2 The Empty Object Construction: Object gaps in Norwegian coordination
3.5 Licensing null pronouns in Baule
3.5.4 Essential-Combination V2s display unexpected object patterns in simple
La estructura programática del plan expresa los temas que abordará la entidad territorial para continuar tanto con la configuración de las condiciones básicas que permiten una eficiente organización y prestación del servicio educativo, como con la consolidación de las dinámicas básicas inherentes al proceso educativo que propician el mejoramiento del aprendizaje y el desarrollo de las competencias de los estudiantes. Un punto de partida en este sentido, es la evaluación y aprovechamiento de los avances del plan 2008-2011 en materia de cobertura, promoción de los Ceres y certificación de procesos en la secretaría de educación.
En términos de contenido temático, los principales retos del plan 2012-2015 son los siguientes: 1. El primer reto está referido a la dinámica poblacional y el comportamiento esperado de la
demanda por cupos escolares: ¿cómo suplir la mayor demanda por cupos escolares sin descuidar la urgencia de mejorar sustancialmente la calidad de la educación?
Según las proyecciones, la población aumentará con gran dinamismo en todos municipios de la entidad territorial durante el periodo 2012-2020. En consecuencia, el departamento enfrentará dinámicas territoriales con necesidades sociales crecientes, especialmente en Manaure, Dibulla y Barrancas, municipios que ampliarán significativamente la talla poblacional y seguramente su importancia relativa como centros poblacionales de la entidad territorial. Como consecuencia de la dinámica poblacional, la entidad territorial deberá suplir una mayor demanda por programas de atención a la primera infancia y de nuevos cupos tanto en la educación básica y media como en las diferentes modalidades de educación superior. En efecto, durante el periodo 2012-2020, la población en el rango de edad de 0 a 4 años aumentará (14%) y con ello la demanda por programas de atención a la primera infancia, lo mismo que la población de 17 a 24 años de edad (14%), lo que se traducirá en mayor presión por nuevos cupos en la educación superior.
Por su parte, la población en edad escolar (PEE) aumentará 18%, lo que se reflejará en un crecimiento de la demanda por educación básica y media, el cual será diferencial según los niveles educativos y al interior del conjunto de municipios no certificados: la entidad territorial tendrá una demanda potencial creciente de mayor magnitud en el grado de Transición y en la Básica Primaria, y de menor dimensión en los niveles de Básica Secundaria y educación Media. El mayor aumento de la PEE (22%) estará tanto en la población de 5 años (edad que concentra la demanda de cupos por el grado de Transición), como en el rango de edad de 6 a 10 años (asociado a la demanda por educación Básica Primaria). El número de niños y niñas de 11 a 14 años de edad crecerá 14% (rango en que se concentra la demanda de cupos por educación Básica Secundaria), mientras que el menor crecimiento (11%) se ubicará en el rango de 15 y 16 años de edad (asociado a la demanda de cupos por educación media.
Dado que el mayor crecimiento de la PEE se presentará en los rangos de edad asociados al grado de Transición y la Básica Primaria (Tabla 9), niveles educativos en los que el departamento presenta las coberturas más altas, es de esperar que en estos niveles, la entidad territorial enfrente con más holgura la presión derivada de la necesidad de crear nuevos cupos. Posiblemente en dichos niveles, esta situación facilite la implementación de estrategias dirigidas a mejorar la calidad de la educación. Sin embargo, en el grado de Transición, el sistema educativo aún no tiene niveles de cobertura suficientemente consolidados, particularmente en Distracción, Urumita y Villanueva, municipios con las menores tasas de cobertura en Transición en el departamento.
