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Chapter Five: Research design

5.5 Ethical considerations

Las zonas deforestadas por un periodo de 20 años desde 1985-2005 (ver mapa 22) ha ido en aumento, se estima que representa mas del 30% de la

superficie del estado y esta ha ocurrido en áreas aledañas a los limites de la mancha urbana. Esto es que, áreas de vegetación natural han sido deforestados por el aumento de la población que requiere cada vez más de viviendas y servicios públicos y por el cambio de uso del suelo. Se estima que un 10% de la superficie estatal ha cambiado su uso como nuevas áreas de urbanización (ver mapa 25 en anexos)

El cambio de uso de suelo por actividades agrícolas y pecuarias lo cual representa casi un 20% de la superficie municipal. Aunque hay que considerar que también se ha trabajado para mitigar ese daño, a lo cual se ha reforestado casi un 25% de la superficie estatal en este lapso de tiempo (ver mapa 25 en anexos).

5.6.2. Contaminación

a) Contaminación del agua

En el municipio de Mérida, en la mayoría de los domicilios el efluente doméstico es descargado al subsuelo por medio de tanques sépticos y en algunos lugares se utilizan pozos someros abandonados (ejemplo: centro de la ciudad de Mérida), ya que no sé cuenta con un sistema de drenaje sanitario.

El agua pluvial de los principales centros urbanos del municipio es vertida al acuífero por medio de pozos de absorción de 15-18 m de profundidad, que se ubican en las intersecciones de las calles; haciendo así que los índices de contaminación se incrementen lentamente debido al alto crecimiento urbano, principalmente en la ciudad de Mérida.

Las aguas de desecho de las industrias y los hospitales son descargas al acuífero por medio de pozos profundos. Estas aguas algunas veces son inyectadas sin tratamiento apropiado a los pozos y algunas veces utilizan cuevas y

cenotes abandonados, para depositar sus aguas sin tratamiento; estas descargas en la mayoría de los casos contienen residuos tóxicos peligrosos.

Por lo que el subsuelo de las áreas urbanas se encuentra sujeto a una carga muy pesada de solutos (organismos microbiológicos) y de substancias tóxicas. La presencia de los contaminantes en el sistema subterráneo resulta un peligro potencial a la salud humana y al medio ambiente, dado que el agua subterránea es el único medio de abastecimiento de agua potable en el municipio.

En los últimos años se han identificado cambios en la calidad del agua subterránea subyacente al municipio, en especial en la ciudad de Mérida; según análisis de muestras de agua en la zona profunda del acuífero se presentan valores relativamente altos; los cuales nos indican que posiblemente la contaminación ya este llegando a esa zona.

El estudio diagnostico y pronostico de la calidad del agua en la parte del acuífero que subyace al área metropolitana de la ciudad de Mérida (CNA, 1992), mostró que los parámetros que rebasan las normas y criterios de calidad, por tanto considerados como críticos, así como por la frecuencia con que fueron encontrados son: DQO, coliformes (totales y fecales), nitratos y los metales pesados (cromo, cadmio, plomo y fierro). También se presentaron otras concentraciones fuera de norma como: cloruros, detergentes, sulfatos y dureza; sin embargo, son casos muy aislados y no representan la calidad global del acuífero.

De acuerdo a los datos obtenidos en estudios realizados el comportamiento de los contaminantes en el sistema subterráneo indica que existe una dispersión muy importante, de tal manera que el acuífero se comporta como un cuerpo superficial. Resultando así que el principal problema que se tiene en el municipio y

en especial en la ciudad de Mérida, es el entender la circulación de los solutos en el agua subterránea, debido a las características tan particulares que presenta el subsuelo (cárstico), ya que existen muchas fisuras y conductos de disolución, lo que permite el libre paso de los solutos al agua; representando un problema al tratar de entender la circulación de los contaminantes en el medio y más cuando se trata de realizar un modelo de transporte de solutos.

A continuación se mencionarán algunos de los problemas que se han detectado en el Estado y que han venido a incrementar la degradación de la calidad del agua:

Vulnerabilidad del acuífero

La parte del acuífero que subyace al municipio es altamente vulnerable a la contaminación debido a las características de la estructura geológica, de la geomorfología e hidrología, la climatología, los usos del suelo y del agua, y la condición económica los cuales condicionan los escenarios de peligro y los riesgos a que está sometido el acuífero.

Esta alta vulnerabilidad es debida a la poca profundidad del manto freático, al gran fracturamiento, a los conductos de disolución y a la gran cantidad de conductos verticales, que le determinan una gran conductividad hidráulica al subsuelo; lo cual facilita la entrada de contaminantes y su rápida propagación por el medio geológico, sin dar tiempo para que se realicen procesos de atenuación como físicos, químicos y biológicos.

Bancos de materiales pétreos que afloran el manto freático o sascaberas, utilizados como sumideros o tiraderos de basura.

