Chapter 2: Bottom-up methodological insights into the process of accessing EU funding
2.3. Ethics as a process
Para la realización de la presente pasantía se retomó un enfoque cualitativo,
caracterizado por estudiar la realidad del contexto y los fenómenos que suceden allí desde aspectos descriptivos, conceptos y comprensiones que parten de datos y teorías, de
interacciones y experiencias con ese contexto natural, específicamente con una población particular, en este caso, los niños y las niñas del grado 401(2017) y 503 (2018) de la Sede A del Colegio Julio Garavito Armero JM.
Del mismo modo, este enfoque nos da la posibilidad de apropiarnos de los
conocimientos que nos ofrece la vida cotidiana, en este sentido Bonilla y Rodríguez (1997) afirman que “El método cualitativo no parte de supuestos derivados teóricamente, sino que busca conceptualizar sobre la realidad con base en el comportamiento, los conocimientos, las actitudes y los valores que guían el comportamiento de las personas estudiadas” (p.47).
Trabajamos la etnografía escolar desde los planteamientos de Woods (1987), teniendo presente el rol del maestro dentro de la escuela, cuando se asume como un maestro investigativo, éste participa dentro del mismo grupo al cual investiga y es observado, aquí es fundamental que el maestro tenga la capacidad de entender las diferentes realidades que se presentan en sus estudiantes, sin perder de alguna manera la objetividad en sus procesos de reflexión y análisis. La etnografía y el ámbito pedagógico tienen una relación en
“la comprensión de la especie humana, de cómo vive la gente, cómo se comporta, qué le motiva, cómo se relacionan los individuos entre sí, las reglas –en gran parte implícitas- que rigen su conducta, los significados de las formas simbólicas tales como el lenguaje, la apariencia, la conducta” (Woods, 1987, p. 24)
Asimismo, también trabajamos la Investigación Acción en Educación (IAE), la cual es definida por Elliott (2000) como “un estudio de una situación social con el fin de mejorar la calidad de la acción dentro de la misma”. De este modo, entiende la IAE como una reflexión de las acciones humanas y las situaciones sociales vividas por los profesores y las profesoras que tiene como objetivo ampliar la comprensión de los mismos de sus problemas prácticos. Las acciones se dirigen a modificar la si-tuación una vez que se logre una comprensión más profunda de los problemas.
También tomamos algunas de las herramientas que ofrece la Investigación en Acción Participación, pues el desarrollo de la misma ha demostrado que a través de ella se pueden realizar procesos de aprendizaje significativo, “haciendo de la investigación una constante acción creadora tanto para los investigadores como para los actores sociales.” Calderón y López (s.f., p. 3)
En el caso particular de nuestro trabajo, que se enfoca a nivel macro en la construcción de una conciencia ambiental en los niños y las niñas, por medio de las Artes de la Madre Tierra y la agricultura urbana, esta es una modalidad que les posibilita ser partícipes del
proceso de investigación, e involucrarse como agentes de cambio en las problemáticas educativas que hemos planteado en esta pasantía.
Consideramos pertinentes para el desarrollo del proyecto los siguientes instrumentos: Diarios de campo, observaciones, registro fotográfico, audiovisual y de audio, diálogos grupos focales y análisis de datos.
Para el desarrollo de este proceso de pasantía, de manera general, los participantes, en el año 2017, fueron 31 niños y niñas del curso 401 del Colegio Julio Garavito Armero, 17 niños y 14 niñas entre los 8 a 10 años de edad, descritos más detalladamente en el apartado de población. Además de ello participó la profesora titular del curso 402 Agatha Ruíz, quien, por las dinámicas de rotación del colegio, nos acompañó en el espacio de tiempo destinado para llevar a cabo el proyecto, durante dicho año.
Para el año 2018, contamos con 32 niños y niñas de entre 9 a 11 años de edad y la profesora titular del curso 503, Rosalba Orobajo Ramírez, quien a la vez es profesora de Ciencias Naturales y, por ende, apoyó de cerca la etapa final del proyecto. Y nosotras, María Angélica Flórez Trujillo y Catalina Andrea García Pinilla, como pasantes e investigadoras, que planteamos la metodología del proyecto y lo dirigimos sesión a sesión en la institución.
Cabe aclarar que para el 2018 por las dinámicas institucionales no se trabajó con exactamente la misma población que para el 2017, sin embargo, había aproximadamente un 70% de niños y niñas que ya conocían el proyecto. En este sentido, fue clave al inicio de las sesiones en el año 2018 presentar nuevamente el proyecto y realizar un empalme con los niños y niñas que lo desconocían totalmente; este proceso de empalme fue un rápido proceso gracias al diálogo que se presentó entre los mismos niños y niñas.