Tabla 9. Variación de la PEE y cobertura bruta Variación PEE 2012-2020 Cobertura Bruta. Año 2010
5 años 22% 96% Transición
6 a 10 años 22% 143% Primaria
11 a 14 años 14% 78% Secundaria
15 y 16 años 11% 57% Media
5 a 16 años 18% 105% Total
Seguramente otra será la situación en la Básica Secundaria y la educación Media, niveles en los que las bajas coberturas de hoy exigirán que el departamento redoble esfuerzos para suplir la presión por nuevos cupos, circunstancia que eventualmente puede limitar el radio de acción de las estrategias dirigidas a mejorar la calidad de la educación en dichos niveles.
Sin embargo, el esfuerzo requerido en la Básica Secundaria para expandir la cobertura puede ser menor, teniendo en cuenta que este nivel tiene tasas relativamente altas para enfrentar el crecimiento esperado de la población. No obstante, se requiere un esfuerzo importante en este sentido en municipios como Manaure, Distracción, La Jagua del Pilar, Hatonuevo y Urumita.
A pesar de que el número de jóvenes de 15 y 16 años de edad será el de menor crecimiento en el periodo, es indudable que el mayor esfuerzo de la entidad territorial en materia de acceso, deberá concentrarse en elevar sustancialmente la cobertura de la educación Media en todos los municipios, especialmente en Manaure, La Jagua del Pilar, Distracción y Hatonuevo.
En la tabla 10 puede observarse el nivel actual de la cobertura y la variación esperada de la PEE en cada municipio, lo que ayuda a dimensionar la magnitud del esfuerzo que es necesario hacer, seguramente con mayor exigencia en los municipios en que confluyen bajas tasas de cobertura e incrementos importantes de PEE.
Tabla 10. Cobertura Bruta y variación de la PEE por municipio Cobertura Bruta Variación PEE 2010 2012-2020 La Guajira 105% 23% Albania 112% 15% Barrancas 85% 19%
Cobertura Bruta Variación PEE 2010 2012-2020 Dibulla 133% 33% Distracción 62% 18% El Molino 88% 10% Fonseca 125% 13% Hatonuevo 78% 33%
La Jagua del Pilar 86% 9%
Manaure 87% 35%
San Juan del Cesar 156% 11%
Urumita 71% 21%
Villanueva 128% 9%
Llama particularmente la atención el caso de Manaure, que a pesar de su talla poblacional e importancia relativa en el total de la matrícula de la entidad territorial, tiene una de las menores tasas de cobertura (87%) y solamente supera a La Jagua del Pilar (86%), Urumita (71%) y Distracción, municipio éste con la menor cobertura del departamento (62%).
En Manaure, la promoción del acceso de la población al sistema educativo parece estar concentrada en Transición y la Básica Primaria, cuyas tasas contrastan marcadamente con la baja cobertura de la Básica Secundaria y la educación media (esta última, 17%, es la menor de la entidad territorial).
2. El segundo reto está relacionado con la equidad: ¿cómo abordar de manera articulada la triple connotación de la equidad: acceso, procesos y resultados de la educación?
Como quedó evidenciado en el numeral anterior, el departamento deberá aplicar estrategias diferenciadas por municipios y niveles educativos para mejorar la equidad en el acceso al sistema educativo. Respecto a los procesos pedagógicos, otro componente de la equidad, es necesario profundizar el diagnóstico sobre los problemas de calidad y equidad en dichos procesos, pues no hay reportes organizados de información en este sentido.
Como punto de partida para mejorar la equidad en los procesos educativos, el plan 2012-2015 puede hacer explícitos los criterios de la entidad territorial para la distribución equitativa de los recursos humanos, financieros y materiales entre las instituciones educativas del departamento. Algunos aspectos que pueden contribuir en esta dirección son la actualización del modelo escuela nueva, en el marco de la implementación de una estrategia departamental de educación rural; el mejoramiento de los procesos de enseñanza-aprendizaje de las comunidades indígenas, como parte de una estrategia departamental para el desarrollo de la etnoeducación; y la promoción del uso de medios y tecnologías de educación y comunicación, como componente de una estrategia departamental para mejorar los ambientes de aprendizaje.