En el municipio existen varios bancos de material abandonados, que fueron explotados hasta algunos metros por debajo del nivel freático. Estos bancos de material al ser abandonados, son convertidos en tiraderos de basura o como recolectores de aguas residuales, provocando diversos tipos de contaminación; además de presentar alteraciones al paisaje; convirtiéndose así en una fuente de contaminación directa y constante al acuífero.

Un ejemplo de este problema es el caso del parque recreativo ubicado al oriente de Mérida llamado “Acuaparque”, el cuál fue un banco de materiales donde extrajeron rocas por debajo del nivel freático y que después de estar abandonado muchos años se rehabilito como parque. Pero debido a que alrededor construyeron casa de interés social, las cuales cuentan con fosas sépticas que descargan sus aguas al pozo arenero, han ocasionado que la parte del cuerpo de agua que aflora en el parque se encuentre directamente expuesta a la contaminación de las fosas sépticas.

Estudios realizados por la Facultad de Ingeniería de la UADY determinaron que el agua existente en el lugar se encuentra contaminada por la infiltración de las fosas sépticas cercanas al lugar y por el agua del escurrimiento superficial de las áreas circunvecinas al área del Acuaparque en época de lluvias, las cuales arrastran todas substancias que se encuentren en la superficie del terreno hacia el cuerpo de agua, incrementando así la contaminación del agua subterránea.

Fecalismo al aire libre en el medio rural.

En la zona rural del municipio es muy común el fecalismo al aire libre, debido a que una parte de la población no cuenta con baño o sanitario para realizar sus necesidades fisiológicas, ocasionando así que las realicen en los traspatios. Resultando así una fuente de contaminación muy importante; debido a que en época de lluvias se arrastra todo tipo de sustancia que se encuentre en la

superficie; haciendo así hace que todos los desechos orgánicos se infiltren al subsuelo produciendo contaminación bacteriológica principalmente por coliformes fecales y totales y por nitratos.

Estudios realizados en el estado han demostrado que esta situación prevalece en el agua subterránea, tanto en zonas rurales (Vázquez et al., 1997; Méndez et al., 1997), como en la zona urbana (BGS et al., 1995) y que se tienen valores de coliformes fecales y totales muy altos en la parte somera del acuífero y algunos pozos profundos que sirven de abastecimiento a la población presentan valores que rebasan el límite permisible por la NOM-127-SSA1-1994.

Infiltración en Pozos Pluviales.

Debido a que en el municipio no se cuenta con drenaje pluvial, la principal ciudad del municipio (Mérida) desaloja sus aguas pluviales sin algún tratamiento alguno por medio de pozos ubicados en los cruces de las calles, que tienen una profundidad entre 12 y 18 m; los cuales en época de lluvias captan todos los residuos que son vertidos en las calles, lo que ha ocasionado que el subsuelo sea sometido a una fuerte carga contaminante generada por diversas substancias que son vertidas a las calles.

Produciendo así una fuerte degradación de la calidad del agua subterránea en las zonas urbanas como lo demuestra el estudio realizado en Mérida (Graniel et al, 1999), donde se encontró que la parte superior del acuífero se encuentra fuertemente contaminada; debido en parte por los pozos pluviales.

Carencia o insuficiente tratamiento para las aguas residuales de la industria. De acuerdo al Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM) y el banco de datos de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación

(CANACINTRA), en el estado de Yucatán, existen en global 19,053 empresas entre los tres sectores primarios Industria, Comercio y Servicios; y en la ciudad de Mérida se encuentran 12,700 empresas, Además se tiene que de las 1,359 industrias 59 se encuentran localizadas en la Ciudad Industrial “Felipe Carrillo Puerto”, lo que representa 4.3% de las industrias en la localidad, pero como dato importante, este 4% de acuerdo a su número de empleados y el nivel de facturación, son clasificadas como medianas y grandes empresas.

Las descargas industriales y hospitalarias se vierten al subsuelo por medio de la inyección de sus efluentes a pozos profundos; estas descargas en la mayoría de los casos contienen residuos tóxicos peligrosos, que algunas veces son inyectados sin tratamiento apropiado a cuevas y cenotes abandonados; por lo que el subsuelo de las áreas urbanas se encuentra sujeto a una carga muy pesada de solutos y organismos microbiológicos, así como de substancias tóxicas. La presencia de contaminantes en el sistema subterráneo resulta un peligro potencial a la salud humana y al ambiente, debido que el agua subterránea es el principal medio de abastecimiento de agua potable en el estado (BGS, 1995; Graniel y Gómez, 1997; Graniel et al (a), 1999).

Uno de los grandes problemas que se presentan con las aguas residuales de las industrias, es que en ellas se vierten diversos tipos de substancias, que al circular por el subsuelo se mezclan entre sí, incrementando así el grado de complejidad de la contaminación.

En el estado y especialmente en Mérida, donde se encuentran establecidas la mayor parte de las industrias del estado, no se cuenta con un programa de monitoreo y no sean realizados estudios que indiquen el grado y tipo de contaminación del agua subterránea.

