PART II: INTEGRATED LANDSCAPE EVALUATION AND PROJECT DEVELOPMENT
STEP 2 Evaluate vegetation pattern and departure
• Sentirse en la libertad de decir:
«No, no es exactamente eso»
Probablemente ya hayas notado que tu terapeuta no está ahí para darte respuestas. Está ahí para proporcionarte un entorno seguro y acogedor donde puedas realizar tu búsqueda interior. Pero puede ser muy fácil caer en una actitud de ver a tu terapeuta como si fuera un experto que sabe más que tú sobre cómo deberías ser. Esto se debe a que nuestra sociedad apoya un modelo de «experto» en lugar de «compañero» en la mayor parte de las relaciones, y se requiere mucho coraje y consciencia para recordar que tú eres el responsable de tu vida, pase lo que pase.
La manera más fácil de recordar esto en la terapia es comprobando las palabras de tu terapeuta con la sensación en tu cuerpo, y luego sentirte con la libertad de decir: «No, no es eso» o «No es exactamente eso, es más...»
• Tú:
No sé por qué estoy tan deprimida esta semana.
• Terapeuta:
Me pregunto si tiene que ver con tus sentimientos de tristeza por la separación con tu marido.
• Tú:
[Comprobándolo con su cuerpo.] No, no es exactamente eso. Tiene que ver con la separación, pero no es tristeza... Es más miedo.... miedo de perderme otra vez. como me sucedió en esa relación.
• Continuar con tu trabajo entre sesiones
Una de las desventajas de la terapia es que (normal- mente) tiene lugar una vez por semana y, entre sesión y sesión, ¡tienes que vivir tu vida! El focusing te ayuda a acompañar a tus sentimientos siempre que aparecen y te permite hacer «los deberes» al continuar tu trabajo interior entre tus sesiones de terapia.
Quizás descubras que los sentimientos fuertes como el pánico o la tristeza tienden a aparecer por la noche o cuando estás con otras personas (momentos poco adecuados para llamar a tu terapeuta). Cuando esto te suceda, limítate a decirle «hola» a los sentimientos. Reconoce que debe haber una buena razón para que aparezcan con tanta fuerza en este momento. Imagina que puedes rodearlos cálidamente con tu brazo. Dite a ti mismo: «Sí, una parte de mí se siente así». Si estás solo, concédete un momento para estar con estos sentimientos, para describir cómo los sientes en tu cuerpo, y preguntar: «¿Qué quieres hacerme saber ahora?». Los sentimientos abrumadores pueden ser manejados fácilmente con este tipo de amable atención.
Si estás con gente cuando aparecen estos sentimientos fuertes, primero respira profundamente. ¡Con cuánta frecuencia nos olvidamos de respirar! Luego dile silen- ciosamente a tus sentimientos: «Hola, sé que estáis ahí». Probablemente sientas que los sentimientos se relajan un poco. Dependiendo de la relación que tengas con la gente con la que estás, podrías decirles lo que te está pasando: «Me acaba de venir una sensación de pánico, necesito un poco de tiempo para respirar.» Si es necesario, puedes hacer una cita interior con tus sentimientos: «No puedo estar con vosotros ahora, pero en media hora estaré solo en el coche y entonces podré oíros.» ¡Después no faltes a la cita!
• La sanación continua
A medida que la terapia va progresando, el focusing puede apoyar y estimular los cambios positivos que expe- rimentes. Probablemente descubras que estás cambiando de las siguientes maneras:
• Eres consciente de lo que sientes cuando lo sientes, en lugar de sentirte insensible en ese momento y luego tener una reacción tardía unos días o unas semanas más tarde.
• Aceptas mejor tus propias opiniones y tu propia perspectiva de las cosas, en lugar de pensar que tienes
que ver el mundo como lo ven otros.
• Eres más capaz de tener sentimientos encontrados, como sentir al mismo tiempo miedo y emoción con respecto a las nuevas decisiones que has tomado en tu vida.
• Eres más merecedor de amor, apreciación y respeto, y eres más capaz de dar esto a otros.
• Posees una reserva interior de fuerza y flexibilidad, por lo tanto eres capaz de manejar los altibajos de la vida sin que te aplasten.
• Eres capaz de sentirte feliz durante largos períodos de tiempo sin preguntarte cuando llegará el desastre.
Al principio probablemente experimentes estos y otros cambios positivos en pequeñas dosis, durante períodos cortos. Los cambios en la vida suelen seguir el patrón de «dos pasos hacia adelante, un paso hacia atrás». Durante las épocas de retroceso, es fácil dudar de
si realmente estás cambiando. Puedes utilizar el focusing para confirmar y profundizar en la experiencia del cambio positivo. Cuando notes que te estás sintiendo bien o que estás viviendo alguna situación de una forma nueva, tómate un tiempo para sentir eso en tu cuerpo. Saborea la nueva sensación, ponle un nombre y dale la bienvenida. Busca también en el Capítulo Seis, «Recibir los regalos», más información sobre cómo profundizar en tus experiencias positivas.
Asegúrate de utilizar el focusing para ser amable y cariñoso contigo mismo cuando pierdas la sensación de progreso y regreses a tus antiguos sentimientos. A veces los comportamientos y las actitudes que estás abandonando regresarán con fuerza justo antes de dejarte por completo; un último vítor. Permanece ahí, ¡estás terminando!
• Convertirte en tu propio terapeuta
Eventualmente estarás preparado para poner fin a tu terapia. Puedes usar el focusing para ayudarte a sentir si este paso es el correcto. Tus habilidades para hacer focusing te pueden ayudar a pasar de necesitar del apoyo de tu terapeuta a ser tú mismo tu principal apoyo. Ser capaz de reconocer tus sentimientos y de oír su mensaje es un cambio para toda la vida, una habilidad que permanecerá contigo a través de todos los cambios futuros en tu vida.
Recuerda, no importa lo que pase, percibe cómo lo sientes en tu cuerpo y dile «hola». Con el focusing tienes una relación afectuosa con tu ser interior que nadie te puede quitar. ¡Disfrútalo!
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