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Evasion of the complement system by Borrelia and other bacteria

1.4 The Complement System

1.4.2 Evasion of the complement system by Borrelia and other bacteria

Para iniciar el estudio de algunos aspectos de la dinámica victimal mencionaremos el concepto de precipitación victimal.

La idea de una víctima precipitante (victim-precipitated) se deb< a Wolfgang, que en varios trabajos la utiliza como hipótesis,257 expo uiendo que en múltiples crímenes, la víctima contribuye ampliamen le al hecho, siendo el directo y positivo precipitante del mismo.

La idea es compartida por varios autores, así, Reckless afirm; que la víctima vicia la relación, envía diversas señales que recibe e receptor (victimario), y puede presumirse que la víctima gener; el comportamiento criminal en el autor. Aníyar usa el concepto ei las víctimas que tienen antecedentes deshonestos y patrones social mente negativos.258

257 Ver, por ejemplo: Wolfgang, Marvin. Victim-Ptecipitated, Criminal Homtdde, en: Vict inology (Drapkin-Viano). Lexington Books. USA, 1975, p. 79.

Neuman señala que: "hay casos en que la víctima crea con su actitud o su obrar o, simplemente, por sola presencia, un nucleamiento espontáneo en su contra que con desconcertante rapidez está dis¬puesto a todo".259

Aunque la noción misma de una víctima que ha provocado su propia victimización es aceptada por todos los autores, la denomina¬ción de "víctima precipitante" o "precipitación de la víctima" no se ha visto exenta de críticas.

Así, por ejemplo, Silverman revisa el concepto y considera que las definiciones operacionales utilizadas carecen de precisión científica.2*'" En la reunión de Bellagio (Italia, 1975), se hizo la siguiente proposición: "El papel de la víctima puede ser enfocado mejor a través de conceptos tales como 'participación de la víctima' y 'vulne¬rabilidad de la víctima', mejor que por conceptos tales como 'precipi¬tación de la víctima' y 'provocación de la víctima'. A pesar de haberlos utilizado en investigaciones pasadas, los dos últimos términos pue¬den denotar cierto prejuicio contra la víctima y, en caso de crimen sexual, pueden ser considerados sexistas. Los términos mencionados en primer lugar son más neutrales, tienen potencial para una mejor aproximación del comportamiento real de la víctima, y tienden a evitar tratamientos legales estereotipados. Entre otras aplicaciones, la noción de la participación de la víctima se dirige hacia actos de ataque físico, en el cual el conflicto mutuo oscurece e intercambia los papeles del ofensor y de la víctima. O la idea de la vulnerabilidad de la víctima en situaciones, faltas o estímulo aparente, en las cuales la víctima puede no haber tomado precauciones adecuadas, como es el caso de delitos sexuales y de hurto."

XI.5. LA DINÁMICA En su momento explicamos cómo hay situaciones y lugares victímales; así, los fines de semana, las vacaciones, las horas noctur¬nas, ciertas ciudades, determinados barrios, momentos de crisis moral o económica, etc. Ampliemos ahora algunos aspectos de esta fenome¬nología.

La dualidad cercanía-alejamiento es fundamental en la dinámi¬ca victimal: por lo general el criminal necesita estar cerca de la vícti-

259 Neuman, op. cu. (Victimología), p. 131.

260 Silverman, Robert A. Victim Pnecipitalion: an examination ofthe concept. I Symposium. Israel, 1973.

nía p.n.i lo)M.u sus |)id|M. .iio», y es necesario que la víctima esté lej< de quienes |>ue<lan (Molinería o auxiliarla.

I,a proximidad en M es mi peligro, "la delincuencia que surge c U situación de víctima, <|iie se deriva de la proximidad excesiv angustiosa, y en la que cabe distinguir la proximidad espacial, farr liar y profesional, hacen menos incomprensible la inclinación al a huiliento del ermitaño. El alejamiento es considerado por todos I animales como un método para evitar los conflictos".261

La proximidad familiar lleva a delitos sexuales y a la violenc doméstica, la proximidad profesional a delitos de cuello blanco, y cercanía social a todos los delitos.