A su vez, el elevado porcentaje de estudiantes ubicados por debajo del nivel esperado de competencias al culminar la Básica Primaria y la Básica Secundaria, con brechas considerables
según el nivel socioeconómico de la población y el tipo de establecimiento al que asisten los estudiantes, indican la magnitud del esfuerzo que deberá hacer la entidad territorial para mejorar la calidad y equidad de los resultados de la educación en todos los municipios no certificados del departamento.
En efecto, los resultados de las pruebas Saber sugieren que los aprendizajes de un número considerable de estudiantes de la entidad territorial distan de los niveles esperados: en quinto grado, de cada 100 estudiantes que presentaron las pruebas, 74 están ubicados en los niveles de desempeño mínimo o insuficiente en el área de lenguaje, 81 en ciencias naturales y 84 en el área de matemáticas. En esta última, algo más de la mitad de los estudiantes de quinto grado (55%) no demostraron siquiera los desempeños mínimos establecidos para el área, mientras que en lenguaje y ciencias naturales esta situación cobija al 30% de los estudiantes. En noveno grado, el porcentaje de estudiantes ubicados en los niveles de desempeño mínimo o insuficiente es 79% en el área de lenguaje, 85% en ciencias naturales y 92% en matemáticas, área en la que el 44% de los estudiantes no superó las preguntas de menor complejidad de la prueba. En lenguaje y ciencias estos porcentajes son 32% y 29% respectivamente.
Las brechas son considerables: los niveles de desempeño son menores en los estudiantes de los establecimientos educativos oficiales y en los del sector rural, a la vez que hay una gran diferencia entre el desempeño de los estudiantes de los niveles socioeconómicos 1 y 4, en las áreas y grados evaluados. Así mismo, en las tres áreas, los promedios de quinto grado son mayores a los de noveno, mientras que los promedios de los establecimientos educativos no oficiales y del sector urbano, superan a los de las instituciones oficiales y del sector rural. Para la entidad territorial, estas inequidades plantean el desafío de mejorar los niveles de competencias de los estudiantes en todos los establecimientos educativos y reducir las brechas que se presentan en este sentido, de manera que a futuro, ningún estudiante esté ubicado en el nivel insuficiente y un porcentaje creciente de ellos transite hacia los niveles satisfactorio y avanzado.
Desde la perspectiva de la equidad, será necesario considerar otros frentes de acción. Uno de ellos es mejorar la comprensión de la extraedad y la deserción, fenómenos presentes en todos niveles educativos y en la totalidad de los municipios de la entidad territorial. Es importante abordar la deserción con base en el análisis profundo de sus causas, teniendo como referencia los factores asociados a la deserción, identificados por el Ministerio de Educación Nacional. Según esta entidad, La Guajira es uno de los cinco departamentos en el país donde el riesgo de deserción es más crítico en tres factores: el de zona lejana en la ubicación de los establecimientos educativos, desplazamiento forzado y dificultades académicas de los niños. Entre otros aspectos, esta situación sugiere fortalecer el plan de mejoramiento de la infraestructura educativa del departamento, especialmente en las zonas rurales.
Otro frente es el analfabetismo -considerado el mayor obstáculo al ejercicio del derecho a la educación- de magnitud considerable en la entidad territorial. Según el censo de población del año 2005, el 31,9% de la población de 5 años y más y el 31,4% de 15 años y más de La Guajira no sabía leer y escribir. Esta situación no parece haber cambiado sustancialmente.
Es importante que el plan 2012-2015 considere acciones contundentes para reducir significativamente la tasa de analfabetismo, mediante estrategias que respondan a las características de la población en los contextos urbano y rural, en el contexto de una
estrategia más amplia, encaminada a mejorar la educabilidad de la población. Según el censo de población, el 27,6% de la población residente en el departamento ha alcanzado el nivel básica primaria; el 23,1% ha alcanzado secundaria y el 7,4% el nivel superior y postgrado. La población residente sin ningún nivel educativo era de 32,1%.
