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Estimation of the five factor model: testing for the presence

2.5 Empirical results

2.5.4 Estimation of the five factor model: testing for the presence

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El cierre de la Cuenca Rocas Verdes comprendió una larga y compleja historia de tectónica contraccional, que comenzó aproximadamente hacia 100 Ma (Figura I.8 B). Ha sido propuesto que el cambio de régimen de extensional a compresivo que ocasionó la inversión de la cuenca y el inicio de la orogénesis respondió a cambios en la cinemática de placas a nivel global, asociados a la aceleración de las tasas de expansión del Océano Atlántico a lo largo de la dorsal centro-Atlántica (Dalziel, 1986; Calderón et al., 2007; Klepeis et al., 2010). En los Andes Fueguinos, dos fases de deformación han sido atribuidas al cierre de la CRV, ambas posteriores a la “DB” de Nelson et al. (1980), mencionada en el capítulo I.2.1 como una fase previa a la apertura de la CRV que produjo estructuras sólo observadas en rocas del basamento. La primera fase (D1), a la cual se refiere usualmente como “fase principal de deformación” inició hace ca. 100 Ma. La cronología de esta primera fase de deformación está calibrada por la edad más reciente del relleno de la cuenca marginal que presenta deformación, provista por inocerámidos del Albiano tardío (Olivero y Martinioni, 1996b) y apoyada por resultados similares de geocronología U/Pb en circones detríticos, que otorgan una edad máxima de depositación albiana para la Formación Yahgán en las cercanías de Ushuaia y Puerto Remolino (Barbeau et al., 2009). Asimismo, granitos de la Suite Beagle con edades de cristalización del Cretácico Tardío (U/Pb en circones) intruyen rocas con estructuras de D1 en Cordillera Darwin (Kohn et al., 1995; Klepeis et al., 2010). Granitoides de esta suite con edades entre 86 y 74 Ma se encuentran, a su vez, afectados por estructuras de la segunda fase de deformación (D2), restringiendo la máxima edad de esta última a ca. 80 Ma. Edades de exhumación obtenidas a partir de estudios termocronológicos en rocas metamórficas de Cordillera Darwin revelan un primer evento de rápido enfriamiento entre 90 y 70 Ma luego de alcanzado el pico metamórfico (asociado a D1); seguido por un episodio de enfriamiento relativamente lento, estimado entre 60 y 40 Ma, con un pico de enfriamiento en 50 Ma (Nelson, 1982; Kohn et al., 1995).

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Durante D1 se produjo la obducción del fondo oceánico y del relleno volcánico/volcaniclástico de la cuenca, dirigida hacia el Norte y Noreste, y subducción (underthrusting) del margen cratónico sudamericano hacia el Sur y Sudoeste (Klepeis et al., 2010) (Figura I.8 C). D1 se caracteriza por haber generado en el cinturón central de los Andes Fueguinos estructuras penetrativas que evidencian intensa deformación progresiva no coaxial (cizalla simple) heterogéneamente distribuida, con deformación dúctil y metamorfismo asociado (Bruhn, 1979; Torres Carbonell y Dimieri, 2013; Torres Carbonell et al., 2017a). Algunas de estas estructuras, bien documentadas en los Andes Fueguinos, constituyen foliaciones tectónicas -desde clivaje pizarreño a bandeado gnéissico- regionales, subparalelas a las superficies axiales de los pliegues de primera fase, foliaciones de transposición en niveles estructurales bajos, y foliaciones miloníticas y lineaciones de estiramiento asociadas a zonas de cizalla dúctil generadas durante o poco después de la primera fase de deformación (Bruhn, 1979; Nelson et al., 1980; Klepeis, 1994; Klepeis et al., 2010; Torres Carbonell y Dimieri, 2013; Cao et al., 2015, 2018; Torres Carbonell et al., 2017a). La vergencia generalizada de las estructuras es hacia el Norte y Noreste. El grado metamórfico alcanzado durante D1 es variable a lo largo del orógeno, teniendo su máxima expresión en los complejos metamórficos de Cordillera Darwin, donde alcanza facies de anfibolitas y -localmente- migmatitas (Nelson et al., 1980; Kohn et al., 1993; Maloney et al., 2011), tanto en rocas de basamento como en depósitos de rift del Jurásico Superior (Hervé et al., 2010a). En el sector argentino del cinturón central de los Andes Fueguinos, los grados metamórficos observados son sensiblemente menores. Entre el lago Fagnano y el canal Beagle, las rocas de la Formaciones Lemaire, Yahgán y Beauvoir alcanzan grados de prehnita-pumpellyta o sub- esquistos verdes (Kranck, 1932; Watters, 1965; Bruhn, 1979; Olivero y Martinioni, 1996a). La Formación Lapataia (ubicada al Sudoeste de la zona de estudio de esta tesis, Fig. II.1) tiene el mayor grado metamórfico del sector argentino de Tierra del Fuego, presentando

