CHAPTER 2: THE SOUTH AFRICAN LEGISLATIVE FRAMEWORKS
2.10 UNDERSTANDING THE CONCEPT OF PUBLIC POLICY
2.10.11 Policy Implementation Approaches
2.10.11.3 Evolution and Bargaining Models
John Graham Lake nació el 18 marzo 1870 en St. Mary’s, Ontario, Canadá. Sus padres trasladaron a la familia de dieciséis hijos a Sault Ste. Marie, Michigan cuando él era un niño pequeño. A los veintiún años de edad, se convirtió en ministro metodista; sin embargo, decidió comenzar un periódico en Harvey, Illinois, en lugar de aceptar un ministerio en la iglesia. Desde el negocio del periódico, Lake extendió su carrera abriendo una oficina de bienes inmuebles en Sault Ste. Marie cuando él y su joven y enferma esposa regresaron allí por causa de la salud de ella.
En 1901, a la edad de treinta y un años, Lake se trasladó a Zion, Illinois, para estudiar sanidad divina bajo John Alexander Dowie. En 1904, Lake decidió reubicarse en Chicago comprando para sí mismo un asiento en la Comisión de Mercado de Chicago. Pudo acumular más de 130.000 dólares en el banco y bienes inmuebles por valor de 90.000 dólares en un período de un año. Eso captó la atención de altos ejecutivos de negocios que pidieron a Lake que formase una compañía fiduciaria de las tres mayores empresas del país por un salario garantizado de 50.000 dólares al año. Él era entonces un alto consultor de negocios para altos ejecutivos de negocios, haciendo dinero también mediante sustanciosas comisiones. Según los estándares a finales del siglo, Lake estaba ganando una fortuna.
Durante su vida empresarial, Lake había formado el hábito de hablar en algún lugar
prácticamente cada noche, después de lo cual se reunía con amigos de un mismo sentir en la búsqueda del bautismo del Espíritu Santo. Finalmente en 1906, mientras él y otro ministro estaban orando por una mujer inválida, experimentó profundas “corrientes de poder” que atravesaban todo su ser, y la mujer fue sanada al instante.
Tal fue el poder de su unción que él escribió al respecto que era semejante al relámpago de Jesús: “¡Ustedes hablan sobre el voltaje del cielo y el poder de Dios! ¡Pues hay relámpagos en el alma de Jesús! ¡Los relámpagos de Jesús sanan a los hombres con su toque! ¡El pecado se disuelve y la enfermedad huye cuando se acerca el poder de Dios!”. Lake también comparaba la unción del Espíritu de Dios con el poder de la electricidad. Al igual que los hombres habían aprendido las leyes de la electricidad, Lake había descubierto las leyes del Espíritu. Y, como “la vara de electricidad” de Dios, él se levantó dentro del llamado de Dios para electrizar las potestades de las tinieblas y unir al cuerpo de Cristo.
Durante un tiempo, Lake pudo compaginar su gran éxito secular y su creciente deseo por Dios. Había aprendido a andar en el Espíritu tal como él describió: “Se volvió fácil para mí apartarme del curso de la vida, de modo que mientras mis manos y mi mente estaban
ocupadas en los asuntos comunes de cada día, mi espíritu mantenía su actitud de comunión con Dios”. Pero en 1907 se rindió al llamado al ministerio a tiempo completo, y él y Jennie se deshicieron de sus cuentas bancarias y de todas sus propiedades donándolo todo a la caridad. Desde ese momento en adelante, los Lake dependían solamente de Dios para su sustento mientras viajaban por el país ministrando.
En enero de 1908 comenzaron a orar por las finanzas necesarias para llevar a su equipo a África. En abril de ese mismo año, los Lake y sus siete hijos partieron para África sólo con el
dinero suficiente para pagar el pasaje del barco. En fe, creyeron a Dios para recibir las
finanzas necesarias para que se les admitieran en el país, y para su sustento cuando llegasen. El Señor proveyó exactamente lo que ellos necesitaban cuando estaban en la fila para pagar las tasas de inmigración de Sudáfrica a fin de poder bajarse del barco. Antes de que la familia ni siquiera saliera de cubierta cuando habían desembarcado se presentó una milagrosa oferta de una casa. Ellos se establecieron inmediatamente en una casa amueblada en
Johannesburgo.
Días después, pidieron a John que ocupase el puesto de un pastor de Sudáfrica que estaba tomando permiso para ausentarse. Más de quinientos zulúes asistieron a su primer domingo en el púlpito y, como resultado, se produjo un avivamiento hasta tal extremo que, semanas
después, multitudes en el área circundante fueron salvas, sanadas y bautizadas en el Espíritu Santo. El éxito sorprendió tanto a Lake que escribió: “Desde el principio, fue como si hubiera golpeado el ciclón espiritual”. En menos de un año, él había comenzado cien iglesias.
El éxito en el ministerio tuvo un precio, sin embargo. Antes del final del año, el 22 diciembre de 1908, Lake llegó a casa y encontró muerta a Jennie. Quedó devastado. A principios de 1909 regresó a los Estados Unidos para recuperarse, recaudar apoyo económico y reclutar nuevos obreros. En enero de 1910 regresó a África en medio de una horrible plaga que había allí. Él estuvo entre los pocos que ministraron a los enfermos y los moribundos. El demostró a los médicos locales que los gérmenes no vivirían en su cuerpo debido a que el Espíritu Santo estaba vivo en él. Realmente lo verificó bajo un microscopio, mostrando que los gérmenes morían al entrar en contacto con su cuerpo. Quienes fueron testigos del experimento se quedaron sorprendidos cuando Lake dio gloria a Dios, explicando que: “Es la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús. Yo creo que, mientras mantenga mi alma en contacto con el Dios vivo de modo que Su Espíritu esté fluyendo a mi alma y a mi cuerpo, ningún germen se quedarán nunca en mí porque el Espíritu de Dios lo matará”.
En 1912, después de cinco años de ministerio en África, habiendo producido 1.250
predicadores, 625 congregaciones y cien mil convertidos, Lake regresó a los Estados Unidos. En 1913 se casó con Florence Switzer, con quien tuvo cinco hijos. Se establecieron en
Spokane, Washington, donde fundaron el Hogar de Sanidad de Spokane y la Iglesia Apostólica, que atrajeron a miles de personas de todo el mundo para recibir ministerio y sanidad. En mayo de 1920 los Lake se trasladaron de Spokane a Portland, Oregon, donde comenzaron otra iglesia apostólica y ministerio de sanidad similares.
En 1924 Lake era conocido en todos los Estados Unidos como un destacado evangelista de sanidad. Había establecido cuarenta iglesias en los Estados Unidos y Canadá, en las cuales había habido tantas sanidades que sus congregaciones le pusieron el apodo de “Dr.” Lake.
En 1931 Lake regresó a Spokane a la edad de sesenta y un años. Estaba débil por la fatiga y casi ciego. Dios finalmente restauró su visión después de que Lake tuviera una “charla” con el Señor al respecto. Tristemente, después de regresar de un picnic de la iglesia el Día del
Trabajo en 1935, John G. Lake se fue a casa para estar con el Señor. Tenía sesenta y cinco años de edad.