En síntesis, la posibilidad de abordar integralmente la equidad requiere que el departamento estructure una perspectiva de desarrollo del sector educativo, que articule el abordaje de prioridades comunes al conjunto de municipios con la focalización de acciones para atender necesidades específicas en algunos frentes. Esta perspectiva comprende los siguientes aspectos básicos:
Una estrategia departamental para abordar las tres prioridades centrales de la entidad territorial en materia educativa, en todos los municipios no certificados: (i) garantizar una educación inicial de calidad, en el marco de la atención integral a la primera infancia; (ii) aumentar sustancialmente la cobertura de la educación media; y (iii) mejorar el desarrollo de las competencias de los estudiantes, con mayor énfasis en lenguaje y matemáticas. Una estrategia de educación rural para abordar de manera integral las especificidades y necesidades de la población de las zonas rurales, que representan el 46% de la matricula de la entidad territorial.
Intervenciones integrales en por lo menos dos municipios: (i) en Manaure, con el propósito de nivelar y mejorar los indicadores de alfabetización, cobertura y calidad de la educación en el municipio, desplegando –entre otros aspectos- la cuarta línea de política establecida en el plan departamental decenal de educación (desarrollo de la etnoeducación); (ii) en Dibulla, tomando como eje central la pertinencia de la educación, para propiciar que un municipio epicentro de macroproyectos importantes para el departamento, aumente la cobertura de la educación media y la pertinencia de la misma, brindando así a sus habitantes la posibilidad de participar en las dinámicas económicas de su entorno y beneficiarse de las posibilidades que dichas dinámicas representan.
Una estrategia departamental para erradicar el analfabetismo, en el marco del desarrollo de una iniciativa para mejorar las condiciones de educabilidad de la población del departamento.
Acompañamientos específicos alrededor del fortalecimiento de instituciones educativas y la gestión de aula, con énfasis en municipios que tienen coberturas relativamente consolidadas o en proceso de consolidación, como San Juan del Cesar, Villanueva, Fonseca, Barrancas y Albania.
3. El tercer reto está relacionado con la importancia de la primera infancia para el capital social del departamento: ¿cómo hacer del desarrollo de la primera infancia el sustento central de la ampliación de las capacidades y oportunidades de la población de la entidad territorial? Dada la importancia de los primeros años de vida en el aprendizaje y en el desarrollo social posterior, la atención de la primera infancia constituye un frente de acción prioritario para el plan 2012-2015. Con ello se busca desarrollar el sentido de corresponsabilidad social para proporcionar una atención integral a los niños y niñas, desde la gestación hasta los cinco años, dar relevancia social a la prevalencia de los derechos de la infancia y consolidar una oferta de alta calidad para la atención de la población infantil del departamento.
Es fundamental fortalecer el proceso iniciado por la entidad territorial para la formulación de la política departamental de atención a la primera infancia y su despliegue en el nivel local. El carácter integral de la política de primera infancia le plantea dos desafíos al plan 2012-2015. De una parte, evitar la fragmentación de los derechos de la infancia y lograr un desarrollo articulado y equilibrado de sus diferentes componentes: (i) desarrollo físico, salud y nutrición; (ii) desarrollo cognitivo y psicosocial; y (iii) cuidado y protección. De la otra, integrar la atención sectorial -que finalmente predomina en la implementación de la política de primera infancia- dentro una lógica territorial que responda adecuadamente a las características de una población específica e integre los roles de los actores de diversa índole que intervienen en el proceso de atención a la primera infancia.
Entre otras consideraciones, esto implica que se promueva el funcionamiento de mecanismos de participación e interacción entre las autoridades territoriales, el sector privado y la ciudadanía en general, aspecto al que el plan deberá dar la importancia que requiere, sobre todo si se tiene en cuenta que la participación de los actores es fundamental para el desarrollo del sentido de corresponsabilidad social y la movilización de la ciudadanía alrededor de los derechos de la primera infancia.