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Figura I.8. Evolución tectónica (esquemática) de la Cuenca Rocas Verdes (CRV). A. Estadio de cuenca marginal (retroarco). B. Inicio del cierre de la cuenca, hace ca. 100 Ma. C. Obducción e inversión de la CRV. Inicio de la sedimentación en la cuenca de antepaís Austral-Magallanes. Tomado de Klepeis et al. (2010).

asociaciones litológicas con una variedad de protolitos y paragénesis de minerales metamórficos consistentes con un grado de facies de esquistos verdes (Olivero et al., 1997; Cao et al., 2018).

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D2 se caracteriza por la generación de estructuras dúctiles y frágiles/dúctiles, fundamentalmente evidenciadas en corrimientos, antiformas y sinformas de primer orden; además de producir la crenulación y plegamiento localizados de foliaciones y lineaciones formadas durante D1. La orientación de las estructuras, mayormente vergentes al Norte y Noreste sugieren deformación progresiva no-coaxial, con transporte desde el S-SO hacia el N-NE (Bruhn, 1979; Klepeis et al., 2010; Torres Carbonell y Dimieri, 2013). El emplazamiento de láminas de corrimiento correspondientes a D2 produjo el progresivo levantamiento y exhumación que acompañan la retrogresión del metamorfismo (Kohn et al., 1993, 1995). Estructuras de fallamiento y plegamiento relacionadas a esta fase han sido descriptas en detalle por Nelson et al. (1980), Álvarez Marrón et al. (1993), Klepeis (1994), Klepeis et al. (2010) y Betka et al. (2015) en Tierra del Fuego chilena y Chile continental; por Dalziel et al. (1974b) y Dalziel y Palmer (1979) en Isla de los Estados; y por Tanner (1982) y Tanner y Macdonald (1982) en las Islas Georgias del Sur, entre otros autores. En el sector argentino del cinturón central de los Andes Fueguinos, posteriormente a las observaciones fundamentales de Kranck (1932), se destaca el trabajo de Bruhn (1979), primer estudio de geología estructural de cierto detalle en la región comprendida entre el lago Fagnano y el canal Beagle (y que además incluye sectores costeros del Archipiélago Fueguino al Sur del canal). Bruhn identificó estructuras correspondientes a dos fases de deformación (“fábricas andinas de fase principal” -D1- y “fábricas andinas de segunda fase” -D2-), logrando una detallada descripción de su geometría, distribución espacial, y relaciones de corte. Asimismo, interpretó la generación de estructuras de segunda fase como la continuidad de la deformación no-coaxial progresiva durante el cierre de la CRV. Ya en su momento, Bruhn reconoció un vínculo entre la formación de estructuras D2 con la presencia de zonas de falla y contactos entre rocas de diferente reología, observación que reviste particular importancia en la creación de modelos subsiguientes de la cinemática del cierre de la CRV, donde la segunda

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fase se desarrollaría en el cinturón central principalmente asociada al levantamiento de escamas de corrimiento de primer orden, avanzando progresivamente hacia el antepaís (Klepeis, 1994; Rojas y Mpodozis, 2006; Klepeis et al., 2010; Torres Carbonell y Dimieri, 2013; Torres Carbonell et al., 2017a). Los distintos mecanismos asociados a tectónica de corrimientos sugeridos para el período orogénico comprendido desde ca. 80 Ma, responsables del cierre definitivo de la CRV, levantamiento del orógeno Fueguino y transferencia de deformación hacia el ámbito del antepaís (FCPF) son el principal objeto de estudio de esta tesis.

I.2.6 Desarrollo de la Cuenca de antepaís Austral y evolución de la Faja Corrida