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3 Research Methodology

3.7 Ethical Consideration

El amplio interés que el tema de la MEDITACIÓN ha despertado en la actualidad, evidencia UNA NECESIDAD MUNDIAL que exige clara comprensión. Cuando descubrimos una tendencia popular hacia cualquier dirección UNILATERAL constante, podemos con certeza deducir que de ello surgirá algo que la raza necesita en su marcha hacia delante. Lamentablemente la MEDITACIÓN es considerada por quienes la definen superficialmente como un "modo de orar". Sin embargo, se puede demostrar que en la correcta comprensión del proceso de la MEDITACIÓN, y en su acertada adaptación a las necesidades de nuestra civilización moderna, se encontrará la solución de nuestras dificultades PEDAGÓGICAS y el método por el cual será posible llegar a la comprobación de la existencia del ALMA .

En general la MEDITACIÓN es un hábito poco frecuente en el hombre. De vez en cuando, cuando se encuentra en dificultades y tiene problemas que resolver, o cuando sufre, entonces, por lo general, el hombre se CONCENTRA y REFLEXIONA porque necesita encontrar una solución. Pero a esto todavía no se le puede llamar MEDITACIÓN; se trata tan sólo de una reacción instintiva natural frente al peligro o a la desgracia. Sí, en estos momentos, instintivamente, el hombre, que necesita de un refugio, se recoge en sí mismo, e incluso puede ser que empiece a REZAR, dirigiéndose a un Ser al que había descuidado, porque hasta entonces todo marchaba bien. Así pues, ahora se vuelve hacia este SER, le busca, porque recuerda que, cuando era niño, sus padres le habían dicho que era TODOPODEROSO, OMNISCIENTE y AMOROSO; se dirige a ÉL para pedirle ayuda y socorro con la mayor humildad, con un sentimiento poderosísimo. Sí, pero para eso tienen que darse circunstancias excepcionales: un peligro, una guerra, una enfermedad, la muerte... En la vida corriente, cuando están tranquilos y dichosos, los hombres no tienen ningunas ganas de REZAR o de MEDITAR, y no consideran en absoluto este ejercicio como necesario e indispensable; ni siquiera ven su utilidad. Cuando todo va bien piensan que no tienen por qué perder el tiempo en las regiones vagas y nebulosas de la MEDITACIÓN. Pero cuando sobrevienen las desgracias, cuando arrecian las grandes dificultades, cuando se dan cuanta de que nada de lo que es concreto y material puede ayudarles, entonces buscan internamente un apoyo, un socorro, una protección en las REGIONES CELESTIALES: Eso está bien, pero hubieran encontrado más fácilmente este apoyo si no hubiesen esperado el advenimiento de circunstancias excepcionales para recurrir al CIELO, si hubiesen aprendido a hacer de la MEDITACIÓN una práctica cotidiana.

Naturalmente, no hay que hacerse muchas ilusiones, porque es muy difícil meditar. Mientras estemos comprometidos en ocupaciones prosaicas o sumergidos en las pasiones, no podemos meditar. HAY QUE TRATAR DE LIBERARSE INTERIORMENTE PARA PODER PROYECTAR EL PENSAMIENTO HASTA LO ETERNO. Hay algunos individuos que meditan durante años, pero perdían el tiempo o incluso se desequilibraban, porque NO SABÍAN, o no querían saber, que para MEDITAR hay que cumplir ciertos requisitos. Mientras no seamos libres interiormente, no podemos meditar. Pero, ¡cuántos especulan, roban, beben, o se acuestan con cualquiera, y después... ((MEDITAN)) !No!, así no es posible meditar, porque estas personas retienen el pensamiento en las Regiones Inferiores, y la naturaleza de estas actividades no lo permiten. Sabemos que la MEDITACIÓN se está poniendo de moda, pero esto es un dato que a veces puede ser preocupante, porque únicamente vemos a uno cuantos pobres desgraciados que se están aventurando en un terreno que no conocen. ¿Cómo queremos MEDITAR si no tenemos un IDEAL ELEVADO que nos libere de nuestros caprichos, desenfrenos, veleidades, deseos, y nos conduzca hasta el Cielo? No podemos MEDITAR si no hemos vencido ciertas debilidades, si no hemos comprendido determinadas VERDADES; y no sólo no podemos, sino que aún es peligroso intentarlo.