De igual modo, es necesario que en el despliegue de la política, el plan 2012-2015 haga énfasis en tres elementos adicionales:
Consolidar la gestión local de la política, mediante la incorporación de ésta a la agenda del desarrollo local y el fortalecimiento de la capacidad institucional para desarrollar integralmente el ciclo de la política de primera infancia.
Fortalecer la gestión de recursos para desarrollar los programas de primera infancia. Garantizar que el Plan de Atención Integral a la primera infancia, tenga como marco pedagógico el desarrollo de competencias para esta población. En este contexto, es necesario promover la articulación de la educación inicial con el grado de transición y la educación básica, especialmente en el aprestamiento de los niños y niñas para la lectura y la escritura.
En el fondo, el plan 2012-2015 debe propiciar la conjunción de criterios técnicos y políticos para promover el bienestar de la primera infancia y la visibilidad del tema en el presupuesto de la entidad territorial y en el nivel local. Para ello es menester propiciar iniciativas para desatar una relación virtuosa entre voluntad política y capacidad institucional, que permita el despliegue integral de la política y mejore de manera sostenida el bienestar de la primera infancia del departamento, integrando los diferentes actores en dinámicas participativas de concertación, alianzas y control social, a partir de las fortalezas de dichos actores y las características y potencialidades del territorio.
4. El cuarto reto está relacionado con la diversidad étnica del departamento: ¿cómo desarrollar una perspectiva intercultural en la educación, con prioridad en el mejoramiento de los procesos etnoeducativos?
En La Guajira confluyen mestizos, afrocolombianos e indígenas. Además del español, existen las lengua de la población wayú (wayunaiki), de la etnia wiwa o arsaria (damana) y de la etnia kogui (koguian). La interculturalidad constituye el escenario para que la diversidad étnica y cultural, así como el multilingüismo, se integre en una visión de departamento. El plan 2012-
2015 es una excelente oportunidad para posicionar la perspectiva de la interculturalidad en la educación, con un doble propósito: (i) promover el reconocimiento y el respeto de las diferentes culturas en los establecimientos educativos del departamento; (ii) impulsar una educación acorde con las características e intereses de los grupos étnicos, desarrollando la identidad cultural y el multilingüismo.
Inicialmente, se sugiere dar prioridad al mejoramiento de los procesos etnoeducativos para elevar la cobertura y calidad de la educación que recibe la población indígena de la entidad territorial. La estrategia de mejoramiento puede incorporar aspectos como:
Estrechar la correspondencia del servicio educativo con la realidad de los pueblos indígenas.
Mejoramiento de la infraestructura educativa y dotación de los establecimientos educativos.
Mejorar la pertinencia en la formación y capacitación de docentes y directivos docentes.
Fortalecimiento de los procesos comunitarios. Protección de los idiomas de los grupos étnicos. Desarrollo de materiales etnoeducativos.
Mejoramiento de la coordinación intra e interinstitucional para la tención integral de la población indígena.
5. El quinto reto está relacionado con la instalación de la política educativa en las dinámicas básicas del proceso educativo: ¿cómo incidir desde el plan de educación en la gestión pedagógica y de aula de las instituciones educativas?
Este aspecto es muy importante para el mejoramiento de la calidad de la educación e indudablemente constituye una gran prioridad de la entidad territorial, con algunas particularidades. Es indispensable que el plan 2012-2015 haga énfasis en el desarrollo curricular y de herramientas pedagógicas y didácticas etnoeducativas, como estrategia para potenciar los proyectos educativos comunitarios de las etnias y mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje en las comunidades indígenas.
La pertinencia es, sin duda, uno de los grandes retos del departamento en materia educativa. Es imperativo afianzar la relevancia social de la educación, centrándola realmente en el desarrollo de las competencias que permiten la participación de la persona en las diferentes áreas de la vida humana, el ejercicio responsable y pleno de la ciudadanía, la construcción de una cultura de convivencia pacífica, la articulación a las dinámicas productivas del