Estudios realizados a partir de la década de setenta, identificaron cambios en la calidad del agua subterránea subyacente a la Península de Yucatán, en especial la ciudad de Mérida; según análisis de muestras de agua realizadas a pozos someros y profundos, localizados estratégicamente en una red de monitoreo que abarca la zona urbana y sus alrededores; nos indican que de acuerdo a las configuraciones obtenidas de los parámetros hasta ahora analizados. En general la parte superior del acuífero se encuentra contaminada y que en algunos puntos de la zona profunda se presentan valores relativamente altos, los cuales nos indica que posiblemente la contaminación ya este llegando a esa zona, aunque esa contaminación sea puntual hay que poner mucha atención a esa situación, ya que debido a nuestro tipo de subsuelo, nos encontramos sujetos a una carga muy pesada de organismos microbiológicos y de sustancias tóxicas, los cuales en un momento dado podría llegar a contaminar la parte profunda del acuífero.

El comportamiento de los contaminantes en el sistema subterráneo indica que existe una dispersión muy importante, de tal manera que el acuífero se comporta como un cuerpo superficial. Resultando así que el problema principal en la Península de Yucatán es entender la circulación de los contaminantes en el agua, esto debido a las características tan particulares del subsuelo (medio cárstico).

El subsuelo de las áreas urbanas entonces esta sujeto a una carga muy pesada de organismos microbiológicos y de substancias tóxicas. La presencia de los contaminantes en el sistema subterráneo resulta un peligro potencial a la salud humana (y al medio ambiente), dado que el agua subterránea es el único medio de abastecimiento de agua potable.

Muchas industrias del estado carecen de algún sistema de tratamiento de sus aguas residuales; las cuales son vertidas al subsuelo en forma directa o por medio de pozos mal construidos o mal diseñados y, muchas veces utilizan pozos someros o cenotes para verter sus residuos sin algún tratamiento. Esta práctica inadecuada de verter sus aguas residuales directamente al acuífero ocasiona una fuente de contaminación al acuífero.

Los procesos industriales a los que se somete el agua, modifican de manera considerable las propiedades de la misma y es desechada con una calidad menor que la original, muchas de las veces sin tratamiento alguno. Ante esta situación, es urgente que se establezca una red de monitoreo de la calidad del agua subterránea en nuestro estado, que nos permita saber que parámetros físicos, químicos y biológicos se están incrementando, cuales son las posibles fuentes de contaminación y establecer las zonas más contaminadas.

Fosas sépticas con baja eficiencia (alrededor de 130,000 en Mérida, con descargas al acuífero.

Debido a la falta de un sistema de drenaje y de sistemas de tratamiento de aguas residuales domésticas, en el municipio se utilizan como método de tratamiento las fosas sépticas. Muchas de estás trabajan con baja eficiencia, ya que descargan sus aguas de tratamiento a los pozos areneros que se encuentran a 1 o 1.5 sobre el nivel freático, que por infiltración todas las substancias llegan al acuífero rápidamente.

Debido a las características hidrogeológicas que presenta el subsuelo del municipio, se ha detectado que existe un alto grado de contaminación de tipo orgánica bacteriana e industrial en el acuífero, principalmente en la parte que subyace a la ciudad de Mérida, donde solo 8 colonias cuentan con sistema de drenaje o mejor llamado alcantarillado, las cuales se localizan principalmente al

norte de la ciudad, portando aguas negras directamente a una red de atarjeas que descargan en cárcamos de bombeo y de ahí a pozos de absorción. Se ha observado que la mayoría de las plantas de tratamiento son deficientes por falta de mantenimiento y ello aunado a la poca pendiente del terreno, ocasiona frecuentes taponamientos y asolvamientos, además de que las descargas se llevan a efecto sin tratamiento previo. En los años ochenta se construyó en la porción poniente de Mérida un colector principal de 2.44 m a 2.13 m de diámetro, con una longitud de 6 Km. el cual no se puso en operación por falta de un vertido final.

La construcción y operación de un sistema eficiente de drenaje y alcantarillado sanitario, se ve dificultada por las condiciones geológicas del subsuelo. El acuífero actualmente recibe las descargas de aguas residuales a través de pozos de absorción, pluviales y fosas sépticas, aunado a la infiltración de lixiviados, que lo contaminan y condicionan su aprovechamiento.

Toda esta problemática que actualmente tiene el municipio de Mérida en cuestión de contaminación del agua y principalmente del manto freático se representa en el mapa 23 de los anexos, en donde se obtuvo en base al sistema de información geográfica (SIG) que en toda la parte del manto acuífero de la superficie del municipio esta contaminado en los primeros 10 metros de profundidad (mapa 23). Esto nos da la idea de la magnitud del problema y de que es urgente tomar medidas para mitigar este daño y no acrecentar otros problemas que pudieran surgir ante esta situación.