Algunos cierran los ojos o adoptan determinadas posturas, pero, ¿qué suceden interiormente? ¿Dónde están? Sólo Dios lo sabe. Si entramos en su cabeza para ver lo que pasa, veremos que los pobres ¡están durmiendo! En eso consiste la meditación profunda... Por lo demás, actualmente, ¡se han llegado a realizar demostraciones públicas de meditación! Eso es ridículo. ¿Qué meditación puede realizarse ante un público? En realidad, sí es posible hacerlo; pero hay que estar muy avanzado, muy liberado para ser capaz de meditar en cualquier lugar y en cualquier momento, puesto que el ESPÍRITU está continuamente conectado con el Mundo Divino. Pero tener ese AMOR para con el Mundo Divino presupone una evolución excepcional, y éste no es el caso de los que hacen estas demostraciones de meditación. La MEDITACIÓN no es un ejercicio tan sencillo como se imagina la gente, hay que estar muy avanzado para meditar y, sobre todo, hay que tener un AMOR formidable para con el Mundo Divino. De ser así, sin que nos tengamos que

esforzar, nuestro pensamiento ya está CONCENTRADO, y aunque no queramos, MEDITAMOS; nuestro pensamiento está tan liberado que puede hacer su trabajo independientemente de nosotros.

Algunos dicen: "Desde hace años trato de meditar, pero mi cerebro se bloquea y no consigo nada." ¿Por qué? Porque no han comprendido que cada momento de su vida no está aislado, sino que está conectado con todos los momentos que le preceden, con lo que se llama el pasado. No han comprendido que su pasado les entorpece, les estorba, y como quieren meditar a pesar de todo, FUERZAN SU CEREBRO, y entonces éste se BLOQUEA. No hay nada que hacer... No se les ha ocurrido decirse: "Quiero meditar, así que debo preparar mi cerebro y mi organismo; debo ponerlo todo a punto para tener la posibilidad de trabajar correctamente." Supongamos que hayamos discutido con alguien. A la mañana siguiente, cuando queremos MEDITAR, este recuerdo nos persigue, y no dejamos de pensar: "¡Ah! Me ha dicho esto o aquello... si le encuentro, ¡va a pasar un mal rato!" Y éste es el tema alrededor del cual va a girar la meditación. ¡Un barullo un caos!. En vez de elevarse hasta las Regiones Divinas, cada cual remueve todo lo que ha vivido en el pasado, y éste pasa una y otra vez... un verdadero cortijo de rostros y de acontecimientos que se van presentando, con lo cual resulta imposible salirse del atolladero. La misma historia se repite durante años, y así, evidentemente, no se obtienen resultados positivos. El hombre puede llegar a ser todopoderoso, pero únicamente si sabe un cierto número de cosas y, en particular, que cada momento de la existencia está conectado con los que le preceden. Esto es lo que quería decir JESÚS cuando aconsejaba no preocuparse por el mañana. Sí, porque si ordenáis vuestra vida hoy, el mañana os encontrará libres: podréis disponer de vosotros cuando queráis y concentrar vuestro pensamiento en el tema que deseéis, porque lo habréis arreglado todo el día anterior. Mientras que si no habéis arreglado nada, al día siguiente os encontráis con obstáculos, debéis afanaros a diestra y siniestra para remediar las lagunas y los errores del pasado y no sois libres para trabajar en el presente ni para crear el futuro.

Debemos, pues, prepararnos de antemano, y cuando seamos libres en nuestro cuerpo, en nuestros pensamientos y en nuestros sentimientos, cuando hayamos escapado, por fin, de esta prisión que es la vida cotidiana, empezaremos a elevarnos internamente: Sentiremos que existe una nueva vida, vasta, amplia, profunda; y nos sentiremos tan dilatados, tan extasiados, que nos elevaremos hasta otra Región... Una Región que, en realidad, está DENTRO DE NOSOTROS: sí, esta Vida Divina FLUYE dentro de nosotros. Y entonces, por fin, llegamos a vivir, por un momento, la verdadera vida. Así es como el Mundo Divino empieza a despertarse en nosotros, y luego ya no podemos olvidarlo; tenemos la certeza de que el Alma es una REALIDAD, de que el Mundo Divino existe y de que está poblado por innumerables criaturas. ¿Por qué esta certeza? Porque habremos logrado desencadenar unas fuerzas todavía desconocidas, unas fuerzas mucho más poderosas y benéficas, mientras que antes estábamos atrapados en un engranaje de fuerzas hostiles que nos carcomían hasta aniquilarnos.

“ Esto Es Lo Que Los Iniciados Saben Y Nos Han Enseñado Siempre. La Meditación Es Una Cuestión Psicológica, Filosófica, Espiritual, Un Acto Cósmico De La Mayor Importancia. Y Una Vez Que El Discípulo Ha Paladeado El Sabor De Este Mundo

Superior, Su Convicción Se Refuerza Y Siente Que Sus Facultades Empiezan A Obedecerle”.