Las aglomeraciones son buscadas por ciertos delincuentes; 1 medios colectivos de transporte, los grandes almacenes, los espectác los masivos, las peregrinaciones, los actos públicos, son el medio pr picio para caer víctima de carteristas, cruzadoras, frotadores y dem antisociales.

La cercanía con una zona criminógena produce la zona victim gena; debe hacerse con gran precisión esta diferencia: zona criminó^ na es aquella donde se producen los antisociales, ahí es donde apre den, se reúnen, se refugian; zona victimógena es donde ejercen, aquella región en que, por la abundancia de bienes, por la esca vigilancia, por soledad, oscuridad, etc., se dan las condiciones pi picias para la victimización.

Desde luego que pueden coincidir zona criminógena y vic mógena, pero esto no es forzoso; el antisocial prefiere actuar en ter torio donde no es conocido, pero que él no desconozca.

Esta última es la razón por la cual se victimiza en la propia zo o en una aledaña, no son comunes los grandes desplazamientos

El factor de proximidad geográfica es influenciado por oti factores de riesgo, como la identidad social, atracción y exposicic

Por otra parte, la lejanía, el aislamiento, la separación de comunidad, hace a la persona vulnerable y proclive a la victimizacic ya que pierde la protección natural que da el grupo, al no ser se dario con la colectividad, ésta no puede solidarizarse con él.

Otro aspecto fundamental que debe contemplarse al tratar descifrar la dinámica victimal, es el de la identidad socioeconómii

Con excepción de los delitos culposos, los de cuello blanco y' de abuso de poder, se victimiza por lo general a una persona de misma clase socioeconómica o de una clase cercana o inmediaü

Esta hipótesis se vio confirmada en una investigación del Insti¬tuto de Defensa Social de la ONU, en que se concluye que la delin¬cuencia juvenil tiende a ser un fenómeno intraclases, la mayoría dé¬las víctimas pertenecen a la misma clase social a la que pertenecen los delincuentes.262

El fenómeno se ha hecho consciente, y quedó plasmado en el informe del VII Congreso de la ONU (Milán, 1985) en la forma siguiente: "Respecto de los delitos corrientes, los delincuentes y las víctimas tendían a ser de condición social similar y a provenir de un medio similar. Era más probable que las víctimas compartiesen más características socioeconómicas, raciales y otras características demo¬gráficas similares con los delincuentes que abusaban de ellas que con otros grupos de la misma sociedad." 26S

De lo anterior se concluyó que los programas de prevención del delito eficaces eran también programas válidos para reducir la victi- mización.

Con esto podemos reafirmar lo dicho en la parte final del ca¬pítulo anterior, y agregar que el fenómeno de proximidad geográfica va muy unido al de proximidad socioeconómica.

En las grandes ciudades el fenómeno de la proximidad se ve aumentado en forma tal que exacerba a la población y favorece la victimización.

Sin embargo, no basta la proximidad para explicar la dinámica victimal, la simple cercanía da coyuntura a la victimización, pero se necesita algo más, otros factores de oportunidad, como el aumen¬to de bienes, gracias a la producción en serie, la mayor disponibili¬dad de tiempo libre, o la mayor libertad en jóvenes y mujeres.

Sirva como ejemplo el explosivo aumento de automóviles: hay una relación directa entre vehículos y víctimas de hechos de tránsito, pero no sólo esto, sino mayor oportunidad de robo y vandalismo.

Otro ejemplo válido es el de la paulatina sustitución de los pe¬queños negocios (atendidos por dependientes), por grandes tiendas de autoservicio, con múltiples productos a la mano y escasa vigilancia.

La disponibilidad de tiempo libre, con largos períodos de ocio sin nada productivo que hacer, da lugar a oportunidad victimógena.

Lo mismo podemos decir de la libertad de que gozan actual¬ mente los jóvenes, impensable hace algunos años, que va unida a la sed de aventuras y natural inexperiencia. ¡

Vivimos una sociedad altamente permisiva y tolerante, lo que a l.i ve/, repercuto en una disminución de vigilancia por parte de la .mioridad paterna y social en general.