7.4 Evaluations
7.4.4 Evaluation of Eort
Vemos así que Rogers extendió su visión de la terapia como un modo de aprendizaje, y lo aplicó a la educación en general.
En este sentido él visualizó el rol del psicólogo educacional en la enseñanza no directiva, como un facilitador que tiene una relación personal con el alumno y que lo guía en su
desarrollo. En este rol, el psicólogo educacional ayuda al alumno a explorar nuevas ideas
acerca de su vida, su trabajo escolar y sus relaciones con otros. El modelo asume que los alumnos están dispuestos a hacerse responsables de su propio aprendizaje, y que el
éxito de este aprendizaje depende de cuán dispuestos estén el psicólogo educacional y el alumno a compartir abiertamente y a comunicarse honestamente el uno con el otro. Este modelo se centra en facilitar el aprendizaje. El objetivo principal es ayudar a los alumnos a lograr una integración personal, una afectividad y una auto-apreciación realista. Para esto es necesario examinar los propios valores y las necesidades, y contar con un ambiente que facilite este proceso de evaluación.
Este modelo no directivo se basa en la idea rogeriana de que el alumno (o cliente) tiene la capacidad de manejar constructivamente su propia vida, y que esto debe ser respetado. La enseñanza no directiva es “centrada en el alumno” porque el facilitador trata de ver el mundo como el alumno lo ve. Así se crea un ambiente de comunicación empática donde se puede desarrollar la capacidad de “auto-dirección” del alumno. Esto se hace a través de un método en que el facilitador actúa como espejo de los pensamientos y sentimientos de los alumnos. Reflejándole al alumno, el psicólogo educacional puede hacer que éste tome conciencia de sus ideas y emociones, y así pueda clarificarlas.
La principal técnica para desarrollar relaciones facilitadoras es la entrevista no directiva: encuentros cara a cara entre alumno y psicólogo educacional durante los cuales el psicólogo educacional sirve de colaborador en el proceso de auto-exploración y resolución de problemas del alumno. Esta entrevista, tomada prestada de la terapia, es distinta en el
setting educativo de cómo es en el setting clínico.
Dentro de la clase, la entrevista es usada como una experiencia de aprendizaje, pero su contenido no se limita a los problemas personales -como en la clínica-, sino que puede incluir temas como el progreso de una tarea o trabajo, evaluación del avance en el trabajo individual, exploración de nuevos temas de interés, etc. Puede usarse con niños con problemas o niños sin ellos, ya que sirve para fortalecer las auto-percepciones y evaluar el avance y desarrollo personal.
El rol del facilitador deja el modelo tradicional autoritario de toma de decisiones, y se centra en los sentimientos del alumno; tampoco actúa como un consejero. Más bien la relación psicólogo educacional-alumno se transforma en un partnership. Si al alumno le va mal en los estudios, el psicólogo educacional no le enseña inmediatamente hábitos de estudio, sino que deja que el alumno explore y exprese sus sentimientos hacia el estudio, colegio, etc., y luego decida qué cosas quiere cambiar y encuentre sus propias soluciones.
Para Rogers, la atmósfera de la entrevista debe tener 4 características:
1. El psicólogo educacional debe mostrar calidez y responsividad, genuino interés y aceptación hacia la persona.
2. Hay permisividad en cuanto a la expresión de emociones; el psicólogo educacional no juzga.
3. El alumno tiene la libertad para expresar sus sentimientos simbólicamente, pero no puede controlar al psicólogo educacional o llevar todos sus impulsos a la acción. Hay limitaciones de tiempo, afecto, acción agresiva.
4. La relación está libre de cualquier presión o coerción; el psicólogo educacional evita mostrar sesgos o reaccionar en forma crítica.
Aunque el propio alumno tiene la responsabilidad principal de la discusión, el psicólogo educacional puede ayudarlo en forma no directiva: ayudar a empezar la entrevista, guiar en forma abierta (ej: “¿De qué hablaremos hoy? ¿Me puedes explicar más acerca de...?, ¿cómo reaccionaste ante eso?”). Los comentarios del psicólogo educacional no deben interpretar, evaluar u ofrecer consejos, sino que deben reflejar, clarificar y aceptar, demostrar comprensión (ej: ya veo, es difícil estar solo). A veces puede ser necesario usar una técnica semidirectiva, ya sea interpretación o aprobación. La interpretación puede ayudar al alumno a entender su comportamiento, pero sólo debe usarse cuando sirve como apertura para seguir la conversación, cuando el psicólogo educacional está seguro de que el alumno aceptará la interpretación, y no se cerrará (ej: quizás sientes que no te va a resultar, parece que lo haces porque...). La aprobación es una evaluación del alumno o de su idea. Se usa poco, y sólo cuando realmente ha habido un avance real (ej: muy bien, tienes razón, interesante tu idea de que ...). Sólo ocasionalmente se puede usar algunos comentarios más directivos.
Este modelo requiere de un sistema social sin mucha estructura externa; el psicólogo educacional debe actuar de facilitador y “reflector”. El alumno tiene responsabilidad de la iniciación de la entrevista, y la autoridad es compartida. Las normas son de expresión libre de sentimientos y de comportamiento y pensamiento autónomos. El psicólogo educacional debe ser empático y no directivo. Se requiere de suficiente tiempo como para no tener que apurarse y, a veces, de un espacio privado.
En síntesis, este modelo es aplicable a una serie de problemas distintos: personales, sociales, académicos; sin embargo, el contenido de las entrevista es siempre personal -centrado en los propios sentimientos e ideas-, más que centrado en lo externo. Se debe usar un
marco de referencia interno: percibir el mundo como lo percibe el alumno. Se enfatizan los elementos emocionales de la situación, más que los intelectuales.