Diferencia Básica Entre La "Oración" y la "Meditación".

Será útil establecer con claridad la meta definitiva que persigue el hombre culto cuando empieza a practicar la meditación y diferenciar entre la meditación y lo que el cristiano llama plegaria. Es esencial tener una idea clara de estos puntos, si queremos progresar en forma práctica, pues la tarea del investigador es ardua; necesita algo más que un entusiasmo pasajero y un esfuerzo momentáneo, para dominar esta ciencia y aplicar eficazmente su técnica. Vamos a considerar primeramente el último de los dos puntos mencionados y compararemos los métodos de la plegaria y de la meditación. La oración puede describirse, quizás, con los versos de J. Montgomery :

“ Plegaria es el sincero deseo del alma, expresado o inexpresado, el movimiento del fuego oculto, que se estremece en el pecho.”

Expone la idea del deseo y del requerimiento; la fuente del deseo es el corazón. Pero debe tenerse en cuenta que el deseo del corazón puede ser la adquisición de algo que la personalidad ambiciona, o las posesiones trascendentales y celestiales que el alma anhela. Sea lo que fuere, la idea básica es demandar lo que se desea, y así entra el factor anticipación, y también algo se adquiere finalmente, si la fe del peticionante

es suficientemente intensa. La

meditación difiere de la oración en que es, ante todo una orientación de la mente , orientación que produce comprensión y reconocimiento, y se convierte en conocimiento formulado. Existe una gran confusión en la mayoría de las personas sobre esta diferencia. Bianco de Siena hablaba realmente de meditación, cuando dijo:

"¿Qué es la oración, sino la elevación de la mente directamente a Dios?".

Las personas polarizadas en su naturaleza de deseos, siendo predominantemente de tendencia mística, demandan lo que necesitan, se esfuerzan por adquirir en la plegaria virtudes largo tiempo anheladas; ruegan a la Deidad que los escuche y mitigue sus dificultades; interceden por sus seres queridos y quienes los rodean; importunan a los cielos por las posesiones materiales o espirituales, que consideran esenciales para su felicidad. Aspiran y ansían cualidades, circunstancias y factores condicionantes, que simplifiquen sus vidas o los liberen, para alcanzar lo que creen ser la libertad para una mayor utilidad; agonizan orando, para obtener alivio en sus enfermedades y padecimientos, y tratan de que Dios responda a su demanda mediante alguna revelación. Pero este pedir, demandar y esperar, son las principales características de la oración, predominando el deseo e implicando el corazón. La naturaleza emocional y la parte sensoria del hombre busca lo que necesita, y el campo de las necesidades es grande y real; el acercamiento se hace por medio del corazón.

La meditación lleva el trabajo hasta el reino mental; el deseo cede su lugar al trabajo práctico de preparación para el conocimiento divino, de manera que el hombre que inició su larga carrera y experiencias de la vida con el deseo como cualidad básica, y alcanzó el estado de adoración de la Realidad divina tenuemente percibida, pasa ahora del mundo místico al del intelecto, al de la razón y de la eventual comprensión.

El hombre que ha llegado a identificarse con el CORAZÓN de la Divinidad es un Verdadero MÍSTICO, este grado dentro de la evolución del ser humano es un estadio INTERMEDIO. Si desea seguir evolucionando, inevitablemente, ha de convertirse en OCULTISTA o CONOCEDOR y, no solamente identificarse con el Corazón Divino, sino también como lo hace el OCULTISTA con la MENTE DEL CREADOR y participar conscientemente en Su Obra. Sin embargo, hay que decir que nadie puede alcanzar el grado de Ocultista a no ser que haya superado y sintetizado en su interior el estadio del Místico. Los dos se expresan de la siguiente manera:

- EL MÍSTICO está polarizado en su naturaleza Emocional Superior (corazón).

- EL OCULTISTA se polariza en la CABEZA y utiliza el Corazón de la MENTE.

- EL MÍSTICO utiliza la ORACIÓN para su desenvolvimiento, mientras que el OCULTISTA utiliza la MEDITACIÓN CREADORA con el propósito de ser un SERVIDOR eficaz en manos de Dios.

- EL MÍSTICO puede alcanzar cierto grado de INICIACIÓN, pero a no ser que se transmute en OCULTISTA no podrá llegar a ser un MAESTRO DE SABIDURÍA, ya que éste utiliza tanto el corazón como la mente integrada.

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