Desde el comienzo del proyecto se trabajó por equipos o grupos de trabajo, estos grupos fueron conformados por nosotras pues consideramos que durante los procesos
y porque esto permite que los procesos sean acompañados no solamente por la docente en formación o en este caso pasante, sino también por los compañeros, lo que enriquece mucho más el proceso, y es necesario para trabajar en la conciencia ambiental, pues le posibilita entender a los niños y las niñas la dependencia y la responsabilidad que se tiene con los otros, lo que se traspone a la dependencia y responsabilidad que como seres humanos se tiene con la Madre Tierra.
Además, se evitó la conformación de grupos por parte de ellos y ellas mismas pudiendo dar lugar a preferencias de amistades y posiblemente a indisciplina durante las sesiones, también se hizo de esta manera, por recomendación de la profesora titular al respecto. Aunque al comienzo había niños y niñas inconformes con sus grupos porque
algunos compañeros no trabajaban o por el hecho de que no tenían afinidad entre ellos, con el paso del tiempo, sesión a sesión fueron resolviendo esos inconvenientes, tanto en el año 2017, como en el 2018, ya que para el 2018 fue necesario volver a conformar los grupos.
De igual forma, para el 2018 fue necesario retomar ciertos procesos que ya se habían realizado, como lo fue el proceso de elaboración del hogar (macetas) de las plantas, y el llevar nuevamente las semillas para la siembra; esto se dio así, ya que en el año 2017 los niños y las niñas se llevaron a sus hogares el hogar de las plantas ya diseñados, y las semillas
correspondientes para la germinación, lo cual generó que para el año 2018 ellos y ellas no contaran con ese material, por diversos factores, además que como ya se mencionó algunos no habían participado del proyecto anteriormente.
De este modo, al volver a elaborar los hogares de las plantas se transformó la
dinámica, ya que en el año 2017, (aunque se trabajaba en grupos) se construyeron de manera individual y con los materiales que cada quien consiguió en casa, y para el año 2018 se trabajó de manera grupal, haciendo énfasis en el trabajo en grupo a través de los materiales con los cuales se elaboraron las macetas (uno específico para cada equipo de trabajo),
relacionado con la temática que para las macetas adoptó el grupo (un color, una figura, o una característica específica que compartieran todas las macetas del grupo), así como también nosotras llevamos el material, puesto que, el año anterior no se pudo avanzar en ciertas ocasiones por la falta de compromiso de algunos de los niños y las niñas en llevar las tareas asignadas, como por ejemplo, para este caso, los materiales a reutilizar.
Es decir, que para el año 2018 aun cuando cada uno de los niños y niñas también contaba con su propia maceta, entendida como el hogar para la planta, como lo fue en el año anterior, esta vez se trabajó por grupos, y a cada grupo le correspondió el uso de distintos materiales para su elaboración, y en equipo decidieron personalizar los diseños de los mismos. Se realizó de la siguiente manera:
- Grupo 1 (Caléndula): Envases de lata grandes, los cuales fueron pintados de color azul.
- Grupo 2 (Perejil): Envases de lata pequeños, se diseñaron animales. - Grupo 3 (Manzanilla): Envases de detergente, se diseñaron patos aprovechando la forma del envase.
- Grupo 4 (Cilantro): Botellas plásticas pequeñas, diseñaron gatos. - Grupo 5 (Hierbabuena): Botellas plásticas grandes, distintas tonalidades.
- Grupo 6 (Rúcula): Frascos de vidrio, lo personalizaron con distintas tonalidades y algunos con personajes.
Durante el transcurso del proyecto se presentó un inconveniente en relación con el tiempo que nos brindaba la institución, particularmente las profesoras para el desarrollo del mismo. Por tanto, para el 2018 nos fue necesario buscar alternativas de tiempo y espacio para avanzar en el proyecto, una de estas fue el trabajar en los momentos del “descanso”, está decisión se les compartió tanto a los niños y a las niñas, como a la profesora titular,
enfatizando que no era obligatorio el trabajar con nosotras, ya que entendíamos la importancia que ellos y ellas les dan a esos momentos, aunque por supuesto su participación era muy importante para nosotras y para el proyecto.
Por consiguiente, en las sesiones 13 y 14 que correspondieron al montaje del sistema de riego y al proceso de siembra se trabajó durante el descanso. Allí hubo una fuerte
participación de la gran mayoría de niños y niñas, al igual que de la profesora titular, quien se acercó en ciertos momentos para observar lo que se estaba realizando. Sin embargo, para la sesión de la siembra fue necesario interrumpir un momento la clase del último bloque para que los niños y las niñas que hacían falta por sembrar sus semillas se dirigieran a “Nuestro Huerto” para realizarla, ya que se nos hacía necesario que para esa fecha quedaran todas las plantas sembradas por la influencia que tiene la luna en los procesos de siembra, y para este día (Marzo 23 de 2018) estábamos en la fase lunar creciente, la cual es la ideal para dicho proceso.
