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Step 4. Establish Project Type

• Tasa de mortalidad de menores de 5 años.

• Tasa de mortalidad infantil.

• Porcentaje de niños vacunados contra el Sarampión.

Argentina: comparte el objetivo e incluye la necesidad de

reducir en un 20% la desigualdad entre provincias.

Meta 6: Reducir en 2/3 la mortalidad materna

• Tasa de mortalidad materna.

• Porcentaje de partos con asistencia de personal sanitario especializado.

Argentina: comparte el objetivo e incluye la necesidad de

reducir en un 20% la desigualdad entre provincias.

Las condiciones de vida, es decir las características ambientales, económicas, históricas, culturales y político-ideológicas, tienen un fuerte impacto en las probabilidades de morir durante el embarazo y el parto y en los primeros años de vida. El abordaje de estas dos problemáticas requiere de políticas y estrategias integrales, en las

cuales la disminución de la pobreza y de la inequidad de género actúan a la vez como requerimientos y como resultado. Disminuir el riesgo de muerte –o en términos positivos garantizar el derecho a la vida– supone la existencia de servicios de salud de calidad, pero si bien imprescindibles no son suficientes, es preciso también atender las causas y eliminar las barreras sociales, culturales y económicas que impiden o dificultan el acceso a estos servicios.

La formulación de los objetivos al asignarle un objetivo específico al mejoramiento de la salud materna, le otorga un valor intrínseco a la salud de la mujer –aunque acotada a su rol de madre–, y abandona el enfoque tradicional en cual era visto como un medio para disminuir la mortalidad infantil. Desde la perspectiva de género es positivo, en este informe se optó por presentar estos objetivos separados, aunque bajo un mismo apartado, esto no supone volver al enfoque tradicional. Los criterios que se utilizaron son de dos órdenes.

En primer lugar, para enfatizar que la efectividad de los resultados y su sostenibilidad en el tiempo dependen no solo de la interrelación de estas acciones, sino también –y sobre todo– de la estrategia de abordaje de estas problemáticas. La morbi-mortalidad materna e infantil deben ser encaradas dentro de una política de planificación familiar y de garantía de los derechos reproductivos y sexuales. El fortalecimiento de los derechos reproductivos no es solo una demanda de mayor equidad de género, claramente es un requerimiento crítico para lograr el desarrollo humano y social.

En segundo término, de esta manera se procura simplificar la presentación de la información, pues la mayor parte de los indicadores complementarios que se presentan apuntan a llamar la atención sobre los factores de riesgo; y en este sentido el riesgo de muerte en ambos casos tiene una alta correlación con la inequidad en materia de derechos reproductivos, la pobreza y en el acceso a bienes y servicios de calidad.

En Argentina, como en gran parte de América Latina, las tasas de mortalidad infantil y materna presentan, con algunas oscilaciones, una tendencia descendente. Este descenso se explica en gran medida por los avances en la medicina y por procesos de urbanización, que facilitan el acceso a servicios de salud y a la vez que tienden a disminuir la tasa de fecundidad. Esta disminución en Argentina no se produjo en el marco de un proceso económico-social de aumento de la equidad; por el contrario, en las últimas décadas primaron los discursos del “derrame económico”, que aumentaron la desigualdad y postergaron las inversiones sociales. Como consecuencia la reducción de la mortalidad se torna en una meta dura de la política social; es decir, cada vez es más difícil garantizar el derecho a la vida únicamente con políticas de salud, y se hace más evidente la necesidad de una simultánea reducción de las desigualdades sociales. Por esta razón las tasas de mortalidad infantil y materna son indicadores cada vez más sensibles para medir la distribución desigual de los riesgos sociales y sanitarios. En el caso de Argentina, la comparación del riesgo de morir, deja a la luz la inequidad existente entre las áreas más desarrolladas y las menos desarrolladas del país.

Es preciso tener en cuenta que la información estadística que se utiliza proviene de registros; si bien desde el Ministerio de Salud se ha avanzado para superar los problemas de subregistro, aun queda mucho trabajo pendiente. Los indicadores en general toman como referencia a los nacidos vivos, por lo que un subregistro de los nacimientos afectan a todos los indicadores. En el caso específico de la mortalidad materna los problemas son aún mayores, aquí también se suman los errores de certificación de la causa de muerte. En una investigación realizada por el Ministerio de Salud y Medio Ambiente (Ministerio de Salud y Medio Ambiente, 2004 b) se estimó que el nivel de subregistro de defunciones maternas era de 9,5% para el conjunto de las seis provincias estudiadas. El subregistro de las muertes tardías fue de 15,4%. Las provincias que presentaron mayor subregistro fueron San Luis (14,3%) y Tucumán (21,1%) para las defunciones maternas. Para las muertes tardías, Mendoza y San Luis presentaron un 50% de subregistro. Cabe aclarar que

esta estimación del subregistro se hizo sobre el total de muertes institucionales, el estudio de las muertes de mujeres en edad fértil extrainstitucionales podría afectar esta estimación.

En los próximos párrafos se presenta la situación Argentina ante el cumplimento de las metas en cada uno de los objetivos, para después a avanzar en el análisis con indicadores vinculados a los determinantes de salud y los factores de riesgo.

A.

La mortalidad infantil: niveles y causas

La tasa de mortalidad de menores de 5 años es de 19 por cada 10 mil nacidos vivos, la mayoría de las muertes ocurre durante el primer año de vida. A pesar del descenso observado en la tasa, Argentina aún presenta valores altos, sobre todo si se tiene en cuenta que una alta proporción de ellas es evitable.

Cuadro 33

TASAS DE MORTALIDAD INFANTIL Y DE MENORES DE CINCO AÑOS POR REGIÓN. AÑOS