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Estimation Methods

Chapter 1 Introduction

1.2 Measurement Error Models for Regression

1.2.2 Estimation Methods

Bogotá parecen un sitio homogéneo de casas elaboradas a mano por sus habitantes, con escaleras y vías interminables pues, por estar ubicados en una loma, se han ido construyendo poco a poco escaleras rudimentarias para facilitar el acceso a estos terrenos tortuosos. Tiempo después de conocer su historia, comprendí que esos conglomerados tienen divisiones, no físicas, sino límites que han determinado sus habitantes de acuerdo con eventos en el tiempo relacionados con los momentos de fundación, con la manera como se fueron ocupando los terrenos e incluso con los nombres que los mismos pobladores les fueron dando.

Esta categoría describe la historia de los barrios que habitan los colaboradores,- generales y claves- junto con las características físicas y geográficas que hacen de este territorio un lugar en el cual los ancianos en situación de discapacidad cuentan con diferentes oportunidades a pesar de la situación de pobreza que los caracteriza, lo cual es otra muestra de la diversidad de situaciones que experimentan.

El sueño de llegar a una nueva ciudad buscando tranquilidad y mejoramiento de las condiciones de vida, se vio interrumpido por las dificultades económicas que tuvieron que afrontar y por la hostilidad de estar en una ciudad que no se encontraba preparada para recibir un gran flujo de pobladores. Así mismo, tuvieron que convivir con esas dificultades y luchar por conseguir trabajo y un lugar donde residir, lo cual implicó colonizar zonas de la ciudad que no estaban pobladas y que no tenían planificación alguna. Esos lugares se constituyeron en zonas marginales ubicadas en los cerros nororientales de la ciudad de Bogotá.

Los barrios mencionados eran en un principio parte de los páramos de San Luis y San Cristóbal, que por siglos fueron un anexo de la hacienda Chapinero. Estas tierras estaban cubiertas de musgos, helechos y otro tipo de vegetación y allí se encontraba una variedad de animales que hacían del lugar un “campo lleno de

tranquilidad”. De acuerdo con la descripción de Chaparro et al.,476 y de los colaboradores del presente estudio, estas eran zonas rurales de la capital que fueron colonizadas, tal vez, por su similitud con los lugares de origen de los nuevos ocupantes.

Los terrenos en los cuales se edificaron los citados barrios tuvieron un uso artesanal. Allí, los miembros de una familia prestante de la época, los Pardo Rubio, se dedicaron a la extracción de barro, insumo para fabricar ladrillos. Los cerros se llenaron de chircales y hornos para esa producción. Algunos de nuestros colaboradores fueron trabajadores de esos chircales (Figura 10).

Posteriormente, hacia el año 1943, los chircales fueron clausurados por constituir un problema ambiental para la ciudad y los terrenos fueron vendidos a muy bajos precios a los obreros de las canteras y chircales que habían aprendido a vivir entre las pendientes y comenzaban a aferrarse a estas tierras. A fin de cuentas, era lo único que podían tener en el mundo para echar raíces con sus hijos y junto a sus antiguos compañeros de labores477 (Figura 11).

Este barrio se formó aproximadamente hace 23 años. Claro, nosotros éramos de otro barrio y trabajamos en los chircales de ladrillo que había en ese tiempo; y de un momento a otro los dueños de los chircales dijeron que iban a acabar eso, empezaron a retirarse. Entonces nosotros quedamos posesionados del barrio y seguimos extendiendo y haciendo lo mejor que podíamos pa´ echar el barrio adelante. (Francisco)

Figura 10. Fotos de los chircales antes de la colonización del sector

476

CHAPARRO, J; MENDOZA, D. y PULIDO, B. Un siglo habitando los cerros, vidas y milagros de vecinos en el cerro del cable. Alcaldía Local y Junta Administrativa Local de Chapinero. Corporación Comunitaria “Raíces”, Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Editorial Auros Copias LTDA. 1997. p. 2, 7.

477 Ibid.

Figura 11. Fotos de los chircales en el proceso de colonización del sector

Fuente: Chaparro, Mendoza y Pulido. Un siglo habitando los cerros. 1997.

Pero el establecerse en estos terrenos no fue tarea fácil. A pesar de que las personas ancianas de este estudio lograron adquirir con gran esfuerzo los lotes para hacer sus casas, estos terrenos no estaban adecuados para el establecimiento de comunidades. Todos los logros de la comunidad en beneficio de sus barrios fueron producto de la labor colaborativa de todos los habitantes,

pues ellos pusieron el trabajo y el dinero para realizar todas las obras478,479. De esta manera, construyeron las calles, el acueducto, los lavaderos comunales (Figura 12), las escuelas, las instalaciones de los servicios de energía eléctrica y el alcantarillado. Igualmente, los terrenos para las primeras escuelas y colegios, así como los terrenos para las calles de los barrios, fueron cedidos por la comunidad480.

