circunstancias le impiden actuar, pero no pueden impedirle organizar su mente, comprender y crecer internamente con la experiencia. Se encuentra bajo el influjo de una prueba o debe hacer un sacrificio. Puede parecer estancada o detenida, pero internamente hay mucha actividad: mental, espiritual.
Si esta energía está mal canalizada
Te sientes detenido ante los acontecimientos. Crees estar atrapado y dependiente o has quedado “en suspenso”, sin respuesta. Todo pareciera estar en tu contra, pero quizá lo que te atrapa son tus propios esquemas mentales limitantes, más que los bloqueos externos. Cambia tus estrategias.
Al manejar erróneamente el arquetipo de “La prueba”, pasas a ser “la víctima”. ¿Hasta qué punto vives la vida de otros, los sueños y los valores de otros? ¿Para “vivir en paz” con los demás has perdido tu paz interior? No sacrifiques más de lo justo y necesario. No des más de lo que recibes, no seas víctima de las manipulaciones. Pero observa si esa actitud de víctima es para manipular a los demás, consciente o inconscientemente. Si es así eludes la realidad, echas la culpa a los demás asumiendo el papel de mártir; estrategia que te separa del mundo y te aleja cada vez más de la felicidad. Comienza por cambiar tu visión del mundo y de ti mismo. Nada puedes hacer mientras no creas realmente en ti. Sal de la comodidad y la pasividad. Cambia los esquemas mentales que te mantienen detenido, sé proactivo, no reactivo.
¿Qué hacer?
Busca una tregua. Trata de comprender la situación, de ver las cosas de otra manera. Es útil la no acción. Esperar que las circunstancias te muestren el bien detrás del aparente problema. Ámate y concédete el premio que mereces. A veces no se trata de nada demasiado lujoso o difícil de obtener. Las dificultades están en tu propio autoconcepto y autoestima.
Mensaje – Consejo
En ocasiones es necesario detenerse para evaluar lo realizado y decidir qué hacer después. Cuando debemos hacer un alto y no lo entendemos así, las circunstancias se ordenan de tal manera que nos obligan a parar. El estar en “suspenso” nos ayuda a ver la vida desde otro ángulo y con mayor serenidad. A veces las cosas son completamente al revés de cómo las
percibimos o queremos que sean.
Tras un período de análisis, de espera a que las cosas avancen, un obstáculo se puede convertir en ventaja. Un freno o una interrupción, vistos positivamente, se transforman en receso, tregua, tiempo de recuperación. Para el ser evolucionado no hay tiempo perdido.
Afirmación
Acepto la espera mientras sea inevitable, aprovecho las pruebas que me impiden actuar para crecer internamente. Reconozco la necesidad de ver las cosas de otra manera. Igualmente, reconozco la complementariedad
humana, todos necesitamos de alguien, alguien necesita de mí. Ahora me esfuerzo por cuidarme y protegerme, sabiendo poner límites sin causar dolor. Reconozco cuánto valgo y me quiero tal cual soy, porque entre otras cosas, soy perfectible.
Apunte R.H.WILSON
Un hombre colgado por el pie, de un TAU en flor reprsenta la muerte del egoismo, la muerte a las cosas del mundo, el despertar del espíritu que da al hombre valor y la calma necesarias para sacrificarse a favor de una causa justa. La cara está iluminada y tiene aspecto de paz total como en trance y un nimbo o aureola rodea la cabeza del martir que aparentemente por su expresión no sufre. Con el dominio y sujección del ego o yo, y la liberación del apego y aferramiento de las cosas del mundo, desaparecen los efectos del Samsara y el encadenamiento a la rueda de la vida... nace en el individuo, nirvana, la paz interior total, y nos encontramos con un hombre extraño, el hombre sin miedo. El miedo es la autodestrucción: miedo a la muerte, miedo a la vida, miedo al miedo. Todos tenemos miedo, cada uno a su manera y sin cierta dosis de miedo SANO no podríamos sobrevivir en el mundo ya que es el miedo el que nos hace ejercer la precaución precisa para evitar y huir de a muerte. Pero el miedo malsano las fobias, los pánicos nos llevan directamente a la muerte que queremos evitar. El miedo y el odio van de la mano, y han sido la madre de la crueldad a través de la historia humana, tal vez más en la religión que en la política. Se han cometido más asesinatos en nombre de dios que de otra manera. Nuestra mejor arma para combatir al miedo, es el aniquilamiento del yo, como bien enseña Buda, es
verdadera fuerza y valor.
