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4 Methods

4.7 Qualitative methods

4.7.8 Ethics and permissions

pagana de la

reconstrucción y

reclama avances

en las

negociaciones y

un mayor

protagonismo

En este contexto las relaciones de Israel con la UE son especialmen- te relevantes. Si bien son socios económicos de primer orden y están unidos por un privilegiado acuerdo de asociación, Israel ha buscado siempre apartar a Bruselas del proceso de paz en favor de Washington. Europa ha sido el payerdel proceso de Oslo y Estados Unidos el player. A pesar de la disparidad de posiciones de sus miembros, hoy la Unión Europea no sólo está frustrada con Israel sino que desconfía. La UE está cansada de ser la pagana de la recons- trucción y reclama avances en las negociaciones y un mayor prota- gonismo. De las tímidas críticas y las condenas ha ido pasando lentamente a asumir algunas medidas de presión a Israel: clarifican- do la exclusión de los asentamientos de la asociación1, establecien-

do un mayor control sobre productos de los asentamientos en el mercado europeo o señalando la existencia de “líneas rojas” que pue- den condicionar las relaciones. El discurso oficial israelí, presentán- dose como país democrático y por ello como víctima de sus vecinos, legitimado a defenderse por cualquier medio, así como su virulento rechazo a cualquier condición impuesta desde fuera y “que hace el juego a los terroristas palestinos” resulta más difícil de aceptar que en el pasado. Muy relevante y novedoso ha sido un hecho reciente. A mediados de noviembre trascendió que el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) había distribuido entre los miembros de la UE un documento confidencial en el que se barajaban posibles sancio- nes a Israel ante las medidas que despliega en Cisjordania y que hacen peligrar una solución basada en dos Estados (Ravid, 2014). Por sus actos Israel corre el riesgo de convertirse en un “país paria, aislado y apestado internacionalmente” (Torreblanca, 2014).

El ataque a Gaza, ilustración de la incapacidad israelí

En julio de 2014, Israel llevó a cabo una nueva operación militar de envergadura sobre Gaza, denominada Margen Protector. La ofensiva se inició en Cisjordania con acciones contra militantes de Hamas a los pocos días del acuerdo de reunificación palestina. Esto generó una espiral de violencia en la que tuvieron lugar el asesinato de tres colonos a manos de miembros del clan Qawasameh ligado a Hamas en Hebrón, seguido del de un adolescente palestino en Jerusalén, la represión de manifestaciones y un repunte del lanzamiento de pro- yectiles desde Gaza. Finalmente la respuesta militar de envergadura se centró en Gaza. Su objetivo declarado fue acabar con los respon- sables de los ataques con cohetes y dar un golpe definitivo a Hamas para que interrumpiera el trasiego a través de los túneles que conec-

1 Directrices sobre el derecho de las entidades israelíes y sus actividades en los territorios ocupados por Israel des- de junio de 1967 a optar a las subvenciones, premios e instrumentos financieros financiados por la UE a partir de 2014. Diario Oficial de la Unión Europea (2013/C 205/05)

taban Gaza y Egipto. Pero quedó claro que la respuesta militar fue la salida israelí de un impassepolítico, su incapacidad de mover ficha en las negociaciones y ante la iniciativa palestina de reunificación. Como es habitual alimentar la espiral de violencia, en vez de conte- nerla, proporcionó argumentos para desplegar la respuesta militar. Desde 2007, la Franja de Gaza está cercada y sujeta a un aislamien- to severo impuesto por Israel y Egipto, con la complicidad de comu- nidad internacional que no reconoce a la autoridad política local y le priva de ayuda. Han sido siete años de castigo colectivo a toda la población. Desde Israel apenas entran unos pocos suministros y energía. Gaza asediada sobrevive fundamentalmente de la ayuda humanitaria, canalizada por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) y otras agencias, de un poco de producción local, de las remesas de los emigrantes y del contraban- do con Egipto. Este bloqueo ha tenido un impacto terrible sobre la población en materia de sanidad, acceso al agua potable y nutrición, provocando un número indefinido de víctimas mes a mes. Gaza se ha convertido en una cárcel, olvidada por todos, donde los campesi- nos son tiroteados cuando se acercan a la valla fronteriza o cuando los pescadores se adentran en el mar. En 2012, Naciones Unidas ya alertó que en tales condiciones, en 2020 y con más de dos millones de habitantes —la mitad de los cuales menores de 17 años—, Gaza sería un lugar invivible.

Desde la retirada israelí de la Franja de Gaza en 2005, no han cesa- do las incursiones militares a modo de castigo por el lanzamiento de cohetes o con el objeto de alcanzar ciertos líderes políticos. Además a finales de 2008 y en 2012, Israel lanzó dos grandes operaciones que provocaron cuantiosas víctimas y destrucción material. La del verano de 2014 ha resultado devastadora. La acción de la aviación y de los misiles israelíes, junto con las incursiones de unidades de sol- dados a pie, durante 50 días, dañaron gravemente varias localidades (Rafah, Khan Yunes, Beit Hanoun) y literalmente arrasaron otras (Al- Shejaiya, Khuza’a). Según fuentes palestinas murieron más de 2.180 personas, la mayor parte civiles, de los cuales 516 eran menores; los heridos fueron más de 11.000; hubo decenas de miles de desplaza- dos internos y 110.000 perdieron sus viviendas. Se alcanzaron nive- les nunca vistos de destrucción de infraestructuras civiles vitales y de instalaciones sanitarias y educativas, incluidas las de la UNRWA. Del lado israelí, hubo cinco víctimas civiles y 66 soldados.

Israel optó por el uso desproporcionado de su fuerza. Demostró con ostentación su capacidad de golpear con extrema contundencia y logró su objetivo de inhabilitar la infraestructura de los grupos arma- dos y del contrabando. Por su parte Hamas y demás grupos armados resistieron en la medida de sus posibilidades y golpearon al invasor, pero tuvieron fuertes pérdidas. Lo incuestionable es que la población

El Gobierno

israelí demuestra