Al respecto Romero (2016) dice que en el proceso de luna nueva a cuarto creciente “en el subsuelo se producen, entre otras cosas, grandes movimientos de agua que afectan directamente las actividades agrícolas, la disponibilidad de luz lunar va en aumento y las plantas tienen un crecimiento balanceado, en el que se favorece el crecimiento de follaje y raíz… Al haber mayor disponibilidad de agua en el suelo, las semillas de germinación rápida como el maíz, frijol, arroz, hortalizas y otras, tendrán la oportunidad de absorber agua más rápidamente y germinar en el tiempo previsto, siempre y cuando las restantes condiciones edafo- climáticas sean favorables. Esa es la razón por la cual las semillas de germinación rápida que se siembran dos o tres días antes o durante la Luna nueva germinan más rápido y en forma más homogénea que aquellas que se siembran en otros períodos. Es importante destacar que en este caso se trata únicamente de semillas que tienen un corto período de germinación” (p. 2) Lo
cual trabajamos en las reflexiones adelantadas con los niños y las niñas participantes del proceso.
Incluso, en algunas de las siguientes sesiones por las mismas dinámicas institucionales que se cruzaban con el espacio en el que nosotras estábamos en el colegio, la profesora titular dispuso de una de las horas de ciencias naturales en la semana para que nosotras pudiéramos desarrollar algunos de los procesos pertinentes durante el proyecto, con el fin de llevarlo a cabo en su totalidad.
Una dificultad a resaltar que se presentó en el proceso fue con el cuidado y la importancia que le daban al huerto los niños y niñas de otros cursos y jornadas, pues al no saber nada del mismo y al no haberse apropiado del proceso, muchas veces lo pasaron por alto, causando así daño en algunas de las macetas y dificultando el proceso de crecimiento de las plantas de hierba buena, por lo que con el tiempo hubo que cambiar éstas dé lugar,
dejándolas a un nivel un poco más alto de la estatura promedio de los niños y las niñas más pequeños.
En relación con el montaje del huerto, la coordinadora de la institución nos dio el permiso para montarlo donde algunos de los niños y las niñas habían propuesto en la sesión 8 (Octubre 27 de 2017), “en la salida en un mural que está allí, en un lugar para que todos lo vean”, “Esto, vamos a planearlo hacerlo aquí porque ahí le cae el sol y el agua”. Es decir, en un mural que se encuentra en la salida del colegio, éste anteriormente, correspondía a un espacio donde los niños y las niñas escribían mensajes de manera libre, y posteriormente era pintado por las mismas profesoras del colegio luego de que ya estuviera lleno de frases.
Al contener elementos de una obra de arte ajena, puede considerarse como una forma de apropiacionismo, entendido como, “la reutilización de materiales preexistentes para generar un nuevo conjunto con significación propia, es decir, para la articulación de un discurso nuevo, creando nuevos modos de representación en los que el espectador pasa a ser
un agente activo en el proceso de la producción y la recepción de la obra” (Furió, s.f., p. 3), debido a que en el fondo del huerto estaba la pintura obra de las profesoras y, con su permiso, nos tomamos ese espacio para montar sobre él el huerto vertical propuesto.
A su vez por las cuestiones de los recursos a utilizar para su montaje, (herramientas como taladro y brocas) lo montamos en un espacio de tiempo alterno que no incluyó directamente la participación de los niños y las niñas, y con la colaboración de una persona externa a la institución y al proceso del proyecto; para esto se hizo uso de taladro, puntillas, martillo, malla de alambre y alambre.
Una vez realizado el montaje del huerto, y luego de dialogar con los niños y las niñas sobre sus cuidados y sobre las problemáticas que se estaban presentando en relación con ello, dos de las niñas que participaron en el proceso, realizaron un letrero por iniciativa propia en pro de que el resto de la comunidad académica cuidara el huerto, este dice “Prohibido tocar y dañar las plantas”, y a su lado dibujaron una mano en señal de “alto” con un vector de
prohibido, el cual fue puesto allí, según sus propias palabras “para que entiendan los niños pequeños que no saben leer” (Sesión 17, 20 de Abril de 2018).
También es importante aclarar que el nombre asignado al huerto vertical, “Nuestro Huerto” fue pensado por nosotras como pasantes y fue éste el aporte que quisimos dejarle a la institución, basando el nombre del huerto en el nombre de nuestro informe de pasantía.
