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El concepto de EDAD y las DIFERENCIAS ENTRE EDADES están claramente denotados en las Sagradas Escrituras, a través de palabras muy determinantes como los siglos venideros, en otras generaciones no se dio... como ahora es, escondido desde los siglos, en estos postreros días, etc. Leamos juntos:

4Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor

con que nos amó, 5aun estando nosotros muertos en

pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6y juntamente con él nos resucitó, y

asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7para mostrar en los siglos venide-

ros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

(Efesios 2: 4-7)

El Dios Eterno en estos versos, nos enseña que las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con los cristianos nacidos de nuevo de los días de Pablo, lo iba a mostrar también a todos los demás como nosotros en los siglos venideros, de esta sexta edad y de la inminente séptima edad.

1Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por

vosotros los gentiles; 2si es que habéis oído de la

administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3que por revelación me fue declarado el

misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4leyendo lo

cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5misterio que en otras generaciones

no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: 6que los gentiles son coherederos y miembros

del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, 7del cual yo fui

hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder. 8A mí,

que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, 9y

de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; 10para que la multiforme sabiduría de Dios sea

ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales. (Efesios 3:1-10)

La diferencia entre una o varias edades pasadas y la edad presente, se manifiesta por ejemplo, con El misterio de Cristo, que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora, en esta SEXTA EDAD presente, es

revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu Santo.

El apóstol Pablo, y por sus escritos, a nosotros, hemos sido comisionados para aclarar a todos la manera en que Dios administra el misterio de Cristo escondido desde los siglos, es decir, escondido desde edades pasadas, en Dios, que creó todas las cosas; para que en esta edad, la multiforme sabiduría de Dios sea

ahora dada a conocer por medio de la iglesia, es decir, de los

grupos de judíos mesiánicos y cristianos nacidos de nuevo que se reúnen para predicar y escuchar la Palabra de Dios, en diferentes lugares del mundo, para que escuchen a la fuerza los principados

y potestades que se mueven en las regiones celestes.

1Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas

maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a

quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; (Hebreos 1: 1-2)

En estos versos que acabamos de leer, también podemos distinguir la diferencia entre edades transcurridas en tiempo pasado, en otro

tiempo, con referencia a esta edad del tiempo presente, es decir,

en estos postreros días.

17Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la

gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. (Juan 1: 17)

En este verso claramente diferenciamos dos edades sucesivas. Una Edad inmediata anterior: la QUINTA EDAD, con el Pacto de Moisés y la ley, que ya fue dada. Y otra actual evidentemente: la SEXTA EDAD, con el Nuevo Pacto mediante el Mesías Jesucristo por quien vinieron la gracia y la verdad. Predicando.

21Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y

cualquiera que matare será culpable de juicio. 22Pero yo

os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno (gr, geennan, Gehena de fuego que no debe ser

confundida con el Hades, IVNT) de fuego.

(Mateo 5: 21-22)

En esta otra cita bíblica, vemos la diferencia de edades, una edad pasada, la QUINTA EDAD, porque explica en tiempo pasado:

oísteis que fue dicho a los antiguos y la otra, esta edad presente,

la SEXTA EDAD, cuando en contraposición el Señor Jesús, explica en tiempo presente: Pero yo os digo. Asimismo, comprendemos que los nuevos mandamientos, para esta SEXTA EDAD, son mucho más profundos y exigen más del creyente, que no necesita matar para ser culpable de juicio, sino que basta enojarse para serlo, y más aún que por decir Fatuo, quedará expuesto a la Gehena o lago de fuego. Predicando.

9Porque si el ministerio de condenación fue con

gloria (en la QUINTA EDAD), mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación (en la SEXTA

EDAD). 10Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso

en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. 11Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho

más glorioso será lo que permanece. (2 Corintios 3: 9-11)

Aquí el ministerio de condenación pertenece a la ley, es decir a la QUINTA EDAD. El ministerio de justificación, corresponde a esta SEXTA EDAD.

11Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio

levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? 12Porque

cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;

(Hebreos 7: 11, 12)

En esta última cita bíblica que puse de ejemplo, comprendemos el cambio de edades que hubo por disposición de Dios en Cristo Jesús, es decir, de la QUINTA EDAD a la SEXTA EDAD. Esto se determina por el cambio de sacerdocio y el necesario cambio de ley. Porque el sacerdocio levítico, el orden de Aarón y la ley de Moisés pertenecen a la QUINTA EDAD y el sacerdocio de nuestro Señor Jesucristo, que es eterno, según el orden de Melquisedec, son determinados en esta SEXTA EDAD, pero que sin embargo ya se reveló, en los días de Abram, en la CUARTA EDAD.

18Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del

Dios Altísimo, sacó pan y vino; 19y le bendijo, diciendo:

cielos y de la tierra; 20y bendito sea el Dios Altísimo,

que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. (Génesis 14: 18-20)

Un sacerdocio eterno, para siempre, que fue profetizado para el Señor Jesús, por el rey David, en la QUINTA EDAD.

4Juró Dios, y no se arrepentirá:

Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. (Salmo 110: 4)

CARACTERÍSTICAS GENERALES

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