478

DUQUE, María et al. El Paraíso: Historias de Trabajo Comunitario. p. 18. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana. 2001

479

CHAPARRO, J; MENDOZA, D. y PULIDO, B. Op. cit., p. 2. 480

Figura 12. Lavaderos comunales en el barrio Paraíso

Tomado de: Archivo proyecto “comprendiendo el cuidado de los ancianos en situación de discapacidad y pobreza”. 2007

Con el tiempo, estos barrios fueron creciendo y fortaleciéndose gracias al trabajo de sus fundadores. De igual forma, al comienzo de los años 70, la ciudad ya era una gran urbe, lo que implicó que las instituciones públicas y privadas reflexionaran ante la necesidad de ampliar la infraestructura vial. En principio como una manera de conectar sectores, de tejer ciudad, pero posteriormente con el fin de servir como detonante en el desarrollo, la ciudad fue moldeada por las vías481. Este proceso de modernización de la ciudad dado por su delimitación con los trazados de las vías, afectó una vez más a las personas vinculadas con este estudio que vivían en esa época en esos barrios y tuvieron que defender la posesión de los terrenos. Finalmente los barrios encajaron dentro de la estructura geográfica y se constituyeron como parte de la ciudad junto con sus habitantes. En la figura 13 se puede observar la organización actual de los barrios de la localidad de Chapinero en Bogotá.

481

Figura 13. Plano de la localidad de Chapinero

Tomado de: Alcaldia Mayor de Bogotá D.C, Secretaria de Hacienda. Recorriendo Chapinero. Diagnostico socioeconómico de las localidades de Bogotá.

Los ancianos de los barrios mencionados tienen ambientes físicos comunes que conforman un terreno tortuoso, con calles empinadas sin pavimentar y caminos improvisados que dificultan el desplazamiento y que, con mayor razón, impiden la movilidad de aquellas personas que se encuentran en situación de discapacidad, quienes deben utilizar distintos dispositivos de ayuda como las sillas de ruedas, los caminadores, las muletas y los bastones (Figuras 14 y 15).

Figura 14. Vías de acceso a los barrios Villa Anita, Paraíso y San Martín

Figura 15. Un sector del Barrio Paraíso

Tomado de: Archivo proyecto “comprendiendo el cuidado de los ancianos en situación de discapacidad y pobreza”. 2007

Ante esas dificultades del terreno, se han generado varias opciones para movilizarse dentro de los barrios y hacia otras partes de la ciudad. Dentro de ellos

es necesario caminar largos trechos y subir extensas escaleras para alcanzar los sitios más apartados. En especial me llamó la atención una ruta de transporte público que, con el nombre de “Transcalero”, recorre los cinco barrios; su destino es la carrera séptima, pasa cada veinte o treinta minutos y pareciera conectar esta microciudad con la gran urbe de Bogotá. Esta fue la forma de transporte que más utilicé durante la investigación junto con la caminata. Otra modalidad de transporte que solo funciona en el barrio Paraíso son los taxis colectivos que hacen carreras con varios pasajeros a la vez y cobran una tarifa por cada persona.

Tal como se describió en apartados anteriores, estos barrios fueron conformados de acuerdo con las necesidades y posibilidades de sus habitantes, en medio de luchas y esfuerzos, dadas las condiciones socioeconómicas e históricas. Por esta razón, una de las cosas que más atrajo mi atención durante los recorridos fue la diversidad de formas de construcción, las cuales no obedecen a una planeación urbanística. Es común, por lo tanto, encontrar grandes diferencias entre unas y otras viviendas, construidas en su mayoría por los propietarios: casas en obra negra, casas en obra gris, casas más o menos terminadas; puertas de hojalata, puertas metálicas o puertas de madera, etcétera.

Algunas de las edificaciones ubicadas cerca a los bosques de los cerros, conservan una estructura de casas rurales, casi veredales, y se observan como el sector económicamente más deprimido. Entre tanto, otras viviendas son de dos pisos, con cocina, comedor, baño y habitaciones. Algo que me causó curiosidad fue el no identificar espacios diseñados para áreas sociales en estas construcciones. El interior en muchas ocasiones es oscuro, estrecho, con escaleras pendientes, sin barandas y con pisos sin acabados. Aunque las viviendas de los participantes tienen los servicios de luz, agua y teléfono, no todas cuentan con servicio de gas. Poseen televisor a blanco y negro, radio transistor y formas alternas de conservación de los alimentos. En unas cuantas hay estufa de leña. En contraste, se pueden encontrar algunas que tienen servicio de gas y estufa, televisor a color, nevera y equipos de sonido. Este panorama muestra la diversidad de oportunidades de los ancianos del estudio.

Aquí en el barrio uno se da cuenta quién está bien, porque tiene sus cositas, la estufa, el televisor y su casita bien arreglada; a otros nos toca ir construyendo poco a poco según como a uno le vayan llegando los centavos. (María Eucaris)

De esta manera, desde la llegada a la ciudad, las familias de estos ancianos experimentaron la dificultad de tener una tierra donde vivir y debieron construir con sus propias manos las viviendas y la estructura misma de los barrios. Pero, además, tuvieron que dar la lucha en defensa tanto de su derecho a habitar esos

terrenos como de la legitimidad de sus posesiones, en la época del encuentro con los procesos de modernización de la ciudad. Todo esto marcó la vida de los pobladores.

En este contexto ambiental físico-geográfico, se generan formas de interacción particulares que actúan como barreras con implicaciones en la toma de decisiones y en la ejecución del cuidado, pues constituyen una fuerte influencia para determinar lo que se puede o no hacer. Esa influencia de los elementos del contexto ambiental en el cuidado será profundizada en el siguiente capítulo.

4.1.4 Viejo, sin plata y sin salud: ¡eso es pobreza! En las actuales

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