Por lo concerniente al sistema de riego, se implementó el sistema de riego capilar con cordón de algodón, que consiste en colocar un extremo del cordón dentro de la maceta y el otro extremo dentro de una botella llena de agua, este sistema de riego permite que las plantas absorban solo el agua que necesitan, y como lo aclara Martín (2016) es “Un sistema que además de ahorrar agua te puedes ir de vacaciones sin problemas de riego en tus macetas ya que por el cordón fluye el agua al interior de la maceta y evita que tus plantas se mueran, es un sistema barato sencillo de hacer” (párr. 3)
Consideramos que era pertinente este sistema de riego para que las plantas estuvieran hidratadas y no murieran, sobretodo porque posterior al día de la siembra era la llegada de la semana mayor, semana en la cual no hay directivas ni estudiantes en la institución; además, este sistema de riego daba la posibilidad de que los niños y las niñas lo conocieran para ponerlo a funcionar en otros espacios de receso escolar en pro de que las plantas no mueran durante sus ausencias y de un uso eficiente y moderado del agua.
Sin embargo, aunque para la semana mayor este sistema de riego fue útil- porque al retomar la sesión posterior a esta semana ya se podía ver el inicio del crecimiento de algunas de las plantas- luego se comenzó a observar que la tierra estaba seca y algunas plantas se estaban muriendo. Así que, por cuestiones de tiempo de permanencia de nosotras en la
institución y de inmediatez, se acogió la propuesta de la profesora titular en una de las últimas sesiones que se dialogó al respecto, donde los niños y las niñas mencionaron “El sistema de riego no nos está funcionando”, “No recibe el agua necesaria” (Sesión 18: Abril 27 de 2018).
La propuesta acogida consistió en que la profesora en el transcurso de las semanas le asignaba a uno o dos niños el ir a regar las plantas en algún espacio académico, así se fue dando mientras se finalizó nuestro proyecto, no obstante, se resalta que hay un compromiso tanto por parte de la profesora como de los niños y las niñas por continuar con esta dinámica
en pro del cuidado de sus plantas. Ellos y ellas mismos lo han expresado en la sesión de despedida, “Gracias por las actividades que nos han hecho, por los proyectos y por una huerta que tenemos que cuidar”, “!Ah!, y vamos a prometer que vamos a cuidar muy bien el huerto”, “nosotros vamos a hacer todo lo posible para que los otros cursos que vienen cuiden el huerto, ya que son de ellos” (Sesión 21: Mayo 23 de 2018) (La regadera la llevamos nosotras, este era un envase de detergente, el cual se personalizó para la función de regadera). Una semana después de haber culminado el proyecto y haberle dado cierre al mismo,
recibimos vía telefónica fotos evidencia de que los niños y las niñas seguían regando el huerto.
Por otra parte, aclaramos que solamente se pudo llevar a cabo una sesión (Sesión 5, Septiembre 22 de 2017) de creaciones de las artes de la Madre Tierra en donde se observó la influencia de la misma naturaleza en la transformación y descomposición de las creaciones (esto se amplía en el análisis de información), ya que como se ha mencionado anteriormente, la sede de esta institución no cuenta con un amplio espacio de zona verde, dando lugar a que en las otras sesiones las creaciones se plasmaran sobre el pavimento del patio o sobre el piso del salón de clases, lo que conllevo al requisito de recoger las creaciones una vez terminadas, puesto que al dejarlas plasmadas allí, estas podrían observarse como “basura”, además que, en estos espacios se desarrollan diversas actividades académicas.
Otro aspecto esencial, es que desarrollamos una entrada dentro del blog
ArtesdelaMadreTierraenJGA dirigido por nuestro también director de la pasantía Gary Gari Muriel, en este se puede observar parte del registro visual y audiovisual que se realizó en nuestro proyecto y se comparte un vídeo que editamos para resumir el proceso. Este blog se difundió y compartió con otras personas que no hacían parte del proceso, allí se generó una interacción importante a través de los comentarios que dejaron dichos espectadores y lectores, con respecto a lo que pudieron observar del proceso y a la vez hubo felicitaciones y
recomendaciones por parte de algunos de ellos, lo que enriquece aún más la experiencia de la pasantía.
Enlace:http://artesdelamadretierraenjga.blogspot.com/2018/03/construyendo-nuestro- huerto-vertical.html
El desarrollo del proceso de Agricultura Urbana se llevó a cabo también con el objetivo de reconocer la importancia de los alimentos propios, esto tiene que ver con la seguridad alimentaria, concepto que trabajamos durante el proyecto con los niños y las niñas