El halo o aureola que rodea a la cabeza del ahorcado representa la vibración de los colores del aura: azul celeste significa abnegación por un noble ideal. El ápice del triángulo formado por los brazos señala hacia arriba: es símbolo de espiritualidad. El TAU o cruz en "T" representa el dominio del espíritu sobre la materia, el florecimiento, deseos puros y felicidad humana. El ahorcado, por estar colgado por el pie simboliza el martirio y sacrificio por una causa.
XIII- La Muerte
La Muerte nos habla de polaridad, pero su manera de mostrarla es muy particular y sutil. Su nombre es femenino, pero esta representada por un esqueleto. La Muerte es la condición forzosa para la resurrección, es transformación, cambio, renovación.
Ideas claves
• Arquetipo: muerte, cambio (Transformación).
• Lección: final de un ciclo. Separación. Conclusión. Inicio de un ciclo nuevo.
• Meta: transformación profunda. Eliminar lo que no sirve o no funciona en nuestra vida.
• Disposición psico-emocional: habilidad para terminar lo que ya ha sido cumplido. Capacidad transformadora. Desapego.
Principio
Corresponde a la transformación permanente de lo manifestado. Todo debe morir, cambiar de estado en este el mundo evanescente que consideramos tan real y que sin embargo es una ilusión, sólo producto de la percepción. Es la transformación profunda en la cual mueren las viejas formas, los viejos esquemas y se renace a una nueva y más amplia orientación del Ser: lo trascendente.
Como situación
En la naturaleza algo muere para dar paso a vida nueva: la flor muere para dar paso a la semilla, ésta se transforma y muere para dar paso a la planta y así en una cadena interminable donde la muerte es un requisito para la vida, pues la muerte asegura la vida. Una situación representada por La Muerte manifiesta inevitables cambios. Se señala el momento en que es preciso partir, cortar, cerrar un ciclo y continuar el camino para iniciar otro ciclo nuevo, otra etapa, otro capítulo. Cerrar, partir, despedirse, requieren de la certeza de haber terminado y cumplido lo que debíamos hacer. Si no es así estaremos evadiendo al cambio y retrasando nuestro ciclo vital.
Como persona
Es alguien que reconoce que es necesario renunciar a algo y dejar que la vida siga su curso. Soltar los apegos y los vestigios del pasado le permite renacer para retomar el camino liviano, fortalecido y abierto a recibir aquello que llenará el aparente vacío que ha quedado. Es una persona que renueva su vida y su entorno, rompe paradigmas y se adapta a los cambios permanentes e inevitables de la vida.
Si esta energía está mal canalizada
La resistencia al cambio, producto del apego, sólo produce dolor y angustia, al tiempo que dificulta el libre fluir de la vida. Algo está cambiando y no eres capaz de evitarlo, pero tampoco de aceptarlo. Esto hace más dolorosas las circunstancias. La muerte de algo no es sólo posible, sino necesaria para que la vida siga su curso. Cuando entendemos este proceso podemos salir del período de estancamiento, letargo y sufrimiento producto de nuestro miedo, de nuestro apego.
El apego, el miedo y la sensación de vacío nublan la conciencia de quien se niega a ver que termina un ciclo, las cosas cambian. Pero, a pesar de esta negación, no podemos evitar que aquello que debe terminar termine, no
logramos retener aquello que debe partir, sólo podemos postergarlo o no verlo. No es posible instaurar aquello que debe cambiar, porque vamos en contra de la corriente. Tal empresa sólo puede ser realizada con dolor y luchas. La realidad, tarde o temprano, nos mostrará cuán estériles han sido tantos esfuerzos.
¿Qué hacer?
Termina lo que haya que terminar. Elimina lo viejo e inservible. Deshazte de lo caduco o descompuesto, tanto a nivel físico como emocional. Aquello que ya cumplió su etapa productiva debe morir, partir, concluir. Al cerrar ciclos